Agencia Uno

Columna de Gaspar Domínguez Donoso: El oasis de Latinoamérica es un espejismo

El presupuesto que el Presidente del oasis ha considerado necesario para el funcionamiento de la Convención es equivalente -solo para hacerse una idea- a la décima parte del presupuesto asignado a la Cámara de Diputados para el año 2021.

Un espejismo, es una ilusión óptica a distancia que genera la imagen de una superficie líquida dónde no la hay. Como hacernos ver un oasis dónde no hay más que desierto árido. Chile es un oasis dijo Sebastián Piñera días antes del inicio del estallido social, pero era un espejismo como se demostró el 18 de octubre, una burda y simplona ilusión óptica.

El 2019 al inaugurar la COP25 organizada por Chile, el Presidente dijo orgulloso “siento honestamente que es un justo reconocimiento al compromiso, a la voluntad que ha demostrado Chile en esta materia. Chile no ha sido un espectador indiferente; todo lo contrario, ha sido siempre un actor atento y comprometido en esta lucha por el cambio climático”. En este mismo país luego de 4 años de negociaciones se rechazó la firma del tratado de Escazú, se insistió en el megaproyecto minero Dominga, y se reabrió planta a carbón en Ventanas producto de la sequía.

Este miércoles 22 de agosto en sesión de Naciones Unidas el Presidente expuso orgulloso el nuevo chiche: la Convención Constitucional. “Chile fue capaz que encausar el estadillo social a través de un proceso democrático” dijo jactancioso. Días antes el jefe del gobierno español, Sánchez, explicitó el “pleno apoyo de España” al proceso constituyente chileno. Por su parte Macron en Francia, piropeo el “coraje e innovación” de la Convención paritaria. Elogios iban y venían mientras el Presidente inflaba el pecho orgulloso “porque estamos convencido que la cura a los males antes mencionados es más y mejor democracia” insistía frente a Naciones Unidas.

Este miércoles 22 de agosto en sesión de Naciones Unidas el Presidente expuso orgulloso el nuevo chiché: la Convención Constitucional.

El mismo día 22 del discurso internacional de Piñera, la presidenta de la Convención Elisa Loncon interpeló por primera vez directamente al Presidente: “No queremos que se repita la escena del inicio” recordando la surrealista primera semana dónde el gobierno entrego las dependencias para el funcionamiento de la convención sin cumplimiento de ninguna norma sanitaria, sin conexión entre salas de sesión, sin micrófonos operativos, y sin sistema de votación habilitado que tuvo que resolverse con votación a mano alzada (como en toma universitaria). Esta interpelación fue en respuesta al rechazo de Piñera -a través de la DIPRES-, a la solicitud de recursos para el funcionamiento de la convención, argumentando desde la fría tecnocracia del oasis: “criterios de racionalización y priorización”, y rematando después “salvo que se trate de medidas urgentes de índole sanitaria o de apoyo social”

La propuesta de Constitución que se presentará a la ciudadanía el próximo año, busca ser representativa de grandes y amplios acuerdos sociales. En este tenor, solo se incorporarán en la propuesta artículos que logren apoyo de 2/3 de la convención, es decir 104 de 155 convencionales. Justamente, lo que se busca a través de estos acuerdos amplios es una Constitución que perdure varias décadas y permita canalizar de forma democrática e institucional la grave crisis política y social que atravesamos como sociedad. Por lo tanto, evidentemente es una tarea digna de “priorización” como diría la DIPRES. Incluso la propia constitución vigente establece en el Art. 133 inciso final que en este proceso constituyente al Presidente de la República le corresponde prestar el apoyo financiero necesario para el funcionamiento de la Convención, es decir que sea indispensable para realizar su tarea.

El presupuesto que el Presidente del oasis ha considerado necesario para el funcionamiento de la Convención es equivalente -solo para hacerse una idea- a la décima parte del presupuesto asignado a la Cámara de Diputados para el año 2021. El plan para mejora y mantención de la flota de aviones de guerra F-16 corresponde a más de 60 veces el presupuesto necesario para el funcionamiento del chiche. Más aún, según indicó el vicepresidente de la Convención Jaime Bassa, el 80% de ese presupuesto asignado para el funcionamiento ya había sido ejecutado por el propio Ejecutivo antes de las dos primeras semanas de funcionamiento.

A primera hora de este 23 de agosto se reunió el Ministro de Hacienda con la mesa directiva para llegar a acuerdo. Una vez finalizada esta áspera reunión no hubo acuerdo ni hubo humo blanco, no hubo punto de prensa de acuerdo ni mucho menos una postura de apoyo a la Convención.

El plan para mejora y mantención de la flota de aviones de guerra F-16 corresponde a más de 60 veces el presupuesto necesario para el funcionamiento del chiche. Más aún, según indicó el vicepresidente de la Convención Jaime Bassa, el 80% de ese presupuesto asignado para el funcionamiento ya había sido ejecutado por el propio Ejecutivo antes de las dos primeras semanas de funcionamiento.

Pasé las fiestas patrias con mi madre sin agua, porque no había camión aljibe para distribuir durante el fin de semana. Las esperanzas de millones de chilenos que aprobamos, incluida mi mamá y su escuálido estanque de agua vacío, están en la nueva Constitución.  La institucionalidad chilena está crítica en la UCI y no disponer los recursos necesarios para el tratamiento es una negligencia, que sumado al evento de instalación torpedeado me reafirma que vivimos en un espejismo.

*Gaspar Domínguez es médico rural y egresado del Magister en Salud Pública de la Universidad de Chile. Trabaja desde el 2015 en Provincia de Palena y actualmente es Constituyente por el Distrito 26.

También puedes leer: Columna del convencional Gaspar Domínguez Donoso: La inercia de la centralización


Volver al Home

Comentarios