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23 de diciembre de 2021

La tentación de Francisco Chahuán para superar la crisis de la derecha: «Yo, como presidente de RN, voy a buscar acuerdos con la DC»

El senador y presidente de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, de brazos cruzados y sonriendo afuera de La Moneda

Luego de la derrota de José Antonio Kast en las presidenciales, Chile Podemos Más aún se encuentra explorando el camino para sortear la travesía por el desierto. Para ello, el timonel traza una estrategia de acercamiento a la Falange, partido actualmente arrinconado por sus socios de la ex Concertación debido a la colaboración con el futuro gobierno de Gabriel Boric.

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En calidad de presidente de Renovación Nacional (RN), el senador Francisco Chahuán será uno de los responsables de reestructurar a Chile Podemos MásRN, UDI, Evópoli y el PRI– para superar su fracasada alianza con José Antonio Kast y el Partido Republicano en la segunda vuelta presidencial.

En ese contexto, Chahuán contesta el teléfono mientras va en camino a la inauguración del Congreso del Futuro, instancia de la que fue uno de los impulsores, para analizar junto a The Clinic los pormenores de la derrota presidencial de la centro derecha.

Así, en esta entrevista, el senador por la Región de Valparaíso defiende a su partido por tener una respetable presencia en el Congreso. También se muestra crítico de la campaña del miedo -que según él impulsaron ambos candidatos-, recalcando que su desafío para el próximo año será “buscar acuerdos con la DC”.

-Los partidos de centro derecha perdieron tres elecciones presidenciales: la primaria, donde ganó el único independiente, la primera vuelta y la segunda vuelta. ¿Cuál es el mea culpa que se hace al respecto? ¿Por qué pasó esta derrota de la centro derecha?

-Bueno, depende de qué elección mires porque la centro derecha se consolidó como la coalición más sólida y con más votos en el Parlamento. De hecho, logramos obtener por primera vez un empate en el Senado. Hoy día, Renovación Nacional es la bancada más grande del parlamento. Aquí quienes se desdibujaron o desfondaron fue la ex Concertación, porque no tuvo capacidad de generar una empatía con el tejido social. 

Ahora, aquí hubo un escenario polarizado, donde los fenómenos de desafección con los partidos es global, un fenómeno donde los movimientos sociales no tienen líderes determinados, sino que responden a determinadas causas de la sociedad civil. Se ha exacerbado el individualismo, a tal punto que es muy difícil construir desde lo colectivo. ¿Cuál es la responsabilidad nuestra? ¿Cuál es la responsabilidad de los partidos?: modernizarse. Por eso hemos instalado una hoja de ruta que vamos a proponer el 3 de enero a un comité político ampliado del partido.

-¿Cuál es esa hoja de ruta?

-Es una hoja de ruta de 2022 a 2026. Son cinco temas. Lo primero es mejorar los puentes de la coalición. Desde que asumimos nosotros la presidencia de RN, logramos articular a los cuatro partidos de Chile Vamos: había una ausencia de diálogo entre los presidentes de partido, que no se juntaban desde hace un año y medio. Lo segundo, es que Chile Vamos debe mantener sus cuatro partidos: RN, Evópoli, la UDI y el PRI, sin el Partido Republicano. Necesitamos una coalición que tenga anclaje en el centro y en el tejido social. 

Lo tercero es establecer la capacidad de coordinación para hacer el despliegue, modernizar nuestros Think Tank, formar una camada de líderes jóvenes sub 25, porque lo que perdió el sector fue la batalla cultural. Lo cuarto es pasar a ser una coalición programática que logre reencantar a las personas. Ahora, el partido tiene que modernizarse; tiene que ser un partido digital con presencia territorial. Lo quinto que estamos planteando son los ministerios en la sombra, los shadow gabinets.

-¿Qué es un ‘shadow gabinet’?

-Equipos de expertos en cada una de las áreas con un responsable, algo así como un ministro alterno al gobierno del Presidente electo. Esto te permite generar fiscalización y propuestas. Porque nosotros vamos a ser una oposición firme, pero justa.

«Hay un voto de rechazo que se movilizó porque le hizo muy mal a la campaña de Kast en segunda vuelta las declaraciones de Johannes Kaiser. Creo que ahí hubo demora en aclarar que eso no correspondía».

-Senador, le concedo que RN goza de buena salud en el parlamento. Pero volviendo a la presidencial: ¿cómo justifica la derrota?

-Múltiples factores. José Antonio Kast logró obtener prácticamente la votación más alta del sector, superando a Sebastián Piñera (2009). Lo que ocurrió acá, es que hubo 760 mil nuevos electores, aproximadamente, que se movilizaron por distintas razones: hubo una fuerte movilización de jóvenes menores de 30 años. Acá tenemos un aumento en la votación del padrón femenino y ahí hay un voto de rechazo que se movilizó porque le hizo muy mal a la campaña de Kast en segunda vuelta las declaraciones de Johannes Kaiser. Creo que ahí hubo demora en aclarar que eso no correspondía.

Lo otro es que José Antonio tuvo la generosidad de abrir su programa de gobierno a nuestras propuestas, pero no hubo oportunidad en los debates para darlo a conocer. También hubo un voto que se movilizó por primera vez a votar por Sebastián Sichel, que era un voto tradicional de centro izquierda y que cruzó la vereda, pero que no alcanzó para llegar a José Antonio Kast.

“Mucha de esa votación de 3,7 millones de votos de Kast es nuestra”

-La retórica de la campaña de Kast fue la del anticomunismo, pero no fue suficiente para vencer a Boric. ¿Quedó obsoleto el miedo al PC?

-De alguna manera, ambos candidatos trataron de construir un relato en base al miedo. Ese es un tema bien complejo, porque acá lo que hay que construir es un proyecto que pueda defender con mucha fuerza las libertades y la democracia. Pero, ciertamente, el relato debe ir más allá. A mi me hubiese gustado un mayor énfasis en el tema social. Por ejemplo, cómo somos capaces de erradicar los campamentos, o cómo somos capaces de reducir la pobreza, o mejorar la calidad de la educación, etc.

-En los últimos años la centro derecha ha intentado desmarcarse del legado del dictador Augusto Pinochet, pero apoyaron al candidato que sí defendía su figura. ¿Van a retomar la agenda alejados de Pinochet? ¿Cómo se logra eso después de apoyar a Kast?

-Pero si nunca lo hemos dejado hacer. Chile Vamos tiene un desafío de levantar una propuesta programática de volver a conectarse con la sociedad civil, de volver a conectarse con el tejido social. Nuestros partidos tienen el desafío de nuevamente ser partidos ciudadanos. Entonces, lo que pasó es que estuvimos enfrentados a una elección binaria, y cuando tú estás en esa posición tienes que tomar una opción. Y por supuesto que nosotros acogimos la opción que teníamos que escoger. 

Lo que estaba en juego era el modelo de sociedad para los próximos 20 o 30 años, y creo que hicimos bien en apoyar a Kast. Pero este no era nuestro candidato, era el candidato que nos encontramos en segunda vuelta. Ahora, más allá de eso, mucha de esa votación de 3,7 millones de votos de Kast, es votación nuestra, que es parte del despliegue y compromiso nuestro.

«Boric movilizó un voto de miedo, por ejemplo con lo que podrían ser políticas de mujer y género o retroceso de derechos civiles, erróneamente, porque no era nuestra idea».

-¿Entonces usted no ve un costo para Chile Vamos en haber apoyado a Kast?

-No, porque además eso lo demuestra la votación. Porque logramos transferir la votación casi completa de Sichel a Kast. Acá lo que pasó es que Boric logró generar esperanza en algunos, pero también se movilizó un voto de rechazo a Kast porque se generó un miedo. Creo que Boric movilizó un voto de miedo, por ejemplo con lo que podrían ser políticas de mujer y género o retroceso de derechos civiles, erróneamente, porque no era nuestra idea.

-Senador, los partidos de su coalición están buscando un nuevo líder. ¿Usted, como presidente de RN, se postula para esa misión?

-Este es el problema de nuestro sector. Aquí voy a ser muy crítico. Nuestro sector se ha organizado en torno a caudillos y no base a ideas. Creo que el momento de las ideas y la reconexión con el tejido social es lo que viene ahora. ¡No más caudillos que fagociten a otros liderazgos! Este no es el momento de los caudillos, es el momento de anteponer las ideas. Entonces es un error nuevamente buscar nombres como si fuese una obligación tenerlos disponibles para una futura elección. 

Lo que hay que tener en este periodo es que todas las flores florezcan; esa es mi responsabilidad como presidente del partido. Yo tengo una responsabilidad y un liderazgo que asumir, y eso es hacer que todos los liderazgos se desplieguen. Ojalá que RN tenga cinco o seis liderazgos importantes. 

“Como presidente de RN, voy a buscar acuerdos con la DC”

-Usted dice que el proyecto que buscan va a tener un anclaje al centro, pero partieron apoyando a una alternativa más cercana a ese centro, Sebastián Sichel, y terminó ganándole la opción más extrema. ¿Cómo puede estar tan seguro de que el proyecto político de Chile Vamos tiene que virar hacia el centro?

-Es que yo creo que no funcionó por razones ajenas. En los procesos de transformación que se han producido durante el gobierno del Presidente Piñera, con una crisis político-social, con la dificultad del 18 de Octubre, donde el gobierno estuvo en las cuerdas…acá lo que ocurre es que se confabularon distintos fenómenos. Hay un elemento que es el de las nuevas tecnologías y es global. Lo que produce la irrupción de las redes sociales es el eco de los iguales, donde las personas en las redes refuerzan las ideas propias y se esquiva el debate. Y eso produce una polarización creciente que genera una fragmentación social muy compleja.

-Actualmente los partidos de la ex Concertación están eliminando a la DC de su alianza. ¿Renovación Nacional y Chile Vamos buscarán una alianza con la Democracia Cristiana?

-Lo que nosotros buscamos en esta campaña fue que, efectivamente, militantes de la DC o sus adherentes, pudieran generar un golpe de timón y un anclaje hacia el centro. De hecho, no es casualidad que Eduardo Díaz del Río, que fue diputado de la DC, la UDI y del PRI, fuera el promotor de este grupo socialcristiano que pidieron votar por José Antonio Kast. Y ha sido mi relación permanente con ellos, a través de la Federación Social Cristiana, que busca efectivamente, frente a una DC que está completamente desdibujada y disminuida, generar una fragmentación que permita que mucha de esa gente tome decisiones respecto del futuro.

-¿Van a buscar en el largo plazo una alianza con la DC?

-Lo primero es ir a buscarlos como partido y a su electorado. En mi última elección obtuve cerca del 24% de la votación, que era tradicional en la DC en mi circunscripción. Por su puesto que nosotros vamos a buscar acuerdos, porque Gabriel Boric se va a tener que enfrentar a varias oposiciones. La primera es la que le prestó los votos, la segunda es la de Chile Vamos, que es la más grande del país, la tercera es Republicanos y la cuarta son los del Partido de la Gente. Entonces yo creo que, efectivamente, va a haber una rearticulación de las distintas oposiciones. Eso se puede dar por un proyecto específico o materias específicas.

«Esta nueva generación de dirigentes de Chile Vamos no tiene ninguna vinculación con el pasado. Ni siquiera votamos en el plebiscito del 89. Yo, como presidente de RN, voy a buscar acuerdos con la DC».

-En ese contexto, en el transcurso de los próximos cuatro años, ¿usted ve posible una alianza entre Chile Vamos y la DC?

-He estado en eso desde que fui dirigente estudiantil. Traté justamente de poder pactar con la DC cuando fui candidato a presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Valparaíso. Ahí logramos hacer un trabajo permanente con la DC. Pero yo diría que todavía hay sectores que se resisten por el peso histórico. 

Lo que les hace falta es entender que esta nueva generación de dirigentes de Chile Vamos no tiene ninguna vinculación con el pasado. Ni siquiera votamos en el plebiscito del 89. Yo, como presidente de RN, voy a buscar acuerdos con la DC.

-Usted dijo que Sichel podría haber sido más generoso con Kast. ¿Se arrepienten de haberle dado ese espacio como presidenciable en su coalición?

-No. Fue completamente legítimo, porque nuestro sector tiene que abrirse hacia el centro y hacia nuevos liderazgos. Creo que Sebastián Sichel, por quien nos jugamos a concho en RN, en segunda vuelta se equivocó. Porque, frente a una elección binaria, él podría haber hecho las mismas propuestas que hizo de otra forma, pero haberse restado del despliegue fue un error. Ahora, creo que fue un error involuntario. Yo tengo cercanía con Sichel, lo estimo, le tengo afecto, nos sentíamos interpretados por él. Y yo creo que si él hubiese pasado a segunda vuelta, el desenlace hubiera sido distinto.

«Nosotros no vamos a ser la misma oposición que fueron con nosotros. (…) Acá no vamos a gastar los tiempos de deliberación política en acusaciones constitucionales».

-Al principio dijo que iban a ser una oposición firme, pero justa. Durante este gobierno, la oposición presentó doce Acusaciones Constitucionales. ¿Se le va a devolver la mano a Boric?

-No. Nosotros no vamos a ser la misma oposición que fueron con nosotros porque primero está Chile. Hay un deber patriótico de devolver las confianzas a la política, de ponernos al servicio de las personas. Acá no vamos a gastar los tiempos de deliberación política en acusaciones constitucionales.


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