El Manchester City cayó en la final del Asian Trophy ante el Wolverhampton, tras empatar 0-0 en los noventa minutos y caer por 2-3 en la posterior definición a penales.

¿Lo rescatable del encuentro? Que el arquero nacional y excapitán de la Roja, Claudio Bravo, volvió a jugar de titular e incluso tapó el primer tiro desde los doce pasos, a Conor Coady.

Sin embargo, la atajada de Bravo no sirvió de mucho, ya que sus compañeros Ilkay Gündogan, David Silva y Lukas Nmecha también erraron sus opciones y sellaron el título de los “Wolves”.