Foto: Agencia UNO

Siete estatuas que han sido derrumbadas en procesos históricos del mundo en los últimos 20 años

En medio de la discusión por el futuro de la estatua del general Baquedano, emplazada en el epicentro de las protestas en Chile, recopilamos algunos monumentos y esculturas que han sufrido ataques alrededor del planeta durante importantes procesos de cambios políticos.

CRISTÓBAL COLÓN

En el marco de las manifestaciones contra la brutalidad policial en Estados Unidos, se inició una verdadera ofensiva contra estatuas de Cristóbal Colón, navegante italiano a quien se le atribuye el descubrimiento -y posterior sometimiento- de América por parte del imperio español.

Los ataques se registraron en los estados de Florida, Minnesota, Massachusetts y Virginia. Uno de los más mediáticos tuvo lugar en la ciudad de Richmond, donde le colgaron un cartel a la efigie con la frase “Colón representa el genocidio”, luego lo derrumbaron, le prendieron fuego y posteriormente lo arrojaron a una fuente del parque Byrd.

Durante esa misma semana, una estatua de Colón fue bañada con pintura roja en Miami; en Boston, la efigie del navegante instalada en pleno centro de la ciudad fue decapitada; y en Saint Paul fue tumbada otra de las esculturas del almirante de la corona de Castilla.

PEDRO DE VALDIVIA

En el marco del estallido social en Chile en 2019, en la ciudad de Temuco se realizaron ataques a un busto de Pedro de Valdivia, conquistador español que lideró las campañas contra el pueblo mapuche en la llamada Guerra de Arauco.

La efigie, instalada en las inmediaciones de calle Balmaceda, fue amarrada con cuerdas y tirada por los manifestantes. Tras ser golpeada, rayada, arrastrada por el suelo y decapitada, la cabeza del conquistador fue instalada en las manos de Caupolicán, otra de las esculturas del sector.

El hecho se repitió semanas después en la Plaza de la Independencia de Concepción, en el marco del aniversario del crimen al comunero mapuche Camilo Catrillanca, donde cientos de manifestantes lograron tumbar una estatua de Pedro de Valdivia que estaba emplazada en el lugar.

FRANCISCO FRANCO

En octubre de 2016, en el centro cultural Born de Barcelona se realizó la exposición “Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano” del artista local Josep Viladomant.

La obra más llamativa era una estatua ecuestre del dictador Francisco Franco. Si bien la efigie tenía un objetivo crítico, su instalación no fue bien recibida por los ciudadanos catalanes, quienes durante cuatro días repudiaron la estatua del dictador, la rayaron, le lanzaron huevos, la decapitaron, hasta que finalmente la derrumbaron. Sus restos fueron retirados por un camión de basura.

La figura de Franco sigue siendo objeto de polémica en España. De hecho, el mes pasado, fue retirada la última estatua que seguía en pie del dictador. Se trata de una escultura que se erigió en la localidad de Melilla en 1978, tres años después de la muerte de Franco. La Asamblea de la Ciudad Autónoma decidió su retiro con sólo un voto en contra, de un parlamentario de la agrupación de ultraderecha Vox.

SADDAM HUSSEIN

Uno de los momentos más simbólicos de la guerra de Irak fue cuando los soldados estadounidenses finalmente llegaron a Bagdad. Una de las primeras acciones de los uniformados fue derribar una estatua de 12 metros de Saddam Hussein que se encontraba emplazada en la Plaza Firdus.

Los uniformados le refregaron la bandera norteamericana en el rostro del gobernante, que por esos días permanecía oculto y no iba a ser capturado hasta fines del 2003. Tres años después fue condenado a la pena de muerte por crímenes de lesa humanidad.

Varios años después, la BBC sacó a la luz la historia de Kadhim al Jabbouri, quien junto a su mazo apoyó a los soldados norteamericanos a derrumbar la efigie. Sin embargo, tras la publicación del informe Chilcot en 2016, mostró su arrepentimiento. “Siento dolor y vergüenza”, dijo.

VLADIMIR LENIN

Tras las manifestaciones europeístas de fines del 2013 en Ucrania, que terminaron con el derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich, se dio inicio a un desmantelamiento de los vestigios soviéticos en ese país.

El proceso bautizado como Euromaidán -en referencia a la icónica plaza de Kiev donde se desarrollaron las protestas- fue encabezado por el partido nacionalista Svoboda, quienes organizaron en distintas ciudades del país el derrumbe de estatuas de Vladimir Lenin, principal líder de la revolución bolchevique.

En la ciudad de Kramatorsk, en la región de Donetsk, los grupos nacionalistas echaron abajo un monumento de casi cuatro metros hecho en base a piedra roja de Carelia por el escultor armenio Serguéi Merkurov, en homenaje al revolucionario ruso.

Pese a la ofensiva anticomunista del parlamento ucraniano -que incluyó la prohibición de simbología de la URSS- en otros lugares hubo grupos de manifestantes que salieron en defensa de las esculturas de Lenin y presentaron resistencia, como ocurrió en Jarkov. Pese a ello, dicha estatua tuvo el mismo destino.

EDWARD COLSTON

Las manifestaciones en Estados Unidos tras el asesinato del afroamericano George Floyd a manos de la policía tuvieron eco en el Reino Unido, donde miles de ciudadanos se congregaron para protestar en contra del racismo.

Uno de los momentos más mediáticos tuvo lugar en junio del 2020 en el puerto de Bristol, cuando decenas de manifestantes lograron derrumbar la estatua de Edward Colston, un comerciante de esclavos cuyas embarcaciones se calcula que trasladaron a unos 80 mil hombres, mujeres y niños desde África a América, según detalla la BBC.

La efigie de Colston, que llevaba más de 120 años en el lugar, fue tumbada gracias a unas cuerdas. Posteriormente, fue arrastrada por el suelo y arrojada al río Avon, que atraviesa la ciudad de Bristol.

Días después, en el lugar se instaló una escultura de Jean Reid, una de las manifestantes más icónicas de las protestas por el crimen de George Floyd. Fue hecha con una impresora 3D en base a metal y resina por el artista británico Marc Quinn. Sin embargo, el municipio de Bristol la retiró pocos días después, asegurando que los vecinos decidirán qué se instalará en el lugar.

CECIL RHODES

Bautizado como “El Napoleón del Cabo”, Cecil John Rhodes fue un colonizador británico de fines del siglo XIX, fundador de Rhodesia (actual Zambia y Zambabwe), y empresario que se dedicó a la explotación de las minas de diamante en África.

El movimiento en contra de las estatuas que lo homenajeaban tiene sus primeros antecedentes en Sudáfrica el año 2015, cuando los estudiantes de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT) organizaron protestas para retirar la efigie del campus universitario, la que finalmente fue sacada con una grúa.

En el marco de las movilizaciones antirracistas del 2020 – por el crimen de George Floyd a manos de la policía- se inició una ofensiva contra las esculturas que homenajeaban al colonizador. Una de ellas, instalada en las laderas de Table Mountain de Ciudad del Cabo, fue encontrada decapitada por guardaparques del lugar.

El cuestionamiento también llegó a Inglaterra, donde los estudiantes de la Universidad de Oxford exigieron que se retirara un gigantesco monumento que adorna el colegio Oriel de dicha institución. La medida fue finalmente respaldada por las autoridades.

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