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Entregado, sensible hacia las disidencias y a las personas mayores: la desconocida faceta de Gaspar Domínguez como médico rural, según sus compañeros y amigos

El nuevo vicepresidente de la Convención Constituyente fue médico en la región de Los Lagos. Allí se adaptó al mundo rural y vivió las condiciones de aislamiento de sus habitantes. Rondas médicas en buque por islas pequeñas, educación sexual, y su trato amable es parte del legado que la gente recuerda en la provincia de Palena. The Clinic reconstruyó a través de distintos relatos sus vivencias en la zona. Ahora que formará parte de la mesa directiva afirma sentirse “esperanzado” y a la vez “con un desafío tremendo por delante”.

Gaspar Domínguez (33) fue electo el 16 de mayo de 2021 como convencional constituyente para escribir la nueva Constitución de Chile. El distrito que representa, el 26, está integrado por las comunas de Ancud, Calbuco, Castro, Chaitén, Chonchi, Cochamó, Curaco de Vélez, Dalcahue, Futaleufú, Hualaihué, Maullín, Palena, Puerto Montt, Puqueldón, Queilén, Quellón, Quemchi, Quinchao. Muchas de estas o parte de ellas son rurales y aisladas. En ese contexto llegó a trabajar a la Región de Los Lagos en 2015 el médico de la Universidad de Chile y Magíster en Salud Pública en la misma casa de estudios.

El haber sido médico rural fue uno de los sellos de su candidatura. “El principal elemento que he aprendido es que la salud de las personas no depende de los hospitales o de los doctores. La salud depende de las condiciones de vida en que las personas nacen, crecen y se desarrollan. Una persona que no tenga condiciones de vivienda, de saneamiento, de agua, de educación, no va a poder gozar de buena salud”, asegura Domínguez a The Clinic.

Añade que esa comprensión “me hizo reflexionar de la importancia de este proceso constituyente, de poder aportar y contribuir a la mejoría integral de las condiciones de vida de las personas que se reflejan en la institucionalidad, en el rol del Estado y en la garantía de los derechos sociales”.

Pensar en los territorios más alejados ha sido una de las claves de su gestión al interior de la Convención. Es algo que lo sensibiliza particularmente.

Es que, por ejemplo, la localidad de Ayacara (Chaitén) no tiene acceso por tierra, es una parte de la Carretera Austral que la gente “se salta” y solo se puede llegar por avioneta o barco, junto con problemáticas de señal: solo tiene Movistar y en ciertos sectores de la playa.

“El principal elemento que he aprendido es que la salud de las personas no depende de los hospitales o de los doctores”.

El antropólogo chilote Ricardo Álvarez explica que el mar interior de Chiloé lo componen 51 islas y 47 de ellas son pequeñas -menos de 80 kilómetros cuadrados-, que en su mayoría no tienen alcantarillado, “y en general tienen una carencia importante de cosas que hay en el continente. Entre esas, el acceso a la salud”.

Recuerda que a raíz de la investigación Crisis del habitar insular, de la Fundación Superación de la Pobreza, durante dos años participó de las rondas médicas en el buque de la Armada Cirujano Videla, que funciona como un “hospital flotante” con un equipo multidisciplinario a bordo: psicólogo, matrona, dentista, enfermera, asistente social, fonoaudiólogo, kinesiólogo, nutricionista, tecnólogo médico, y, por supuesto, un médico. Durante años Domínguez fue parte de ese equipo.

Con el fin de hacer un diagnóstico desde la voz de las personas, en las entrevistas de su estudio les preguntaba qué es para ellos el bienestar. “La gente nos decía para mí es la tranquilidad, saber que tengo acceso seguro a alimentos en la isla”, recuerda Álvarez. Entre sus problemas, agrega, destacaban la salmonicultura y sus consecuencias.

Entre otros temas, afirma, está la equidad: “Por qué la gente que vive en islas separadas del continente tiene que normalizar el hecho de que la estructura de oportunidades no se pueda implementar en su isla. Esto no es justo, una cosa tiene que ver con la eficiencia económica, pero independiente de eso hay derechos humanos. Si yo vivo aislado no tengo por qué pagar ese costo”.

Amable e inquieto

Quienes lo conocen repiten las mismas características de Domínguez una y otra vez: empático, sensible, entregado, dedicado, amable, dialogante, inquieto, disperso, optimista, inteligente.

Y el médico salubrista Carlos Becerra ha conocido de cerca su trabajo en los últimos siete años desde el Servicio de Salud, a cargo de las provincias de Llanquihue y Palena. “Gaspar constantemente pasea por mi oficina planteando proyectos e ideas, muchas las concretamos y él lidera esas iniciativas hasta que se ejecutan. Es un aporte en los establecimientos donde trabajaba. Afortunadamente después (de que cese su cargo como Constituyente) puede retomar su carrera funcionaria”, cuenta.

Uno de esos proyectos, relata Becerra, fue el de poner a disposición dispensadores de preservativos en la Escuela Roberto White de Palena, con el fin de enseñar a los jóvenes sobre educación sexual. En 2019 Domínguez fue reconocido como uno de los jóvenes líderes de la región por el Diario El Llanquihue.

Además, agrega su colega, “Gaspar tiene una marcada posición en cuanto a lo que significa la equidad de las disidencias”. Es el cofundador de la Red Disidente Constituyente, destinada a coordinar la visibilidad y representación de la diversidad sexual en la Convención Constitucional.

Sobre este tema, Domínguez contó a The Clinic que “esta es una experiencia que me ha permitido conocer en carne propia lo que es pertenecer a un grupo históricamente discriminado. Me ha significado en algunos episodios de mi vida algunas dificultades que se han transformado en oportunidades. Por ejemplo, el ser abiertamente homosexual en localidades aisladas y rurales del sur de Chile creo que fue un desafío para mí y también para la comunidad, que ha logrado comprender que se puede ser homosexual y a la vez ser responsable, profesional y un aporte para la sociedad”, explica.

“Afortunadamente después (de que cese su cargo como Constituyente) puede retomar su carrera funcionaria”

En el ámbito familiar, le dicen “Gaspi”. Su primo, Nicolás Correa, cuenta que se crió en una familia con una “historia de esfuerzo real”, en que su mamá organizaba la casa y proveía todo para sus seis hijos, los cuales llegaron a ser todos profesionales: ingeniero, biólogo, veterinario, arquitecto, médico y profesora.

En su juventud, dice que constantemente se las estaba rebuscando para poder financiarse sus cosas. Destaca que “siempre fue súper sociable y crítico, pero no en un aspecto negativo, sino de cuestionarse las cosas. Es alguien súper positivo, que tiene conciencia social, pero nunca ha sido del resentimiento, sino del punto de vista de mejorar él y poder mejorar a los de su entorno”, explica Correa.

Sofía Vásquez es enfermera y su primer trabajo fue en Ayacara, en el Cecosf (Centro Comunitario Salud Familiar) rural de Chaitén, el cual es más pequeño que un consultorio. “Uno cuando llega acá no tiene más red de apoyo que los compañeros de trabajo”, dice. Y, pese a que no se considera amiga de Domínguez, “es algo que va más allá, es una familia la que uno forja acá. Y eso no se olvida”.

Lo describe como un “médico flacucho, alto y con un moñito, chistoso y bueno para conversar. Sin ninguna duda él es la persona más inteligente que yo conozco. Y a raíz de eso no me extraña para nada donde está. Con mis amigas siempre pensamos que va a ser ministro de Salud. Yo siempre lo molestaba que como es medio cabezón, cómo no va a ser inteligente con esa cabeza. Más encima es ambidiestro”.

Vásquez cuenta que él valora mucho el rol de las personas de su equipo de trabajo, siempre haciendo las consultas pertinentes con los especialistas de cada área. “Nunca lo traté de don Gaspar, la relación es más simétrica”. Si bien considera que es uno de los mejores médicos que conoce, sí admite que es un “poco disperso”: “A lo mejor es porque su cerebro trabaja a otro ritmo, va a otra velocidad”. 

Carpintero y peluquero

Como profesional en el sur de Chile, llegó en abril de 2015 como Médico General de Zona en el Cecosf (Centro Comunitario Salud Familiar) de Ayacara, como director técnico. Durante aproximadamente dos años, realizó tres rondas médicas de una semana cada una, una vez al mes. En el buque de la Armada Cirujano Videla iban a los siguientes lugares: a las Islas Desertores, integrado por las islas Chulín, Chuit, Imerquiña, Talcán, Autení y Nayahué; al sector costero de Chaitén, con las localidades de Loyola, Casa de Pesca, Chana, Chumelden; y a la península de Huequi, con las localidades de Buill, Reldehue, Huequi y Poyo.

Luego, desde noviembre de 2017 hasta julio de 2021, se desempeñó como Médico General de Zona en el Hospital de Palena, y realizaba rondas médicas a las localidades de El Malito, California, El Azul, El tranquilo, Puerto Ramírez. En este periodo, realizó los siguientes proyectos: reanimación cardiopulmonar en la Escuela de Ayacara; implementación de dispensadores de condones en escuelas de Chaitén, Palena, Futaleufú y Ayacara; y deporte para niños en Palena.

En tanto, en marzo de 2019 lo aceptaron en el Magíster de Salud Pública de la Universidad de Chile, el cual realiza con Beca Conicyt para funcionarios públicos. Fue autorizado por el Hospital, sin tener descuento de sus vacaciones.

Quienes lo conocieron y trabajan con él recuerdan muchas historias. Natalia Barrera, quien es su asesora territorial desde noviembre pasado, cuenta que fue médico del Hospital de Palena de toda su familia.

Para ella es un buen jefe, preocupado de que todo su equipo esté bien. En la última semana territorial, recuerda que estaban en Chaitén contemplando en el museo el desastre que ocurrió con el volcán. Ella nació en Chaitén y sufrió las consecuencias de ese episodio. “En ese momento tan importante, él sabiendo también mi historia, empezó a decirme que estaba haciendo bien mi trabajo”, dice.

Lo describe como un “médico flacucho, alto y con un moñito, chistoso y bueno para conversar. Sin ninguna duda él es la persona más inteligente que yo conozco.

Otra de las personas que ha convivido, literalmente, con Domínguez es Carola Cohen y su madre, que administran el hospedaje en Ayacara donde él vivió tres años. Carola relata que se adaptó muy bien a ese modo de vida rural. Por ejemplo, aprendió a cortar leña y a subirse al techo a limpiar el caño de la estufa.

En lo cotidiano, se movía en bicicleta, en las mañanas hacía pan, hizo muebles para la casa y hasta le cortó el pelo a algunos niños. Cohen también recuerda un viaje que hicieron juntos a la Carretera Austral, por diez días en bicicleta desde Puerto Cisnes hasta Chaitén.

El apoyo de Domínguez a las personas mayores es algo que ella destaca. Su madre sufre de artrosis hace 10 años y lleva cuatro en lista de espera para una prótesis. “Gaspar la ha estado apoyando, nos acompaña al hospital y siempre que puede la menciona a ella como ejemplo de lo mal que funciona el tema de las listas de espera”, afirma. Una vez también la llevó a Puerto Varas a ver a Los Jaivas, uno de los grupos musicales favoritos de su mamá.

En 2018 la enfermera Sofía Vásquez recuerda un episodio que hasta el día de hoy agradece. Su primer embarazo tuvo complicaciones y debía ir a Puerto Montt a hacerse exámenes que demoraban en estar listos cerca de un mes. Después de ese tiempo, el ginecólogo no le respondía los mensajes y empezó a angustiarse. Relata que su amiga matrona le contó a Domínguez. “Pasó un ratito y Gaspar me contactó y me pidió los datos. Al día siguiente, a primera hora, tenía el resultado del examen. Incluso en ese momento tan difícil de mi vida, él sin pensarlo mucho hizo algo muy importante para nosotros”.

Fernando Muñoz vive en Dalcahue, Chiloé, y es tecnólogo médico encargado de los exámenes de laboratorio de la población insular. Viaja en el buque médico dental Cirujano Videla, que va una vez al mes a las llamadas Islas Desertores, las que son las más vulnerables y dependientes de este operativo. Allí, en el maritorio, durante las rondas médicas les ha tocado vivir desde temporales hasta ir a buscar naufragios.

Sobre esos viajes, su compañera de distrito, la convencional consituyente Adriana Ampuero, recuerda una historia que él cuenta cuando hablan de centralismo en Chile: “En una de sus rondas médicas por el maritorio, los pilló un tremendo temporal que los obligó a estar una semana en el mar sin poder desembarcar. Lo llamaron por el cumplimiento de metas de atención de salud, sin poder creer desde los organismos centrales que las rondas médicas no se habían podido realizar por causa de un temporal”.

“En ese momento tan importante, él sabiendo también mi historia, empezó a decirme que estaba haciendo bien mi trabajo”, dice.

Muñoz recuerda una anécdota de una de esas rondas que realizó durante tres años con él. “Acá la gente es cariñosa y nos regala cosas. Una vez una señora le prometió a Gaspar unas empanadas que iba a hacer ella. Se las envió y se las dejé en un rincón. Finalmente esas empanadas las vieron y empezaron a repartirlas. Nadie sabía que eran las empanadas de Gaspar. Todos comieron. Llegamos a la posta y hubo gente que también comió de sus empanadas. Cuando llegamos al buque a almorzar, preguntó y pensamos que él sabía que esas empanadas las había donado. Se anduvo enojando al principio y después se reía. Fue tragicómico”.

Más adelante, Muñoz cuenta que han continuado su amistad. Para los cabildos que han organizado, Domínguez se aloja en su casa. Para la campaña de constituyente, lo ayudó a recolectar firmas. “Su campaña fue súper austera, muy sencilla, fue solamente por redes sociales. No se lo quería decir, pero lo veía difícil (…) estoy orgulloso de su constancia para ser Constituyente y ahora que es vicepresidente es increíble como puede ser parte de la historia de Chile”.

Vicepresidente de la Convención

Esta semana, el 5 de enero de 2022, el convencional de Independientes No Neutrales (INN) obtuvo por amplia mayoría los 112 votos que se necesitaban para ser electo vicepresidente. Ampuero, su compañera de distrito, dice que “fue un escenario que él no necesariamente tenía contemplado. Fue algo que se dio, de hecho la carta principal era Patricia Politzer, que haya salido electo lo tomó por sorpresa en el minuto”.

Se conocen desde la época de campaña, cuando ella formó parte de la lista Insulares e Independientes. Participaron en cabildos en lugares recónditos, como Cochamó, y cuenta que cuando han viajado en auto le ha costado seguirlo, porque maneja muy rápido.

Cuando salió electo, recuerda que Domínguez fue la primera persona que llamó por teléfono para felicitarlo. Esta vez no fue la excepción: “Lo abracé, lo felicité, y conversé con él antes de entrar a la votación, cuando entendimos que estaban los votos y las firmas. Le deseo todo el éxito del mundo, porque sus éxitos van a ser también los de la futura Constitución”.

Dentro de la Convención, Domínguez ha participado en la Comisión Provisoria de Descentralización, Equidad y Justicia Territorial, y más tarde se incorporó a la Comisión Temática de Derechos Fundamentales.

Crédito: Agencia Uno.

Ahora que formará parte de la mesa directiva, junto con la presidenta electa María Elisa Quinteros, afirma sentirse “esperanzado” y a la vez “con un desafío tremendo por delante”.

Al respecto, dice que “la primera mesa tuvo la tarea de dejar implementadas las reglas, el reglamento, el funcionamiento de la institucionalidad de la Convención, y en esta segunda etapa tenemos un desafío distinto, muy importante, que es lograr escribir los artículos y la nueva propuesta de Constitución. En ese sentido, es una gran oportunidad de reencontrarnos como sociedad y encontrar los acuerdos transversales para este proceso”.

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