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La Convención

17 de enero de 2022

Redes e influencias: el quién es quién en la nueva mesa directiva de la Convención

Mesa directiva Convención Constitucional

Con seis de las siete vicepresidencias adjuntas ya instaladas, en The Clinic delimitamos cómo quedó configurado el mapa del poder dentro de la nueva mesa. ¿Quién es quién dentro de la cúpula del órgano constituyente? ¿Cuáles son sus redes políticas? ¿Quiénes integran sus círculos cercanos? Aquí las respuestas.

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Tras la tortuosa elección del RN Raúl Celis como sexto vicepresidente adjunto de la mesa de la Convención Constitucional -su sector tardó más de seis días en patrocinarlo-, el dibujo de quienes dirigirán el segundo tiempo del proceso constituyente está prácticamente listo. Sólo falta que Pueblo Constituyente -ex Lista del Pueblo- defina el séptimo nombre que completará la mesa ampliada.

Nuevas caras, y nuevas redes. Si con la dirección de Loncon y Bassa se asentó la influencia del Frente Amplio y de un sector de los pueblos originarios en el primer tiempo de instalación de la asamblea. Ahora, son otras fuerzas y formas las que han ganado protagonismo. Con la idea de mapear este nuevo orden, en The Clinic buscamos desentrañar los vínculos y círculos de influencia de los hombres y mujeres que guiarán la asamblea en su etapa crucial. A continuación, el resultado. 

María Elisa Quinteros: la nueva mujer fuerte del proceso

Quien sucedió a Elisa Loncon a la cabeza de la testera no la tuvo fácil. Proveniente del Movimiento Sociales Constituyentes, María Elisa Quinteros fue electa tras más de veinte horas de deliberación, luego que nombres como Cristina Dorador, Beatriz Sánchez, Patricia Polítzer o Bárbara Sepúlveda quedaran en el camino. Lo hizo de la mano de quienes han sido sus socios naturales: Escaños Reservados, Pueblo Constituyente y la Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular.

Según revela su compañera de bancada, Janis Meneses, el círculo cercano de Quinteros -además de los doce convencionales de su colectivo- lo integran, sobre todo, los representantes de los Pueblos Originarios que participan de la Comisión de Derechos Fundamentales de la que la presidenta también forma parte: Lidia González Calderón (Yagán), Isabella Mamani (Aimara) y Fernando Tirado (Chango).

“Nos identificamos aliadas a los Pueblos Originarios porque tenemos una historia de lucha muy similar en términos históricos”, sintetiza Meneses, estrechísima colaboradora de Quinteros. 

Tanto así que el tandem Quinteros-Meneses ya se ha hecho un nombre. “Son un equipo las dos, trabajan siempre resguardando los derechos de los movimiento sociales, de las mujeres, de los niños, de los pueblos originarios”, confidencia la convencional aimara, Isabella Mamani.

Pero el área de influencia de Quinteros se extiende más allá de los Movimientos Sociales y de las fuerzas que levantaron su candidatura, lo cual fue clave para alcanzar la testera en un ambiente tan atomizado. De hecho, quienes vieron de cerca las tratativas, recalcan el apoyo de Chile-Digno (PC+FRVS), con quienes Quinteros ya venía fraguando una colaboración de  meses que se plasmó, en su minuto, en la presentación en conjunto de propuestas para el reglamento de la Convención. Ese trabajo codo a codo dio sus frutos al momento de buscar apoyos para la presidencia.

Fuentes que conocen bien los movimientos de la nueva presidenta desclasifican que forjó una notoria relación de confianza con el influyente convencional PC, Marcos Barraza, con quien fue coordinadora de la comisión de Ética. 

De hecho, en esta instancia se construyeron varias de las redes -algunas inusuales- que auparon a Quinteros. Una de ellas fue con el convencional RN Luciano Silva, cuyo voto tan sorpresivo como decisivo permitió que la talquina se hiciera con la presidencia de la Convención.

“En agosto tuve un incidente fuerte con Elisa Loncón, que me negó la posibilidad de la bandera cristiana dentro de la Convención diciendo, de forma violenta, que la religión cristiana era colonizadora”, recuerda Silva, quien también oficia como pastor evangélico.

Planteé este tema en la comisión (de Ética) y Quinteros y Barraza me escucharon. Después de una discusión fuerte, terminamos entendiendo que era importante la visualización de todo el espectro religioso. Ahí sacamos un articulado a favor de que no hubiera violencia contra el credo”, narra Silva, para graficar cómo la sucesora de Loncon se ganó su aprecio.

Y concluye sobre Quinteros: “reúne esa capacidad que necesita tener el líder de diferenciar cuándo está defendiendo a sus ideas de cuando está liderando a los demás”.

Gaspar Domínguez, relaciones por sanar con FA y CS

“Gaspar es una persona súper transversal. Es querido por casi toda la Convención”, comenta la constituyente Lorena Céspedes, integrante del colectivo Independientes No Neutrales, al que también pertenece el nuevo vicepresidente de la Convención, Gaspar Domínguez.

Esta reflexión sobre quién liderará en dupla con Quinteros es común en los pasillos del ex Congreso y habría sido el motivo principal para que en INN levantaran su nombre como opción para llegar a la testera.

“Gaspar era un nombre que generaba consenso, y nuestro primer foco era lograr un acuerdo para destrabar la mesa, porque entendíamos que teníamos que dar una señal contraria a lo que había pasado el día anterior”, comentan fuera de micrófono desde INN, en relación al primer día de votación que terminó con más desaliento que resultados.

Pero esas maniobras por lograr aunar voluntades detrás de Dominguez no salieron gratis. Cercanos al proceso revelan que la elección del médico habría generado un quiebre en las relaciones de su colectivo con sus otros socios naturales en la Convención: el Colectivo Socialista y el Frente Amplio. Y esto, a su vez, habría tenido repercusiones directas en el círculo íntimo del nuevo vicepresidente, quien contaba entre sus cercanos a Tomás Laibe y Pedro Muñoz -ambos del Col. Socialista-, con quienes integra la Red de Constituyentes Disidentes.

Quedó tirante la relación de INN con el Frente Amplio y con el Colectivo Socialista, con quienes jugábamos en equipo y configurábamos lo que era como una especie de eje articulador dentro de la Convención”, afirman desde el Colectivo Socialista. Según confiesan, aún no digieren que INN hubiese levantado el nombre de Domínguez haciendo caso omiso al pacto que había entre los tres colectivos.

“El acuerdo que existía consideraba a María Elisa Quinteros, con Beatriz Sánchez (como vicepresidenta). Eso fue lo último que se cerró. Fue todo muy sorpresivo”, comentan en reserva sobre la votación que permitió a Domínguez imponerse holgadamente con 112 votos en la elección para la vicepresidencia, dejando definitivamente fuera de juego tanto al FA como a CS.

Con todo, pese a la reconfiguración del círculo estrecho del vicepresidente, éste sigue teniendo un vínculo no menor con las convencionales ligadas al área de la salud como Aurora Delgado (Ind. RD), Natalia Henríquez (Pueblo Constituyente) y, por supuesto, Quinteros.

“El primer grupo de Gaspar responde a nosotros como colectivo. En general somos un colectivo que está muy afiatado”, asegura Guillermo Namor, de INN.

Lidia González (Yagán): PP.OO, Movimientos Sociales y Frente Amplio

“Es muy simbólico que esté Lidia González Calderón en la vicepresidencia nombrada por nosotros, porque creemos que es un gesto a la historia”, dice el convencional mapuche Adolfo Millabur, sobre la opción que apoyó el colectivo de los Pueblos Originarios.

Esto, ya que la representante del pueblo Yagán es la hija de la última hablante viva de la lengua de su pueblo, siendo la encargada de velar por la realización de la consulta indígena.

González traza su área de influencia en los nueve representantes de los Pueblos Originarios -facción que se dividió en dos en las últimas semanas de diciembre, emergiendo la Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular-, grupo que integra Elisa Loncón, Tiare Aguilera (Rapa Nui), Luis Jiménez e Isabella Mamani (ambos aimara), Rosa Catrileo (Mapuche) y Fernando Tirado (Chango).

A lo anterior, Millabur agrega que la convencional más austral del órgano constituyente es reconocida dentro de la asamblea por tener un buen manejo de las habilidades blandas, lo que facilita el trabajo político y da esperanzas en su trabajo articulador. 

De hecho, González ya ha ampliado su área de influencia hasta los dominios del colectivo Movimiento Sociales, como también de algunos representantes de Pueblo Constituyente, del Frente Amplio y de Independientes No Neutrales.

Natividad Llanquileo (Mapuche): Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular

En una de las reuniones semanales que sostienen los ocho escaños reservados que integran la Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular, la Machi Francisca Linconao levantó la voz.

Con derecho a escoger dos vicepresidencias para los escaños reservados, la autoridad ancestral mapuche buscaba que la abogada Natividad Llanquileo fuera la carta del colectivo para la mesa ampliada, ante lo cual el resto de los escaños reservados aceptó.

Era el espaldarazo a una de las figuras capitales del activismo mapuche y clave en la defensa de una constitución plurinacional. 

Mientras el colaborador más cercano de Llanquileo es el representante diaguita y líder de la coordinadora, Eric Chinga, el círculo más estrecho de la abogada tiene sus límites definidos: Victorino Antilef, Alexis Caiguán, Francisca Linconao (representantes mapuches los tres) e Isabel Godoy (Colla), quien en su momento se enfrentó a Loncon por la presidencia de la Convención.

Pero las redes de Llanquileo, quien en su momento fue vocera de presos mapuches, incluidos dos de sus hermanos, van más allá de los pueblos originarios. Conocedores de los pasillos de la Constituyente comentan cómo ha logrado ascendencia entre ex Lista del Pueblo. De hecho, Chinga admite que entre los más cercanos a Llanquileo se encuentran Manuel Woldarsky, Alejandra Pérez, Tania Madriaga, Giovanna Grandón o Elsa Labraña.

 Raúl Celis (RN): El círculo de hierro del Hotel Four Points

La elección de Raúl Celis como representante de Chile Vamos para la mesa ampliada tomó nada menos que seis días. Tiempo más que suficiente para que quedara en evidencia el rol que ha ido adoptado el ex intendente de Valparaíso en la derecha durante estos meses. 

De hecho, en un principio, sus artes políticas estuvieron al servicio de conseguir patrocinios para su correligionario Cristián Monckeberg. Sin embargo, una vez que hubo que abortar dicha operación -por el boicot de la UDI, quienes se negaron a darle los votos al exministro RN- Celis surgió como su heredero natural. Apuntado por parte de sus compañeros de coalición como el principal articulador del partido, a nadie le extrañó su elección. 

“Raúl ha sido un articulador en varias materias, es quien tiende puentes no sólo dentro de Chile Vamos, sino con otros sectores”, refrenda el convencional Álvaro Jofré (RN), quien integra el círculo cercano de Celis dentro de la Convención por una razón casi doméstica: tanto él como Angélica Tepper, Roberto Vega y el propio Celis se hospedan en el Hotel Sheraton Four Points los días que el órgano constituyente sesiona en Santiago.

Ahí, entre los comedores y pasillos del edificio, ubicado en Providencia, los cuatro convencionales de RN hilan las estrategias que después presentan a su estructura partidaria.

Pero los puentes del ex intendente de Valparaíso al interior en la Convención exceden los muros de Chile Vamos, ya que también ha evidenciado cercanía con representantes de INN como Patricia Politzer, y del Colectivo Socialista como Patricio Fernández. “Él llega hasta ese sector del centro”, admite Jofré.

Desde su partido apunta que es alguien ampliamente respetado en materias de justicia y gobierno -Celis, de profesión abogado, integra la Comisión de Sistema Político que trata esas temáticas- y que también es reconocido como “una persona transversal, moderada y que, además, tiene una responsabilidad bien grande, porque es una vicepresidencia compartida”, afirma el convencional Roberto Vega en referencia a la sofisticada fórmula con la que Chile Vamos espera que Celis divida su período en la vicepresidencia adjunta con el ex presidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte.

Bárbara Sepúlveda: Figura clave de la articulación del PC

Fue en julio del 2021, cuando se conformaba la primera directiva de la Convención, que el nombre de Bárbara Sepúlveda saltó a la palestra. 

Por entonces, el PC ya aspiraba a instalar a la abogada en la testera del órgano constituyente, pero no logró convocar los apoyos suficientes del Frente Amplio, conglomerado que resolvió entregar sus votos a otras figuras. Sería una de las primeras -de muchas- tensiones entre comunistas y frenteamplistas en el órgano constituyente.

Aquel primer intento de Sepúlveda por llegar a la mesa de la Convención, quedó en la memoria de varios, cuando ahora fue el momento de reintentarlo. Y en esta ocasión, con éxito.

En esta andanza, Sepúlveda siempre ha contado con un aliado estratégico de sus propias filas: el convencional Marcos Barraza. Fuentes del PC enfatizan en la relación complementaria de ambos: mientras Barraza es reconocido como el articulador y emisario oficial del partido dentro de la Convención, Sepúlveda le entrega el sustento técnico cimentado en su reconocida capacidad profesional en el ámbito de las leyes. 

A nadie extraña que Sepúlveda ya sea identificada entre los liderazgos más promisorios del partido, apuntalada por figuras influyentes en la interna partidaria como la actual diputada y ministeriable, Camila Vallejo -con quien incluso pasó las fiestas de año nuevo, o el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, con quien trabajó estrechamente como Encargada de Gestión Territorial y Fiscal en la Dirección Jurídica del municipio. Sin olvidar la confianza que tiene con el secretario general del partido, el histórico Lautaro Carmona. 

Su radio de influencia, además, se extiende al movimiento feminista, uno de los activos del mundo de izquierda. Fue una de las fundadoras de la Asociación de Abogadas Feministas, donde fungió de Directora Jurídica, cargo similar que también ejercicio en el Observatorio del Acoso Callejero, orgánicas con las que el futuro gobierno de Gabriel Boric tendrá una relación más que fluida. 

En todo caso, las fuentes advierten que sus vínculos con el FA en la Convención -particularmente con el grupo de convencionales frenteamplista que lidera Fernando Atria-, estarían desgastados a partir de las diferencias de tesis políticas que han sostenido a lo largo del Proceso Constituyente. El ejemplo más contundente: las divergencias por el quórum de dos tercios para la aprobación de normas constitucionales. 

Amaya Álvez (FA): PP.OO y Movimientos Sociales

El rango de influencia de la vicepresidenta de la Convención, Amaya Alvez, principalmente se encuentra en la academia, a partir de su formación en la Universidad de Concepción.

Fuentes conocedoras de su trayectoria señalan que tuvo cercanía con el académico Daniel Peñailillo -liberal cercano a RN- para ir variando sus nexos académicos con docentes ligados a la centro izquierda: Javier Couso (DC) y los abogados constitucionalistas del Partido Socialista como Francisco Zúñiga, particularmente en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. 

A partir del Estallido Social generó sólidos vínculos con otras académicas como Javiera Arce (ex PS), con quienes construyó parte del sostén técnico para el proceso constituyente. Esto lo hizo desde la defensa de los Escaños Reservados para la Convención, debido a que una de sus especialidades es asuntos indígenas, materia en la que es reconocida como voz autorizada.

Por lo mismo, dentro de la Convención forjó cercanía con los convencionales de los pueblos originarios como los mapuche Adolfo Millabur, Rosa Catrileo y Elisa Loncón, además de Isabella Mamani (Aimara). Su rango de influencia también llega a los colectivos Movimientos Sociales, Pueblo Constituyente y la Lista del Apruebo y al ex vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa. 

De hecho, su nombre se barajó cómo posible presidenta de la Convención, luego que liderara la comisión de Reglamento, cargo al que llegó tras imponerse a la abogada mapuche Natividad Llanquileo, lo cual provocó roces entre un sector de los Pueblos Originarios con el Frente Amplio. Esta, sin embargo, no es la única vez que Álvez polemiza con los representantes de los Escaños Reservados.

La abogada también se encontró en medio de la disputa que terminó por fragmentar a los Pueblos Originarios en torno a la consulta indígena a finales de diciembre. En la ocasión, Álvez optó por votar en conjunto con el grupo liderado por Elisa Loncon, en oposición con quienes formaron la Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular tras el quiebre. Las esquirlas de esta división en la que se vio Álvez se sentirían incluso hasta hoy.

Esto, ya que entre las tratativas para escoger a la mesa directiva, el sector de los Pueblos Originarios que integran la Coordinadora Constituyente Plurinacional y Popular -liderados en la ocasión por la machi Francisca Linconao- habrían expresado su rechazo a la opción de la abogada penquista.

Tomás Laibe: Red de Disidentes y Frente Amplio

Fue en el 2011 que el convencional Tomás Laibe marcó su primer hito en política desde los movimientos sociales. Ese año, el cientista político fue voluntario de la Fundación Iguales, mientras que al año siguiente ingresó a las Juventudes Socialistas. 

Fuentes de ese partido sostienen que fue en el PS donde generó cercanía con la diputada Maya Fernández -candidata a integrar el gabinete del Presidente electo Gabriel Boric- con quien trabajó en su equipo parlamentario. 

En la época, la nieta del ex Presidente Salvador Allende también fue una figura fundamental en la formación de otros liderazgos juveniles del socialismo, como Felipe Salgado y Camila Carrasco, ambos ex dirigentes del movimiento estudiantil del 2011 en la Usach y que, a diferencia de Laibe, terminarían renunciando a la militancia socialista. Carrasco tuvo participación activa en el comando presidencial de Gabriel Boric. 

Los nexos de Laibe en la Convención son transversales. En el Colectivo Socialista forjó cercanía con Pedro Muñoz, junto a quien conformó la Red Disidente Constituyente, espacio de articulación de las disidencias sexuales en el órgano constituyente, junto a otros convencionales como el vicepresidente de la Convención, Gaspar Domínguez. 

A partir de su participación en comisiones, también ha ido aceitando vínculos políticos. En el caso del Frente Amplio, generó cercanía con las convencionales Tatiana Urrutia y Constanza Schönhaut -mujer fuerte del FA- en la Comisión de Participación Popular. Más a la izquierda están sus nexos con Alejandra Pérez y Elsa Labraña, ambas ex Lista del Pueblo. 

Con la derecha mantiene relación fluida con la convencional de Evópoli, Geoconda Navarrete, donde ambos coinciden en la representación de la región de Aysén. En esa zona, Navarrete fue intendenta, mientras que el padre de Tomás, Eduardo Laibe, fue el primer alcalde electo de Aysén tras el retorno a la democracia. 

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