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Provoste versus Aylwin, polos opuestos en la DC: tres hitos para entender una rivalidad histórica

Los dichos de Yasna Provoste en una entrevista en el canal La Red, donde aseguró que Mariana Aylwin es alguien que se sintió “muy cómoda con el negocio y con el modelo neoliberal”, es el último capítulo de una serie de desencuentros que vienen arrastrándose desde los años de la ex Concertación. Aquí repasamos otros episodios, como el mítico Congreso Ideológico del partido en el 2007, o una solicitud de expulsión el 2014 por diferencias con la Nueva Mayoría, momentos que han marcado la compleja relación entre la candidata presidencial de la Falange y la hija del ex Presidente Patricio Aylwin, quien actualmente colabora con la campaña del abanderado de Chile Vamos, Sebastián Sichel.

En una entrevista reciente en el programa de La Red, Mentiras Verdaderas, la abanderada presidencial de la DC, Yasna Provoste habló sobre la ex militante de su partido, Mariana Aylwin, quien actualmente trabaja para la campaña del candidato de Chile Vamos, Sebastián Sichel. Lo hizo en su estilo y cargando a cuestas casi quince años de rencillas y disputas en las que, durante largo tiempo, las dos ex ministras de educación —Aylwin de Lagos, Provoste de Bachelet— representaron en la Falange dos visiones irreconciliables. 

“¿Le dolió ver que la hija de Patricio Aylwin esté en la candidatura de Sichel?”, preguntó el periodista Eduardo Fuentes a Yasna Provoste, como quien no quiere la cosa. Esto bastó para que la candidata DC desenfundara un misil: “No, pero si ella hace mucho rato que está en la derecha”, dijo. Sobre este punto, Provoste profundizó: “Ella lo que representa es a aquellos que formaban parte de la recuperación de la democracia, pero que se sintieron muy cómodos con el negocio y con el modelo neoliberal. Ella pareciera que no le ve dificultad a lucrar con recursos del estado”. 

“A mí me parece que ella ha sincerado hoy día su postura y está donde tiene que estar”, finalizó tajante la presidenta del Senado sobre Aylwin, quien renunció a la Falange el 2018 tras criticar el domicilio político de la DC, la Nueva Mayoría, al estar hegemonizada por una “izquierda refundacional”, según calificó en una carta de renuncia -suscrita por otros 30 militantes- enviada a la directiva del partido. 

“Ella lo que representa es a aquellos que formaban parte de la recuperación de la democracia, pero que se sintieron muy cómodos con el negocio y con el modelo neoliberal. Ella pareciera que no le ve dificultad a lucrar con recursos del estado”, dijo recientemente Provoste sobre Aylwin. 

En todo caso,  la respuesta no se hizo esperar. A través de una carta al director publicada el miércoles 28 de julio en El Mercurio, los hermanos de Mariana Aylwin -Isabel, Miguel, José y Francisco- defendieron a la aludida. “Mariana nunca ha obtenido lucro ni ha tenido negocio alguno con fondos del Estado (…) Es extraño que una ex ministra de Educación, no distinga entre un sostenedor de instituciones sin fines de lucro, y uno que sí estaba autorizado a tenerlo”, acusaron en la misiva, agregando un llamado a los candidatos presidenciales a tener “un debate con altura de miras, con apego a la verdad y evitando las descalificaciones infundadas”. 

Diferencias ideológicas que, en todo caso, se arrastran desde los años pretéritos de la ex Concertación, donde Provoste y Aylwin han defendido posiciones políticas diametralmente opuestas.

El mítico Congreso Ideológico del 2007

La ofensiva de Provoste es sólo el último capítulo de un antagonismo que lleva más de una década. El primer episodio mediático que enfrentó a la hija del expresidente con la actual candidata presidencial ocurrió en el V Congreso Ideológico de la DC el 2007, hito político que aún perdura en los anales del falangismo.

En esa ocasión, la militancia se reunió en el colegio de la Gratitud Nacional para revisar los lineamientos doctrinarios del partido. La organizadora del cónclave era Mariana Aylwin y uno de los temas sobre la mesa era el fin al lucro en la educación subvencionada. La idea había sido planteada por el movimiento estudiantil secundario -los “pingüinos”, como los motejó la prensa de la época- el año anterior, algo que fue recogido dentro del programa del primer gobierno de Michelle Bachelet, administración donde Provoste fue ministra de Educación. Asimismo, la actual candidata a La Moneda también era una de las principales defensoras de la propuesta dentro de su colectividad.

Así, antes de que comenzara el encuentro, la juventud de la DC se hizo notar con una manifestación en el patio del recinto donde se realizaba el Congreso para defender la propuesta del fin al lucro en la educación subvencionada. 

“No me cabe duda que hubo coordinación, de hecho el jefe de gabinete de ella, Freddy Ramos, muchos años después me invitó a un café y me dijo ‘te quiero pedir perdón por lo que hicimos en ese momento’”, dijo Aylwin a The Clinic.

Hicimos un pequeño mitin con lienzos. De alguna manera sacudimos el congreso ideológico con este tema. Ahí tuvimos roces con un sector que representaba y lideraba Mariana Aylwin, y ella obviamente representaba un rol opositor a nuestra posición. En el marco del congreso se vio un ambiente bien agitado y de mucha tensión”, recuerda Esteban Vega, presidente regional de la JDC de Valparaíso en ese entonces y parte de la comisión de educación del cónclave.

Mariana Aylwin, quien fue interrumpida por pifias cada vez que agarraba el micrófono en el congreso, acusó en la época que el acto fue una “encerrona” coordinada entre la entonces ministra de educación y la JDC, a fin de que el partido se cuadrara con el fin al lucro. “Creo que hubo una operación, no me cabe ninguna duda”, dijo la hija del expresidente en esa ocasión.

Vega, a la luz de los años, comenta la tesis de Aylwin: “Provoste era ministra, por lo tanto difícilmente podría haber ejercido un rol de organización en ese tenor, pero sí te podría decir que en el fondo de su corazón siempre sentimos que ella era proclive a la posición que sosteníamos. Era muy cercana a la dirigencia estudiantil”, dice el ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso.

Mariana Aylwin, en tanto, mantiene la tesis que sostuvo en ese entonces. “No me cabe duda que hubo coordinación, de hecho el jefe de gabinete de ella, Freddy Ramos, muchos años después me invitó a un café y me dijo ‘te quiero pedir perdón por lo que hicimos en ese momento’”, dijo la exministra de educación a The Clinic.

Finalmente, la propuesta de la cual Provoste era defensora, se impuso en el Congreso Ideológico y, entre manifestaciones y polémicas, la DC se comprometió -al menos en el papel-, con el fin al lucro en la educación subvencionada.

“Doble militancia” y solicitud de expulsión

El segundo episodio que cruzó a Provoste con Aylwin ocurrió en el 2014. Entonces, la actual presidenta del Senado era diputada y Aylwin, junto al actual candidato de Chile Vamos, Sebastián Sichel, eran cada vez más cercanos al movimiento Fuerza Pública y a su líder, el ex ministro Andrés Velasco.

Esta “doble militancia”, como se acusó en su momento, fue uno de los motivos para que Diego Calderón, exlíder pingüino y otrora candidato a la Convención Constitucional, presentara una solicitud ante el Tribunal Supremo de la DC: expulsar a Aylwin y a Sichel del partido.

“Veníamos viendo durante todo ese año una actitud persistente de estas personas criticando y torpedeando comunicacionalmente las reformas que estaba impulsando la presidente Bachelet, que eran ampliamente compartidas por el partido. A eso se sumaba que ellos, abiertamente, hablaban de promover una candidatura presidencial por fuera de la DC, que era la de Andrés Velasco”, comenta Calderón sobre su decisión.

La propuesta del entonces consejero de la JDC, que obtuvo amplia aprobación entre las filas jóvenes del partido, fue apoyada por un grupo al que Calderón pertenecía en la interna de la Falange que se autodenominó “Evolución”, cercano al ala más progresista de la DC, y que era liderado, precisamente, por Yasna Provoste.

Al respecto de la solicitud de Calderón ante el TS del partido y la posible influencia que tuvo en esta la actual candidata presidencial de la DC, Aylwin comenta: “Yo tuve tres solicitudes de expulsión del partido y todas ellas fueron vinculadas a personas cercanas a ella (Provoste)”.

“Prácticamente no la conozco (a Provoste), no he estado nunca con ella más que en temas oficiales, no sé por qué me tiene tanta mala. Una cosa es tener diferencias y otra cosa es descalificarte personalmente para participar en un debate”, dijo Mariana Aylwin a The Clinic.

Finalmente, esa solicitud no prosperó y la salida de Aylwin de la DC se materializó recién el 2018, luego que esta se negara a apoyar al entonces candidato de la Nueva Mayoría y hoy senador, Alejandro Guillier (PRO). “Hoy me siento mucho más identificada con la postura de Chile Vamos que con la de la Nueva Mayoría”, explicó Aylwin en esa época en una entrevista con Radio Infinita sobre su salida del partido de toda su vida, junto a otros 30 militantes como Clemente Pérez, Hugo Lavados y Álvaro Clarke, entre otros.

Si bien las diferencias que han enfrentado a ambas ex ministras han estado en el ámbito de temas como la educación o la fidelidad partidista, Calderón dice que “ambas representan y simbolizan dos posturas irreconciliables de sociedad. Eso es lo que más nos llevó a pedir la expulsión de Mariana. Porque creíamos que su visión no es la que tiene un correlato con lo que ha sido la DC en su historia, que es un partido que genera transformaciones sociales profundas, y ellos (Aylwin y Sichel) han sido más bien un poder fáctico” finaliza.

Sobre las diferencias que ambas han mantenido por años, Aylwin comenta a este medio: “Prácticamente no la conozco (a Provoste), no he estado nunca con ella más que en temas oficiales, no sé por qué me tiene tanta mala. Una cosa es tener diferencias y otra cosa es descalificarte personalmente para participar en un debate”.

Tengo diferencias políticas con ella, pero ella tiene un problema conmigo. Pero es un problema de ella, no mío, a mí me da lo mismo”, agrega Aylwin.

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