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Hecho sin precedentes: Justicia británica sentencia que la contaminación del aire provocó la muerte de una niña

Es el primer caso judicial que reconoce a la contaminación atmosférica como causa de fallecimiento.

La justicia de Reino Unido declaró por primera vez que la contaminación atmosférica fue la causa de un fallecimiento. Se trata de Kissi Debrah, una niña asmática de nueve años y que falleció en 2013, en Londres.

La niña vivía con su familia a menos de 30 metros de la South Circular, una carretera muy transitada y regularmente congestionada del sur de Londres. El tráfico de automóviles permitió que estuviese expuesta durante años a un tipo de contaminación generada por dióxido de nitrógeno y partículas que superaban las niveles establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

“Mi conclusión es que la contaminación atmosférica contribuyó materialmente a la muerte de Adoo”, sentenció el forense adjunto del distrito de Southwark en Londres, Philip Barlow, tras dos semanas de audiencias en este caso. El juez concluyó que la muerte de la niña fue causada por insuficiencia respiratoria aguda, asma grave y exposición a la contaminación del aire. 

La Organización Internacional Transportes y Medio Ambiente estima que el aire contaminado provoca unas 40.000 muertes en Reino Unido cada año, según informó el medio Europa Press. Además, dicha organización asegura que el fallecimiento hubiera sido evitable si los Gobiernos se hubieran centrado en una nueva ley de contaminación del aire.

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