Cristina Dorador habla después de su derrota en la CC: “Fue conocer más cómo son las negociaciones políticas, que pueden llegar a ser dolorosas”

Estuvo a sólo 6 votos de lograr los 78 necesarios para ser electa presidenta de la Convención Constitucional, pero finalmente dio un paso al costado. “Fue un momento difícil, que me causó mucha tristeza, y no tiene que ver con no haber sido Presidenta, sino con la sensación de que estaba siendo muy difícil lograr acuerdos”, dice Cristina Dorador en su primera entrevista luego de las elecciones que definieron a los sucesores de Elisa Loncon y Jaime Bassa.

Se proponía a ser la sucesora de Elisa Loncon, “habilitar diálogos transversales” y “tener una mirada compleja e integral del futuro”. Lo dijo así el pasado 22 de diciembre en entrevista con The Clinic. Pero esta semana, tras aguantar ocho ondas de sufragio, que sumaron casi 20 horas, la constituyente independiente y científica Cristina Dorador decidió declinar su candidatura a la presidencia de la Convención.

“Mi nombre no produjo consenso”, reconoció la madrugada del 5 de enero en una rueda de prensa, tras una turbulenta votación para elegir la mesa directiva del órgano constituyente, que estuvo lejos de la calma y dio pie a una serie de giros inesperados.

Hoy, en su primera entrevista desde que tomó esa decisión pese a haber estado a sólo 6 votos de lograr los 78 necesarios, Cristina Dorador agradece el apoyo recibido. Asimismo, asegura sentirse “muy tranquila y contenta de que la Convención avance gracias al camino dejado por el enorme trabajo realizado por Elisa Loncon y Jaime Bassa”.

Cuenta que sus hijos Albert y Henry le enviaron, desde Antofagasta, una serie de mensajes de amor y ánimo durante la jornada de votación, y que varios convencionales, incluyendo Amaya Alvez, Ignacio Achurra y Malucha Pinto, le manifestaron solidaridad “por este difícil momento”.

En conversación con The Clinic, sin embargo, la convencional por el distrito 3 cree que ahora que se ha elegido a María Elisa Quinteros y a Gaspar Domínguez como presidenta y vicepresidente del órgano es momento de avanzar hacia acuerdos amplios que posibiliten la aprobación de una nueva Carta Magna. “Faltan seis meses para que terminemos el libro de Chile, el poema de Chile, la oda del futuro”, insiste.

-¿Cómo evalúa su derrota en el intento de presidir la Convención Constituyente? 

-Cuando jugaba ajedrez y perdía, lo tomaba como un aprendizaje; siempre se aprende para mejorar. Lo que sucedió el martes sin duda es una experiencia vital, fue un día muy intenso, complejo y extenuante; dialogamos y conversamos con las distintas fuerzas políticas de la Convención sobre la importancia de que los movimientos sociales fuesen parte de la mesa directiva en este segundo tiempo de la Convención. Me siento muy contenta de que el trabajo político transversal realizado durante la primera jornada de votación haya pavimentado el camino para que la Dra. María Elisa Quinteros, compañera de Movimientos Sociales Constituyentes, haya sido electa Presidenta de la Convención.

Crédito: Javier Morales Rojas

-¿Dónde cree que estuvo el error en su postulación o en el proceso en sí? ¿Hay algo en particular que le dolió? Su candidatura fue muy cuestionada, no resultó como figura de consenso y la criticaron por considerarla una “activista sectaria”… 

-El proceso que estamos viviendo es inédito, estamos haciendo camino al andar y en ese andar también caminamos con distintos zapatos y pasos. Me dolió que no se lograra un acuerdo antes para no tener que haber extendido hasta la madrugada las votaciones, pero también entendí que es parte de este caminar conjunto. Creo que salimos muy fortalecidos y que esta dura experiencia sirvió para aunar voluntades y que María Elisa Quinteros haya sido elegida Presidenta. Algunos comentarios que recibí durante la jornada relacionados con temas personales los tomo con altura y son parte del aprendizaje; todos somos distintos y la riqueza de la diversidad es tender puentes comunes para generar esta red armónica que debe ser la nueva Constitución. A veces los puentes pueden estar rotos o cubiertos de hojas secas, pero se aprende, se avanza y se logra cruzar al otro lado del río.

-¿Cuándo fue que usted decidió dar un paso al costado? ¿Cómo se siente al respecto? 

-Lo estuvimos analizando avanzada la jornada, avizorando que iba a ser difícil lograr los votos que faltaban, pensamos siempre en el bien de la Convención Constitucional y de Chile, y si mi nombre no estaba generando los consensos necesarios decidí dar un paso al lado. Fue un momento difícil que me causó mucha tristeza y no tiene que ver con no haber sido Presidenta, sino con la sensación de que estaba siendo muy difícil lograr acuerdos y también con conocer más sobre cómo son las negociaciones políticas, que pueden llegar a ser dolorosas. Luego de estos días me siento mucho mejor, con energía para seguir trabajando por tener la mejor Constitución para Chile.

“Me dolió que no se lograra un acuerdo antes para no tener que haber extendido hasta la madrugada las votaciones, pero también entendí que es parte de este caminar conjunto”.

-¿Cree que lo ocurrido da muestras de que no basta una Convención paritaria para que las mujeres avancen como líderes en la política y en las organizaciones sociales? 

-Sin duda que la Convención paritaria ha sido un enorme avance para que las mujeres participemos en política y debería ser la norma como estándar; la paridad como piso y no como techo. De hecho, la mayoría de las candidatas a la presidencia éramos mujeres, todas muy preparadas y con grandes liderazgos. El punto interesante es que, como mujeres, también somos diversas y lograr participación en otros espacios, no sólo la política, también es difícil. Por ejemplo, yo soy científica y bien sabemos lo difícil que es ser mujer, madre, de región y hacer ciencia cuando no se nos reconoce desde la interseccionalidad. Es decir, en un sistema altamente competitivo quedamos fuera por el hecho de ser mujeres. Las que avanzamos abrimos camino para las demás y me pone contenta que ahora seamos las científicas e investigadoras quienes estemos participando de la escritura de la nueva Constitución. La inclusión de las mujeres en los distintos espacios de participación social es un imperativo en este país que avanza.

-Estos últimos días se ha discutido mucho en los medios la dificultad de la Convención para elegir a los sucesores de Loncon y Bassa. ¿Teme que este proceso manche la imagen de la Constituyente y de argumentos a quienes apoyan el rechazo en el plebiscito de salida?

-La historia de la nueva Constitución se escribe todos los días; importa tanto el fondo como las formas. Somos un grupo altamente diverso, con posturas variadas y que ahora tuvimos que ponernos de acuerdo en elegir a nuestra nueva mesa directiva, y confluir en consensos y acuerdos toma tiempo. Este proceso ha sido transparente, fue televisado en directo y es parte de la profundización de la democracia. Fue largo y difícil, pero hemos logrado tener una mesa directiva apoyada por la mayoría de los convencionales. Desde hoy tenemos que aumentar los esfuerzos para comunicar los avances del proceso constituyente en todos los rincones de Chile.

A veces los puentes pueden estar rotos o cubiertos de hojas secas, pero se aprende, se avanza y se logra cruzar al otro lado del río”.

-Otros han argumentado que, más que un proceso “tormentoso”, fue una forma distinta de hacer política, de un modo menos conocido y mucho más transparente. ¿Qué opina? 

-Es parte de la diversidad y pluralidad de la Convención. Provenimos de formas distintas de pensar y hacer política; de hecho, reconocernos como personas en política con roles diferentes a los que teníamos ha sido muy importante. En mi caso, como académica y científica, uno desarrolla habilidades para lograr amplios acuerdos, uno también conoce cómo relacionarse con estudiantes, colegas y funcionarios, porque somos comunidad. En el órgano constituyente, por lo tanto, es altamente probable, y lo hemos visto, que no se tienen por qué dar las mismas lógicas de la política tradicional, porque no provenimos de esos espacios. Sinceramente, creo que estamos moviendo los límites e incluso cambiando las formas de hacer política, desde las organizaciones sociales y los distintos espacios ciudadanos.

-Al interior de la CC, ¿qué dicen los convencionales? ¿Hay un mea culpa por cómo se dio el proceso? 

-Hay posturas distintas. Nosotros, como movimientos sociales constituyentes, creemos que hay que aprender de lo que pasó, revisar comentarios y mejorar lo que pudo haberse hecho mal. Incluso, en temas personales. Pudimos haber llegado a acuerdos previos, pero no se pudo a pesar de haberlo intentado con transparencia y apertura.

“La historia de la nueva Constitución se escribe todos los días; importa tanto el fondo como las formas”.

-Se ha cuestionado mucho que a los convencionales progresistas, siendo mayoría, les haya costado tanto llegar a los 78 votos necesarios. ¿Hay preocupación por lo que pueda ser el llegar a acuerdo para las votaciones de normativas? 

-Ha sido complejo para este sector que empuja normas importantes para avanzar hacia un país con equidad social justamente por su diversidad, por lo tanto, es necesario que aunemos esfuerzos y logremos ponernos de acuerdo no sólo para las votaciones de normas, si no que para la elaboración y también en la presentación en las comisiones. Hemos hecho y presentado normas en conjunto claves, como el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento; el Derecho a los Conocimientos, entre otras. Quiero enfatizar que el hecho de que como movimientos sociales estemos en la presidencia de la Convención es fruto de un trabajo colectivo iniciado hace seis meses, trabajando en conjunto, con el objetivo claro de traer las demandas de la gente y organizaciones a la discusión constitucional.

“Nosotros, como movimientos sociales constituyentes, creemos que hay que aprender de lo que pasó, revisar comentarios y mejorar lo que pudo haberse hecho mal. Incluso, en temas personales”.

– ¿Cómo hacer para que estas elecciones no afecten el desarrollo de la propuesta de la Convención y la eventual aprobación de la nueva Constitución? 

-Creo que con el paso de los días va a pasar esta vorágine de elecciones, ahora estamos concentrados en el proceso constituyente y la elaboración de normas. La próxima semana tenemos semana territorial, que será muy importante para comunicar en detalle el proceso de iniciativa popular de norma, junto con las propuestas que han sido presentadas en las comisiones. El despliegue territorial de los convencionales y la comunicación masiva es muy importante para incentivar la participación en el proceso y por supuesto la aprobación de la nueva Constitución ya que la votación es obligatoria.

-Finalmente, ¿qué le parece la elección de Quinteros y Domínguez?, ¿que espera de ellos?

-Creo que tenemos una excelente mesa directiva liderada por convencionales independientes del ámbito de la salud y con excelente preparación y condiciones para abordar esta importante y exigente tarea. María Elisa es parte de los movimientos sociales constituyentes, tengo el placer de conocerla también por su trabajo de investigadora y académica de la Universidad de Talca, poniendo énfasis en la salud pública y en complementar su profesión de odontóloga con el efecto de la contaminación y otras variables ambientales. No tengo dudas de que María Elisa será una excelente presidenta y estaremos a su lado apoyándola. Gaspar es médico con una gran sensibilidad por la descentralización y la salud rural y pública, es una persona convocante que será un muy buen vicepresidente.

“Creo que con el paso de los días va a pasar esta vorágine de elecciones, ahora estamos concentrados en el proceso constituyente y la elaboración de normas”.

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