Quique Neira y su promesa de dejar los pitos: “La única forma de volver a fumar marihuana es que un referente de Colo Colo me absuelva”

Fanático de Colo Colo desde niño, el cantante nacional asegura que la particular promesa que hizo en Twitter -minutos antes del partido que pudo significar el primer descenso del equipo en su historia- fue totalmente en serio. En conversación con The Clinic, Neira, además revela que sus canciones relacionadas a la marihuana las compuso completamente “lúcido”, habla de sus nuevas obra y recuerda los momentos más oscuros de su carrera. “Yo estaba listo para retirarme. Pensando en qué otra cosa podía hacer”.

Quique Neira, referente indiscutible del reggae nacional, asegura que no pudo ser de otra forma. Su vida, desde muy pequeño, estuvo ligada a Colo Colo. La primera tormenta mental, esa que define de qué equipo será una persona para toda su vida, ocurrió a los seis años, en 1980, cuando sus familiares lo llevaron a un entrenamiento y logró sacarse una foto con Carlos Caszely, uno de los máximos ídolos en la historia del club.

“Era la estrella máxima de nuestro fútbol, porque era terriblemente bueno. Además era carismático, opinante. Haberlo conocido marcó mi niñez”, recuerda.

Desde allí en adelante su historia siempre estuvo acompañada de Colo Colo, vivió cerca del estadio Monumental. Participó activamente en la campaña de la copa Libertadores de 1991 y comenzó a hacer música entre La Florida y Macul, siempre moviéndose por avenida Departamental, en una zona históricamente alba. 

Los noventa, la década más gloriosa en la historia de Colo Colo, coincidió con el despegue en la carrera de Neira, primero en Bambú y luego en Gondwana. Él, cómo un músico que comenzaba a consolidarse, entendió que la sobreexposición del color de sus amores le podría acarrear problemas, así que reconoce, comenzó a matizar su pasión. 

“Cuando te das cuenta de que eres una persona conocida, hay cosas que te cuestan sobrellevarlas. Y una de esas cosas, caché yo, que era raro el efecto que se producía cuando uno decía, por ejemplo, el equipo por el que iba. No le hacía el quite, pero trataba de no hablarlo mucho, me sacaba el pillo con otra verdad en el fondo, que decía que me encanta el fútbol”. 

Además no eras como otros artistas como Jorge González que simpatizan con clubes menos masivos o polarizantes

-Claro. Exacto. Yo me acuerdo que en mi familia había cierta simpatía por Santiago Morning. Pero ya en un punto de mi carrera dije bueno ya que tanto con decir que soy del Colo. Me hizo muy bien. Alguna vez escuché esa frase que es tan bonita que es que “el fútbol es la cosa más importante de las cosas que no son importantes.

¿Oye y cómo viviste el partido contra de la U de Conce?

-Yo estaba pa la escoba, lo reconozco, lo asumo, o sea, con la guata súper apretada con el partido.

¿Los tuits se te fueron ocurriendo en el momento?

-Yo pensé en los que son más fanáticos todavía. Los imaginé con rabia, con pena, sin entender bien por qué Colo Colo está viviendo esto. Con eso traté de descomprimir el ambiente.


¿Y lo de la promesa de dejar de fumar va en serio?

-Claro, yo dije… qué digo para que la gente entienda cómo uno quiere a su equipo. Y pensé puta, esta hueá va a generar ruido. Al revés de lo que algunos puedan creer, lo hice poniendo ese precio sobre la mesa porque yo sé que el equipo podía lograrlo. Tenía la fe de que iban a responder, entonces, era capaz de jugarme una carta tan potente. 

¿Y no te arrepentiste en algún momento?

-Cuando hizo el gol Solari, yo reconozco que recién ahí dije: “chucha, qué hice hueón”. Pero lo quiero dejar súper en claro, yo voy a cumplir. Dije fumar, ah, ojo, dije fumar. Y voy a cumplir con eso, yo voy a mantener mi palabra. 

¿Y para siempre?

-La única forma de volver a fumarme un pito es que un referente de Colo Colo me absuelva. Espero que en un momento algún emblemático de Colo Colo, pueda mandarme un mensaje de vuelta a decirme: “Quique, ya cumpliste, vuelve a tus actividades normales”. Te juro que también espero y confío que alguien por ahí me pueda liberar de la presión que significa para mí y darme luz verde para volver, porque de verdad que la hueá es muy difícil.

¿Con cuál jugador del plantel te fumarías uno para la liberación?

-No creo que se los permitan al plantel, pero por lo menos alguna figura histórica podría ser que me liberara, porque yo estoy con toda la fe de que tengo que cumplir mi palabra, pero está difícil así que si alguien quiere tenderme la mano. Podría ser Carlos Caszely. Es mi ídolo y le dicen el chino, está perfecto.

El poder de la marihuana

¿En qué momento te pilla dejar de fumar?

-Mucha gente no me cree. Yo en los últimos años había dejado un poco de fumar, fumaba muy cada tanto. Insisto, esta hueá no me la cree nadie; yo esta hueá la digo en los escenarios y la gente se ríe. Pero es verdad que en los últimos años venía fumando menos. Pero esto se da justo cuando hace unos pocos días volví a fumar. Lo hice porque estoy grabando un disco nuevo que saldrá el 2022. Entonces un día me faltaba un elemento para una canción y dije: “voy a volver a las pistas”. Fumé de nuevo y hueón, fue un milagro, armé una canción la raja. Después cuando la gente vea esta entrevista, yo les voy a poder decir “de esta canción hablaba”, porque de verdad que está muy buena.

Y en ese periodo entre que volviste a fumar y la promesa ¿Le diste mucho? 

-Claro, yo soy profesional. No sé un número, pero yo soy un profesional del rubro. Es que imagínate vengo en la música y en el reggae desde hace treinta años, mi experiencia con la ganja ha sido de larga data.

Claro en varias partes asocian a los volados contigo

-Es que en mi primera banda, Bambú, en el ‘95, nosotros teníamos una canción que se llamaba Hey, María Juana y era una de las famosas del repertorio de ese grupo. Desde allí yo he tratado de demostrar que todo se puede, pero que también uno tiene que tener balance(…) Yo me eché un poco el tema al hombro de la marihuana y no me importa, entonces yo me he hecho cargo de eso, pero he tratado siempre de mostrar que es un elemento en mi vida, pero no es mi vida tampoco. La vida es mucho más que eso. 

¿Pero con tus tuit pareciera que es una parte importante de tu vida?

-Es  solo un elemento, es un pequeño ingrediente que tú podis ponerle y que te hace más sabroso algunos momentos, más chistosos de repente. En el caso del arte, hay que decirlo porque esto no es un mito, es una realidad, en el caso del arte a veces ayuda también a expandir un poco tu sensibilidad respecto a algo cuando lo estai trabajando. Es cierto. A mí me ha pasado, o sea, hay canciones mías famosas que las escribí súper high.

¿Cómo cuál?

-Un clásico de la época de Gondwana es Felicidad, por ejemplo, esa la escribí bien high. Y es una canción que tiene una pureza y una inocencia que conmueve. Yo en ningún momento menciono siquiera en lo que estaba.

¿Y “esa felicidad que tú me das” era hacia la marihuana?

– Es que ahora que yo te explico, tú al tiro le das una lectura. Uno puede decir “ah, le está cantando a la marihuana”, pero no, en realidad esa se la estoy cantando a uno de mis hijos. También, es importante decir que canciones que hablan de marihuana directo al callo, las compuse absolutamente sin nada, tomando agua. En Yo planto, por ejemplo, hablo de marihuana todo el rato, pero yo no fumé nunca cuando grabé la canción ni cuando la compuse.


¿Y el reggae en Rompan Todo?

Una de tus últimas composiciones en un cover a Spinetta, quien hace poco estuvo harto en boca por el documental de Netflix Rompan Todo ¿Qué te pareció ese programa?

– Es una mirada particular del rock, pero en realidad no creo que sea la única historia del rock a nivel latinoaméricano porque evidentemente tiene una conexión con el camino que recorrió Santaolalla, entonces por ahí se genera un nexo y se cuenta la historia desde ahí. Además hay otras betas del rock que no se mencionan en Latinoamérica

¿Qué faltó? 

-El rock peruano no se cuenta mucho y hay bastante rock peruano interesante. Pero bueno, lo entiendo, me parece que de todas maneras hace justicia, sin duda, al hecho de que el rock argentino fue bastante pionero. Pero, claro, también se caen con otras cositas, por ejemplo en que no salieran Los Ángeles Negros que son una especie de rock romántico psicodélico y pioneros en un sonido. Pese a eso me pareció entretenido, muy bueno, sobre todo poder escuchar las opiniones de los músicos que uno admira. 

Las bandas de Reggae tampoco se mencionan mucho ¿sientes que bandas como las que participaste formaron parte del rock latino?

-Ah, por supuesto. Pero por supuesto. El reggae, por ejemplo en la música

de Los Prisioneros debe haber sido un 35%. Sexo es un ska. El mismo Sumo, los GIT. Claro. El reggae contribuyó mucho al rock latino. A mediados de los ochenta aparecen Los Pericos, también en Argentina, y ya muestran a finales de esa década que el reggae venía con todo también a quedarse. Venía más definido como reggae, pero era un aporte. Esas

cosas no se mencionan tanto en el Rompan Todo.

Poner el alma

El año pasado en TVN, en una entrevista con la Kathy Salosny te preguntaron harto rato por el tema de la agresión a un periodista de Difamadores. En esa oportunidad dijiste que en ese momento en particular no la estabas pasando muy bien. Ya pasaron 11 años de ese episodio ¿Qué era lo que andaba mal contigo?

-Son temas de índole personal, pero que sí que terminaron con una versión mía muy desgastada, muy triste. Se me juntaron muchas cosas en esa época, yo ya estaba sobre los treinta en ese momento y viví un fenómeno también que fue bien loco, sentí que en muchos lados querían retirarme.

¿Fue duro sentirte así?

– Claro, porque yo ya no era la joven promesa. Había tenido mucho éxito un par de años antes. Poquito tiempo atrás había sacado la canción Cosas buenas, yo gané premios como mejor compositor en Chile con esa canción que es una de las más importantes y fundamentales de mi repertorio, pero ya eso como que había pasado y ya yo sentía la presión, como una mirada con un poco de menosprecio y buena parte de eso venía de los medios. Llegué a ese punto, y bueno me cuestioné si ¿Seré capaz de sobrellevar esta hueá? ¿Seré capaz de pasar esta especie de crisis? Me sentía como la canción de Faith no More, Midlife Crisis. Yo terminé deprimido a cagar. 

¿Y pensaste en retirarte en ese momento?

-Claro, si yo estaba listo para retirarme. Listo. Ya estaba pensando a qué otra cosa me podría dedicar.

¿Y a qué te podrías haber dedicado?

– No lo sé. A lo mejor podía haber puesto un vivero, vender plantas. Me gusta el jardín y era una opción. Pero en ese momento vino la señal, me di cuenta de que me quedaban muchas canciones por escribir todavía; entendí que todo ese momento malo que estaba viviendo tenía que ser capaz de reflejarlo en canciones. Volcarlo hacia el papel, hacerlo letra, hacerlo melodía. Me puse a trabajar en el disco que salió el 2011 que se llama Alma, donde la primera canción que escribí para ese disco es precisamente la canción Alma. En esa canción yo confieso un poco eso, yo digo que para poder seguir adelante voy a tener que poner el alma. O sea, yo entendí que si quería ganarme la posibilidad de envejecer haciendo música y gozando del reconocimiento y del respeto de la gente, iba a tener que poner mi alma en esto, no bastaban mis ganas.

¿Y en ese momento oscuro te mandaste otras cagadas?

-Eran infortunios, si no eran cagás en realidad. Plantearlo así es un error. Por ejemplo, en el barrio de mi vieja, en esos días, hubo una situación lamentable. Una vecina me había chocado el auto, salí a pedir explicaciones y puta, me subieron y me bajaron a chuchás a mí y a mi mamá que estaba al lado mío. Me acababan de chocar el auto ¿Y tú qué hacis en esa situación? Yo no quería pasar por eso, así que de enbroncado fui le pegué una patá al auto de la señora. Pero es una situación de infortunio. Son cosas que están destinadas a pasar. Por eso te lo digo, tiene que pasar y eres tú el que tiene que ser capaz de vencer. Es como jugar un partido de permanencia, como el de Colo Colo el otro día, seguramente que a muchos de esos jugadores que tuvieron que vivir esta hueá, a lo mejor les esperan hueás bacanes en el futuro, porque lograron sortear una prueba muy difícil, literalmente una prueba de fe, de convicciones.

¿Y qué convicciones te salvaron a ti?

-En mi caso yo dije la música me trajo hasta aquí, la música me va a tener que llevar de aquí en adelante; o sea, a través de la música yo voy a tener que encontrar mi lugar. Me va a dejar donde yo quiero, donde yo sueño. Porque uno cree en lo que va a ser, es cosa de fe profunda.

Oye y tú hablabas de que la crisis se gatilló un poco por ese momento de dejar de ser la promesa ¿Se siente distinto ser músico ahora que tienes más años en el cuerpo?

– Yo creo que mis mejores discos, mi mejor música, yo la he hecho desde ahí en adelante. Esa es mi reflexión. Además vienen unas canciones muy bonitas que estoy grabando, estoy muy contento porque de verdad están muy bonitas.

Este disco que va para el 2022, ¿no?

– Claro, que va a salir después de uno de versiones que estoy preparando, el Cover Me Again, que le queda harto manjar a este tarro como dice el gran Bombo Fica. Hay unos covers que tengo preparados que son súper llamativos porque son grandes canciones, enormes canciones, y de lugares que nadie se espera. Mientras todo eso está pasando también estoy mezclando las canciones de otro disco que espero poder sacar en el 2022, que va a ser, si no me equivoco, mi doceavo trabajo en solitario.

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