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¿Ganadores o perdedores? El veredicto de los analistas sobre los protagonistas del 15N, a dos años del histórico acuerdo

A dos años del acuerdo que habilitó el Proceso Constituyente, cuatro analistas ponen bajo la lupa al variopinto grupo de parlamentarios, dirigentes y ministros que protagonizaron la emblemática foto de la noche del 15 de Noviembre del 2019. Un adelanto: el Presidente Piñera prácticamente empató con la Historia. 

A las 2:24 de la madrugada del viernes 15 de Noviembre del 2019, el entonces presidente del Senado, Jaime Quintana (PPD), leyó en voz alta ante una ciudadanía en vilo, los alcances del Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución.

Desde ese hecho, calificado transversalmente como “histórico”, ha pasado mucha agua bajo el puente en materia electoral: el plebiscito del 25 de Octubre del 2020, la elección de constituyentes y gobernadores, primarias presidenciales y, ahora, una carrera hacia La Moneda que ya entró en los últimos metros antes de la meta.

Con este complejo panorama, en donde algunos de los protagonistas del acuerdo que hoy cumple dos años han desaparecido de la primera línea política, mientras otros se encuentran más presentes que nunca, es que algunos analistas se la juegan ante la siguiente pregunta: ¿Quién ganó y quién perdió con el acuerdo del 15N?

Ganadores: Boric e independientes

En vista de la coyuntura presidencial, y tomando en cuenta que el Proceso Constituyente lleva cuatro meses de funcionamiento, hay un consenso claro entre diversos analistas del mundo político en que el gran ganador del acuerdo del 15N tiene un nombre y apellido claro: Gabriel Boric (CS), quien suscribió al acuerdo a título personal y cuya firma le valió fuertes críticas desde su propio partido.

Así, la politóloga y académica de la Usach, Pamela Figueroa, comenta: “la opción que él tomó de apoyar esta salida institucional y democrática, creo que le dio mucha visibilidad y, por sobre todo, terminó teniendo la razón. En ese contexto, Boric mostró su madurez política de encontrar un camino y no sólo levantar demandas”.

En tanto, la analista e integrante de la Red de Politólogas, Susana Riquelme, destaca la tendencia dialogante que mostró el diputado magallánico en uno de los puntos más álgidos del Estallido Social. “Boric simboliza o representa una voz muy importante en términos de diálogo, que era algo muy importante en ese momento. Él tuvo una mirada más de largo plazo”, comenta la académica de la U. del Biobío.

Riquelme también se hace cargo de las críticas que recibió el frenteamplista durante los días siguientes al acuerdo, lo cual incluso implicó que una facción de la militancia lo llevara al Tribunal Supremo de la colectividad, el que suspendió temporalmente la militancia del actual aspirante a La Moneda.

En ese momento parte de la ciudadanía podía interpretar su participación del acuerdo como una canallada, porque había gente quedando ciega en la calle y él estaba pactando con la derecha. Pero a largo plazo tuvo una visión mucho más transformadora”, agrega Riquelme, lo cual sustenta en los logros electorales que ha tenido Boric en los últimos meses: la recolección de firmas para inscribir su candidatura presidencial, y su triunfo en las primarias de Apruebo Dignidad, en donde venció con holgura al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC).

En la misma línea, el sociólogo Axel Callís suma también al resto de los dirigentes frenteamplistas que protagonizaron el acuerdo en la madrugada del 15 de Noviembre, como la entonces, presidenta de Revolución Democrática, diputada Catalina Pérez, y los colegas Natalia Castillo (Ind. Ex RD), y el diputado Pablo Vidal (ex RD, actual Nuevo Trato).

“Gabriel Boric y la parte del Frente Amplio que apoyó el acuerdo lograron visualizar en el largo plazo la importancia y oportunidad de lo que era cambiar la Constitución, que no se había podido hacer en 40 años”, afirma Callís.

Ampliando el margen, Tomás Duval extiende la etiqueta de los ganadores al mundo independiente que logró hacerse con escaños dentro de la Convención Constitucional.

“Si uno mira las elecciones de los convencionales, los grandes ganadores son aquellos que no están vinculados a fuerzas o a partidos políticos, más bien son candidaturas independientes donde quizás el mayor ejemplo está en la Lista del Pueblo”, afirma el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma.

Perdedores: Desbordes, Bellolio, la UDI y la ex Concertación.

El caso de los perdedores concita más divergencia entre los analistas. Esto, por la complejidad de encasillar a figuras que han sido víctimas de las mareas electorales, como es el caso del ex precandidato presidencial de RN, Mario Desbordes.

“A pesar de las derrotas electorales, yo creo que Desbordes fue un protagonista. Fue un actor principal desde el oficialismo en concretar el acuerdo y eso es relevante en este proceso. Aunque si él capitalizó individualmente el logro, me parece que no”, añade Tomás Duval respecto de la derrota que sufrió el ex ministro de Defensa en la elección para presidir su partido y en la primaria electoral de Chile Podemos Más, de la que salió victorioso Sebastián Sichel (Ind.).

Esta idea también es reforzada por Axel Callís, quien afirma que el ex precandidato “fue un ganador, en ese minuto, que no supo canalizar la fuerza que tenía y cayó en la debilidad de ser ministro de Defensa, ese fue su gran problema: pasó de tener un capital reformista dentro de la derecha a ser un funcionario de Piñera y ahí retrocedió todas las casillas que había avanzado en términos de liderazgo de futuro”, asegura el sociólogo.

Este análisis, en tanto, no dista mucho del que Tomás Duval realiza al respecto de la figura del ex ministro del Interior y otrora candidato a la Convención Constitucional, Gonzalo Blumel.

“Por encargo del Presidente a Blumel le toca ser un actor principal desde el gobierno y destaco la labor que él hace en conseguir este acuerdo. Posteriormente él abandona el gabinete y pierde una elección a constituyente. Desde el punto de vista individual, él no capitaliza en su persona el acuerdo, pero sí es un actor destacado del momento”, afirma Duval.

En tanto, sobre otros protagonistas del acuerdo, como el ex diputado, Jaime Bellolio (UDI) quien en Julio del 2020 ingresó al gabinete de Sebastián Piñera como ministro Secretario General de Gobierno, Callís asegura: “cayó en la irrelevancia. El gobierno transforma cualquier tipo de potencia política en irrelevancia porque los mete en una máquina que no tiene ningún tipo de valoración por parte de la ciudadanía y de relevancia con lo que pasa en el país”.

Pamela Figueroa, en tanto, extiende también el juicio que Callís realiza sobre el actual ministro a su partido, el cual fue parte del acuerdo con la firma de su entonces presidenta, la senadora Jacqueline Van Rysselberghe.

Me parece que la UDI es un partido que está incomodo. Porque desde el principio han estado explícitamente rechazando el proceso constitucional, pero estratégicamente prefirieron involucrarse a quedar fuera. Ellos continúan y varios de sus dirigentes siguen planteando rechazar en el Plebiscito de salida”, afirma la académica.

Sobre la ex timonel del gremialismo, Tomás Duval comenta que “es súper difícil si perdió o ganó con el acuerdo, pero no creo que haya ganado mucho con haber firmado. Más bien, reafirmó su posición de rechazo y hoy está más en el rechazo que nadie apoyando a Kast”.

Con todo, Callís resalta que la ex presidenta de la tienda fundada por Jaime Guzmán, “evidentemente entendió la posición de la UDI en ese minuto, que ellos estaban por sostener el gobierno a todo dar y recordemos que el martes 13 de ese mes Chile se estaba incendiando. O sea, o se sacaba a la milicia a las calles o había un proceso de transformación de esa energía en algo institucional”, enfatizó.

En tanto, Duval marca el punto no sobre un representante o partido específico, sino sobre la clase política que ha estado en el poder desde los gobiernos de la ex Concertación.

“Si uno mira en retrospectiva, fue el gran acuerdo de las fuerzas políticas tradicionales que instauraron un proceso de cambio, y en ese proceso va a haber un deterioro de esas fuerzas políticas. De ahí que los actores como Heraldo Muñoz (PPD), Guido Girardi (PPD) y otros, por distintos motivos no han tenido éxito o son impedidos legalmente de ir de nuevo a la reelección”, afirma el académico.

Esta idea es reforzada por Axel Callís, quien comenta que los dirigentes de esas fuerzas políticas “ hicieron lo que mejor saben hacer, que es llegar a acuerdos. Es decir, la antigua Concertación si hay algo que tenía como fortaleza era la posibilidad de generar esos acuerdos, y el último gran acuerdo fue el 15N. De ahí en adelante la ciudadanía ha caminado hacia vertientes más nítidas con respecto a proyectos”, afirma el analista, quien también marca el punto sobre el Partido Comunista, quienes decidieron restarse del acuerdo.

Había una posición política institucional en el PC de echar abajo el acuerdo, porque lo de ellos estaba en la calle y no en el camino institucional. Creo que no lograron mirar la importancia que esto iba a tener”, comenta Callís, para quienes los militantes de la tienda de Luis Emilio Recabarren “son perdedores, no obstante de que Jadue haya tratado de reinterpretar la historia”, afirma el sociólogo en relación al apoyo que el ex precandidato presidencial tardíamente dio al órgano constituyente.

Ganadores indirectos: Loncón, Bassa y Pueblos Originarios.

Con todo, los efectos que tuvo el histórico acuerdo traspasaron con creces las paredes del Congreso y de La Moneda, ya que sus efectos -la instalación del Proceso Constituyente, entre otros- levantó liderazgos que antes no formaban parte de la primera línea de las decisiones políticas.

Entre estos liderazgos, los analistas resaltan figuras como la de la presidenta del órgano constituyente, Elisa Loncón.

“Elisa Loncón es una ganadora indirecta del acuerdo. Pero, sobre todo, ella encarna el triunfo que significó el acuerdo para las mujeres, para los pueblos originarios y también para el mundo académico. Porque el hecho de que ella sea presidenta de la Convención, logra reivindicar a esos sectores que estaban aislados de la política”, afirma Susana Riquelme.

En la misma línea, y dentro del ámbito de los beneficiados indirectamente por el acuerdo del 15N, Callís comenta que “los pueblos originarios han sido los grandes ganadores y el feminismo también. Han ganado mucho en este proceso porque se instalaron lógicas en el plano cultural-político que probablemente estén dentro de la nueva Constitución; paridad, presencia activa de Pueblos Originarios y una serie de conglomerados que antes estaban invisibilizados”.

En tanto, sobre otros representantes que adquirieron notoriedad tras la instalación del órgano constituyente, Riquelme comenta que “en el caso de personajes como Jaime Bassa (Ind. FA) o Fernando Atria (Ind. FA), ellos representan un triunfo para la nueva política. Si bien postularon como candidatos por un conglomerado que ya está posicionado, representan caras nuevas, con nuevas formas de tratar”.

A esto, Riquelme también suma como virtud las credenciales académicas que tienen los dos abogados. “Todos saben que provienen de un mundo mucho más académico, que si bien uno piensa que puede ser súper valorado, no estaba teniendo la influencia que podía tener. Con su elección en la Convención, la ciudadanía también le entrega la confianza al mundo académico”, finaliza.

“Los pueblos originarios han sido los grandes ganadores y el feminismo también. Han ganado mucho en este proceso porque se instalaron lógicas en el plano cultural-político que probablemente estén dentro de la nueva Constitución”, afirma Axel Callís.

Sebastián Piñera: un punto de disputa

En tanto, si de encasillar entre gandores y perdedores se trata, hay un personaje sobre el que los analistas no logran ponerse de acuerdo y a quien el acuerdo de esa madrugada del 15 de Noviembre del 2019 encontró en uno de los puntos más críticos de su administración: el presidente Sebastián Piñera.

Así, mientras Callís es de la idea de que “uno de los principales ganadores fue el gobierno de Sebastián Piñera, porque logró encauzar una situación de inestabilidad que le podría haber costado la caída del gobierno”, Susana Riquelme lee el acuerdo que habilitó el camino hacia una nueva Carta Fundamental como una derrota para el Mandatario.

Me parece que tanto Piñera como su gobierno fueron perdedores del Acuerdo del 15 de Noviembre. Porque cambiar la Constitución no estaba en los planes del gobierno y tienen que terminar cediendo ante la presión que había en la calle”, afirma Riquelme.

 Para la analista, este golpe de timón al que se vio forzado el gobierno, se evidencia en su actuar desde la instalación del órgano constituyente. “Hemos visto desde un principio que el gobierno no ha garantizado que la Convención pueda funcionar de forma correcta; hasta el día de hoy hay reclamos de asesores que no han recibido su sueldo. Entonces, para mi el acuerdo del 15N fue pese a Piñera y no gracias a Piñera, por eso lo veo más como un perdedor”.

En esto coincide Pamela Figueroa, para quien Piñera también sería un perdedor del acuerdo, porque “el gobierno del presidente Piñera desde el inicio no estuvo a favor del proceso constitucional”, rememora.

“Lo que pasa es que cuando se da el acuerdo, ellos tratan de mostrar como que están liderando el proceso. Pero esto no es una decisión desde el Ejecutivo, sino una reacción desde el Congreso de parte de los partidos políticos a raíz del estallido social”, finaliza.

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