Soledad Mella

La candidata presidencial que no hizo campaña: Soledad Mella y la crisis de la Lista del Pueblo

Su nombre fue anunciado en la interna de la Lista del Pueblo como candidata presidencial antes que Cristián Cuevas, pero entre mensajes de Whatsapp que la amenazaban con revelar las boletas que emitió a familiares suyos en su campaña a la Convención Constitucional —que ascienden a 15 millones de pesos—, y la crisis interna que afectó al colectivo, terminó renunciando al bloque. Días después volvería a la Lista para asumir una candidatura instrumental con el único fin de aplicar el criterio de paridad entre las apuestas presidenciales del colectivo. Sin embargo, esta mañana el colectivo definió a Diego Ancalao como su único postulante a La Moneda.

Aproximadamente un mes antes de la publicación del reportaje de CIPER que dio a conocer que algunos candidatos de la Lista del Pueblo a la Convención Constitucional emitieron abultadas boletas a algunos de sus familiares por los gastos de las campañas, Soledad Mella (51) y su hijo, Ernesto Mena (32) —ambos miembros del colectivo— empezaron a recibir amenazas por Whatsapp de otro integrante de la Lista con un mensaje claro, según cuentan a The Clinic: si no deponían la candidatura presidencial que estaban levantando, filtrarían las ocho boletas que Mella emitió de su campaña en el Distrito 11 —de la cual no resultó electa— a nombre de su cónyuge, su nuera y de su sobrino, las que ascendían a 15 millones de pesos.

La idea detrás de las amenazas apuntaba a despejar el camino para otras candidaturas. Algunas de ellas propuestas por Ángel Spotorno, como Ana Tijoux, Julio César Rodríguez o Jorge Sharp, y otras que surgieron dentro del colectivo, como Luz Alca y la Lonko Juanita Millal, entre las que, finalmente, apareció la de Cristián Cuevas.

Finalmente Mella, que también es presidenta de la Asociación Nacional de Recicladores y dirigente vecinal de la población Lo Hermida, depuso su candidatura y renunció junto a su hijo al colectivo, luego que el bloque optara por apoyar a Cristian Cuevas como candidato. Lo que sigue ya es conocido: al anuncio que ratificaba la candidatura de Cuevas, le siguió otro que la desmentía, y luego de este, se hizo público otro que denunciaba sabotajes en la interna del colectivo. 

Así, frente a sus ojos se caía ese “grupo poderoso, un espacio maravilloso de gente muy de verdad que quería hacer cambios”, como Mella describe que era la Lista del Pueblo en sus inicios, según relata a The Clinic.

En este enrevesado y sombrío contexto, dentro del bloque circularon informes y pantallazos que apuntaban a Ángel Spotorno y Leonardo Ponce -ambos miembros de la directiva de la LDP, posteriormente expulsados- como culpables de filtrar información a la prensa y a algunos partidos políticos, como Igualdad o el Partido Humanista, lo que decantó en la expulsión de ambos de la Lista que prometió nunca caer en las viejas malas prácticas de los partidos tradicionales.

Hubo una máquina política interna dentro de la Lista, hubo intenciones de quebrarla y quedamos los más porfiados tratando de levantarla y de fortalecerla”, asegura Mella, quien agrega que esta “máquina política” se empezó a hacer visible cuando comenzó la búsqueda de candidaturas presidenciales por parte de Spotorno y Ponce.

“El sentimiento más fuerte que hay dentro de la lista en este minuto es la traición”, sentencia Soledad Mella sobre los últimos episodios que han golpeado a la colectividad. “El Ángel (Spotorno) era una máquina comunicacionalmente. El Leo (Ponce) en temas jurídicos era tremendo hombre, y de repente todo eso se quebró por intereses propios. Sentir la decepción y la traición, es como que en tu familia empieza a faltar gente. Nos habíamos formado como una gran familia y nos creíamos el cuento”, dice a este medio.

“Hubo una máquina política interna dentro de la Lista, hubo intenciones de quebrarla y quedamos los más porfiados tratando de levantarla y de fortalecerla”, dice Soledad Mella a The Clinic.

A los pocos días de renunciar al colectivo, Soledad Mella recibió un llamado de parte de la cúpula de la Lista del Pueblo: Cristián Cuevas no sería el único candidato y querían hacer primarias, para lo que necesitaban una mujer que se sumara a Ingrid Conejeros, quien se pensaba que se mediría con Diego Ancalao y Cristián Cuevas para lograr la paridad: en simple, le ofrecían una candidatura instrumental, a lo que ella aceptó. Cuevas, por su lado, no estuvo de acuerdo con el trato y se decidió por asumir una aventura presidencial sin el apoyo explícito de la Lista del Pueblo.

“El sentimiento más fuerte que hay dentro de la lista en este minuto es la traición”, comenta Soledad Mella.

Al día siguiente de recibir el llamado para sumarse a la carrera, Mella, Ancalao y Conejeros, fueron presentados como los candidatos oficiales de la Lista del Pueblo, quienes, según se dijo en un principio, tendrían que competir entre sí por patrocinios a través del SERVEL. 

Todo parecía haberse solucionado: la candidatura de Cuevas no iba por la Lista del Pueblo y los supuestos “operadores políticos”, como califica Mella a Spotorno y a Ponce, ya no estaban en la lista. Pero aún estaba latente el tema de las boletas, que también estaba siendo investigado por una auditoría interna del colectivo, por lo que ella, su hijo y todos en la interna de la LDP, sabían que saldría a la luz pública eventualmente, pero no sabían cómo, ni cuándo.

Sabíamos que iba a salir, pero nunca lo esperamos así, de esa forma. Esperábamos que con el tiempo, quizás en una entrevista se lo iban a preguntar, que es como pillan típicamente los periodistas a los políticos y así íbamos a enfrentar la realidad”, comenta Ernesto Mena, quien actualmente integra la Comisión de Ética de la colectividad.

Así, su sorpresa fue mayúscula cuando, casi una hora después de asumir su precandidatura presidencial en la interna del bloque, el nombre de Mella sería apuntado con desdén por la opinión pública, a la vez que se daba a conocer que ella había emitido un total de ocho boletas a familiares por gastos de su campaña a la Convención Constituyente. 

“Sabíamos que iba a salir, pero nunca lo esperamos así, de esa forma. Esperábamos que con el tiempo, quizás en una entrevista se lo iban a preguntar, que es como pillan típicamente los periodistas a los políticos y así íbamos a enfrentar la realidad”, comenta Ernesto Mena sobre las boletas que su madre emitió a familiares en el marco de su campaña a la Convención Constitucional.

De esta forma, la candidatura de Mella empezaba a irse en picada antes de comenzar públicamente. Tras esta situación, Mella reconoce que decidió no hacer campaña y que a menos de una semana del plazo que tiene para juntar 33 mil patrocinios para inscribir su candidatura, cuenta con “entre 120 y 200 firmas, aproximadamente, pero tampoco le he hecho empeño, porque después de todo el debacle comunicacional que hicieron contra mi persona, decidí bajar el perfil lo más que pudiera para no afectar la candidatura de la Fabiola Campillay y del Carlos (Astudillo)”, comenta a Soledad Mella a The Clinic sobre las aspiraciones parlamentarias de dos de las víctimas emblemáticas de la violencia policial en el marco del Estallido Social, a nombre del movimiento.

“Yo admiro mucho a mi mamá. En su lugar habría estado destrozado, pero la vi totalmente fuerte, compuesta y con decisiones inmediatas”, complementa Ernesto Mena sobre la situación que desencadenó el conocimiento público de las boletas que emitió la precandidata.

-De todas maneras: ¿Ustedes hacen alguna autocrítica respecto del uso de boletas entre familiares?

-Asumimos la responsabilidad de no tener experiencia política con el tema de las rendiciones y haber involucrado a familiares por estas boletas.

“Está bien que se sepa que hubo una orquesta grande”

El haber renunciado de facto a la campaña presidencial, sin embargo, es algo que lamenta el dirigente de la Asociación Nacional de Recicladores, Carlos Miranda, quien comenta de Soledad que “ella para nosotros es una líder que nos está ayudando a hacer conquistas sociales, que son las que realmente necesitamos nosotros”. Entre estas conquistas, Carlos menciona la Ley Responsabilidad Extendida del Productor, en la cual Mella abogó por establecer un marco para la gestión de residuos y fomento del reciclaje.

“Las decisiones políticas que hemos tomado ahora son apoyar a Fabiola Campillay y no levantar nuestra campaña, porque nosotros lo hicimos de forma netamente instrumental para que se respetara la paridad y la democracia directa en la Lista del Pueblo”, dice Ernesto Mena. 

En tanto, Mella reconoce que parte de las motivaciones que tuvo para asumir su precandidatura fueron “volver a posicionar a la Lista del Pueblo después del quiebre que hubo por los operadores políticos, y limpiarle la cara a través de una candidata popular como yo, que soy una simple pobladora y dirigente”, dice Mella.

Está bien que se sepa que aquí hubo una orquesta grande, pero yo creo que la Lista del Pueblo seguirá siendo un referente mientras vayamos radicalizando nuestro discurso de nuevo y volviendo a estar donde deberíamos haber estado siempre, que es en las calles”, agrega con optimismo, pese a la fragmentación orgánica de su movimiento.

Sin embargo, pese a intrincado acuerdo de las primarias a través de los patrocinios ante el SERVEL, la mañana de este viernes la Lista del Pueblo decidió dejar fuera de competencia por su apoyo a Mella y a Ingrid Conejeros y proclamaron a Diego Ancalao como su carta presidencial.

De la colectividad, en tanto, agradecieron “públicamente a Soledad Mella e Ingrid Conejeros por su humildad demostrada, al comprometer su participación en esta consulta de los pueblos. A estas grandes mujeres luchadoras, las invitamos a ser parte de este proyecto colectivo, independiente, de los pueblos y poblaciones”.

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