Pablo Salinas, el ajedrecista chileno que hizo el “mejor jaque mate del siglo”

Su nombre comenzó a sonar primero por clasificar a la Copa del Mundo de Ajedrez, y luego por obtener la Partida del Día, venciendo al tres veces ganador de Dinamarca en una jugada descrita en redes sociales como “una obra de arte”. En conversación con The Clinic, habla sobre sus primeros encuentros con el ajedrez, la falta de apoyo a este deporte y su peak en pandemia.

“He sido seleccionado para representar a Chile en la Copa del Mundo de Ajedrez 2021 (FIDE). Debo viajar a Moscú dentro de un mes y estoy en busca de sponsors y empresas que quieran apoyar al deporte nacional”. Este fue el tweet publicado por Pablo Salinas Herrera (27) el pasado 7 de junio. Tuvo más de 13 mil “me gusta” y seis mil retweets. Inmediatamente recibió decenas de comentarios de desconocidos, quienes no solo le daban apoyo con palabras, sino que también le ofrecían aportar económicamente. “Me sentí muy querido por la gente”, comenta. “Antes de esto yo no me habría atrevido a pedir ayuda”. 

Gracias a las donaciones, con las que obtuvo más de un millón de pesos, y el aporte de la fundación Impulso Inicial y el Parque del Recuerdo, pudo no solo asistir al mundial, sino que también pudo costearse una pretemporada compitiendo en Estados Unidos. Esto, dice, fue un entrenamiento necesario tras haber pasado meses sin poder jugar de manera presencial. “Es distinto cuando no viajas apretado (económicamente)”, sostiene comparándolo con otros viajes. “Pude concentrarme solo en el ajedrez: más tranquilo, más enfocado”, afirma.

Su segunda explosión en redes sociales fue tras competir y ganarle al tricampeón de Dinamarca, Mads Andersen (26), en la primera vuelta del mundial. El ajedrecista fue alabado por los medios de comunicación nacionales e internacionales, en los cuales, para definir la partida, se utilizaron frases como “obra de arte”, “jugada maestra” y “mejor jaque mate en ajedrez del siglo”. “Me enteré de que estaba saliendo en medios chilenos y en la tele. Estaba súper feliz por haber pasado esto”, dice, añadiendo que “el ajedrez es un deporte muy cerrado en Chile”, y que, aunque hay buenas páginas webs dedicadas a esto, el mundial no fue transmitido por televisión. 

Amor a primera vista

Pablo creció en San Pedro de la Paz, en Concepción. Su padre es capitán de pesca y su mamá es matrona. Desde niño su papá lo instó a probar todos los deportes. Y así llegó al ajedrez. 

Este se lo enseñó un amigo, y aunque nadie de su familia lo practicara, se enamoró inmediatamente. Se mantuvo jugando en un taller en el colegio y comenzó a asistir a torneos. En una de esas competiciones conoció al profesor Cristián Estrada, quien sería su mentor durante años: “Fui a su casa, donde él les enseñaba a varios niños. Esta estaba llena de libros y cosas de ajedrez por todas partes. Era el paraíso del ajedrez. En vez de irme de vacaciones en el verano, me quedaba ahí”, describe. 

A sus once años le pidió a su mamá que le enseñara a tomar la micro desde Talcahuano a Penco, para así poder ir a jugar y aprender donde Estrada.

Le cargaba estudiar, prefería jugar. En su niñez y adolescencia, pasaba alrededor de cinco horas diarias en el ajedrez. Su papá solía llevarlo a torneos en la sede de la asociación YMCA en Concepción. “Le gustaba verme ganarles a los viejos”, dice entre risas. Explica que algo muy positivo de este deporte es que se puede jugar con todo tipo de gente. Así fue como conoció a personas de distintas realidades y algunos de ellos siguen siendo sus mejores amigos hasta hoy.  

Su cuarto medio fue una época difícil: era el momento en el que tenía que decidir si daría la PSU y estudiaría una carrera universitaria, o si se guiaría por el ajedrez, camino que sabía sería tortuoso. “Desde el principio supe que el ajedrez iba a ser mi carrera… Me gustaba tanto”, recuerda. 

Durante un tiempo se fue a Santiago a estudiar Ingeniería Comercial, pero finalmente lo dejó para dedicarse completamente a su verdadera pasión. Los resultados han sido notorios.  

Camino al éxito

Salinas es uno de los seis ajedrecistas chilenos que tienen el título de Gran Maestro (GM), el que obtuvo a los 24 años. Ganó tres veces el Campeonato de Chile de Ajedrez, fue coronado como el segundo mejor GM en el Open de Philadelphia en 2021, ha representado al país tres veces en las Olimpiadas de Ajedrez y llegó a segunda ronda del Campeonato Mundial de Ajedrez de este año, competición a la que asistió junto a los chilenos Cristóbal Henríquez y Javiera Gómez. Aunque no pudo costear a un entrenador que lo acompañara para la competencia, el ajedrecista Iván Morovic lo estuvo asesorando antes de su primera partida. Este ya había competido contra el tricampeón de Dinamarca y le aconsejó que se relajara y se tomara el tiempo para pensar cada movimiento.

El 12 de julio, Salinas se encontraba en la ciudad de Sochi, en Rusia, compitiendo en el mundial contra Andersen. Su plan inicial era “empatar con negras y ganar con blancas”, afirmando que tiene una ventaja quien juega con las piezas blancas, al hacer el primer movimiento. Sin embargo, el juego dio otro giro: venció al danés utilizando piezas negras, y apareciendo como el ganador de “la partida del día, posiblemente del año”, como es descrito en la página Chess.com. 

Al iniciar la partida contra Mads, Salinas se dio cuenta que conocía el tipo de juego que estaba utilizando su oponente, lo que le dio desde el principio cierta seguridad. Al final, en una jugada poca común, sacrificó a su reina (pieza más valiosa del tablero), lo que le dio la ventaja para dejar en jaque mate al oponente. El movimiento fue bautizado como “la chilena inmortal”.  “Estoy muy contento, no creí que iba a salir todo tan bien (…)”, comentó Pablo en una entrevista hecha tras la partida, con una sonrisa de oreja a oreja. 

Cuesta arriba

Para Pablo, el apoyo de su familia ha sido esencial. “Mi mamá, como todas las mamás, me decía: ‘No me importa si ganas o pierdes, mientras seas feliz”, comenta. Esta confianza también se traspasaba en el ámbito económico. Llegar a un alto nivel de ajedrez es súper difícil. Se necesitan “miles de horas de entrenamiento”, pero es aún más duro si no están los recursos. “Es súper injusto”, describe. Gracias al apoyo económico de sus padres ha podido viajar a torneos y entrenarse. “Fui campeón panamericano sub18… Ese viaje me lo pagó mi papá”. 

El ajedrecista explica que para triunfar en ese deporte es importante asistir a torneos en el extranjero, ya que en Chile no se dan demasiadas oportunidades de seguir avanzando. Toda su carrera la ha financiado gracias al aporte de su familia, los ingresos que obtiene de dar clases y ayudas esporádicas. 

Pablo describe que hace falta una mejor política deportiva en Chile, cosa que existe en todos los países desarrollados. Comenta que se necesita aplicar más recurso a los deportistas, y en ese sentido, cree que es esencial la inclusión del deporte en la escritura de la nueva Carta Magna chilena, “estamos en época de cambios”. 

“Acá esperan que salga un deportista exitoso, y una vez que ya está arriba, lo apoyan. Se necesita apoyarlos desde niños, para que haya más y mejores deportistas. Nos falta cultura ajedrecística”, comenta. 

Más ajedrez

El ajedrez es una de las cosas que se han fortalecido con la pandemia, al ser un deporte que se puede jugar de manera online.  

En octubre del 2020, Netflix estrenó la miniserie “Gambito de Dama”, historia sobre una niña huérfana prodigio del ajedrez, convirtiéndose en una de las series más vistas en la plataforma ese año. Según Netflix, tras el estreno, las consultas de búsqueda de ajedrez en Google se duplicaron, mientras que las búsquedas de ‘cómo jugar al ajedrez’ alcanzaron un peak en nueve años. Además, la consulta sobre compras de tableros de ajedrez en Ebay, aumentaron en un 250%, según Bloomberg.  

Salinas cuenta que, tras este boom del ajedrez en pandemia, le han pedido que dé más clases. Comenta que es positivo para el juego que haya buenos exponentes, como lo es la constituyente ajedrecista Damaris Abarca. “Antes jugaban puros viejos”, dice entre risas. Durante los últimos años, ha aumentado enormemente el interés de los jóvenes por este deporte. Según la convencional, en Chile se ha triplicado el número de clubes en dos años, existiendo hoy más de 90 clubes de ajedrez. 

Durante la pandemia, Pablo inició su canal de Twitch, el cual hoy tiene más de cuatro mil seguidores. Explica que este tipo de plataformas hacen que el “ajedrez sea más divertido”. Además, a través de esta red generó una buena comunidad con quien hace streams en vivo y conversa. El apoyo por parte de estos aportó a convencerlo de buscar ayuda económica. “Antes estaba en mi onda”, comenta, explicando luego que el apoyo recibido en redes sociales ha significado que esté “más metido” en el mundo online, creando lazos. 

Pese a eso, Salinas también explica que es duro entrenar cuando no tienes un objetivo claro. Es por esto que está buscando irse a Europa lo antes posible, y allá poder jugar torneos. Su título de Gran Maestro le permite acceder a ciertos beneficios en distintas competiciones, y así poder jugar con gente de su nivel. Le queda trabajo por hacer, pero las distintas interacciones del último año le han demostrado que tiene una red que lo apoya y confía en él. Y cómo no, si es el autor del “mejor jaque mate del siglo”.

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