Rojo Edwards, Fabiola Campillay, Karim Bianchi y Claudia Pascual serán nuevos integrantes de la Cámara Alta

Un Senado inclinado a la derecha y una modesta mayoría opositora en la Cámara: el rebaraje de fuerzas en el nuevo Congreso

Ningún conglomerado logró una hegemonía suficiente para tener la llave del Poder Legislativo. En la Cámara Alta el oficialismo se impuso a duras penas con un cupo senatorial por arriba, mientras que en la Cámara la oposición sacó una modesta ventaja que pondrá en duda un eventual gobierno que impulse transformaciones de fondo. Factores a tener en cuenta: el recambio generacional del PC con la pérdida del jerarca del partido, Guillermo Teillier y la irrupción de Partido de la Gente (Franco Parisi) y el Frente Social Cristiano (José Antonio Kast) como fuerzas políticas emergentes.

Si ya los resultados de las presidenciales fue sorprendente, principalmente por la votación del abanderado del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast, quien se impuso a su contrincante de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric -algo impensado hace apenas un par de meses-, los resultados de las elecciones parlamentarias también tuvo factores impensados que harán más compleja la vida política a futuro en una u otra Cámara.

Por ejemplo, el panorama en la Cámara Alta es apretadísimo, ligeramente favorable a la derecha: 23 senadores electos, 22 de Chile Podemos Más y uno del Frente Social Cristiano, Rojo Edwards, electo en la Región Metropolitana. A ellos se le suman dos senadores independientes en ejercicio con sensibilidad de derecha: Carmen Gloria Aravena (ex militante de Evópoli) y Kenneth Pugh (cercano a Renovación Nacional) Total: 25 senadores.

En tanto, la oposición -con todos sus matices internos entre la centro izquierda y la izquierda- quedó con una leve desventaja: 24 senadores en total. Así, Apruebo Dignidad sumó 4 senadores al actual legislador en ejercicio, Juan Ignacio Latorre (RD), Nuevo Pacto Social otros 17 senadores a 9 en ejercicio, además de la incorporación de Fabiola Campillai senadora electa en calidad de independiente en la RM, la que se suma la senadora en ejercicio Ximena Órdenes, independiente pro PPD.

El batatazo de Campillai y un recambio generacional en el PC

La mayor sorpresa en la Cámara Alta fue la elección de Fabiola Campillai, trabajadora agredida por Carabineros con una lacrimógena disparada a su rostro en medio de la Revuelta, transformándose en uno de los casos emblemáticos del Estallido Social. Pese a ir como candidata independiente por fuera de los pactos, Campillai contaba con 15,2% de los votos (382.280 sufragios), la primera mayoría entre los senadores electos en la circunscripción.

Otra sorpresa la dio la elección de Claudia Pascual (PC), también en la circunscripción por la RM, siendo la primera senadora comunista en llegar a la Cámara Alta desde el Golpe de Estado de 1973. La ex ministra de la Mujer, quien obtuvo 5,2% de los votos (131.411 sufragios), se impuso a su compañero de lista, el diputado y presidente del partido, Guillermo Teillier.

Los cálculos en la interna de la colectividad fundada por Luis Emilio Recabarren es que lo anterior será el inicio de un proceso de recambio generacional en la conducción del comunismo, debido a la pérdida de influencia, tanto desde el Poder Legislativo como al interior del partido.

Ya en el último congreso partidario, tuvo una modesta votación para mantenerse en el Comité Central -otro de los máximos órganos de resolución partidaria-, donde incluso la diputada Camila Vallejo le sacó una ventaja de más de mil votos: 5923 votos de la ex dirigenta estudiantil, versus 4.893 votos.

De los comunistas también se sumó al Senado el actual diputado por la IV Región de Coquimbo, Daniel Núñez, dejando en el camino a su contrincante de lista, Marcelo Díaz (Unir). Otro factor de atención para Apruebo Dignidad era el derrotero que siguiera la candidatura de Karina Oliva a la senaduría de la RM, investigada por el Ministerio Público por la millonaria rendición al Servel de sueldos a siete asesores por un monto de $137 millones -según un reportaje de Ciper-, lo que la llevó a que se le suspendiera la militancia en su partido, Comunes, a la vez que fue defenestrada por el resto de los partidos de la coalición.

Pese al escándalo de proporciones, Oliva sacó una no despreciable votación de 4,3% puntos (107.460 sufragios) lo que, en todo caso, no le permitió ser electa. Otro que quedó en el camino fue el candidato de Revolución Democrática a la senaduría de la RM, Sebastián Depolo, quien nuevamente vuelve a perder luego de haber sido derrotado en la primaria interna a gobernadores a fines de 2020, justamente por Karina Oliva.

El también secretario general de RD, además, tuvo desafortunadas declaraciones respecto a lo que sería un eventual gobierno de Gabriel Boric: “Vamos a meter inestabilidad al país para hacer transformaciones importantes”, dijo en una poco feliz entrevista con El Mercurio.

Clanes regionales: el enroque de los Bianchi y el fin de los Van Rysselberghe

En las regiones del país, también se vivieron otros pasajes que reconfigurarán la composición de la Cámara Alta.

Para el oficialismo en la RM, también hubieron sorpresas para el sector. Así, fue reelecto el senador RN Manuel José Ossandón, uno de los legisladores más críticos del oficialismo con La Moneda, quien logró el 10,6% de los votos (265.758 sufragios), lo que no fue suficiente, en todo caso, para arrastrar a su compañera de fórmula, la también senadora RN Marcela Sabat.

Por parte de Evópoli fue electo el actual diputado Luciano Cruz-Coke, electo senador por su partido en la RM con 5,5% de los votos (139.141 sufragios), rendimiento que no fue suficiente para arrastrar a su compañero de lista, el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich.

En la región de Ñuble, por ejemplo, la senadora y ex presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe no pudo ser electa con su 12,4% de los votos (21.761 sufragios) Lo anterior, no obstante haberse cambiado de circunscripción desde su Biobío natal, a objeto de cederle el cupo a su hermano, el diputado UDI Enrique Van Rysselberghe, quien ya había cumplido los tres periodos parlamentarios en la Cámara Baja como límite. Con todo, el legislador gremialista tampoco logró ser electo en la circunscripción del Biobío por una diferencia de sólo 71 votos con su compañero de subpacto, el UDI Iván Norambuena. El otro elegido de esa lista fue el actual diputado de Evópoli, Sebastián Keitel.

En la circunscripción de Magallanes hubo un enroque familiar que rindió efectos. El actual senador independiente, Carlos Bianchi, postuló a la Cámara Baja para evitar el límite a la reelección en el Senado, donde finalmente fue electo con primera mayoría en su región, con el 40,4% de los votos (24.828 sufragios)

El cupo senatorial que dejó el ex locutor radial lo dejó para que su hijo, el actual diputado Karim Bianchi, pudiera postular a la Cámara Alta, donde finalmente fue electo con una arrolladora votación: 48% de los votos (31.088 sufragios). Para hacerse una idea: la candidatura que electa que lo sigue, el RN Alejandro Kusanovic, consiguió apenas un 14,3% (9.271 votos).

Ambos han sido férreos impulsores del Cuarto Retiro de los ahorros previsionales.

Oposición en la Cámara: hegemonías de Convergencia Social y Socialistas

En términos globales, la composición de la Cámara Alta fue mayoritaria para la oposición: 37 diputados para Apruebo Dignidad, 37 para Nuevo Pacto Social, 3 de Chile Digno -diputados electos del Partido Humanista, arrastrados por la reelección de Pamela Jiles-, 2 del Partido Ecologista Verde, 1 de Centro Unido -corriente liderada por Cristián Contreras, perdonaje conocido en ciertos programas de TV como Doctor File-, además del diputado independiente de Magallanes, Carlos Bianchi.

Desglosados al detalle, las hegemonías en Apruebo Dignidad se vieron modificadas. Así, es el Partido Comunista la colectividad hegemónica en la Cámara con 12 diputados, mientras que para el caso del Frente Amplio, es Convergencia Social -el partido de Gabriel Boric- que logró 9 parlamentarios. Le siguen 8 diputados por parte de RD, 6 de Comunes, y dos del Frente Regionalista de Verde.

Irrupción de republicanos y seguidores de Parisi en la Cámara

La derecha en la Cámara Baja quedó representada con 53 diputados de Chile Podemos Más -25 RN, 23 UDI, 4 Evópoli y 1 PRI- y 15 del Frente Social Cristiano de José Antonio Kast -14 del Partido Republicano y 1 del Partido Conservador Cristiano-, ratificando el crecimiento en el electorado que tuvo la candidatura del ex diputado UDI.

“Llevamos cuatro años con parlamentarios que eran los yes man de la izquierda, y hoy se demostró que siendo disruptivos, siendo contreras para nuestras cosas, podemos sacar buenos resultados y ese mismo estilo lo vamos a llevar al congreso”, explicó al respecto el diputado electo por el Partido Republicano, José Meza, presente en el acto de campaña de Kast donde reconoció su victoria en primera vuelta.

Y si bien la candidatura de Franco Parisi fue sostenida a distancia, la colectividad que sustenta su campaña, el Partido de la Gente, logró 6 diputados electos. Si bien la candidatura de Gabriel Boric se autoimpuso como meta lograr permear al electorado del economista, lo cierto es que el relato de campaña de Parisi tuvo vasos comunicantes con el discurso de la centro derecha, con un relato mucho más duro -por ejemplo- en materia de migración.


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