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11 de enero de 2022

El balance de Ignacio Achurra tras tensiones por la nueva mesa de la Convención: “El FA no es una suerte de peaje obligatorio”

Ignacio Achurra, representante del FA en la Convención

De esta forma, el convencional frenteamplista descarta que el FA tenga un rol bisagra entre las distintas fuerzas de izquierda de la Convención y asegura que en este segundo tiempo del órgano constituyente, “aparecen otros ejes que vamos a descubrir en la práctica con los dos tercios” para la aprobación de normas constitucionales. También aborda las diferencias de su colectivo con sus aliados del PC, reconociendo que “tenemos diferencias de forma, pero la tesis última es la misma”.

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La elección de la nueva mesa de la Convención durante la primera semana del año, dejó abiertas varias dudas respecto a las alianzas internas en el órgano constituyente. Y uno de los colectivos que abrió más dudas fue el Frente Amplio, quienes a diferencia de sus pares del PC, partieron apoyando a Ramona Reyes (Colectivo Socialista) -sin revisar sus antecedentes con Contraloría- y terminaron votando por Beatriz Sánchez en una ronda que, sin embargo, erigió a María Elisa Quinteros como presidenta de la Convención, sin los votos del FA y gracias a un voto de derecha.

En ese contexto, y habiendo pasado una semana desde la definición de los reemplazantes de Elisa Loncon y Jaime Bassa en la testera de la Convención, el constituyente frenteamplista, Ignacio Achurra (Convergencia Social), asegura que ya están “dando vuelta la página”. En este sentido, el también actor cree que su colectivo seguirá siendo clave en la construcción de los dos tercios para aprobar normas constitucionales.

-En la votación por la mesa de la Convención, como FA mostraron poca pericia política para escoger una carta ganadora. ¿Qué lecciones sacan de eso?

-Nosotros estamos contentos con la elección de la mesa y eso hay que decirlo porque nosotros apostamos a que la mesa pudiera ser representativa del pluralismo de la Convención Constitucional. Una vez que se declinó el nombre de Ramona Reyes, nos pareció que la fórmula de una presidencia a cargo de movimientos sociales y una vicepresidencia a cargo de Independientes No Neutrales, el Colectivo Socialista o el FA, era una buena fórmula y en ese sentido nos deja contentos la elección. Efectivamente, la manera en que se dio tuvo innegablemente cierta descoordinación que nos arroja mucha experiencia y autocrítica.

Como FA debemos profundizar nuestro diálogo político con las diferentes fuerzas. Porque, efectivamente, nosotros entramos a votar a ese pleno con la información de que había un acuerdo amplio en que en una primera instancia se iba a hacer un voto más político y simbólico. Cada una de las fuerzas iba a votar por una candidatura propia, independiente, que en el caso del FA, ni siquiera nuestro objetivo era llevar a la Bea a una presidencia propia en la Convención, habíamos declinado esa opción totalmente.

Teníamos entonces la información de que íbamos a hacer esa primera votación, para en una segunda vuelta ponernos de acuerdo todos y concurrir en una mayoría amplia a votar por María Elisa Quinteros. Felizmente, porque me parece que está bien, ella alcanzó la mayoría simple y se resolvió la presidencia y después concurrimos con decisión a apoyar la candidatura a la vicepresidencia de Gaspar Domínguez para que fuera electo con una mayoría sustantiva.

-¿Cómo pretenden enmendar el rumbo en adelante?

-Si hay algo que caracteriza al Frente Amplio, es su capacidad autocrítica. Somos una fuerza política que refleja un modo de hacer las cosas en la que esta posición monolítica de que los políticos nunca se equivocan y tienen respuesta para todo, se cambian por la capacidad de entender de que la autocrítica es una posibilidad de mejora y de crecimiento constante.

Las elecciones fueron una circunstancia excepcional, en que volvimos además a votar por mayoría simple en el pleno, en circunstancias en que hoy día la norma para efecto de lo sustantivo, que es lograr la aprobación de normas constitucionales, son los dos tercios. Y eso pone un horizonte muy distinto respecto a la articulación de fuerzas y a la consecución de la concurrencia de esos dos tercios de constituyentes a votar por aprobación de normas. Creo que cambia bastante el escenario.

«Con el PC también tenemos diferencias en la forma, pero la tesis última es la misma y para eso está el debate y la deliberación política en cada una de las comisiones».

-Amaya Álvez dijo que con el PC, por ejemplo, tienen diferencias de fondo como en el Estado Unitario versus el Estado Regional Autonómico. ¿Va a cambiar el escenario en casos como este?

-Con el PC, que son nuestros socios de Apruebo Dignidad, compartimos visión en cuestiones bien fundamentales. De partida, creemos que el Estado debe cumplir un rol clave como garante de derechos sociales fundamentales.

Y con el PC también tenemos diferencias en la forma, pero la tesis última es la misma y para eso está el debate y la deliberación política en cada una de las comisiones. Estoy seguro de que vamos a ser capaces de llegar a algún acuerdo, porque en el escenario de los dos tercios todas las fuerzas que estamos por transformaciones profundas en el pacto de convivencia social, en el ordenamiento territorial, en el sistema político, debemos ser capaces de ponernos de acuerdo. Esa es una responsabilidad histórica que nos toca asumir.

-Usted planteó que como Frente Amplio deben profundizar su diálogo político. ¿Qué rol van a tener como colectivo en este segundo tiempo de la Convención?

-El FA ha cumplido un rol significativo en la Convención y creo que eso está dado, esencialmente, porque el Frente Amplio es una fuerza política que desde sus orígenes ha empujado y tenido la convicción de la necesidad de cambiar la Constitución actual.

Ahora viene el momento más importante de la Convención, que es escribir propuestas de normas de calidad y promover, empujar y darle carne a todos los mecanismos de participación ciudadana que hemos impulsado. Y luego va a venir otra función clave, que es empezar a generar el diseño de lo que va a ser la campaña del Plebiscito de salida. En todo esto, se necesita mucho diálogo político para construir los dos tercios de manera permanente en la Convención y ante eso, estoy seguro que el FA va a cumplir un rol muy importante. Nosotros también tenemos una vicepresidencia adjunta, una persona con un enorme capacidad técnico-constitucional y político como es Amaya Álvez, que va a ser la voz y representación del FA para apoyar desde adentro una buena conducción.

«Los ejes que operaron para construir las mayorías simples durante el primer ciclo, cambian y aparecen otros ejes que vamos a descubrir en la práctica para los dos tercios».

-Al no lograr proponer y apoyar una opción ganadora a la presidencia, ¿como Frente Amplio perdieron el rol ‘bisagra’ que tenían en la Convención, entre las fuerzas de izquierda y centro izquierda?

-Yo no comparto esta tesis del FA como ‘bisagra’. El FA ha sido una fuerza política que ha logrado impulsar una agenda dentro de la Convención que ha conectado y sintonizado con diferentes fuerzas políticas y que nos ha permitido concurrir a veces con un sector para la construcción de una mayoría y, a veces, con otros sectores. Pero el Frente Amplio no es una suerte de peaje obligatorio, me parece que ese rol no es exacto.

También creo que en este segundo tiempo cambia diametralmente la configuración de las fuerzas políticas. Los ejes que operaron para construir las mayorías simples durante el primer ciclo, cambian y aparecen otros ejes que vamos a descubrir en la práctica para los dos tercios. Lo que sí creo es muy probablemente, esos dos tercios van a requerir de la presencia del Frente Amplio.

-Ustedes tienen 17 convencionales, así que naturalmente van a influir en los quórum. ¿A eso se refiere?

-Pero uno podría pensar de que, si tu sacas esos 17 votos en la Convención, te siguen apareciendo otras fórmulas para llegar a los dos tercios. Sin embargo, yo creo que en ese sentido el Frente Amplio, por su posición, por su mirada, por su compromiso con el proceso, por la densidad de las propuestas que estamos elaborando, va a ser un actor clave en la construcción de esos dos tercios.

Disputa FA-PC por la hegemonía en la Convención: “Al calor de las elecciones se producen tensiones”

-Desde el PC, el constituyente Hugo Gutiérrez criticó la política de alianzas del FA en la Convención. ¿Acusan recibo de esas críticas?

-No, no comparto esas declaraciones. Yo creo que el Frente Amplio ha buscado generar alianzas y vínculos políticos con diferentes fuerzas. Nosotros podemos profundizar esos diálogos políticos y es una tarea que nos hemos dado como FA para este ciclo. Y por cierto que la articulación y el trabajo de coordinación política con el Partido Comunista puede mejorar y va a depender tanto del Frente Amplio como el Partido Comunista que mejoren.

Hoy día tenemos la convicción de que debemos hacer todo nuestro esfuerzo para que eso ocurra, porque tenemos objetivos comunes y tenemos que ser capaces de que con esos objetivos comunes, pongamos todas nuestras capacidades a disposición de alcanzar los dos tercios para aprobar normas constitucionales.

-¿Descarta una disputa por la hegemonía en la Convención entre el FA y el PC?

-No considero que haya una disputa. Creo que una de las virtudes de Apruebo Dignidad es la convivencia de dos fuerzas distintas. Nosotros llegamos a la Convención con una valoración distinta del origen de este proceso. Es sabido que el PC no apoyó el acuerdo el 15 de Noviembre y es sabido que el Frente Amplio y el Presidente electo apoyaron de manera decidida el acuerdo. Eso forma parte de una diferencia conocida, digamos, y que forma parte de la diversidad que acoge a Apruebo Dignidad.

Creo que precisamente uno de los valores de esta alianza política es que, pese a esas diferencias, nos une una historia común, nos unen objetivos que son tanto más poderosos que un momento, por cierto, significativo políticamente, pero que pese a eso, hoy día estamos en condiciones de integrar de manera conjunta un gobierno. Y estoy seguro que vamos a estar a la altura en este segundo tiempo la Convención Constitucional para encontrar los puntos de trabajo común y confluencia que permitan que Apruebo Dignidad empuje decididamente el éxito del proceso.

«Al calor de las elecciones se producen tensiones, pero creo que eso queda rápidamente atrás cuando volvemos al objetivo que nos convoca. Tal como ocurrió en la primaria entre Daniel Jadue y Gabriel Boric

-Le pregunto por la disputa hegemónica debido a las declaraciones de Constanza Schönhaut, que dijo que el PC «no puede seguir replicando su intento de competir y excluir al FA». De eso, se desprende que hay una disputa entre ambas fuerzas por posicionarse en la Convención.

-Entiendo que al calor de las elecciones se producen tensiones, pero creo que eso queda rápidamente atrás cuando volvemos al objetivo que nos convoca, que es sacar un buen texto constitucional. Tal como ocurrió en la primaria entre Daniel Jadue y Gabriel Boric, también hubo menciones, declaraciones a veces tirantes de un lado y otro. Pero creo que lo que prima es un espíritu de trabajo conjunto y de coalición.

Prefiero quedarme con eso y con el diálogo interno con el PC que nos permita crecer y mejorar nuestras relaciones. Marcos Barraza lo dijo: Apruebo Dignidad es una coalición joven, y una coalición joven tiene virtudes y defectos. La virtud de tener mucho empuje, fuerza y convicción, y a ratos poca experiencia. Creo que esa experiencia con una elección que por cierto no fue fácil, nos ayudan a seguir creciendo y a tomar aprendizaje como coalición.

«Estas dificultades que ha encontrado AD, las han encontrado todos los grupos. (…) Eso te da cuenta de que la Convención tiene una dinámica que es propia y que no hace fácil confluir a grupos».

-Amaya Álvez dijo que «las alianzas no se decretan, se construyen». ¿Por qué a seis meses de la Convención aún no se han podido construir como alianza al interior de la Convención?

-Estamos dialogando mucho, que es el modo en que se pueden generar estas condiciones que, yo comparto con Amaya, no se decreta. Una relación de alianza por cierto que es un acuerdo político, pero que tiene que ir acompañado de confianza, de una práctica de trabajo en común y eso tiene que construirse en el hacer. Es bastante evidente que hemos tenido ciertas dificultades en la construcción y la consolidación de esta alianza al interior de la Convención, pero creo que el ánimo y la convicción de que debemos seguir trabajando en conjunto está tanto en el PC como en el Frente Amplio.

Estas dificultades que ha encontrado Apruebo Dignidad, las han encontrado todos los grupos. Fíjate que hoy día, la Coordinadora Plurinacional y Pueblo Constituyente no han sido capaces de ponerse de acuerdo en un nombre para su vicepresidencia adjunta. Entiendo que la misma derecha, que ha aparecido como un gran bloque, ha sido incapaz de ponerse de acuerdo en un nombre (también para una vicepresidencia adjunta). Eso te da cuenta de que la Convención tiene una dinámica que es propia y que no hace fácil confluir a grupos que, teniendo objetivos comunes, puedan tener diferencias.

-¿Quién va a liderar al FA ahora que el nombre de Beatriz Sánchez perdió peso tras obtener sólo sus votos en la elección de la mesa y que, por su parte, Jaime Bassa deja el cargo que tuvo por 6 meses?

-Yo creo que ahí hay que hacer dos distinciones. La votación de Beatriz Sánchez para presidencia se dio en el marco de lo que nosotros entendíamos era un acuerdo de votar por una persona perteneciente a los diferentes colectivos, como un gesto simbólico y político, por lo tanto, nunca fuimos a buscar votos para Beatriz Sánchez. Si nosotros hubiéramos buscado votos, estoy seguro de que Beatriz Sánchez hubiese obtenido una cantidad de votos muy significativa, porque creo que ella sigue contando con un tremendo capital político y con una enorme valoración de parte de muchas fuerzas. Eso es parte de la conversación que nosotros recogimos.

En ese sentido, creo que Beatriz da muestras, una vez más, de una profunda vocación de trabajo colectivo y de ponerse a disposición de las definiciones que toma el colectivo. Dicho eso, creo que el FA tiene muchos liderazgos muy valiosos. Liderazgos regionales, compañeras que tienen destacado trabajo territorial y que son capaces de empujar los procesos y convocar a muchas voluntades a su alrededor. También tenemos liderazgos en materia constitucional, cuatro abogados constitucionalistas como Atria, Álvez, Viera y Bassa. Tenemos dirigentes que vienen de un trabajo orgánico fundador del Frente Amplio, como Constanza Schönhaut y Giovanna Roa. Figuras públicas con voz propia como puede ser Daniel Stingo. Es decir, este Frente Amplio cuenta con muchos liderazgos. Ahora, qué rol vamos a tomar cada uno, lo estamos definiendo aún.


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