Derrota de Karina Oliva en la RM: las cuentas pendientes dentro del Frente Amplio (y una segunda vida de la DC)

Los ánimos en los comandos empezaron a cambiar drásticamente, más bien se invirtieron, cuando los cómputos empezaron a dar de ganador a Claudio Orrego sobre Karina Oliva en la RM. En los terrenos de Unidad Constituyente, y de la DC en particular, se respiraba y se mostraba alegría sin pudor. En la orilla contraria, tratando de encontrarle sentido a la derrota, de manera subterránea se empezaban a pasar cuentas. Ejercicio de análisis, catarsis y endosar responsabilidades que, de seguro, va a seguir esta semana.

“Yo creo que ganamos, pero va a ser a charchazo limpio”. De esta forma un miembro del equipo de Karina Oliva resumía el optimismo que hasta bien entrada la jornada de ayer, domingo 13 de Junio, imperaba en el comando de la candidata a la gobernación de la Región Metropolitana de Apruebo Dignidad (Frente Amplio y Partido Comunista) Una sensación de que el triunfo era una opción factible y que se mantuvo hasta los primeros conteos.

Sin embargo, cerca de las 19:30 horas, el conteo de votos comenzó a marcar una tendencia favorable a la opción de su contrincante, Claudio Orrego, candidato de Unidad Constituyente. Y lo que era una preferencia sostenida, a todas luces se hizo irremontable. Entonces, en la sede del partido Comunes -colectividad de militancia de Oliva-, ubicada en el histórico barrio Concha y Toro del centro de Santiago, los rostros de colaboradores y adherentes se endurecieron.

Lo que fue una campaña donde sus candidatos se dijeron de un todo, con adherentes de lado y lado en redes sociales pegando en las canillas de sus contendores, demostraba en el cómputo final el triunfo de Claudio Orrego con un 52,71% de los votos por sobre el 47,29% de Karina Oliva. Y mientras los adherentes de Oliva iban procesando la derrota, desde la pantalla gigante -escenario, luces y parlantes incluidos- se transmitió el inicio del discurso de la presidenta interina de la Democracia Cristiana, Carmen Frei, desde la sede partidaria.

“Hago un llamado a todos y todas, para que recuperemos la capacidad de discutir con ideas, sin descalificaciones”, parte diciendo la ex senadora e hija del ex presidente Eduardo Frei Montalva, clara alusión al tono estridente que protagonizaron Orrego y Oliva. Su intervención se desarrollaba mientras las cámaras iban registrando la algarabía falangista, reflejada en las banderas ondeantes con el símbolo partidario de la flecha roja, militantes de la JDC y hasta la aparición de quien hasta hace algunas semanas fue su predecesor, Fuad Chahín, quien tuvo que renunciar al partido en medio de una crisis interna tras los comicios de mayo.

Y además de valorar a nombre de su partido los votos recibidos a sus candidaturas en estos comicios de gobernadores -eligieron también a Jorge Díaz en Arica, Cristina Bravo en el Maule y Patricio Vallespín en Los Lagos- junto a los resultados globales de Unidad Constituyente -10 gobernadores en total-, Frei también apuntó a la mirada larga que esta elección deja para el conjunto de la oposición.

“(La victoria) reafirma la alianza entre la social democracia y el humanismo cristiano. Con este resultado las personas han valorado lo que hemos hecho juntos durante tanto tiempo. Sabemos que estamos ante una nueva realidad, impulsaremos todos los cambios que los compatriotas nos están pidiendo”, agregó Frei. “Seguiremos procurando la máxima unidad posible con todas aquellas fuerzas democráticas que quieran llevar adelante las transformaciones profundas”, añadió.

A esas alturas, desde en el comando de Oliva, sus colaboradores estaban buscando a las personas que acompañarían a la candidata a reconocer su derrota arriba del proscenio dispuesto para la ocasión, a la vez que a metros se escuchaba una incendiaria arenga de una persona anónima amplificada por megáfono. A lo lejos, se escuchaban críticas a “la maquinaria de la derecha y la Concertación”, y que no basta con salir a votar. Segundos incómodos que fueron apaciguados con los estratégicos aplausos de los adherentes a Oliva. Mientras, la última vez que apareció en la pantalla gigante imágenes del comando DC, algunos adeptos a Oliva entonaron: “Orrego, gusano, demócrata cristiano”.

En paralelo, Carmen Frei se despachó un discurso de casi 10 minutos. Luego de felicitar al ganador de la contienda en la RM, Claudio Orrego, terminó su alocución citando a su padre, el ex Mandatario: “Como dijo mi padre, la esperanza de Chile es el pueblo de Chile”, remató la timonel, para luego dar los micrófonos y cámaras a Claudio Orrego, quien en una intervención de cinco minutos prometió que convocará a quienes no votaron por su opción.

Junto a ello, dio otro mensaje que, sin aludir directamente a Karina Oliva, resume la parte más quemante de la contienda entre ambos: “Cambiemos el lenguaje, desterremos la descalificación, desterremos el odio, la mentira, este afán de dividirnos entre amigos y enemigos”, dijo el futuro gobernador de la RM.

El gobernador electo de la RM, Claudio Orrego, recibiendo el triunfo en la sede de su partido, la DC. Lo secunda la presidenta interina de la colectividad, Carmen Frei (a la derecha, aplaudiendo) FOTO:DANIEL ARAYA/AGENCIAUNO

La baja participación, excepto en el sector oriente

Entonces, salió a escena Karina Oliva, flanqueada por los candidatos presidenciales de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric y Daniel Jadue -quienes también la habían acompañado a votar cerca del mediodía-, y otras figuras de Apruebo Dignidad. Felicitó a Claudio Orrego, aunque le pidió que construya “una región para todos y todas, no sólo para las comunas de rechazo”, en alusión a la alta votación del DC en el sector oriente de la capital. “Cuando el pueblo de Chile se organiza, hay unos que tiemblan, porque el miedo cambió de bando”, agregó. “¡Aguante, Karina!”, le gritaron desde el público.

La siguieron los candidatos presidenciales de Apruebo Dignidad, quienes apuntaron a factores que explicarían la derrota de Oliva, como la baja participación en las comunas donde triunfó la candidata. Daniel Jadue hizo “un llamado a nuestro pueblo, no basta sólo con la protesta en la calle. Hay que participar. Mucho más trabajo, más conciencia y unidad”, mientras que Gabriel Boric esbozó la primera señal de autocrítica citando al ex DT de La Roja, Marcelo Bielsa: “Es en la derrota cuando más aprendemos”.

Punto crucial el mencionado por Gabriel Boric: las lecciones de la derrota. En el comando de Karina Oliva aún masticaban un fracaso que, a simple vista, era remontable. Las diferencias de votación entre los candidatos en segunda vuelta tampoco fue una brecha tan profunda, casi 75 mil votos: 704.227 votos versus 785.023. Asimismo, Oliva ganó en 23 comunas del “Gran Santiago”, todas zonas populares, incluyendo la vistosa Santiago centro (52,28%, versus 47,72%) y con otros ejemplos de alta votación, como Puente Alto (65% versus 35%), Lo Espejo (67,91%, versus 32,09%) y Pedro Aguirre Cerda (65.3%, versus 34,7%)

Sin embargo, el triunfo arrollador de Claudio Orrego en el sector oriente de la capital, por ejemplo, en Las Condes (88,6%, versus 11,4%), Vitacura (95,9% versus 5,1%) y Lo Barnechea (90,9% versus 9,1%), con una participación que varió entre el 47% y el 52%, muy por encima del 25% promedio de la RM, son razón suficiente para explicar la victoria del candidato de Unidad Constituyente por sobre Oliva; en la diferencia de votación en Las Condes, favorable al candidato DC, se concentran los votos que Oliva necesitó para lograr la victoria: 89.666 sufragios. A lo anterior, hay que sumar la ventaja que sacó Orrego en las comunas rurales de la región, como Curacaví, María Pinto, Melipilla, San Pedro, Alhué, Paine, Pirque, Buin, Isla de Maipo, Talagante y Calera de Tango.

Eso explica que las primeras razones esgrimidas por los partidarios de Oliva hayan apuntado a un factor ideológico cruzado con pertenencia de clase. “Nosotros no ganamos en otras partes que no sea el pueblo”, dijo Oliva en un extracto de su alocución. “Hubo un análisis que no hicimos: no imaginamos que la derecha iba a salir en masa a votar por Claudio Orrego. La derecha se cuadró con la candidatura de la DC”, comentó a The Clinic el presidente de Comunes, Jorge Ramírez.

La diputada PC Camila Vallejo, en tanto, apuntó a la baja participación de los sectores populares donde Oliva se impuso a Orrego. “Falta activar la votación de las comunas populares, ahí no nos podemos perder. Tenemos una deuda ahí y cada uno tiene que ver qué lugar ocupa en este proyecto de transformaciones: o se hacen parte o se marginan. El llamado es a que todos se hagan parte”, agregó la legisladora.

La candidata a gobernadora del Frente Amplio, Karina Oliva, concurre a sufragar en el Liceo Javiera Carrera. La secundan Daniel Jadue y Gabriel Boric. FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

Cuentas pendientes del FA

Sumado a eso, hay otras hipótesis que en el entorno de Karina Oliva y en el resto del Frente Amplio se entrecruzan. Hay sectores del FA, particularmente de RD, donde comentan otras debilidades de la candidata derrotada: la debilidad técnica-programática evidenciada en los debates con Orrego, el apoyo de Maltés a Oliva -lo que golpeó al “espíritu” del militante de RD, reconoce una fuente, debido a los constantes ataques que hasta hace poco prodigaban “los abuelos” contra Giorgio Jackson y Gabriel Boric-, y hasta la propuesta de Daniel Jadue proponiendo que el Ejército entregue un “estatuto de garantías” democráticas en su eventual gobierno; todos temas que según sus análisis terminaron por debilitar a la apuesta de Apruebo Dignidad.

Una fuente frenteamplista lo sintetiza así: “Perdimos la elección en la última semana”.

En tanto, desde Comunes apuntan a una razón interna como un factor que contribuyó a la derrota, aseguran las fuentes. El principal, un escaso compromiso de algunas figuras frenteamplistas de renombre que -supuestamente- habrían ayudado a movilizar votos. Esta línea crítica la ejemplifican con Beatriz Sánchez, Fernando Atria y Giorgio Jackson como rostros del FA prácticamente ausentes de la campaña de Oliva. Cabe señalar que Sánchez y Atria estuvieron los minutos precisos de la derrota en el comando de Oliva, mientras Jackson estuvo ausente del comando de campaña.

Siguiendo esta línea, en Comunes recalcan que ellos habrían hecho la pega en los sectores populares, siendo que en comunas de clase media profesional, ahí donde RD sería más fuerte, el apoyo habría sido más difuso. En este punto, en Comunes se resiente la votación de Ñuñoa, donde RD eligió de alcaldesa a Emilia Ríos, pero donde en la elección del domingo salió derrotada Oliva. Desde primera a segunda vuelta, la candidata incluso bajó su votación: desde 33.726 a 33.598 votos, 128 sufragios menos.

Además, otro punto que habría debilitado a Oliva es el tono utilizado en las mensajerías de campaña. Este punto fue esbozado por Gabriel Boric en uno de sus diálogos con la prensa en las afueras del comando de Oliva. “Creo que las campañas de aquí en adelante deben estar centradas mucho más en ideas. Caímos en un espiral de descalificativos por parte de quienes apoyábamos a uno u otro candidato que no fue constructivo, y eso también termina espantando a la gente. Allí hay mucho que aprender y dialogar”, dijo el candidato presidencial del FA, quien en todas sus apariciones en medios y contenidos en redes sociales ha dejado ver cierta autocrítica para explicar la derrota.

Otros conceptos reforzados por Boric la noche de ayer, domingo 13 de junio: “No sirve convocar sólo a los que están convencidos de lo mismo que nosotros”, dijo en Chilevisión. “No sacamos nada con sólo apuntar al adversario si no somos capaces de mirar los errores propios. En esta elección no logramos convocar lo suficiente y debemos trabajar en ello”, agregó en su cuenta de Twitter.

Sobre el tono de los mensaje, Jorge Ramírez, de Comunes, acota: “Hubo críticas que no eran necesarias hacerla por Twitter y que había que hacer en un espacio cerrado como corresponde”. (Nota de la redacción: un espacio de crítica a Oliva fue cuando el propio Boric cuestionó el apoyo que la candidata recibió de Pablo Maltés. “Yo no aceptaría su apoyo ni por un millón de votos. Pero nadie está exento de cometer errores”, comentó esa vez el diputado magallánico para pesar de Oliva).

Con todo, se espera que en esta semana el Frente Amplio tenga su espacio de análisis y catarsis para explicar la derrota de Karina Oliva. Será el momento donde endosar responsabilidades y pasarse cuentas intestinas arrastradas a lo largo de la campaña.

A modo de corolario en ambos comandos. La voz cantante de Santiago del Nuevo Extremo, Luis Le Bert acompañado de una guitarra, intentó animar las huestes olivistas que iban quedando en el barrio Concha y Toro. En tanto, en la DC seguía la algarabía, hasta donde también llegaron, entre otros, las candidatas presidenciales de Unidad Constituyente: la socialista Paula Narváez y su contendora de facto, la senadora DC Yasna Provoste, quienes de ahora en más protagonizarán el diseño presidencial de un bloque que, al parecer, adquirió una nueva vida tras la elección de gobernadores.

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