Desde Vice, la experta sexual Karley Sciortino quiso explorar uno de los pasajes menos conocidos del laberinto de la sexualidad humana a través de una serie.

En el primer capítulo la mujer se fue a una fábrica de muñecos sexuales, hombres, para diseñar uno a su medida y generarse placer a través de este.

Goma, silicona, plástico y otros materiales contribuyen para hacer más real esta experiencia, que según los fabricantes del modelo, tiene cada vez más adeptos.