Luego de un tibio “la violencia de muchas partes”, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no le quedó otra que salir públicamente a condenar la tragedia racial que tuvo lugar el fin de semana cuando un hombre de 20 años arrolló arriba de un auto a manifestantes contrarios a los supremacistas blancos que protestaban en Charlottesville (Virginia). Como se sabe, dejando un muerto y 19 heridos.

“El racismo es el mal y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK (Ku Klux Klan ), los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos en Estados Unidos”, dijo Trump durante una breve declaración desde la Casa Blanca.

Antes de emitir el comentario, Trump había sido cuestionado por su reflexión ajena a todo tipo de condena. De hecho, recuerda El País, su posición, distaba ya de la del resto del Gobierno. Por ejemplo, el fiscal general, Jeff Sessions, con un pasado con declaraciones racistas, no había dudado en tildar el asunto como terrorista. El vicepresidente, Mike Pence, también había acusado a los grupos extremistas directamente, a diferencia de su jefe: “No se puede tolerar el odio, la violencia de grupos neonazis, supremacistas blancos o del Ku Klux Klan”.

Durante esta mañana, la hija de Trump, Ivanka, había protagonizado un duro emplazamiento en redes sociales luego de opinar que “no debiera haber lugar en la sociedad para el racismo, supremacía blanca y neonazis”. “Dile esa mierda a tu papá“, le había enrostrado el actor, comediante y activista Seth Rogen

El responsable de los hechos que tuvieron lugar el sábado sería un joven de 20 años identificado como James Alex Fields Jr.

“Independientemente del color de nuestra piel, vivimos bajo las mismas leyes y saludamos a la misma gran bandera y estamos hechos por el mismo Dios”, diría también Trump durante la jornada para referirse a los hechos.