Vida sexual de mujeres casadas: A los 60, ninguna deja de tirar

Enfrentando la resequedad de sus vaginas, frustrantes para algunas; otras solo lo solucionan con lubricante. Datos revelan que, del 65% de adultos mayores que considera importante el sexo, 20,3% son mujeres, menores de 74 años y con pareja estable . Esta es la forma en que viven su sexualidad.

En el camarín de la YMCA, las mujeres mayores de sesenta se diferencian de otras ya sea por las canas o el pelo teñido, siempre corto o muy corto. Con los gestos muy marcados en la piel. Las más mayores, a veces con bastones o dando pasos a una velocidad que revela que ya no tienen la misma agilidad de antes. La mayoría heterosexuales, casadas o viudas, dejando que este dato responda por ellas a la pregunta de si tienen o no sexo.

Pepa lleva sus canas sin teñir. Se amarra las zapatillas antes de su clase de pilates. De sesenta, casada, dice que todo es más lento. Tiene menos energía, el cuerpo se le cansa más. “Piensa cuando haces aseo, cosas en que te demorabas quince minutos ahora duran una hora… además baja mucho el deseo”, cuenta. 

Teresa, de setenta, está casada hace treinta años. Responde mientras guarda las cosas en su cartera: “Sí, tengo relaciones sexuales. Una vez a la semana, a veces cada dos semanas, depende del ánimo”, dice. Sonia, junto a ella, deja de mirar sus mensajes de Whatsapp para afirmar que tiene sexo con menos regularidad, entre una y tres veces al mes. Algo que ha sido afectado por la salud de su pareja, operada hace poco. “Él es diabético, y yo también, eso influye. Lo que nos ha ayudado es que él nunca ha bebido, nunca ha fumado, es deportista entonces tiene energía”, dice.  

¿Se masturban?, pregunto. “No, si para eso tenemos marido”, dicen.

Al día siguiente, y a las 9 de la mañana, antes de reunirse con su equipo, Viviana, de 60, directora de ciclo de un colegio católico de Independencia, se da unos minutos para conversar. Casada hace 41 años, heterosexual, pareja única. Afirma que “la cosa va cambiando con el tiempo. De ser una actividad, yo diría, bastante continua, pasa a ser algo esporádico”, dice. ¿Qué significa esto? “Puede ser una vez al mes, más o menos”.

Este año, la Facultad de Medicina de la UChile publicó el libro “Sexualidad en el adulto mayor”, un manual de respuestas a preguntas formuladas directamente por un grupo de adultos mayores, donde los temas incluyen mitos y verdades, uso de afrodisíacos y datos tan interesantes como este: “no existe una sexualidad de los adultos mayores o de los jóvenes, sino que son sexualidades diversas independiente de la edad”. 

Foto: Universidad de Chile

El ginecólogo Jhonny Acevedo, editor del libro junto a Constanza Bartolucci, define la sexualidad como un concepto integral que incluye lo orgánico, lo afectivo y lo emocional. “El común de la gente cree que la sexualidad está asociado con tener sexo, a una potencia física, orgánica, y ese es un gran error. Los adultos mayores tienen ganas y deseos de tener sexo, pero de acuerdo al ciclo vital que están viviendo”, dice Acevedo.

“no existe una sexualidad de los adultos mayores o de los jóvenes, sino que son sexualidades diversas independiente de la edad”. 

De acuerdo a la última Encuesta nacional de calidad de vida en la vejez del año 2016, elaborada por la Universidad Católica y Caja Los Andes, 1/3 de personas mayores dicen tener una vida sexual activa, mientras que el 65% lo considera importante. De los datos de la encuesta, se desprende que el 20,3% de las mujeres sobre sesenta años afirma tener vida sexual, versus 48,5 de los hombres. Independiente del género, de quienes tienen vida sexual, un 52% vive con su pareja conyugal.

Entonces, ¿cómo es la vida sexual de la mujer mayor? 

Vida sexual de las mujeres

Rosi tiene 69 años. De pelo corto, color caramelo. Casada hace 42 años, dueña de casa. Sentada en la sala del Cesfam de PAC, participa de una actividad con estudiantes de medicina donde miembros de la comunidad comparten sus inquietudes en salud. Temas como el precio de los medicamentos, la soledad y sobre todo, la salud mental. Ella vota por este último. 

el 20,3% de las mujeres sobre sesenta años afirma tener vida sexual, versus 48,5 de los hombres.

Cuenta que viene saliendo de una crisis sexoafectiva. “Yo pensaba que él (su marido) tenía otra pareja porque estaba lejano. Me sentía mal porque no pasaba nada entre nosotros, me acostaba con la duda, yo lo buscaba y él decía que estaba cansado”, dice. Como Rosi participó en el grupo que originó la publicación de la Universidad de Chile, recibió el libro, que llamó el interés de su marido, y los hizo retomar su vida sexual. 

“Mantengo relaciones, no todos los días como antes, pero una vez por semana, o más. Hay cosas que no se han perdido. El tocarse, estar de acuerdo en tener sexo, pero también uno ahora está llena de achaques, la diabetes, la hipertensión… a medida que pasa los años la cosa es distinta”, dice. 

La pregunta es: ¿tiene fin la vida sexual de la mujer?

“Primero no es una vida sexual de la mujer, son vidas sexuales de las mujeres”, aclara Magdalena Rivera, Médica sexóloga, Directora de la Escuela Transdisciplinaria de Sexualidad y Presidenta de la Sociedad Chilena de Sexualidad. “Hay mujeres que están en matrimonios de muchos años, hay mujeres solteras, hay mujeres iniciando relaciones. Heterosexuales, lesbianas, hay mujeres con interés en el sexo, otras con poco. Hay una gran diversidad, no es homogéneo”, agrega.

Constanza Bartolucci Konga, médica sexóloga de la Universidad de Barcelona, parte de la Escuela Transdisciplinaria de Sexualidad y el Instituto Iberoamericano de Sexología, también editora del libro de la U. Chile, concuerda desde España: “La edad no es un factor determinante para que la sexualidad en la tercera edad de las mujeres cambie de una manera negativa. Te pongo este ejemplo, una persona no va a subir la escalera con la misma agilidad a los 30 que a los 50 que a los 60… pero siempre la puedes subir”, dice. 

En ese sentido, la sexualidad es un proceso psicobiológico que cambia a lo largo de la vida, y se verá impactado por la presencia de enfermedades, como la diabetes, la hipertensión, y todo tipo de problemas cardiovasculares. 

Ceci, de 62 años, viste de café. Es la presidenta del grupo de adultos mayores del Cesfam. Pelo teñido oscuro, morena y maquillada. Usa un bastón. Está enferma de los riñones, dice que no practica la penetración, por miedo. 

Según ella, su esposo la cuida, “y eso hace que uno también se ponga regalona del marido. Y casi como que soy su hija porque él me cuida mucho, como estoy con este tema de la enfermedad. Yo también soy catete, si sale tengo que saber dónde va, o ir con él, tenemos ese tipo de relación”, dice. Ceci, leyendo, se enteró que los remedios inhiben el deseo sexual, y ella se describe a sí misma como “una farmacia”. De todas forma afirma “tener contacto”, con lo que quiere decir que su pareja la masturba. 

¿Y el cuerpo resiente de otra forma la actividad sexual? 

Marité, de setenta y un años. Rubia, vestida de verde. Con los lentes ópticos puestos y los lentes oscuros como cintillo en el pelo: “a veces no se puede tener sexo de la misma manera porque te vienen los calambres, estai en lo mejor y ayyyy… ahí se adapta uno. Pero puedes llegar a actuar como cuando eras joven, a ser un poco artista, siempre que no te den los calambres”.

Tirar después de la menopausia

De acuerdo a Magdalena Rivera, la vida sexual de las mujeres se asocia socioculturalmente a la vida reproductiva. Biológicamente, entre los 45 y los 50, comienza el periodo del climaterio, es decir, la última menstruación y la menopausia. “Hay mujeres que por el hecho de no menstruar pueden sentir que ya están viejas, hay otras que dicen por fin no voy preocuparme más del embarazo, o qué rico no tener menstruaciones dolorosas, incómodas”, cuenta la experta. 

“Puedes llegar a actuar como cuando eras joven, a ser un poco artista, siempre que no te den los calambres”.

“La menopausia es una etapa que se ha patologizado”, agrega Bartolucci. “Se ha dicho que la mujer no tiene deseo, que lo pasa mal, entonces la construcción que hemos hecho de esa etapa de la vida crea realidades” concluye, y se manifiesta contraria a la idea de que el fin de la vida reproductiva es el fin o la decadencia de la vida sexual en las mujeres. 

Biológicamente, durante el climaterio las mujeres experimentan una baja de estrógenos que puede redundar en bochornos, cambios anímicos y, principalmente, resequedad vaginal. Un problema común y también, de fácil solución. 

Base de agua o silicona

Bentley es uno de los lubricantes más populares en el mercado. Su formato es un tubo de 40 gramos que se encuentra en farmacias desde los $2400 en Doctor Simi  hasta los $4990, en cadenas. En la Botica Cubana, ubicada frente al metro Cerro Blanco, el farmacéutico, canoso y con una cadena de plata en el pecho, dice que la compran principalmente hombres, y que su duración es relativa: “Lo mismo que una caja de doce condones, te puede durar una semana, un mes, más”. 

Según él, las mujeres mayores no compran ese producto, ellas “vienen a comprar remedios para la diabetes, para la presión”, cuenta.

Foto referencial Agencia Uno

El sex shop Eros del barrio Patronato ofrece lubricantes a base de agua y silicona. La diferencia es que los primeros se limpian con mayor facilidad, mientras que los segundos tienen mayor sedosidad y tardan más en ser absorbidos por la piel. Dexy, 37 años, vendedora, recomienda estos últimos para casos de resequedad vaginal. Marcas como Toko, de origen canadiense, con variedad de aromas y sabores, y Encounter, gel de formato más pequeño, ambos entre los $6500 y los $14.000. 

¿Entran adultas mayores al sex shop? “Sí, buscan lubricantes, y estimulantes, quieren sentir algo diferente”, cuenta Dexy, “por ejemplo aceites concentrados que se aplican directamente en el clítoris, provocando mayor irrigación y, con ello, mayor placer” agrega. 

La directora de colegio Viviana cuenta que ha experimentado problemas de resequedad, lo que impacta directamente en su capacidad de sentir deseo, y hace que ella se limite. “Es típico esa cosa de que te resecas y tienes que usar alguna crema, eso para mí ha sido súper complicado, da mucho miedo la penetración porque da mucho dolor… tengo que prepararme mucho mentalmente y es incómodo para mí”, dice.

Foto referencial Agencia Uno

María, de setenta años, educadora de párvulos jubilada, dice no experimentar mayores problemas de lubricación, “quizá porque no tuve hijos”, reflexiona. Reconoce que sí le toma más tiempo. Sobre posturas, dice practicar lo “normal”, es decir, sexo misionero, pese a que disfruta y solicita sexo oral de su pareja. 

En el Cesfam, el grupo de mujeres dice que aunque de jóvenes practicaban sexo “en la cocina, sobre la alfombra, en la playa”, ahora lo tienen principalmente en la cama. Marité, sonrojada, recuerda el tiempo de tener sexo en la ducha, algo que ya no hace “porque una se resbala, te puedes caer”. ¿Besos en el cuello? Por supuesto. ¿Besos en el pecho? No es algo que les guste a todas. María en particular cuenta que nunca le ha gustado. ¿Posición favorita? Todas opinan que arriba, sentadas sobre el hombre. ¿Hay pudores con el cuerpo? Rosi dice que no, “es la etapa que estamos viviendo, hay que aceptar tu cuerpo como está. Estamos los dos viejos, no hay nada que ocultar”.

Débito conyugal y biografía sexual

Bartolucci apunta que la vida sexual de las personas en la tercera edad dependerá de su biografía sexual, ¿qué es esto? La manera en que alguien vive su sexualidad a lo largo de su vida. En ese sentido, un problema de la sexualidad femenina es el tener sexo por obligación. “Es decir encontrarnos relaciones de pareja donde nunca he disfrutado porque no me importa o porque me he acostumbrado a estar sexualmente insatisfecha, manteniendo mi deseo inactivo”, dice. En contextos de matrimonio, se habla de “débito conyugal”, con el que las mujeres tienen que “cumplir”, sientan o no deseo hacia sus parejas; “y ahí viene la pregunta, ¿les interesa indagar en su vida sexual, les interesa a esas mujeres descubrir su sexualidad por fuera de sus relaciones de pareja?”, plantea Bartolucci. 

“¿Besos en el cuello? Por supuesto. ¿Besos en el pecho? No es algo que les guste a todas”

Y Pepa, a quien encontramos en el camarín a punto de tomar una clase de pilates, dice de manera fría que su deseo es más como un temblor que como un terremoto. Está casada, y dice que sólo ha tenido sexo con su marido, dos años menor que ella. Sólo practican la penetración, nada de sexo oral, lo que describe como algo “moderno”. Afirma que generalmente, cuando tiene sexo, es más por el deseo de él, ya que a ella parece no interesarle tanto. 

Rivera opina que las adultas mayores fueron criadas más conservadoramente, con la idea de que el sexo es algo para el hombre, impidiéndoles o castigándolas a ellas si son “sujetas de su propio deseo, llegando a concebirse más como objetos que tienen obligación de cumplir, lo que en el fondo, es una manera de abuso”, explica.   

Es lo que describe Marité, quien habla de su marido como “tímido y a la antigua, como los hombres del año 40”. Afirma que ella es en general la que propicia el sexo. De esas mujeres que toman todas las actividades que ofrecen las municipalidades, se enteró en un curso de psicología de verano que el orgasmo de la mujer tiene mayor duración que el del hombre, cosa que ha comprobado. Menciona revista Luz, de su época de joven, donde decía que una mujer que “sabía mucho” tendría mala fama, por tanto en un punto de su vida se “chantó”, aunque ahora ha logrado soltarse más. “Ahora piano piano. No tengo problema para llegar al orgasmo, a mí me tocan y yo… (risas). Una tiene deseos sexuales, y digo señor, tú me hiciste con deseo sexual”, explica.

De regreso en el sex shop, Dexy tiene recomendaciones de juguetes para mujeres mayores, pensando precisamente en problemas de resequedad vaginal, vida sexual insatisfactoria e incluso consecuencias de violencia obstétrica no tratada. “Hay mujeres que vienen y comentan que no han experimentado un orgasmo en años de pareja, entonces les recomiendo dildos que ayuden a estimular el punto g”, dice, mostrando un dildo de unos 15 cm, con punta curva. Otro muy popular es un masajeador con forma de gota, que tiene un botón interno que lo hace vibrar. Ambos tienen precios que bordean los $20.000. 

Las adultas mayores fueron criadas más conservadoramente, con la idea de que el sexo es algo para el hombre

¿Qué buscan las mujeres? Dexy dice que ve a sus clientas mayores intimidadas por los dildos de corte más realista, mostrando para ejemplificar uno color fucsia que replica un pene erecto, con la forma del glande y mucha venosidad. “Por lo general buscan algo que no sea muy grande, les gusta algo mucho más discreto, que tenga la lógica de ser juguete, que pase más desapercibido”, comenta. 

Y de todas formas, el 2019, uno de los estimuladores más populares y buscados siguen siendo las pesas vaginales, también conocidas como bolas chinas, recomendadas para trabajar el piso pélvico. Las hay desde los $6000 hasta los $54.990, estas últimas elaboradas con silicona de grado médico, que son más fáciles de limpiar y por ende, menos propensas a alojar bacterias, que podrían ocasionar infecciones en la flora vaginal. 

Entonces, ¿las mujeres dejan de tirar? No. ¿El sexo se acaba? No. Cambia el cuerpo, cambia la mente, y también cambia la forma de vivir la sexualidad. ¿Las mujeres dejan de calentarse? La baja de estrógeno provocada por la menopausia puede impactar, además de la crisis vital que puede darse al ir cumpliendo edad, pero el mercado ofrece una amplia gama de productos para contrarrestarlo, y con el debido acompañamiento del sistema de salud, no debería ser algo terrible. 

Sin embargo, vivimos en Chile. Del tercio de la población adulta joven encuestada a quienes les interesa su sexualidad, solo 20,3% son mujeres, de las que se presume la mayoría está casada, eso nos muestra que la chilena adulta mayor está altamente insatisfecha en la cama. Si se proyecta que para el 2025 las y los mayores de sesenta años superarán a los menores de quince, ¿será que para entonces los lubricantes junto con los dildos serán vendidos en alguna farmacia popular?

Comentarios
Sabía ud que... EN LA ESCUELA MILITAR SE APRENDE SOBRE LA MARCHA. -------------------------------- Sabía ud que... CUANDO NO ME ENCUENTRO BIEN, USO GOOGLE MAPS. -------------------------------- Sabía ud que... EL SUPERHÉROE MÁS COCHINO ES LISTERIA VERDE. -------------------------------- Sabía ud que... MI HIJO ME PREGUNTÓ QUÉ ERA ESTOICO Y LE RESPONDÍ: “UN JUGADOR DEL BARCA DE LOS 90”. -------------------------------- Sabía ud que... EL CANTANTE MÁS DURO ES PEDRO PIEDRA. (MARIO HERRERA) --------------------------------