El club de los ciberputos y su reino porno oculto en internet

De izquierda a derecha: Gatosheko, Martin yogui y MadMattXXX

El club de los ciberputos y su reino porno oculto en internet

Un grupo de chicos se junta a follar sin tapujo alguno, lo graban todo y luego echan a correr los videos cual viral en Twitter y plataformas como OnlyFans, donde cientos de seguidores pagan por verlos jugar y mostrar sus dotes frente a una cámara. No se acuestan con nadie que no sea de su gusto, eso sí, ni siquiera por dinero, y sus familias y amigos saben que para ellos se trata de un trabajo serio. Hicieron de sus cuerpos y su liberación sexual una pyme, un negocio redondo cuyas ganancias superan las de sus antiguas pegas. Cuatro de ellos desmenuzan aquí sus vidas como putos digitales en el Chile de la era de las redes sociales, y cómo una verga y un culo bien administrados pueden llegar a ser tan rentables como un fundo.

I: ACTOR PORNO A LA FUERZA

“No me quedó de otra”, responde. 

Se hace llamar Gatosheko en Twitter, lo siguen casi 37 mil personas, la mayoría chicos jóvenes menores de 30 años, y en su biografía se describe como “A different Pharmacist”. Su verdadero nombre es Edgardo Riveros (31), acaba de egresar de Química y Farmacia de la Universidad de Chile y está a punto de iniciar su práctica profesional. La pregunta fue qué lo llevó hace dos años, y mientras trabajaba en una farmacia en el centro de Santiago, a meterse de lleno en el negocio del nuevo porno amateur que actualmente la rompe silenciosamente en internet. 

“Empezaron a subir fotos mías a Tumblr muy explícitas y que yo mismo había enviado a otros chicos que me gustaban por WhatsApp o Grindr. Tumblr fue la primera página y vitrina que empezó a tomar y a mostrar porno más casero. Después ya eran videos follando con otros y todo, y tuve algunos atados. Después Tumblr fue censurado y todo ese contenido migró a Twitter. Ahí fue cuando empecé a hacer esto, un poco a la fuerza, pero resultó ser genial. Yo de chico fui bien porno igual, desde Fotolog. Siempre tuve el morbo de grabarme con parejas, soy súper caliente y tengo una vida sexual muy activa. Con todo ese material porno mío dando vueltas dije, bueno, si quieren ver van a tener que pagar. 

Gatoshenko

Posa casi solo en ropa interior, aparentemente casual y luciendo su tonificado y tatuado cuerpo. En otras de sus fotografías aparece masturbándose, penetrando y siendo penetrado por otros chicos. También hay unos cuantos videos de entre 10 y hasta 40 segundos de duración, casi todos grabados en casa, solo y acompañado. La previa de esos encuentros incluye unas cuantas piteadas de yerba y algo de popper, nombre genérico para designar a ciertas sustancias químicas que producen estimulación y vasodilatación de manera muy rápida al ser inhalado. además de una sensación de euforia y deseo sexual. Recién ahí, bajo los efectos, el celular comienza a grabar los agarrones, los besos salivosos y todo lo demás desde un rincón de la habitación; sexo gay puro, duro y sin edición, que viaja silencioso y como spam porno entre trending topics de la revuelta social en Chile, el comidillo post festivalero y el contexto internacional cada vez más ajeno. 

Los extractos del homemade porn que Gatosheko comparte casi a diario en Twitter tienen una versión extendida, premium y a la venta en OnlyFans, un sitio web y especie de red social que se autodefine como “un servicio de aplicación que permite a los usuarios subir fotos y videos a su perfil, y establecer un precio de suscripción mensual para sus seguidores”. Allí las sinopsis previamente tuiteadas pasan de durar 40 segundos a 40 minutos o más, y todo lo que no se alcanzaba a ver, en el contenido pagado está tan pero tan cerca que por poco te mete en la escena: el sexo casi siempre es “a pelo”, sin condón, y no hay rastros de afecto ni mucho menos cursilerías entre los participantes. Tampoco lugar para el amor. Solo cabe el sexo, y mientras más animal y morboso, mejor. 

Gatoshenko

OnlyFans se abre al “contenido de entretenimiento para adultos”; pornografía de todo tipo y para todos los gustos, salvo prácticas que incurren en delitos (pedofilia, zoofilia, uso de armas) y otras de carácter “obsceno, discriminatorio, o que inciten a la violencia”. En menor cantidad, la plataforma alberga también a creadores de otros géneros, como expertos en entrenamiento y acondicionamiento físico. También hay mujeres, sobre todo asiáticas. La red fue creada en 2016 por el británico Timothy Stokely, su centro de operaciones se encuentra en Londres y hoy cuenta con más de 20 millones de usuarios registrados en los cinco continentes. En Chile son poco más de 250. 

“Siento que me creé un personaje. Gatosheko es fiestero, tonto, superfluo, hueco, pero muy sexual y morboso. En eso nos parecemos. No tengo prejuicios en la cama pero no hago de todo tampoco. Me encanta solo fumar marihuana y follar con chicos guapos con los que pueda grabarme y además hacer dinero. A mi familia, a mi mamá sobre todo, la he educado para que sea de cabeza más abierta. Ella ya me seguía en Instagram, entonces sabía que subía fotos desnudo con otras personas, pero no que estaba haciendo videos. Y le conté. Su respuesta fue: ¿y para qué estudiaste? El mismo prejuicio que yo tenía y que muchos también tienen, yo creo. Yo no he perdido ni un conocimiento y puedo trabajar en lo mío, pero con el porno estaba ganando lo mismo que como farmacéutico. La diferencia es que hacía dos o tres videos follando de media hora versus las 45 horas semanales en la farmacia”, cuenta desde su departamento frente al Parque Forestal. 

Gatoshenko

Existen otras redes similares a OnlyFans, aunque menos utilizadas aquí, como JustForFans. Ambas son legales en el Reino Unido y EEUU, y tienen cobertura en casi todo Europa, América y Asia. Solo en cuatro años, la primera plataforma ha desembolsado al menos unos $400 millones de dólares en pagos a sus creadores. El valor mensual de las membresías va desde los 5 dólares y algunas llegan holgadamente a los 50. El 80% de ese valor, fijado por los mismos chicos en base a la cantidad y variedad de material disponible en sus perfiles, recae también en ellos, los autoproclamados “putitos digitales”. A veces pueden, además, hacer propinas extra con videos privados, ventas de packs e incluso encuentros en vivo.  

Gatosheko, por ejemplo, cobra 15 dólares y recibe 12 en pagos que caen constantemente en su tarjeta de crédito. Al igual que otros, los videos los filma, edita y sube él mismo. A veces acepta ofertas de videollamadas privadas, de momento no está vendiendo packs (set de seis entre y diez fotos desnudo, o teniendo relaciones) y aún no se lanza con las transmisiones públicas y en vivo. “Tengo un rollo igual con el exhibicionismo, y además no me gusta que me den órdenes”, dice. En su mejor año logró recaudar hasta 3 mil dólares, y tenía más de 500 seguidores. Solo en OnlyFans. Pero la sobreexposición tuvo también sus costos: la gente comenzó a reconocerlo en la calle, en fiestas. La mayoría se acerca a saludarlo o para confesarle que se la han corrido viéndolo en internet. Otros, en cambio, le han tirado copete encima. 

“Algunos me han hecho pico con sus ataques. He recibido amenazas y mandaron mails con fotos mías y todo a mi trabajo. Tuve problemas y tuve que parar un poco esto. Traspasaron la barrera de mi vida personal y denunciaron mi cuenta de Instagram, que tenía muchos seguidores. Seis años trabajándola, en fin. Hay muchos prejuicios con esto. Se asocia a gente sin educación o que solo hace esto por necesidad, y no es así. ¿Y qué si lo fuera? En muchos aeropuertos también me han parado al pasar por migración. No es solo por mis tatuajes, es también por el cuerpo, la actitud. Dicen: qué onda este loco. Para conseguir trabajo como farmacéutico me pasa lo mismo, sobre todo en empresas chilenas, pero yo no pesco, chao. Hay gente que ya no me conoce como farmacéutico. Para muchos soy el actor porno, otros piensan que soy escort por cómo luzco, pero no lo soy. Aún no. Solo una vez recibí dinero, pero porque a él le gustaba pagar, aunque tampoco tendría problema en hacerlo. No le debo explicaciones a nadie”. 

Sus ganancias le han permitido darse ciertos lujitos. Y no quiere detenerse: “He viajado caleta y ahorrado mucho también. Si vas a lucrar con tu cuerpo y da resultados, cuídalo. Esa es mi visión. En lo que más invierto yo es en gimnasio, en comer bien. Vender tu imagen, en este caso, es lo más importante y tienes que estar mostrándote todo el tiempo o cuanto necesites, tener tu propia periodicidad. Yo lo dejé por un tiempo y ahora lo retomé, porque estoy haciendo mucho dinero. Dedicarse al porno es un emprendimiento, y muchos chicos se están dedicando también a esto. Muchos nos apañamos; grabamos juntos y nos difundimos. A todos nos tiene que ir bien. Esto puede ser muy rentable si sabes sacarle provecho. Imagínate, yo voy a pagar mi postgrado en Barcelona solo con lo que gané en OnlyFans. Gracias a todos mis seguidores por eso”. 

II: PUTA HERMANDAD

El video es del 13 de diciembre pasado. No dura más de 20 segundos, está aún en Twitter y tiene más de 500 interacciones. Un trío. Tres chicos desnudos sobre una cama, todos tatuados. A uno ya lo reconocemos: Gatosheko. Miremos a los otros dos. Por qué no el del medio primero, el que recibe por el culo y por la boca al mismo tiempo: Martin_yogui o, más bien, el técnico financiero y ex empleado de LATAM, Francisco Vásquez (33). 

Es nuevo en esto, y su dinámica de trabajo es más o menos similar a las de sus colegas: acuerda juntarse a tener sexo con tipos que le atraen, graba todo con su celular, edita y luego echa a correr los videos en Twitter, donde lo siguen más de 10.500 personas. Su material también está en OnlyFans y se vende casi solo, revela, pero su reciente salto mortal al porno no fue tan azaroso ni placentero como se lo habían pintado. En su departamento en el barrio Santa Ana, donde ahora cuenta su propia historia con un pucho en mano, invade el silencio. 

Martin_Yogi. Foto: Lontano

“Con mi ex pareja éramos súper morbosos, invitábamos a más gente y lo pasábamos muy bien en la cama. Queríamos migrar de Chile, irnos a vivir a Brasil, y apareció la idea de transmitir en CAM4 –otro conocido sitio web de videos sexuales pagados y en vivo– para juntar lucas. El 20 de octubre pasado, dos días después del estallido, abrimos una cuenta en Twitter para transmitir y publicar ahí nuestros videos, y sumar a más gente que quisiera grabar con nosotros. Teníamos este plan, y también la idea de reformular la forma en que dicen que tenemos que amarnos. El homosexual de acá sigue aprendiendo cómo queremos amarnos y ser amados, pues nos establecen una norma súper marcada y definida bajo lógicas heterosexuales. Los gays pasamos de las relaciones abiertas al poliamor, o sea no son necesariamente monógamos, estamos en constante cambio, en evolución y apertura. A veces eso es mal visto y ni nosotros sabemos adónde se puede llegar. Bueno, con mi ex sí sabíamos: queríamos vernos disfrutar con otros igual que como disfrutábamos los dos, y teníamos la visa y todo, pero el mismo día en que íbamos a partir con todo esto, él se suicidó. Fue el 22 de octubre. Acababa de volver de visitar a su familia en Colombia. Él era colombiano, tenía 37 años y…, no sé, aún no me lo explico”.

En su computador quedaron varios videos sin publicar. No ha querido ni verlos. “Días después de que murió me sentí culpable por seguir haciéndolo sin él. Qué iba a decir el resto, pensé, pero al mismo tiempo que me hacía cargo de todos los trámites, porque además hubo que repatriar su cuerpo, me fui quedando sin plata y tenía que pagar cuentas. Yo no vivo de esto totalmente, me dedico a trabajar en turismo, pero este último mes OnlyFans me salvó con el arriendo, por ejemplo. Era algo que yo no tenía ni siquiera presupuestado que ocurriera. Como te digo, queríamos hacerlo juntos y dejar las lucas ahí, como un ahorro, pero en dos tiempos todo cambió y ahora se ha vuelto en una fuente de ingresos necesaria para mí”.

Martin_Yogi. Foto: Kevinkobek_Fotografía

Hasta antes de octubre, Francisco no sabía de la existencia de porno en Twitter. “La gente quiere verse reflejada, y se están dando cuenta de que quizás nuestra sexualidad nos ayuda a desarrollarnos, siento yo, en muchos otros ámbitos también. Si tú eres reprimido sexualmente, vas a ser reprimido en muchas otras cosas. Si no vives tu sexualidad tranquilamente, sin culpa o libremente, te verás frustrado en otros aspectos. Yo practico mucho yoga, y en toda la cultura oriental el pene es el chacra de la raíz, el chacra del origen, desde donde nace la creación, te mueve y te hace desplazarte. A mí me puso en pie. No sé cómo estaría ahora, después de todo lo que ha pasado, si es que no hubiera hecho algo. Y este trabajo me ha mantenido más en alerta, aprendiendo igual”. 

Sin saberlo, su cuenta era solo una de las tantas, cientos, que hasta hoy ofrece contenido sexual explícito en la red social de los 140 caracteres. Vieron allí, entre tanto debate contingente y a la vez superfluo una verdadera posibilidad de enganche y coqueteo, y, por cierto, un terreno libre para que actores porno amateur dieran a conocer sus trabajos. Hombres jóvenes, menores de 40 y de buen físico, muchos de ellos profesionales o con trabajos estables, y que sin embargo optaron por invertir en sus cuerpos y sacarle lustre a sus habilidades en la cama. Pega no menor: satisfacer, en este caso, los fetiches y perversiones de un público gay masivo, silencioso y consumidor empedernido de porno. 

Martin_Yogi

“Estar en OnlyFans te abre otras puertas. El otro día me escribió una persona por Twitter desde Valdivia, ofreciéndome irme a hacer fiestas como tipo gogo y como stripper, despedidas de solteras y ofertas de escort, todo el rato”, cuenta Martin_yogui. “Estoy tanteado, a ver qué onda. Lo único que no he hecho es prostituirme, la verdad. Mi rollo es meterme con alguien que no me gusta, punto. Tampoco quiero hacerme famoso, solo disfrutar de mi sexualidad libremente, porque en el ambiente cola está siempre el prejuicio de que si te acuestas con mucha gente eres puto y promiscuo. Otros creen que es bacán que esta mini industria porno se esté dando, pero también hay gente que dice ‘ah no, el chico del porno’ o ‘no, el chico del Twitter no’, cuando ellos mismos ven porno como enfermos ahí, día y noche. Hay un doble discurso, y moral encima”.

*** 

Twitter posee una detallada Política relativa a la desnudez: “La pornografía y otras formas de contenido para adultos producido de forma consensuada se permiten, siempre y cuando se marquen como contenido delicado. Esto permite que las personas que no quieran ver este tipo de contenido reciban una advertencia, que deberán aceptar antes de ver el contenido que hayas publicado”. En cambio, compartir imágenes o videos de otras personas, sin su consentimiento, “es una violación grave de su privacidad y un incumplimiento de las reglas. A este contenido lo llaman “pornografía de venganza”.

“Que el porno se suba hoy a Twitter y que tenga ese nivel de reacción quiere decir que está abriéndose al terreno más público, tanto para los creadores como para quienes asumieron el consumo de porno sin culpa. Esta sociedad siempre fue muy pacata y culposa, religiosa poh’, y ver porno era sinónimo de ser degenerado, sucio. ¡Qué ridículo!”. 

Quien habla es Matías Madrid (30), @MadMattXXX en Twitter y el tercer cuerpo tatuado y desnudo en el mismo video del trío del que participaron Gatosheko y Martin_Yogui. 

MadMattXXX

“El año pasado tuve un pololo que estaba sin trabajo. Yo tengo mi pega estable hace tres años en una empresa de recursos humanos, pero necesitábamos generar una fuente ingresos juntos. Decidimos vender el pack: nos fuimos un día al cerro San Cristóbal, nos grabamos follando e hicimos unos 10 videos cortos, con distintas tomas y preocupándonos de vernos bien. Los vendimos a 10 lucas y en una semana nos hicimos 100. Luego vino el estallido, terminé con este loco y tuve una crisis existencial: me intenté suicidar y cuando desperté de todo ese trance dije no-voy-a-perder-esta-oportunidad. Soy de la idea de que para entrar en esto debe haber un detonante, cualquiera, y este fue el mío”.

Matteo, como se hace llamar también en las redes, ofrece un “morbo más crudo”; escupos, nalgadas, el casi imperioso bareback (penetración sin condón) y un encuentro de mayor intimidad con los chicos con los que se filma. Además agasaja a sus nuevos seguidores con saludos personalizados de los que no revela ni un solo detalle. Cuenta que solo cuando recibió 200 dólares como pago de su primer mes en OnlyFans, se lo tomó en serio y le contó a su mamá: 

“Cuando eres chico te advierten caleta, onda ‘toma buenas decisiones que no te vayan a perjudicar en el futuro’. Me acuerdo de Fabricio (Vasconcellos, el ex bailarín de axé), que hizo porno de joven y después le pasó la cuenta de famoso. En mi caso, ¿qué es lo peor que podría pasar? ¿Que digan que soy feo, que soy gay? ¿Que soy, no sé, promiscuo? Mientras mi familia esté tranquila, todo bien. Los prejuicios no me van ni vienen. Además, OnlyFans y el porno en general satisfacen también una necesidad mía de exhibicionismo, y me reafirma que hoy estoy cómodo con mi cuerpo. Me gusta que me vean y todo, y en esa lógica quiero que mi porno sea cada vez más artístico, con una propuesta diferente. Eso es lo divertido: todos los que hacemos esto ofrecemos algo distinto; Gatosheko el físico, Martin_yogui la dotación y otros como el Cacobust o el EdAndres el fisting (introducir el puño en el ano), o los juegos con dildos. Somos como un club de compañeres”.

MadMattXXX

III: MI CUERPO, MI PYME

Un chico delgado y de bello rostro se pasea en bolas y con un arnés por los pasillos de una antigua casona en el sector más bohemio del barrio Bellavista. Es una especie de host sexual que recibe e interactúa con el público de una fiesta a la que debes entrar casi sin ropa y dispuesto a jugar. La productora Phalos, a cargo del evento, lo quiso ahí y en ese rol tras ver sus videos en internet y el número de seguidores en su cuenta de Twitter, unos 38 mil. 

Eduardo Soto (35), @EdAndrees en las redes, es uno de los pocos chicos dedicados al porno amateur que hoy vive solo de lo que recauda en OnlyFans (unos $ 600 mil) y JustForFans (otros $ 400 mil). Vive en Melipilla, practica yoga y por años trabajó en una zapatería para niños. Su última pega fue en un café. El Edu, como lo llama su entorno, es también el único de los entrevistados para este artículo que confiesa haberlo intentado con la prostitución convencional, face to face, mas no le gustó; y el único que hace de su tribuna como porn performer algo más que un espacio para el deleite de hedonistas con tarjeta de crédito. También uno informativo y en muchos casos preventivo sobre los riesgos de transmisión y contagio de distintas ETS.   

EdAndrees

“Soy de pueblo y criado en familia machista, un poco de campo, no era fácil salir de este closet. Se lo conté a mi mamá, a mi papá, a mi hermana y mi hermano. Fue justo cuando venía saliendo de la depre y estaba sin pega, entonces mi mamá me dijo, ¿sabes? Haz lo que quieras, pero sal de ahí. Mi papá igual y todos, muy comprensivos. Mis viejos no ven mi trabajo pero tampoco se hacen los locos: vivimos cerca y a veces me llama mi mamá y me dice que esconda los dildos, porque va con mis sobrinos en camino. Mi hermano ha visto videos míos y se los ha mostrado a amigos. Es una talla con ellos, pero saben que es mi trabajo ahora. Era improbable, porque es difícil. Uno trabaja mucho; hay que promocionarse bastante y tener tiempo, porque conozco a quienes trabajan y quieren ganar en esto, pero la cantidad de material que hacen es menor y eso va en que los suscriptores se metan a tu perfil y paguen por verte. Por eso digo que este es un emprendimiento. Mi cuerpo es mi pyme”.

El Edu que vemos en Twitter u OnlyFans es tanto o más atrevido que cualquiera de sus otros tres colegas, pero solo él experimenta y se luce frente a la cámara con dildos del grosor de un pepino, o usando lencería femenina. 

EdAndrees

“Si encuentro un pudor, trato de derribarlo. Mi fin era llegar a monetizar lo que estuviese haciendo, y esto de grabarme y tomarme fotos lo he hecho desde pendejo. Después lo hice más público en 2018, en Tumblr, entonces llegar a esto no fue un paso violento, era solo rentar. Parecía perfecto. Quería darme a conocer en esto, y hay que tener actitud para hacerlo. Lo conversé con un amigo y me dijo dale, Edu, hazlo, y empecé al tiro porque sé que la cuenta se está haciendo hacia atrás. Hoy estoy full dedicado a esto. Fue una sensación de libertad, creo, y sin retorno. Ya no puedo ser más libre con respecto a mi cuerpo. Cuando partí puteé algunas veces incluso, pero me fue incómodo. Me daba paja sentirme objeto, y el tema de la posesión me patea. Tuve un par de experiencias feas con dos viejos que pagaban bien, pero no era lo mío nomás. La verdad es que pretendo no volver a trabajar para nadie. Además, si en tres años me da por dejar el porno y volver a trabajar a un café, algunas personas eventualmente me van a reconocer y, no sé, es raro. Hay varios temas a analizar antes de dedicarse a algo como esto”.

En su Instagram, Eduardo dedica un hilo de historias al ‘lavado’ (anal); para qué sirve, cómo hay que hacerlo y por qué es necesario para tener una práctica sexual más segura. También otro sobre el VIH: cuenta que está indetectable desde el año 2012, y que sus chequeos médicos se han vuelto más frecuentes desde que vive del porno. “Hay mucha exposición y riesgo en esto. La mayoría follamos bareback, y la gente casi que me sigue solo por eso. Nos gusta a todos, pero hay que controlarse más y ser cuidadosos. Eso tanto para los creadores como para quienes consumen porno. Hay mucho morbo del que no nos hacemos mucho cargo ahí, socialmente incluso. Yo tengo mi mismo infectólogo desde el 2012, me atiendo en el Centro Médico San Joaquín y tenemos una relación fluida, siempre nos escribimos. Es como tiene que ser; venimos de la generación del tabú, de la que no se enteró de nada, de la que no educaron. O sea, fuimos mal informados por todas partes y hay que aprender a hablar de una puta vez de estas cosas con naturalidad, y si es desde el porno, bienvenido sea. El porno es justamente el escenario que te permite ser como quieres y hacer lo que quieres. Y no es que ahora sea más visible o que esté más de moda, es que la gente se ha atrevido a hacer público su consumo. Por eso está en Twitter, por eso se paga con tarjeta de crédito, porque es una transacción. Y es también un trabajo del que se va a tener que hablar a futuro, porque desde luego no tiene reconocimiento alguno, ni derechos ni garantías de ningún tipo. O sea, hace 15 años no me imaginaba follando y grabándome por plata. No sé si era una posibilidad real. ¿Qué pensai tú? A veces ni yo me lo creo”.

Comentarios
Sabía ud que... “SE VEÍA VENIR” NO ES UN PAJERO NARCISISTA. -------------------------------- Sabía ud que... A VECES CANTO ODAS, OTRAS VECES SOLO ALGUNOS MINUTOS. -------------------------------- Sabía ud que... NO SOY NI DEL SEXO DÉBIL NI DEL SEXO FUERTE, SOY DEL “SEXO, POR FAVORCITO”. -------------------------------- Sabía ud que... LO QUE BUSCAS ESTÁ EN TI… O DEBAJO DE LA CAMA. -------------------------------- Sabía ud que... LOS MÁS SUPERSTICIOSOS SON LOS CARPINTEROS PORQUE ESTÁN TODO EL DÍA TOCANDO MADERA. --------------------------------