Pablo Matamoros, autodeclarado liberal de RN: “Estoy completamente en desacuerdo con las ideas conservadoras de Kast”

El apoyo institucional de los partidos de Chile Podemos Más a la candidatura de José Antonio Kast puso en una encrucijada a distintos intelectuales del sector, quienes aún se niegan a abrazar la candidatura del abanderado del Partido Republicano. Entre ellos está Pablo Matamoros, el ex Asesor Digital de la Presidencia durante el primer gobierno de Piñera. "Él hoy no me representa", comenta el filósofo, quien, no obstante, no cierra la puerta a que el republicano no pueda convencerlo antes de la segunda vuelta.

El triunfo de José Antonio Kast en la primera vuelta de las elecciones presidenciales generó posiciones encontradas en la centro derecha que respaldaba la candidatura de Sebastián Sichel (Ind.).

Así, mientras todos los partidos de Chile Podemos Más entregaron su apoyo al candidato del Frente Social Cristiano durante esta semana, algunos intelectuales ligados a la derecha liberal se han visto en una encrucijada sobre si apoyar o no al abanderado republicano.

Esto, ya que el ideario liberal, -que reivindica los derechos humanos, ecológicos, sexuales, entre otros-, entra en una contradicción con las ideas conservadoras del ex diputado UDI.

Con todo, el filósofo Pablo Matamoros, militante RN y ex Asesor Digital de la Presidencia en el primer gobierno de Sebastián Piñera, se considera parte del grupo de liberales de derecha que aún se niegan a declarar un apoyo irrestricto al candidato de la extrema derecha.

“Él hoy no me representa”, comenta Matamoros en esta entrevista donde analiza las fuerzas políticas tras una elección en la que emergieron dos opciones presidenciales opuestas y un nuevo grupo de electores de difícil diagnóstico; los votantes de Franco Parisi, que las candidaturas de Gabriel Boric y de José Antonio Kast se han comprometido en conquistar si quieren hacerse con el sillón presidencial.

Antes de la primera vuelta tuiteaste: “Pese a cualquier consideración, para mí es imposible, en ninguna circunstancia (tanto en primera como en segunda vuelta), votar por José Antonio Kast”, y, el día de la elección refrendaste esa postura. ¿Podrías profundizar en tus razones para no votar por Kast?

Sí, lo mantengo y lo sostengo porque también creo que es el momento de tomar decisiones. O sea, se mueve un poco la brújula. Eso no significa que esté en contra de lo que diga Kast, de su candidatura y sus credenciales de demócrata, no tengo problema, pero a mí no me identifica él personalmente.

Eso no significa que justifique las funas que le han hecho y subí un tweet diciendo que tampoco es un fascista, que él tiene todo el derecho en hacer campaña. Pero a mí, en mi proyecto, en lo que yo considero de derecha, no votaría por él: eso lo sostengo hasta hoy. Pero algunos cambios programáticos, relevando el relato del rol de la mujer, del medioambiente, los pueblos originarios y de las regiones en un discurso más centrista, a lo mejor hasta podría reevaluar mi decisión. 

Durante los últimos días, José Antonio Kast ha recibido el apoyo a los partidos de Chile Podemos Más e integró a su equipo económico a Sylvia Eyzaguirre, que siempre ha estado ligada a una derecha liberal. Pareciera que está dando señales de que matizará su discurso de cara a la segunda vuelta…

Sería ideal que ese discurso con el que ganó la primera vuelta tienda a incorporar otras nociones de otras pertenencias, como lo que hizo Mario Desbordes o Sebastián Sichel. Entonces no es una cosa taxativa. Sería ideal si incorpora cosas como las que estoy convencido que Mario Desbordes está abogando, como los derechos de la mujer. Es una decisión que en el dato que tengo hoy día es así, pero obviamente esperaría que alguien que me represente, represente también estos valores hacia una centro derecha. Porque un choque de trenes de un Proceso Constituyente que avanza en una dirección, que puede ser buena o mala, no puede ser reaccionario a los cambios.

En la centro derecha, a mi juicio, hemos avanzado mucho en el cambio cultural. Entonces, creo yo, que si él se hace cargo, y creo que está empezando a hacerse cargo, de lo que dice Hugo Herrera, Hernán Larraín Matte, entre otros… o sea, si no tenemos un retroceso cultural y avanzamos de acuerdo con los tiempos, a lo mejor hasta no tendría problema en reevaluar mi decisión. Él hoy no me representa, pero no me cierro a la idea de que mañana me represente.

Con respecto a los apoyos que ha recibido José Antonio Kast de RN y Evópoli, partido que tiene contradicciones con los planteamientos del Partido Republicano ¿Existe realmente una derecha liberal en Chile?

Yo creo que sí existe una derecha democrática, liberal y republicana que se empezó a construir al desaparecer el binominal. Y respecto a los apoyos, a mi juicio no pueden ser incondicionales, aunque está bien el proceso identitario de la UDI de apoyarlo, eso no dice nada malo de la UDI. El apoyo de RN, en mi opinión, debería haber sido con algunas condiciones. Lo de Evópoli me resulta un poco extraño: es una colaboración crítica muy parecida a la que hizo RD con Bachelet.

En esta reconfiguración de fuerzas, claramente existe una derecha que se reconoce como liberal y democrática, entendiendo también que Kast no es la caricatura que se hace de él, de fascista o de Bolsonaro, no estoy de acuerdo con eso. Creo que es una persona que tiene cultura política; fue secretario general de un partido, fue diputado, o sea, entiende las formas. Yo estoy completamente en desacuerdo con las ideas conservadoras de Kast, pero me parece que no escapa de la democracia.

Yo no le pondría clivaje extrema derecha y extrema izquierda, creo que las dos candidaturas no representan eso. Claramente las dos candidaturas en estos días de campaña van a tener que buscar un centro político, o sino va a ser ingobernable, gane quien gane.

¿Y qué clivaje propones para entender esta elección?

Es que más que clivajes, todo hace indicar que la Convención Constituyente debería avanzar a quitarle algunas atribuciones al presidencialismo, y al ver que ninguna fuerza política está concentrando tanto apoyo, se cuelan distintos sectores de sensibilidades distintas. Acá van a ser asociaciones más leves por causas y por instancias. O sea, no veo muchas diferencias ideológicas entre lo que podría pensar un Evópoli, de un PPD o de un DC más centro derecha.

A mi juicio, en la eventualidad que gane Boric o Kast, si no tienen ciertos espacios de diálogo con terceros, va a ser impracticable que puedan gobernar porque va a haber un Parlamento muy atomizado y nuevo, además cruzado con la Convención Constitucional. Entonces, son necesarios los acuerdos. Son elementos muy simples: democracia, conversar, sentarse en una mesa, pactar, y a lo mejor ya no es quién adhería a la dictadura o al Presidente Allende, sino que ese clivaje post Concertación o post Chile Vamos ya se rompió; se rompió con el binominal.

¿Qué opinas de que en el último Consejo General de RN el 96,5% votó a favor de apoyar la candidatura de José Antonio Kast,?

Sí, pero no la juzgo. Este partido no nació ayer, tiene una tradición histórica. Yo creo que hay cosas que son básicas, como el orden y la seguridad y lo comprendo, no lo juzgo. Creo que es comprensible que la gente en La Araucanía quiera paz y seguridad, o que la gente quiera ponerle fin al narcotráfico y pida una migración ordenada: ordenar no es como cerrar la frontera y hacer un muro a lo Trump, sino que ordenar. Son cosas razonables y la gente está pidiendo eso, poder moverse y desplazarse en el territorio.

Ya que mencionaste antes la derecha social de Mario Desbordes, llamó la atención el apoyo que dio a Kast esta semana…

Yo lo he conversado bastante con él y no me sorprende tanto. Mario tiene una responsabilidad fundamental; fue presidente de un partido, fue ministro, tiene los valores republicanos. Su apoyo no es sin condiciones, él pidió apoyos, por ejemplo, en el tema del ministerio de la Mujer. No es que lo abracemos como lo hizo la directiva de RN, no es un abrazo automático, es conversar. Y él tiene una responsabilidad con el partido, me parece natural. No es una disyuntiva entre izquierda o derecha, lo que dice Mario es que hay una candidatura más dura, la que apoya a Maduro, la que apoya a Cuba, la que manda en Nicaragua, ese rol que todavía tienen algunos partidos bastantes extremos.

También, sobre lo mismo, acabo de ver que están funando en un territorio a Kast. Les guste o no, él tiene todo el derecho a hacer campaña en el territorio nacional. Eso es autoritarismo también, eso es fascismo. Él ganó la primera vuelta y eso significa que conecta con algunas sensibilidades chilenas y ojalá que esas sensibilidades incluyan cosas de la derecha social, como lo que ha dicho Mario Desbordes, Hugo Herrera: el regionalismo, la política nacional del agua, los derechos reproductivos de la mujer, etcétera. Pero aquí no hay buenos ni malos.

Hablando también de la derecha liberal ¿Qué te pareció la incorporación de Sylvia Eyzaguirre al equipo económico de José Antonio Kast?

No lo entiendo para nada, de verdad que no la comprendo. No tengo un juicio, pero sí hay que tener cuidado con las señales que son demasiado para la cámara. También hay que darle profundidad de campo, no es como poner una ficha y listo, sino que también tiene que haber un razonamiento. La democracia, a mi gusto, se trata de sentarse en una mesa a hablar.

El problema de José Antonio Kast, quien ganó legítimamente la primera vuelta, debería ser permeado por los puntos de vista de distintos sectores, de Evópoli y RN. Pero lo que a mí más me representa hoy día es esta derecha social, republicana, de la que hace gala Mario Desbordes.

La votación que obtuvo Franco Parisi -12,8% de los votos- fue una sorpresa para todos. Y ahora, tanto Boric como Kast deberán tratar de apelar a ese electorado si quieren ganar. ¿Cómo se llega a los votantes de Parisi, si el candidato por quien votaron es anti-política?

Ese votante, que a lo mejor está desideologizado, no hay que mirarlo en menos. A mí no me gusta cuando miran en menos al votante de Parisi, porque representa una fuerza, tuvieron un gran caudal de votos y tienen representación parlamentaria. Al parecer si instauró la discusión entre el eje seguridad y orden versus refundación. Entonces anda a decirle a una persona que vive en Colchane, o en Iquique o Antofagasta. Tenemos más recursos que en el noventa, pero también este crecimiento debe tener ciertas medidas de redistribución de los ingresos, porque más allá del buenismo, eso atenta contra la paz y la cohesión social.

La gente se enojó y no podemos dejar de lado el millón y medio de personas que salió a marchar en Santiago. Esos no son terroristas, son gente que necesita resignificar nuestro pacto social. Entonces, salga quien salga, ojalá que no haya un choque de trenes con la Asamblea Constituyente. Yo veo mucha esperanza en la Asamblea Constituyente.

¿Crees que existe la posibilidad de que los liberales que se quedaron en el camino terminen inclinándose por la candidatura de Gabriel Boric?

No lo sé. No podría inclinarme por la candidatura de Gabriel Boric porque no soy socialista, soy liberal, pero lo sigo respetando profundamente. Eso es la diversidad. Aquí no puede ser la opinión de uno contra otro, eso es pan para hoy y hambre para mañana. El país no se acaba, hay que construir confianzas y construir espacios de diálogo. Eso es la democracia.

¿Qué te pareció que la UDI le pidiera a José Antonio Kast ciertos requisitos, como las veinticinco propuestas de género que le entregaron?

Me parece lógico y un pacto democrático. Teníamos distintos candidatos, nuestro candidato era Sebastián Sichel y tenemos que negociar un programa de gobierno. Me parece muy bien, muy positivo el tener que dialogar y debatir un programa de gobierno. Y también se ha dicho que los programas de gobierno no están escritos sobre piedra. Tiene que ser integrado, tienen que mutar, porque las fuerzas políticas se van integrando. Es una democracia: hay que ceder poder, hablar, tratar de acomodar un poco el poder. No es que alguien tenga la razón y otro no.

Ya que fuiste encargado de la campaña digital de Sebastián Piñera ¿Qué te parece toda la campaña, aparentemente espontánea, que ha surgido en las redes sociales en apoyo a Boric?

Fuera de lo simbólico, de los daltónicos por Boric, por ejemplo, son geniales las campañas. Lo que está pasando con las campañas digitales y con la franja, es que están diversificadas. Si ves la franja de José Antonio Kast, ahí le habla a una audiencia, en su Facebook le habla a otra, en Instagram a otra. Creo fundamental salir de nuestras cámaras de eco y ver que existe gente afuera. Ha sido terrible para nuestra democracia esta democracia algorítmica. O sea, existen terraplanistas, hay gente que sólo ve eso. La cultura del like no sé si es precisamente sea democracia, porque si te quedas encerrado ahí, no tienes cómo salir: te vas a encontrar la razón siempre.

¿Podría entonces no ser funcional a los efectos que busca, que es masificar el mensaje y hacer una campaña amplia?

Podría ser. Pero si esa campaña, que no tenemos cómo trackearla, no pasa directamente a WhatsApp, o al territorio, no va a funcionar. Por ejemplo a mí, Pablo Matamoros, que no soy votante de Gabriel Boric pese a todo el respeto que le pueda tener porque me parece un gran demócrata por lo que hizo el 15 de Noviembre, me dan risa esas cosas. ¿Cambia mi intención de voto? No, lo paso bien, me dan ganas de mandarlos, pero no cambia mi intención de votos. Creo que se juegan hechos más importantes en la campaña. Por ejemplo, esa cuña que dio el Presidente Lagos el miércoles, creo que es más relevante que todos los memes, que no creo que muevan la brújula.

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