La imagen muestra a Arsenick con el pelo rosado y la mano derecha sobre el rostro

¿Qué piensa una chica trans de la política? “La discriminación y el fascismo son por falta de educación”, dice Arsenik

En medio de un país que vive profundas transformaciones, y ad portas de una elección presidencial que invita no sólo a decidir entre opciones políticas, sino también valóricas, mi encuentro con Miss Arsenik es epifánico. Me pregunto: ¿Qué piensa una chica trans de la política? Conversamos con ella de eso, de su vida y más en esta entrevista.

El mismo día que leí a la escritora y actriz argentina transgénero Camila Sosa, conocí a Miss Arsenik Versace. Nos topamos en el baño de un club, como tantas veces nos encontramos las mujeres. Lo inusual esta vez fue, eso sí, que tras un breve intercambio de palabras me di cuenta de su enorme carisma y magnetismo.

Para mi mayor sorpresa, la conversación reveló que ya la conocía. El 2019 me contactó Sebastián Vivero para invitarme al panel “Familia homoparental, ¿cada vez más posible?”, en el marco del 4to Amor Festival Internacional de Cine LGBT+. Un maravilloso evento, desconocido para mi hasta ese entonces, donde además de participar en el conversatorio con notables mujeres del activismo social y político LGBT+, pude asistir a la inauguración en Matucana 100.

Con mi pololo de entonces, tomamos asiento y disfrutamos de una impresionante performance de apertura que tenía por protagonistas a dos bellas novias transgénero, que, danzando entre luz y sombras, terminan dramáticamente ensangrentadas. Arsenik no sólo era una de sus protagonistas, sino que además fue su productora, directora y guionista.

En medio de un país que vive profundas transformaciones, y ad portas de una elección presidencial que invita no sólo a decidir entre opciones políticas, sino también valóricas, mi encuentro con Miss Arsenik es epifánico. Me pregunto: ¿Qué piensa una chica trans de la política? Conversamos con ella de eso, de su vida y más en esta entrevista.

“Lo bello tiene un lado oscuro”

Casi nadie puede elegir su nombre. Se nace con el nombre que a uno le toca. Pero Miss Arsenik Versace eligió el suyo.

-¿Porqué escogiste tu nombre?

-Porque el arsénico no sólo es un veneno, sino que hay que entender que se relaciona también con el oro, con algo bello. Eso me gusta, comprender que lo bello también tiene un lado oscuro. La idea es entender que pequeñas dosis de veneno nos fortalecen.

-Eso que dices me suena muy Nietzscheano. El filósofo pensaba eso mismo, que pequeñas dosis de veneno hacen más fuerte a los organismos…

-Obvio. Nos fortalece, nos empodera. Además, está la idea detrás de la “femme fatale”, de la mujer fatal, que me encanta, es como sentirse fortalecida para poder actuar, sin miedo, y ser feliz.

“El arsénico no sólo es un veneno, sino que hay que entender que se relaciona también con el oro, con algo bello. Eso me gusta, comprender que lo bello también tiene un lado oscuro. La idea es entender que pequeñas dosis de veneno nos fortalecen

Cuando caminas con Arsenik las miradas, literalmente, se sienten. Y es que no podía ser de otra forma: su estatura -1,73 más 15 centímetros de tacones-, sus ojos turquesa, la cabellera celeste, la falda más pequeña diseñada y las uñas más largas del universo, tan largas como las pestañas. Y todo, portado con una elegancia y poderío, como si en realidad no anduviera, sino que más bien levitara.

-¿Te puedo preguntar la edad?

-No tengo edad.

Arsenik, o Arse para los amigos, se reconoce y sabe muy bien que es una mujer transgénero poco convencional. Su historia vital se aleja del estereotipo normalmente asociado con historias de carencias, abusos y maltratos. Siempre tuvo un apoyo notable por parte de su padre, ingeniero de profesión. Provenía de una familia acomodada y estudió en un colegio privado. Luego estudió Diseño de Vestuario y Actuación. Hoy ella ejerce como modelo, actriz e incluso comienza una carrera musical, donde el próximo año espera desarrollarse en Estados Unidos.

“Siempre he caminado por la vereda rosa”, reconoce. Pues a diferencia de muchas de sus compañeras de la comunidad transgénero, con frecuencia objeto de distintas violencias y precariedades, se reconoce como una mujer privilegiada. “Yo lucho por mis compañeres, no tanto por mí”, dice Arsenik.

Justamente, ese recalcar el “compañere”, usando un lenguaje inclusivo, para ella es una cuestión que debe reconocerse “de base”: “Debería haber una ley o algo, porque eso es muy político”. Pienso en las conversaciones en la Universidad y comprendo exactamente a lo que se refiere. La tradición se resiste a los cambios.

“El otro día, unos chiques participaban en un programa de baile y el animador decía que era ‘ridículo‘ usar el lenguaje inclusivo. Eso es terrible. No puede ser”, señala Arsenik

-¿Y por qué crees que es tan importante?

-Yo nunca fui una chica clásica; tampoco hombre tradicional. En la adolescencia di una lucha intensa por poder usar falda en el colegio porque no me dejaban. Así que fui al comienzo un chique no binario, más masculinizado sí, porque era más seguro.

“Siempre he caminado por la vereda rosa”, reconoce. Pues a diferencia de muchas de sus compañeras de la comunidad transgénero, con frecuencia objeto de distintas violencias y precariedades, se reconoce como una mujer privilegiada. “Yo lucho por mis compañeres, no tanto por mí”, dice Arsenik.

“Rompí con mi familia biológica”

-¿Cómo fue entonces tu tránsito a mujer trans?

-En Chile estás obligada a transitar a través del drag o del travestismo, en soledad y oscuridad. Es como si el país te obliga a que tu mundo tiene que ser la noche, en un after o en clubes nocturnos. Porque el mundo gótico y el new wave te permiten maquillarte, vestirme extravagante como quieras y a nadie le importa. En el día no te lo permiten.

-¿Hubieras preferido transitar sin ser drag?

-Hubiera elegido un espectáculo distinto. Porque el trabajo de drag también es muy mal pagado. Además, a mí no sólo me atrae la oscuridad, en realidad soy muy pop, amo los colores, la luz…Por eso, hubiera comenzado como soy ahora, como actriz, modelo y cantante. Un poco como lo que ha logrado la Dani Vega.

Arsenik no sólo es amiga de Daniela Vega y participó como extra en la película “Una mujer fantástica”, sino que además recalca que, gracias a esa visibilidad, Daniela logró que en Chile se comenzara a avanzar en materias de derechos para las personas trans; por ejemplo, respecto del cambio de nombre. “La cara de Piñera, se notaba que no podía creer lo que pasaba cuando la premiaron”, recuerda.

-¿Te molesta que cuando te piden el carné de identidad, donde sale tu antiguo nombre masculino? ¿porqué no lo has cambiado?

Sí, pero es todo un lío hacer el trámite en el Registro Civil. Hay que pedir hora, y te dan para este otro año y tienes que hacer fila y esperar. Debería ser más fluido, un trámite por internet, hacerlo más expedito.

Arsenik no sólo es amiga de Daniela Vega y participó como extra en la película “Una mujer fantástica”, sino que además recalca que, gracias a esa visibilidad, Daniela logró que en Chile se comenzara a avanzar en materias de derechos para las personas trans .

¿Cómo es tu relación con la familia?

-Desde la muerte de mi padre me desligué de mi familia. Su pérdida ha sido el dolor más grande de mi vida. Pero crecí mucho con ello. Rompí con mi familia biológica, sobre todo con mis hermanos, porque me hacían daño. Ahora, mi familia son mis mejores amigos y yo.

-Contrario a historias de paternidades ausentes, tu padre fue una figura clave para ti…

-Totalmente. Mi padre siempre me apoyó, me entendió y quiso apoyar todos mis talentos. Me protegía mucho, apoyaba mi crecimiento y que me realizara con libertad.

Arsenik sabe muy bien que ha sido privilegiada, no sólo por tener un origen con comodidades económicas, educación y con el apoyo decisivo de su padre, sino también por su belleza.

Tu historia es distinta a la de muchas mujeres transgénero del país, pienso que tiene que ver con que eres muy bonita; ¿crees que es así?

-Sí, me doy cuenta. Y me parece injusto. No puede ser que porque alguien sea bonito te traten bien y con respeto y si no lo eres, si no te ajustas al estereotipo de belleza social, te traten mal.

Mientras me dice eso y yo tomo notas, no pasa mucho tiempo y ya se nos acerca una pareja de amigos de una mesa vecina. Ambos abogados, según nos dicen y de unos treinta años aproximadamente, están hace rato cautivados por quien me acompaña y quieren una foto con Arsenik; quieren conversar con ella, conocerla. ¡Hasta un beso le piden! No deja de impresionarme su efecto en las personas. 

Me cuentas que en general te sientes afortunada, pero dime, dado que me especializo en ética médica, ¿cómo es tu experiencia cuando vas al médico?

-Los médicos jóvenes son totales; pero los más viejos deberían jubilarse. Una vez tuve una muy mala experiencia con uno. Tuve que ir a un hospital universitario, y si bien entiendo que ahí se forman también estudiantes de Medicina, no me pareció grato que estuviera un estudiante presente sin que se me consultara. 

¿No te pidieron tu consentimiento?

-No. Sólo entró alguien y estaba ahí. Cuando le dije al médico que no me parecía bien, él dijo que entonces no me atendía. Me sentí humillada. Y me fui, sin atención.

Sí, me doy cuenta. Y me parece injusto. No puede ser que porque alguien sea bonito te traten bien y con respeto y si no lo eres, si no te ajustas al estereotipo de belleza social, te traten mal.

¿Cuánto te preocupa tu cuerpo?

-Todo. Del minuto uno. Entreno todos los días, hago patinaje, practico natación y pole dance; también como saludable (sigo la dieta Keto). Pero no sólo por estética, también por salud. Nunca me enfermo.

“Soy pésima para hacer lobby”

Como no puede ser de otra forma, la aproximación de Arsenik a la política es también a través del arte. En su canal de Youtube o en su perfil de instagram @miss_arsenik no sólo se encuentran fotografías y diseños que ella misma ha elaborado, sino también algunas de sus obras audiovisuales.

Una performance me cautiva especialmente; porque contiene un profundo cuidado por lo estético, a la vez que es representación visual del contexto social y político nacional. La obra fue realizada para la clausura de la 5ta versión del AMOR festival 2020, donde ella fue responsable de la dirección, guion, actuación, maquillaje, producción y vestuario, y se aprecian sus múltiples talentos.

La performance inicia con una sexy y heroica drag, en pleno estallido social, que no sólo va en defensa del pueblo, sino que también sufre posteriormente con la pandemia y el encierro. En la obra, Arsenik juega con los contrarios, rudeza y violencia, para luego permitir el espacio a la magia, la esperanza y el amor. El arte de transformar es clave; pues la heroína pasa de femme fatale a delicada reinterpretación del “Nacimiento de Venus” de Sandro Botticelli.

-La performance tiene imágenes del estallido social. ¿Cuál fue tu postura?

-Sí, son reales. Junto a mi novio estuvimos dos meses desde muy temprano y hasta muy tarde en primera línea. Me vestí enlutada, porque lo que sucedía era muy duro; las personas perdieron sus ojos, eran reprimidas, no era ninguna fiesta. Y también participé de conversatorios, hasta organizados en mi casa, junto a Bessy Gallardo, que hoy es de la Convencional y con quien aprendí mucho.

-Tempranamente descubriste que lo tuyo es el arte, ¿cómo llegaste a él?

-Por internet, principalmente. Pero siempre me gustó el arte, la moda, el diseño, soy muy visual.

Junto a mi novio estuvimos dos meses desde muy temprano y hasta muy tarde en primera línea. Me vestí enlutada, porque lo que sucedía era muy duro; las personas perdieron sus ojos, eran reprimidas, no era ninguna fiesta.

-¿Qué piensas de la relación que tiene Chile con la cultura?                                     

-En Chile hay mucho talento que se desperdicia. Veo a esta gente ahora mismo (al frente unos jóvenes están ensayado pasos de baile y otros pintando lienzos) y veo tanto talento, tanta capacidad que se pierde. Este país está lleno de artistas que no tienen apoyo; porque no tienen contactos o pitutos y por eso no logran vivir de su arte.

¿Y como has logrado hacer tu arte?

-Ha sido todo muy orgánico. Yo no voy a buscar a nadie, soy pésima para hacer lobby. Y como no tengo contactos, lo que he podido hacer ha sido todo sorpresa, por conocer a gente que le interesa lo que hago y me apoyan, como pasó con Amor Festival.

“El respeto no se transa”

En Chile se vive actualmente una turbulencia política. Desde el estallido social de octubre del 2019, pasando luego por la pandemia y con las próximas elecciones presidenciales, el país parece vivir transformaciones profundas. Y ésas no quedan fuera del mundo de Arsenik.

-Hoy las mujeres, con el feminismo, están en un lugar muy distinto…

A mí me encantan las mujeres. Las amo. Por eso inicié como drag. Pero no entiendo que haya feministas separatistas, que nos discriminen. No entiendo, me dan ganas de decirles: “Amigas, somos comunidad, estamos todes en la misma lucha”.

¿Qué les dirías a las mujeres?

-A las más jóvenes, adolescentes, les diría “dalo todo, voh podís amiga”. Y a las adultas les diría: “Yo pude, tú puedes, todes podemos. Y si no puedes, ¡te ayudamos!”. Yo les diría que ésa tiene que ser nuestra actitud; ¡nuestro grito de guerra!

“No entiendo que haya feministas separatistas, que nos discriminen. No entiendo, me dan ganas de decirles: “Amigas, somos comunidad, estamos todes en la misma lucha”.

Con todo lo que acontece políticamente en el país, ¿cómo te imaginas Chile? ¿Qué te gustaría que sucediera?

-Lo primero es tener un país con derechos básicos; educación, salud y respeto. Para mí todo gira en torno a esos tres conceptos. Porque la discriminación y el fascismo son por falta de educación. Y el respeto no se transa.

“La discriminación que existe en Chile -continúa Arsenik- es anterior a la discriminación que ocurre contra la comunidad LGBT+. Es anterior porque algunos tienen acceso a bienes, como salud y educación, y otros no. Hay que empezar a reconocer eso, que desde antes hay una discriminación que está mal, no solo contra la comunidad LGBT+.

-Pero acotando a la comunidad LGBT+, ¿crees que deberían incorporarse medidas políticas concretas, por ejemplo cuotas, que obliguen a empleadores a incorporar a personas transgénero?

-Me gustaría que no fuera necesario obligar a nadie. Creo que es obvio que todas las personas pueden tener espacios y participar en todo. Pero sí está mal que la prostitución sea a veces la única o mejor opción; no digo que la critique, porque cada una es libre de hacer lo que quiera, pero debería haber más opciones.

¿Cómo cuales?

-Todas. De base, uno se pregunta por qué no hay cargos públicos y políticos ocupados por mujeres trans. Porque Chile no lo permite.

Si pudieras pedirle algo a los dos principales candidatos presidenciables, Boric y Kast, ¿qué les dirías?

-A Kast le pediría que por favor se retire de la política porque es un payaso. A Boric le diría que por favor tome con respeto y amor que la gente le dé su confianza a pesar de que no sea la primera opción.

Y tú ¿tenías una primera opción?, ¿cuál era?

-No. De hecho, pensaba votar nulo. Porque nadie me representaba del todo. Y fue en el último minuto, ¡en la fila!, que me decidí a votar por Boric.

“A Kast le pediría que por favor se retire de la política porque es un payaso. A Boric le diría que por favor tome con respeto y amor que la gente le dé su confianza a pesar de que no sea la primera opción”.

Aquí termina la entrevista. A una mujer transgénero, “fantástica”, al igual que su amiga Daniela Vega, una talentosa actriz y ahora cantante. Una que, como tantas personas con identidades, oficios y artes no tradicionales en el país, construye y abre con sus propios medios, compromiso y esfuerzo un camino para poder existir, para hacerse un lugar, para ella y sus compañeres. No sólo por el arte insólitamente talentoso de Arse, a quien ya siento una amiga y la admiro, sino porque ella misma, su entera existencia, hace mejor, más bello y humano el mundo. Ahora soy yo la que sueña con una política nueva, que pueda al fin escuchar ese grito de libertad y amor que es Arsenik.

*Diana Aurenque es filósofa. Directora del Departamento de Filosofía, USACH.

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