Un tribunal de Kuala Lumpur retomó hoy las vistas del juicio oral contra dos chilenos acusados de asesinato en Malasia, crimen castigado con la pena capital, después de un parón de mes y medio.

La fiscalía continuó hoy con la declaración de tres oficiales de policía: un operador de emergencia, un fotógrafo de la escena y otro forense.

En una vista con ritmo pausado, las declaraciones se centraron en aspectos técnicos y el horario de las instantáneas tomadas.

Está previsto que el viernes se prosiga con la declaración de otros cuatro oficiales que investigan el caso.

El ingeniero Felipe Osiadacz, de 27 años, y el cocinero Fernando Candia, de 30, que se declararon inocentes, fueron detenidos hace un año en Kuala Lumpur por supuestamente matar a un malasio mientras se encontraban de vacaciones en este país del Sudeste Asiático.

Ambos se encontraban arropados por sus familiares y animados durante el juicio, al constatar que el proceso sigue su curso tras varios aplazamientos.

La fiscalía tiene hasta el 9 de octubre para concluir con la exposición de sus argumentos.

Según la versión de los detenidos, el fallecido los siguió hasta el hostal donde se hospedaban para pedirles dinero, tras lo cual se produjo un “forcejeo” en el que el malasio falleció.

De acuerdo con el informe forense, la víctima estaba “bajo la influencia de diversos estupefacientes” y los chilenos acusados alegan que lo acontecido fue “en defensa propia”.

Antes de que se aplazara el juicio el 8 de agosto declaró el recepcionista del hotel -uno de los testigos- y empezó la declaración de los policías que investigaron el caso.

Malasia aplica la pena de muerte en la horca a los condenados por narcotráfico y homicidio voluntario.