Juegos Olímpicos de Tokio: sin tecnología no funciona nada

Para los deportistas olímpicos lo más importante es subir al podio. Centésimas de segundo a menudo deciden quién gana en los Juegos Olímpicos. Por eso la tecnología es imprescindible.

El estadounidense Caeleb Dressel ganó los 100 metros libres en natación con una marca de 47,02 segundos en Tokio, fue seis centésimas de segundo más rápido que el australiano Kyle Chalmers.

Una resultado que, sin ayuda de la tecnología, no se puede apreciar a simple vista. Un resultado del que tanto depende para los atletas: medallas, fama y también dinero. “No debemos cometer errores. Tenemos una responsabilidad especial”, dijo Alain Zobrist, director de Swiss Timing, la empresa responsable del cronometraje desde los Juegos Olímpicos de 1932 en Los Ángeles. “Después de todo, no se puede pedir a los atletas que vuelvan a repetir la carrera”, afirmó.

¿Cómo se puede medir exactamente el tiempo?

Desde 1968, hay un panel táctil en el borde de la piscina. Cuando llegan a meta, los nadadores lo tocan y, por lo tanto, ellos mismos detienen su tiempo. “Esta técnica, que ahora también se utiliza en la escalada deportiva, se ha ido mejorando con los años, pero se basa en el mismo principio”, explica Zobrist.

Parece extraño que seis centésimas de segundo decidan sobre medallas, participación o descalificaciones. En 1972, por ejemplo, el estadounidense Tim McKee perdió ante el sueco Gunnar Larsson en la final de los 400 metros combinados por dos milésimas, el equivalente a dos milímetros en el agua.

“Podríamos medir hasta una millonésima de segundo. Sin embargo, los dispositivos están calibrados de acuerdo a las reglas de cada una de las asociaciones deportivas”, aclara. La Federación Internacional de Natación decidió en su momento que solo deberían medirse centésimas de segundo. Esta decisión causó un hecho curioso en los Juegos de Río 2016: hubo tres ganadores de la medalla de plata en la final masculina de 100 metros mariposa: Michael Phelps, Chad Le Clos y Laszlo Cseh. En disciplinas con mayor velocidad, como en ciclismo, por ejemplo, el tiempo se muestra con tres dígitos después de la coma.

¿Cómo funciona la foto de la meta?

Además de la función de detención del tiempo, la foto de la meta muestra lo cerca que están la victoria y la derrota. En la carrera de ciclismo al pie del monte Fuji, se pudo identificar claramente al ganador. Pero la medalla de plata, ¿fue para el belga Wout van Aert (arriba) o el dos veces ganador del Tour de Francia Tadej Pagacar de Eslovenia (abajo)?

Cuando se toman fotos en la meta, la cámara hace unas 10.000 fotos por segundo de los primeros cinco milímetros de la línea de meta. Luego, las imágenes se colocan una encima de la otra y así se obtiene la foto deseada, que luego aparecerá en televisión.

“Los tiempos y las imágenes en meta están casi siempre disponibles después de 15 segundos como máximo”, dice Zobrist. Sin embargo, siempre son controladas y aprobadas por árbitros oficiales.

¿Cuándo se considera una salida nula?

El progreso en la tecnología de la señal de salida ha originado que se haga más justicia. En el pasado, el pistoletazo de salida era mejor para aquellos que estaban más cerca del arma y escuchaban el sonido un poco antes. Ahora está conectada electrónicamente a altavoces, colocados directamente detrás de cada bloque de salida individual, y se pueden escuchar simultáneamente en todas partes.

La mayoría de los atletas agradecen los logros técnicos: garantizan resultados objetivos y justos. Por otro lado, algunos corredores tienen problemas con los recientes cambios en el bloque de salida. Allí se instalaron sensores en los reposapiés del taco de salida que miden el tiempo de reacción de los corredores.

Zobrist explica que “cualquiera que arranque antes de una décima de segundo después del tiro es descalificado”, porque es físicamente imposible reaccionar tan rápido a un sonido. Esto sucede con bastante frecuencia en el atletismo, por ejemplo en la final masculina de 100 metros, en la que el británico Zharnel Hughes tuvo que abandonar la carrera.

Hay un total de 350 marcadores en los Juegos de Tokio. Se tendieron 200 kilómetros de cables. El equipo pesa 400 toneladas. 530 relojes profesionales y 900 voluntarios garantizan que todo funcione a la perfección. Sin embargo, no hay que olvidar que lo que define a los Juegos Olímpicos son sobre todo las historias personales, el espíritu competitivo de los atletas y sus inolvidables emociones.


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