Agencia Uno

Columna de Carolina Leitao: Por un acuerdo amplio y transversal para enfrentar la violencia

Es evidente que, a 10 años de la instalación de la Subsecretaría de Prevención del Delito, el modelo implementado fracasó. Tenemos que cambiar un enfoque de seguridad —centrado en la persecución y que deja de lado la prevención— que claramente está dando muy malos resultados.

Hace algunos días Peñalolén amaneció de luto. Tres jóvenes, todos menores de 22 años, fueron asesinados en circunstancias que aún se están investigando.

Lamentablemente estos crímenes no son hechos aislados, son reflejo del complejo escenario de seguridad que vive la Región Metropolitana y buena parte de Chile. Un escenario realmente preocupante que algunas alcaldesas y alcaldes venimos denunciando desde hace tiempo, tanto públicamente como en todas las instancias de diálogo y mesas de trabajo que hemos integrado.

En los últimos años, la violencia de los delitos y los homicidios aumentaron significativamente en todo el país. Y también aumentó, de forma muy preocupante, el porte y uso de armas de fuego. Asimismo, cada vez son más las “zonas grises” tomadas por el narco o grupos delictuales a las que las policías no ingresan y donde las y los ciudadanos están completamente desprotegidos.

“Lamentablemente estos crímenes no son hechos aislados, son reflejo del complejo escenario de seguridad que vive la Región Metropolitana y buena parte de Chile”.

Junto con ello, vemos también con mucha preocupación que son cada vez más los jóvenes que se ven involucrados en situaciones de violencia y en delitos, ya sea como víctimas o como victimarios, lo que demuestra algo que hemos dicho tantas veces: estamos llegando tarde a apoyar esas trayectorias de vida; estamos llegando tarde con las oportunidades para que estos jóvenes se desarrollen fuera del mundo del narco y de la violencia.

En estas tareas la principal responsabilidad es del gobierno que es el que define las políticas nacionales y orienta la inversión pública. Es evidente que, a 10 años de la instalación de la Subsecretaría de Prevención del Delito, el modelo implementado fracasó. Tenemos que cambiar un enfoque de seguridad —centrado en la persecución y que deja de lado la prevención— que claramente está dando muy malos resultados.

“Son cada vez más los jóvenes que se ven involucrados en situaciones de violencia y en delitos, ya sea como víctimas o como victimarios, lo que demuestra algo que hemos dicho tantas veces: estamos llegando tarde a apoyar esas trayectorias de vida”.

Sin duda debemos trabajar pensando en soluciones rápidas que devuelvan la tranquilidad a nuestras y nuestros vecinos, como distribuir equitativamente la dotación policial y destinarla a los barrios más necesitados, reforzar el control de armas, la inteligencia policial y la coordinación entre instituciones.

Pero también —y, sobre todo— debemos trabajar en las soluciones de fondo que demandan tiempo, porque están relacionadas con la prevención y la intervención social en los barrios y en las trayectorias de vida de las nuevas generaciones (con apoyos parentales, por ejemplo), y con una meta mucho más sustantiva: crear una sociedad más integrada, equitativa y justa.

“Debemos trabajar pensando en soluciones rápidas que devuelvan la tranquilidad a nuestras y nuestros vecinos, como distribuir equitativamente la dotación policial y destinarla a los barrios más necesitados”.

Estas soluciones pasan por poner, de verdad y en la práctica, a “los niños primero” (partiendo por los que están bajo la tutela del Estado); pasan por abrir nuevas y mejores oportunidades educativas, culturales, deportivas y laborales para todas y todos; pasan por generar más equidad territorial; pasan por repensar las cárceles para que contribuyan a la reinserción social y no a la reproducción de la violencia. Y requieren esfuerzos prolongados, coordinación entre todos los actores y niveles de gobierno (el comunal, el regional y el nacional) y mucha voluntad política que trascienda la mirada corta marcada por los ciclos electorales.

Por ello hoy vuelvo a hacer un llamado para que lleguemos a un acuerdo transversal por la seguridad y contra la violencia. Un acuerdo que nos permita levantar la mirada, salir de los ciclos cortos de cuatro años, privilegiar la inversión en prevención y trabajar unidos por un Chile más inclusivo, acogedor, equitativo y, por cierto, más seguro.

*Carolina Leitao Álvarez-Salamanca es abogada y política democratacristiana, vicepresidenta de su partido, exconcejal de la comuna de Providencia​ y actual alcaldesa de la comuna de Peñalolén.​​

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