la imagen muestra a Elisa Loncon de espaldas frente a la convención

Agencia Uno

“Sería absolutamente suicida no tomar nota de lo que ocurrió en las urnas”: La reingeniería que necesita la Convención, según analistas

Tras los resultados de las presidenciales y legislativas de ayer, cinco analistas comentan acerca de la necesidad de cambio al interior de la Convención. Ser más moderada, cuidar su legitimidad y la incertidumbre sobre el plebiscito de salida son algunos de los aspectos clave a ser considerados a partir de ahora.

Hace tan sólo seis meses, tras las elecciones que definieron el futuro de la Convención Constituyente, el veredicto de los expertos fue claro: las candidaturas independientes cobraban fuerza, había ocurrido un importante repliegue de la derecha y era el fin de todo lo que caracterizó la transición democrática.

Sin embargo, luego de que las elecciones de ayer estuvieran marcadas por una fragmentación total en la Cámara, el Senado y con dos candidatos antagónicos en el espectro político pasando a segunda vuelta, los expertos sostienen que la Convención requiere una “reingeniería”.

“Para la derecha un objetivo mínimo era que la izquierda y la centroizquierda no alcanzara ayer los 2/3 (en el Congreso) por la posibilidad de que introdujera cambios en las reglas del juego de la Convención. Bueno, el resultado de ayer aleja cualquiera posibilidad de cambios en la Constituyente más allá de lo que dice el acuerdo del 15 de noviembre de 2019”, comenta Ernesto Águila, analista político y académico de la Universidad de Chile.

A su vez, añade, “la fortaleza de la votación de la derecha y del fenómeno Parisi introduce un signo de interrogación sobre el plebiscito de salida (de la nueva Constitución) y que éste sea un mero trámite en su aprobación”. Por eso, sostiene Águila, “habrá que ir construyendo una mayoría política y social para que la aprobación a la nueva Constitución efectivamente se logre en el plebiscito de salida. Y creo que la mayor responsabilidad y peso de los cambios hoy recae en la Convención Constituyente”.

“La fortaleza de la votación de la derecha y del fenómeno Parisi introduce un signo de interrogación sobre el plebiscito de salida y que este sea un mero trámite en su aprobación”, dice Águila.

“Creo que el próximo gobierno quedará muy limitado y constreñido por las mayorías parlamentarias que serán difíciles de construir. Ello traslada mayores responsabilidades a la Convención y a la nueva Constitución para mantener viva una perspectiva transformadora en Chile”, concluye.

Las reglas de la Convención

María Cristina Escudero, académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, coincide en que el resultado de las elecciones afecta el funcionamiento de la Convención. “Lo primero es que no están dadas las mayorías en el Congreso como para aventurar ningún cambio en las reglas que ya están establecidas en la Constitución. Ni para bien ni para mal. O sea, no creo que haya prórroga, y menos plebiscitos dirimentes. Los convencionales ahora tienen que jugar con las reglas que tienen”.

Según la experta, “eso hace que se acorten harto los plazos (…)No quiere decir que eso se mantenga así para siempre, porque eventualmente si la Convención lo está haciendo bien, y hay una buena evaluación del trabajo, y falta un mes… En ese momento se decide una cosa. Pero, así como están las condiciones ahora, creo que debieran planificar su trabajo para el tiempo que tienen en este momento”.

Asimismo, sostiene que es notorio que “las mayorías han ido cambiando”. “Tenemos un país que ha ido votando de forma diferente en todas las elecciones que hemos tenido”, comenta; y añade que “de todas maneras la Convención se tiene que moderar porque es un electorado que ha manifestado su cambio”.

“En lo primero es que no están dadas las mayorías en el Congreso como para aventurar ningún cambio en las reglas que ya están establecidas en la Constitución”, dice María Cristina Escudero.

“Hay un 50% que no sabemos (lo que vota). Eso tiene que ser considerado por la Convención” de cara a un plebiscito de salida, concluye María Cristina Escudero.

El rol del centro

Javier Couso, académico del Departamento de Derecho Público de la Universidad Diego Portales (Chile) y catedrático en Tendencias Globales del Constitucionalismo de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) coincide: “Las elecciones de ayer van a tener un impacto en la Convención”.

En su opinión, los resultados son “un llamado a moderar el tono, en especial, a entender que la Constitución tiene que ser una que apele a toda la ciudadanía, a todos los sectores políticos, algo que algunos sectores de la Convención, particularmente más de izquierda, alrededor del Partido Comunista y la ex Lista del Pueblo, no tienen claro”.

Para el experto, se abre un rol “absolutamente crucial” para el “centro” de la Convención, un grupo que considera que va desde Frente Amplio hasta Independientes No Neutrales: el de abrir un diálogo con la derecha dialogante dentro de la Convención, que lidera Monckeberg y Hernán Larraín Matte. “Un momento para sentarse a dialogar como lo hicieron en su momento Mandela con Frederik de Klerk, que era lo equivalente a la ultraderecha sudafricana y Mandela había estado preso por pertenecer a un partido que había sido marxista (cuando Mandela negocia con De Klerk su partido ya había abandonado el marxismo, en el contexto del fin de la Guerra Fría)”.

“Me atrevería a ser más audaz en esto: creo que el centro de la Convención tiene que replantearse las legítimas convicciones que tenían, manteniéndolas, pero incorporando la noción de que el proceso político chileno es mucho más complejo que lo que algunos de ellos pensaban. Esto es, que, junto con demandas por cambios y justicia social, hay una fuerte preocupación de sectores relevantes de la sociedad chilena por el impacto desestabilizador que tuvieron saqueos, incendios de iglesias, de cuestiones simbólicamente relevantes, de símbolos nacionales, etc.”, añade Couso.  

Se abre un rol “absolutamente crucial” para el “centro” de la Convención, un grupo que considera que va desde Frente Amplio hasta Independientes no Neutrales: el de abrir un diálogo con la derecha dialogante dentro de la Convención, que lidera Monckeberg y Hernán Larraín Matte, dice Javier Couso.

En su opinión, el ascenso de Kast “es el ascenso de un grupo que recuerda que las sociedades no toleran demasiada violencia por demasiado tiempo. El caos es algo que, por lo menos en Chile, genera inmediatamente mucha desazón, incluso en grupos que antes estaban esperanzados de más justicia social”.

Por eso, advierte: la Convención “no sólo puede, es su deber estar en conexión con la sociedad. Cuando se habla que la Convención tiene que tener un diálogo, participación, etc., con la sociedad civil, ésta no puede ser indiferente a lo que han expresado con su voto cerca de siete millones de chilenos. Sería absolutamente suicida para la Convención no tomar nota de lo que ocurrió ayer en las urnas”.

“Si hay un mensaje que quedó claro, es que se va a apreciar más que a la ciudadanía en Chile no le parece razonable que acuerdos políticos y constitucionales que regulan el proceso sean pasados a llevar por una mayoría que hoy parece circunstancial. Enfrentemos ese hecho electoral duro: la mayoría de mayo, en la Convención Constituyente, no es una mayoría permanente. Fue una mayoría en ese momento, pero hoy hay otra correlación de fuerzas que se expresó”, sostiene el experto, añadiendo que los resultados pueden ser una oportunidad para tener una Constitución que establezca que a futuro “gobernarán las mayorías respetando los derechos de las minorías”.

“Lo de ayer nos recuerda que si la Constitución quiere aspirar a gobernar un país donde van a tener que convivir desde adherentes a Kast hasta adherentes al Partido Comunista y la ex Lista del Pueblo, tiene que ser una Constitución lo suficientemente amplia”, concluye.  

Legitimidad

A su vez, Juan Pablo Luna, profesor titular de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica y doctor en Ciencia Política de la Universidad de Carolina del Norte, comentó en “Entrevistas Clinic – especial elecciones” que “a la Convención la está matando en su legitimidad el exceso de simbolismos, de estridencias, de políticas más de identidad”.

“Los convencionales nacieron con una legitimidad que cualquier actor político hubiera querido y no se han dado cuenta de que ese piso que tenían de legitimidad se ha ido erosionando significativamente”, dice.

“El plebiscito de salida hoy es un riesgo súper concreto y puede ser un riesgo tanto si sale Boric como si sale Kast”, sostiene. “Para muchos hoy el salvataje del proceso constituyente depende del éxito de la candidatura (de Boric) en segunda vuelta”, agrega.

“Dado este cambio en clima de opinión, la necesidad de la gente de volver a problemas más concretos y a momentos un poquito más calmados -o la ilusión de estos- abre la posibilidad de que en el plebiscito de salida la nueva Constitución salga rechazada”, advierte.

Desprestigio y necesidades

Beatriz Roque, politóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile, académica de la Universidad Diego Portales e integrante de la red #NoSinMujeres, dice que la votación de los convencionales “no tiene una sintonía con respecto a lo que se vio en estas votaciones”.

Para ella, esto se puede deber a muchos factores. “Dentro de ellos también quizás podríamos pensar en el desprestigio de la Convención mediante la instalación de fake news o noticias que no han ido en la sintonía necesariamente de informar sobre sus avances, sino más bien sobre sus polémicas y retrocesos, teniendo en consideración también que es una de las instituciones, que hemos elegido, más importantes de las últimas décadas en Chile”.

“Ahora, este escenario muestra nuevamente dos candidatos presidenciales que tienen ideas muy opuestas sobre lo que está pasando en la Convención. No olvidar que Boric fue uno de los promotores de que contáramos ahora con un proceso constituyente, gracias al acuerdo del 15-N, mientras que José Antonio Kast se ha marginado de todos estos procesos. De hecho ha criticado fuertemente al gobierno por no ser suficientemente duro con las soluciones que se han dado en esta materia”, comenta la politóloga.

“A su vez, Kast al mismo tiempo ha mencionado abiertamente que, de no estar de acuerdo con el contenido de la Convención, llamaría a rechazar el trabajo de la misma, lo que es bien preocupante. Sobre todo teniendo en consideración que en Chile hemos avanzado muchísimo en institucionalizar un conflicto social súper importante”, agrega.

En ese sentido, considera que “va a ser súper imporante que la nueva Constitución pueda dar claridad o dejar instalados ciertos pisos mínimos o ciertos elementos que en la Constitución anterior no estaban, como por ejemplo dar garantías y derechos sociales más fuertes, como también respecto al tema de género, feminismo y medio ambiente e instalarlos fuertemente como principio constitucional”.

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