Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Cosecha Propia

24 de diciembre de 2021

Supercampeones, Nirvana y la Católica: El retrato pop de un presidente millenial

Patricio Vera

¿Cuáles son los ídolos pop del mandatario elegido? En conversación con The Clinic, un amigo de su infancia contó detalles de cómo se fue armando el inventario pop del presidente electo, y cómo esos gustos son fiel reflejo de toda una generación.

Por

La imagen era muy comentada y hasta criticada en su entonces. Un diputado joven, con camisa y sin corbata, con tatuajes en ambos brazos, un mohicano, una barba poco prolija y un montón de jockeys evocando diferentes bandas: Pantera, Nine Inch Nails, Pearl Jam, Tool, Misfits y Soundgarden, entre otras, era mostrada en los medios y redes sociales. La escena no era familiar en Chile. Que Gabriel Boric resaltara visualmente entre las camisas celestes, corbatas y pantalones caqui típicos de los diputados de la República respondía a un entramado cultural y popular muy propio de su edad. Muy propio de un millennial.

Su generación, la de los chilenos nacidos alrededor de 1986, cuenta con características particulares. Fueron los que llegando a la adolescencia comenzaron a interactuar seguido con las computadoras, los que se criaron viendo Dragon Ball Z, Robotech y los Supercampeones, los que recibieron la oleada que dejó el tsunami de música grunge de los 90’, y los que vieron a la Selección Chilena quedar fuera de los mundiales de fútbol hasta Francia 98, por el papelón armado en Maracanã en 1989. Para ese primer campeonato después de tanto tiempo, Boric solo tenía 12 años.

Bajo ese arco cultural nació y se crió el presidente electo más joven en la historia de Chile. Armando compilados de música metal y grunge en cassettes –según cuenta un amigo de la infancia–, y con intentos fallidos de proyectos de bandas musicales, Boric fue tejiendo su entramado pop que lo ha acompañado en su carrera política hasta La Moneda. 

Por esos años, entrada la década de los 90’, y viviendo en una zona del sur del mundo llamada Punta Arenas, Gabriel fue conociendo sus bandas de cabecera. Como todo niño de 11 o 12 años, dice Gaspar, su compañero y amigo desde Kinder en el British School de Punta Arenas, rallaron la papa con las bandas del momento. Al comienzo escuchaban de todo, pero con la llegada a Chile de bandas como Iron Maiden, Nirvana, Pearl Jam y Alice in Chains se sintieron totalmente absorbidos.

“Él y yo nos armábamos cassettes y nos los pasábamos el uno al otro. Se llamaban los Craziest hits of the world. Armábamos nuestros compilados, los grabábamos en nuestras radios, y nos los pasábamos. Era entre medio competencia por quién hacía la mejor, y al mismo tiempo vacilar música”, recuerda Gaspar. 

También intentaron –fallidamente– algunos proyectos musicales, imitando canciones de Green Day o Nirvana. “En ese entonces la verdad Gabriel era bastante torpe, no tenía muchos dedos pal’ piano. Él cantaba, pero tampoco sabíamos cantar, y no sabíamos nada de música, aprendimos un poco solos”, añade.

Cuando Gabriel estaba cercano a los diez años, el grunge –subgénero del rock que abarca las bandas favoritas de Boric– estaba alcanzando su etapa cúlmine, pero el fenómeno demoró un par de años en llegar a Chile, comenta César Tudela, periodista, editor de la revista musical Rockaxis y co-autor del libro 200 Discos de Rock chileno. 

“Yo creo que (el grunge) junta varias generaciones. Son las bandas con las que uno creció en la adolescencia. Ahí se cuelan luego cosas más híbridas, como Rage Against The Machine o Incubus, que finalmente es un rock todavía joven para la época, y que claro, toda esa generación que nació a mediados de los 80 siguió consumiendo, y sobre todo porque también a Chile empezaron a llegar esas bandas”, dice César. 

En un cuestionario cultural realizado a los candidatos a la presidencia antes de la primera vuelta y publicado en El Mercurio, Gabriel Boric dijo que su concierto favorito de la vida había sido el de Pearl Jam en Chile, 2005.

Según César, ese show es un hito, pues se da en un tiempo en el que Chile no estaba muy posicionado en el mercado Latinoamericano para conciertos de grandes bandas. “Ese es el concierto que llega al corazón, si es que tú habías escuchado grunge desde finales de los noventa… Son las bandas que uno escucha en la adolescencia las que te definen. Con los años vendría Alice in Chains, Melvins, Sonic Youth y Soundgarden”. 

Pero no toda la música que consumía Gabriel Boric giraba en torno al grunge. Artistas como The Beatles y Silvio Rodríguez eran parte de su repertorio, y también Los Prisioneros, donde un ex integrante, Claudio Narea, tocó para el cierre de su campaña presidencial en Parque Almagro el pasado 16 de diciembre.

“Jorge González es de mis músicos de cabecera. Toda la experimentación que hace, cuando se mete en la electrónica, las Congas Pensantes, el disco de solista, el Libro, es precioso, es un disco hermoso”, dijo en una entrevista al diario La Cuarta en junio de 2021. En la misma entrevista recomendó un disco: Mala madre, de Camila Moreno. “Discazo de principio a fin. Es un disco sobre las brujas y la percepción o el rol asignado a la mujer, y escucharlo desde la condición también es un voladero de cabeza”, señaló.

“Cuando éramos adolescentes le hacíamos bastante la cruz a la cumbia, al reggaetón y todo eso, porque nos jurábamos punk, pero claro, nuestros papás no nos daban permiso para hacernos mohicanos. Acá en el sur alcanzamos a ver unos conciertos de Los Fiskales, Los Miserables, pero allá en Santiago, cuando empezaron las fiestas universitarias, era todo puro bailongo. En las fiestas universitarias a él le encantaba el bailongo y cumbia, e iba a las típicas tocatas de la Universidad de Chile, con Chancho en Piedra (quienes también tocaron en el cierre de campaña) y la Bersuit Vergarabat, esos conciertos grandotes bien bailables. A Gabriel siempre le ha gustado eso”, comenta Gaspar.

“Si bien uno escuchaba metal y punk, a Gabriel siempre le gustaron las baladas románticas y la trova, pero lo webiábamos mucho porque a él le encantaban los clásicos cebolleros, como Chayanne. De repente te pillabas con esas sorpresas, se mandaba un tema cebolla total, que quedábamos todos como ‘a este weón qué le pasa’. Pero un romántico, totalmente”, añade. 

La versatilidad en el gusto musical del presidente electo llega incluso hasta artistas recientes, como Taylor Swift. En agosto de este año Gabriel Boric se declaró en Twitter. “Me siento swiftie”, escribió en referencia al fandom de las seguidoras y seguidores de la cantante pop. Antonia Orellana y Paz Tondró, cercanas a Gabriel, lo fueron convenciendo para que escuchara algunos discos de la artista estadounidense.

A tal punto llegó el tema, que la cuenta de The Swift Society realizó una publicación comentando el dato curioso: el “candidato swiftie” había sido electo presidente de Chile, añadiendo un video reciente, donde un par de jóvenes le preguntan: “¿eres swiftie, o no eres swiftie?”. La respuesta del presidente electo fue no verbal. Tomó distancia, metió la mano en el bolsillo interior de su chaqueta y, como quien porta la imagen de una virgen o un santo, sacó una foto de Taylor Swift, desatando emoción y celebración en las jóvenes. 

Incluso el medio internacional The Independent publicó una nota explicando por qué los fanáticos de Taylor Swift estaban celebrando las elecciones chilenas, y lo mismo hizo el diario La Nación de Argentina. También tuvo repercusión reciente en Corea del Sur, donde fue noticia tras posar con una photocard de Jeongyeon, integrante de la banda de K-pop “Twice”, mientras hacía un símbolo con los dedos que representa un corazón coreano.

Según César Tudela, esa variedad en gustos musicales es algo muy propio de la generación millennial

“Gabriel representa un poco ese recambio que hoy está totalmente consolidado, de una generación sin prejuicios que podía estar escuchando LosF iskales, pero también podía estar escuchando un reggaeton vieja escuela. Es interesante analizarlo desde la generación de ellos, desde los millenial, que son más multitarget y no son blanco o negro. No es ‘si escucho metal no escucho nada más’. A mí me pareció maravilloso que en ese playlist de Gabriel pueda estar Tool y pueda estar Zion y Lennox, me parece demasiado hermoso. Y es como una visión del país que queremos construir”, comenta César.

https://www.instagram.com/p/CXwnIkdBD3V/
Video publicado en la cuenta oficial de Zion, donde Gabriel canta una canción de él

Gabriel lee a Gabriela

“El Gabriela Mistral”. Así le decían a Gabriel Boric sus compañeros en el colegio, por su particular gusto de leer y escribir poesía en su etapa estudiantil, aunque en esos años no era tan seguidor de Gabriela Mistral, como dice su amigo Gaspar. Con el tiempo al parecer se fue adentrando más, pues en marzo de este año aseguró en Twitter que sus poetas favoritos eran Enrique Lihn y GabrielaMistral, y en otra ocasión también añadió en su top de poetas a Jorge Teillier. De igual manera, varias veces ha recomendado libros de Gabriela Mistral, como Lagar.

Del mismo modo que había espacio para la música, había espacio para la literatura. Cuando Gaspar tenía 8 o 9 años, Gabriel lo llevó por primera vez a una biblioteca. Ya entrando a la adolescencia, tuvieron un profesor, Óscar Barrientos, que les hizo un taller de literatura. Ese profesor “les abrió la cabeza”, dice Gaspar. Comenzaron a leer a autores como Borges, y Cortázar, y también a escritores nacionales, como Parra, Lihn, Teillier, Zurita y De Rokha

Como si formaran parte de un club de poetas, empezaron a prestarse libros entre el grupo de amigos, a leer mucho, escribir, y compartir sus creaciones

“Me acuerdo de su poesía de adolescente, ni siquiera de adulto joven, y la verdad siempre con un interés histórico, siempre con cuestionamiento político. Tenía un poema que a todos nos gustaba mucho, en el que él hablaba con un busto de Arturo Prat, ponte tú, y lo cuestionaba, le hablaba de la historia, la trascendencia. Siempre le gustaba eso, tenía como esa gravedad que tenía de Rokha, me acuerdo que le gustaba mucho esa solemnidad trágica”, comenta Gaspar. 

“Siempre le gustaron mucho los (escritores) chilenos, a mí de hecho me llamaba la atención porque había un montón para leer, pero a él le encantaba la poesía chilena. Con el tiempo nos fuimos poniendo como súper románticos, y todo este romanticismo así como demacrado de De Rokha y de Teillier era fantástico para nosotros”, añade.

“Gabriela Mistral tiene una cantidad de cosas desconocidas… hay un poema que dice ‘Ay Lucila, por qué te engabrielaron’… tiene una prosa poética que va mucho más allá de las rondas infantiles, tiene un lenguaje como si en los tiempos de Cristo hubiese llegado al Valle del Elqui”, indicó Boric a La Cuarta. 

En esa misma conversación expresó que le hubiese gustado dedicarse a la literatura, que ha escrito cosas, pero que todavía tienen el tinte de la mediocridad y de la falta de disciplina que requiere el oficio. 

En 2017, en una cápsula audiovisual para Culto de La Tercera, Gabriel explicó sus lugares favoritos para leer. Cuando va al baño –por ejemplo– cuando come, porque le gusta comer solo, y antes de dormir. También expresó allí su relación con Jorge Teillier, sobre qué le provoca la poesía del escritor “de los lares”, que evocaba en sus textos tiempos pasados y lugares campestres. 

Jorge Teillier

“Cuando Teillier habla de ‘los trenes que no tomé, en esas calles de Arauco’, yo me represento mucho. Esta como suerte de infancia perdida en Magallanes, y la obligación de tener que estar viajando permanentemente a Santiago… Extraño mi ‘lar’, y Teillier me trae eso, es una idea de amor nostálgico, no solo del amor de pareja, de relación, sino con el mundo. La nostalgia, también, he aprendido que es parte constitutiva de mi forma de ser”, explicó.

En junio de 2020, para el medio Ojo en Tinta, recomendó tres libros que consideraba esenciales en su formación política: Para que no me olvides, de Marcela Serrano; La musiquilla de las pobres esferas, de Enrique Lihn; y Crónicas, de Albert Camus, de quien también ha recomendado en múltiples ocasiones el libro “La peste”. 

Incluso hay espacio para la lectura de cómics. En 2010 escribió en su cuenta de Twitter que había terminado de leer y recomendaba Persépolis, la novela gráfica de Marjane Satrapi, y en 2014 anunció que estaría presentando en La feria del libro el cómic “El Golpe”, del autor Nicolás Cruz.

De la Franja Cruzada a la Franja Presidencial

No todo en la vida de Gabriel eran poemas, escritores y bandas de metal. También había espacio para otros gustos. De niños –dice Gaspar– veían series como Dragon Ball, Los Caballeros del Zodiaco, y Robotech, una de las favoritas de Gabriel. Los documentales y las películas también eran de su agrado, siempre y cuando no fueran de terror… “Un dato chistoso es que nosotros con las amigas nos juntábamos a ver películas de terror, y Gabriel no podía, le daba pavor, pesadillas. Nos juntábamos todos, y mientras veíamos la película, Gabriel se quedaba en otra habitación”, comenta Gaspar. 

Caballeros del Zodiaco

A pesar de que ha explicado que actualmente le cuesta enganchar un poco con las series –situación extraña para un millennial– ha indicado que tiene sus favoritas, como Vientos de Agua y True Detective. En varias ocasiones ha dicho también que su película favorita está entre dos o tres opciones: Manchester by the sea, Luna de Avellaneda y Cinema Paradiso

De la misma forma ha recomendado películas como el largometraje animado japonés “El viaje de Chihiro”, y el documental “Pinochet y sus tres generales», del cual destacó que “los franceses como que vienen y los agarran pa’l hueveo sin darse cuenta y le preguntan qué música escuchan. Creo que Mendoza, ponte tú, le dice «de todo»… «música clásica». Y cuando le preguntaron algún autor, se dan cuenta que no sabían nada”.  

Este lunes 20 de diciembre, un día después de ser elegido presidente, el constituyente Jorge Baradit lo mencionó en un tweet, explicando sus sensaciones al saber que habrá un presidente en La Moneda “que sabe de qué hablas cuando dices que corre más que Oliver Atom y esas tonteras”, haciendo referencia a la histórica serie ochentera Los Supercampeones.

El viaje de Chihiro (2001)

“Igual yo era más Tom Misaki que Oliver Atom”, le respondió Boric. Consultado en la misma red social en julio de 2021 sobre su personaje favorito de Dragon Ball Z señaló que tiene serias dudas entre Gohan creciendo y Piccolo cuando deja de ser enemigo, y realizó otra confesión: durante algún tiempo tuvo un crush con Bulma, la icónica personaje de la misma serie japonesa.

Bulma, Dragon Ball

Las opiniones sobre videojuegos también han tenido espacio en las redes sociales de Gabriel Boric. En diciembre de 2013 nombró algunos de sus videojuegos favoritos: GTA y Age of Empires, y en septiembre de 2021 dejó ver su molestia frente a las personas que criticaban a quienes jugaban Pokémon, indicando que su expertise era el Pokémon Yellow en diskette, y que su pokémon inicial favorito era “Squirtle, siempre”. 

Los videojuegos eran pasatiempo recurrente en su infancia, específicamente los de fútbol, como Winning Eleven, PES y Superstar Soccer, actividad que iba de la mano con una de sus grandes pasiones: el equipo de fútbol Universidad Católica. Si hay una emoción clara e instalada en la vida de Gabriel Boric, es esa. A pesar de que durante los primeros 20 años de su vida vio más veces a su equipo en segundo lugar que en el primero, la camiseta de los Cruzados es algo que ha portado con orgullo desde que tiene memoria. 

Incluso, recuerda Gaspar, cuando en el colegio les daban la oportunidad de ir con ropa de color, Gabriel optaba por ir con el uniforme del equipo de sus amores: camiseta, short, y hasta chuteadores y canilleras, listo para entrar a la cancha. “Siempre, siempre fue rayado por la Católica. Él nació fanático de la Católica, creo yo”, comenta. 

De hecho, en este periodo de elecciones presidenciales, también tuvo momentos para vincular su pasión por el equipo con su faceta política. El día de las votaciones, luego de ser anunciado como ganador, Pipo Gorosito, un ídolo del club, lo felicitó a través de Twitter, provocando la rápida reacción del presidente electo. También, el mismo día, recibió declaraciones directamente del club deportivo. 

A pesar de que hoy atraviesa un excelente momento como hincha del club –pues obtuvieron el tetracampeonato nacional este 2021, igualando a Colo Colo– en años anteriores debió enfrentar etapas críticas, tristes y frustrantes, como la derrota en la final de la Copa Libertadores en 1993, y también dos campeonatos específicos perdidos contra el equipo Universidad de Chile.

El primero fue en 1994, cuando Gabriel tenía ocho años, y el segundo en 2011, cuando ya se estaba desempeñando como líder estudiantil. Ese año perdieron la final del Torneo de Clausura contra una Universidad de Chile implacable, que meses después se coronaría como ganadora de la Copa Sudamericana

A pesar de que Católica ganó la final de ida por 20, terminaron cayendo en la final de vuelta frente a los Azules por 4 goles a 1, terminando con una derrota 3-4 en el marcador global. “La peor derrota que recuerdo como hincha cruzado es la del ’94, cuando la «U» sale campeón. Y después la del 2011, que fue un momento así… pero hueón (…) Cuando Pratto anota el 1 a 1, ya estábamos… primera vez bicampeones, habíamos ganado el campeonato anterior estando siete puntos abajo de Colo Colo. Con la «U» han sido los dos partidos más dolorosos”, confesó en conversación con La Cuarta. 

En múltiples ocasiones también ha dejado ver su idolatría por RaimundoMumo’ Tupper, histórico jugador de Católica que tuvo un gran desempeño en campañas como la de Copa Libertadores 1993 y Copa Interamericana 1994, y que terminaría con un trágico y doloroso final, suicidándose dos años después al arrojarse desde un balcón de un edificio en Costa Rica mientras se encontraba de gira con el equipo, producto de una depresión endógena. 

La idolatría de Gabriel hacia el Mumo va probablemente más allá de lo futbolístico. Aparte de ser un lector asiduo y fanático de Silvio Rodríguez, Tupper fue protagonista de una anécdota política histórica en la historia del fútbol nacional. En 1988 la directiva de Universidad Católica reunió al plantel para instarlos a votar a favor de el dictador Augusto Pinochet en el plebiscito del y el No que se llevaría a cabo en los días próximos. 

Pero en una demostración de entereza y valentía, Tupper se puso de pie y alzó la voz, indicando a los directivos que él votaría por el No

“Esos eran unos tiempos difíciles, donde no era llegar y hablar. Entonces todos nos quedamos callados y Raimundo se para y dice ‘no, yo no voy a votar por él porque soy del otro bando’. Todos pusimos una cara y fue como ‘uff, qué valiente decirlo así’ cuando ninguno de nosotros, que éramos los más experimentados, nos atrevimos”, recordó el ex arquero Marco Cornez en una entrevista con Frecuencia Cruzada. 

También Gabriel ha tenido espacios de reflexión sobre el fútbol nacional, relacionados a temas de clase y machismo en las barras. 

“En un partido contra Unión que perdimos 4 a 3, un hincha de Católica que estaba en tribuna le grita al guardalínea: ‘No te digo hijo de puta porque erís guacho’. Es el insulto más clasista que he escuchado en mi vida. Por suerte, ahora el hincha se ha diversificado. El otro día fui a San Bernardo, ¿cachái la hueá de los postes?, y había territorio cruzado. Es bonito eso: que se vaya rompiendo esa alineación de clase que efectivamente hubo durante mucho tiempo”, comentó en una entrevista. 

“Gracias al feminismo se ha ido avanzando hacia la erradicación de las ‘zorras’, ‘madres’ y ‘monjas’, que era demasiado típico. ¿Cómo ‘madre’ se puede ocupar como un insulto? Y lo que más sorprende es no haberlo pensado antes y tenerlo tan naturalizado. En algún momento recuerdo haberlo ocupado, haber dicho ‘Feliz día de las madres…’ cuando ganamos, pero me arrepiento”, añadió. 

Gabriel Boric en galería Mario Lepe, estadio San Carlos de Apoquindo.

Toda esa ola de imágenes y memes en torno a Gabriel Boric, sus diferentes jockeys de bandas conocidas en Chile, su afición por Universidad Católica, los libros, y más, no fueron inocuas en su campaña presidencial ni en sus años de diputado. Francisco Vicencio, cientista político y académico de la Pontificia Universidad Católica, explica que Boric abrió un repertorio de campaña que antes no se había vislumbrado

“Hasta la segunda campaña de Bachelet, lo típico era ver a artistas, cantantes y actores en general que se plegaban a la campaña. Pero acá se observaron características atípicas a un candidato tradicional, que de cierta manera hacen empatizar muchísimo más sobre todo al electorado joven, y eso se reflejó en las urnas”, dice Vicencio.

La incidencia principal, explica, está en el electorado joven, en personas menores de 30 años, tanto en hombres como mujeres. “Más allá de los memes, hay cosas muy rutinarias, como mostrar los gustos musicales o fotos del presidente electo disfrutando un completo con una cerveza, y eso hace a las personas empatizar. Esa era una de las características que a la presidenta Bachelet se le atribuía cuando aparecía bailando, que era algo atípico para la época y se alejaba del candidato presidencial docto y muy tradicional, como han sido todos los presidentes de Chile”, indica el académico. 

También puedes leer: Simón y Tomás Boric: ésta es la historia de los hermanos del presidente electo


Volver al home

Notas relacionadas

Deja tu comentario