Potente crítica del astrónomo José Maza: “Chile no es un país subdesarrollado, es un país subnormal”

El Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999 disparó con todo contra los “chantas que aparecen en TV hablando de astrología y ovnis, al mismo tiempo que se lanzó en picada contra la falta de oportunidades y el actual sistema de educación que existe en Chile.

Una ácida crítica lanzó el astrónomo y Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999, José Maza, respecto a la sociedad chilena y la función que cumplen los medios de comunicación en la actualidad.

En conversación con La Hora, el profesional primero lanzó sus dardos contra la TV que le da espacio a todos esos “chantas” que hablan sobre astrología y ovnis por horas. Por su parte, arremetió contra los políticos que no dan interés al desarrollo científico del país.

En ese sentido, dijo que “cuando yo era joven había analistas internacionales cómo Mario Gómez López y José María Navasal. La tele era una fuente de información. Hoy en la tele no hay análisis internacionales, en las noticias están una hora y media y no dicen nada. Pero qué está pasando con China, con Siria, con Trump. Qué pasa en Chile con el Ministerio de Transporte, con el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Nada”.

Añadió que “Chile no es un país subdesarrollado, es un país subnormal, porque no queremos asumir la responsabilidad de ser nosotros los que investiguemos y solucionemos nuestros problemas. Preferimos que sean los alemanes los que investiguen, que los norteamericanos encuentren una solución”.

“Tenemos que ponernos las pilas“, advirtió.

Respecto a la realidad de la educación en el país, criticó que Chile no puede aspirar a estar en niveles OCDE de país desarrollado si aún existen escuelas que no tienen bibliotecas o que deben funcionar en condiciones inaceptables.

Un colegio de Montenegro, dijo, “a un lado tiene 30 mil cerdos, al otro está el vertedero de Santiago y, por si fuera poco, pusieron cerca un tratamiento de lodos de Aguas Andinas. En un colegio en Peñalolén los niños saltaban por arriba de un hoyo de alcantarillado sin tapa y cuando les regalamos unos libros de astronomía nos dijeron que no tenían biblioteca”.

Resaltó en este sentido que “desde el Ministerio de Educación no ven realmente la situación de los distintos colegios. Las Condes, Vitacura y La Dehesa son en realidad un país aparte. Y allí vive el 80% de los políticos. Hay países donde para ser diputado tiene que tener a sus hijos en un colegio público y usar el hospital público. Es una condición básica, porque él tiene que ser un ciudadano más. Aquí no”.

Al respecto apuntó a que “yo no quiero un país igualitario, pero sí que les demos a todos igualdad de oportunidades. No quiero que todos sean científicos, a mí me encantaría que en Chile todos hicieran la pega que más les guste pero que la hagan a la perfección. Pero acá un tipo está vendiendo autos pero no levanta el capó para ver qué tiene adentro. El que vende libros no tiene idea, todo da lo mismo”.

En otros pasajes de su crítica, puso sobre la mesa que en los establecimientos “bajaron a dos horas pedagógicas semanales las Ciencias en tercero y cuarto medio. Y en Chile deberíamos enseñarles a los niños ciencias del mar, que sepan cómo se produce un tsunami, cómo se produce un terremoto. Porque en la tele hay charlatanes ineptos diciendo tantas estupideces sobre esto. Y, sin embargo, hay dos horas de religión”.

“Si el señor (José Antonio) Kast reivindica que los padres tienen el derecho de educar a sus hijos que lo hagan, que recen con ellos en la casa, que los lleven el domingo a misa, pero me sacan las dos horas de religión de tercero y cuarto medio“, sentenció.

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