Francisco Ortega, periodista, escritor y guionista chileno, se refirió a los peligros del nacionalismo y su experiencia con Patria y Libertad, movimiento que es protagonista de la nueva película de Andrés Wood, “Araña”, que se estrena el próximo 15 de agosto en los cines chilenos.

El escritor conoció el movimiento derechista en 1987 cuando estaba en el colegio, en un pequeño pueblo llamado Victoria en la Región de la Araucanía, sector donde ganó el SI con un 90% de los votos, pero donde nunca se habló de política.

En aquel contexto y desde Temuco, llegó un nuevo rector no religioso y socialista al “colegio más de derecha, más elitista y más cuico del pueblo”.

“A este señor se le ocurre prestar el colegio para que toquen Los Prisioneros, porque la Municipalidad de Victoria había negado la posibilidad de que Los Prisioneros tocaran en el gimnasio municipal” relata Ortega.

El autor de Logia recuerda que tocaron “Los Prisioneros en el gimnasio, imagínate, en el colegio más de derecha, más cuico. Todos los que teníamos 12, 13 años fuimos. Afuera estaba rodeado de pacos, y los padres y apoderados de ese colegio lo rayaron al día siguiente con las arañas de Patria y Libertad. Y yo ahí fue la primera vez que descubrí Patria y Libertad y con amenazas al ‘Upeliento’ director del colegio. Quedó la crema, y ese fue el año en que yo descubrí, tenía 11 años, lo que era Patria y Libertad. Para mí esa representación de un odio, a quien piensa distinto de ti, grafica desde mi historia personal qué es lo que es Patria y Libertad”.

Para Ortega, el movimiento es una explosión del tiempo en el que vivió, que se alza como una respuesta violenta y sin miedos frente al proyecto de la Unidad Popular. La araña simboliza para él, uno de los episodios más negros de nuestra historia y es el ícono al cual hace referencia el título de esta nueva película.

Un nuevo nacionalismo

Para el escritor, el nacionalismo es “el disvalor de aquellos que creen que por nacer en un determinado territorio geográfico somos superiores a los que nos rodean” y “una mala lectura del patriotismo”.

Este sentimiento que para él ha renacido de la mano de políticos como Bolsonaro y José Antonio Kast, se ha instalado en nuestra sociedad. “Todo el mundo de occidente se está virando hacia una derecha, y una derecha bien ultranacionalista, bien ilustrona, que yo encuentro muy peligrosa y que tiene también que ver con el estado de las cosas en occidente, que estamos en una paz virtual” comenta.

La razón de este retroceso estaría en que las personas “sienten miedo a lo distinto, miedo de lo que viene de afuera, miedo de lo que no tiene que ver con la forma en que te criaron, miedo con todas las cosas que te van a cambiar, y eso produce el alzamiento de movimientos ultra derechistas, que yo soy bastante pesimista”.

Sin embargo la manera en la que la sociedad enfrenta sus diferencias ha cambiado mucho desde los tiempos de Patria y Libertad. “En los 70 este país estaba absolutamente dividido, habían dos facciones, que estaban peleadas que salían a la calle, que se sacaban la cresta entre ellos, que había un odio, que había una incapacidad de sentarse a conversar” reflexiona el autor de varios best sellers.

“Hoy día ocurre eso mismo, pero en las redes sociales, por lo tanto es una versión cobarde de lo que ocurría en los 70. Tú puedes estar muy en contra de lo que ocurría en los 70 pero por lo menos la gente salía a expresar su opinión, fuera de acuerdo o contrario a lo que tú piensas”, comenta Ortega.

En cuanto al futuro de la carrera política de Kast, el guionista no cree que llegue a la presidencia, o por lo menos, no lo quiere. Sus pocas posibilidades radican en que “los verdaderos adversarios de Kast no son la izquierda, no son la Nueva Mayoría. El verdadero adversario de Kast es Jacqueline Van Rysselberghe. La UDI no quiere a Kast, la derecha no quiere a Kast”.

El escritor compara la figura del político con el líder de la Alemania nazi: “Me dan susto los puntos en común que tiene la carrera política de Kast con la carrera política de Hitler. Ambos compartieron como políticos mediocres, se hicieron cargo de un sentimiento, de cierta clase media, sobre todo de la clase media tanto alemana como chilena, de esta cosa de que los progre no se preocupan de ellos. Un discurso súper facilista y que va a venir gente de afuera a quitarte la pega, te fijas, es puro miedo y eso produce el alzamiento de esta figura”.

Sobre la pélícula Araña: Sinopsis

Inés (22), Justo (28) y Gerardo (23), forman parte de un violento grupo nacionalista que quiere derrocar al gobierno marxista en los ‘70. En el fragor de esta lucha se ven envueltos en un arriesgado y apasionado triángulo amoroso y cometen un crimen político que los separa para siempre.

Cuarenta años después, Gerardo reaparece. No sólo la venganza lo inspira, sino que también, su obsesión de hacer renacer la causa nacionalista. Inés, hoy influyente empresaria, hará lo que esté en sus manos para que Gerardo no
divulgue su pasado ni el de su marido, Justo.

Pero, ¿cómo se borra el pulso de una pasión política y sexual que aún sigue resonando en el presente?