Carlos Irarrazabal, actual sacerdote de El Bosque, tras la muerte de Karadima: “El tema ahora es cómo cuidamos a las víctimas”

En conversación telefónica con The Clinic, el clérigo pide “no volver a abrirles la herida” a las víctimas.

Hace diez años, Carlos Irarrázaval Errázuriz llegó a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de El Bosque como su nuevo párroco, nombrado por el entonces arzobispo Ricardo Ezzati. Venía a reemplazar a Juan Esteban Morales, el último de los sacerdotes del círculo cercano a Fernando Karadima que estuvo en ese lugar.

Reticente a dar esta entrevista por teléfono, el sacerdote hizo énfasis en la importancia de cuidar a las víctimas y pidió a los medios tener “la delicadeza de pensar también en esa comunidad y a esas personas que han sufrido”.

-¿Cómo está la comunidad de El Bosque actualmente?

-Es una comunidad normal, que está celebrando la fe, claramente complicados por el aforo. Tranquila.

-¿Cree que la comunidad superó lo ocurrido con Karadima?

-Creo que nadie ha podido superar una situación como esa. En el fondo, ha sufrido mucho la comunidad y ese sufrimiento no es fácil de borrar. Y ojalá ustedes, de los medios, lo ayuden a ello. Una manera de ayudar es tratar de no seguir dando vuelta el tema, porque ya pasó hace más de 10 años y hay que poder mirar adelante. Cuando la comunidad tuvo alguien que ha sido violentado y le vuelves a abrir la herida, le vuelves a revictimizar.

-Pero no podemos negar el pasado.

-No, el pasado está ahí. Él fue juzgado, emitió juicio, emitió sentencia, una lástima que de la parte civil no se pudo investigar, pero la Iglesia sí lo hizo. El tema ahora es cómo cuidamos a las víctimas para ayudarles a vivir en paz y no volver a abrirles la herida. A la víctima vuelve a abrir la herida y vuelve, la pobre, a recordar el pasado y a sufrir con el pasado.

-Pero las propias víctimas se han esforzado en manifestar y recordar todo aquello que ocurrió.

-Sí, algunas. A mí me toca otras también. Y tengo que proteger y velar por esas otras que tengo dentro de la parroquia. Tú conoces a algunas víctimas, a mí me toca tratar con otras. Hay distintos tipos de víctimas y tenemos que ser respetuosos y cuidadosos con ellas. Por eso les pido a los medios esa delicadeza de pensar también en esa comunidad y a esas personas que han sufrido, que han vuelto a ponerse de pie y están caminando y no volver a ponerles el tema, que no aporta nada nuevo. Gracias a Dios fue juzgado.

-¿Cómo cree que Karadima pasará a nuestra historia?

-No lo sé. Eso lo ve la historia. Nosotros tenemos una mirada de fe y, en ese sentido, quisiéramos sanar las heridas y poder tener a Jesús Cristo siempre al frente.

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