Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Opinión

21 de enero de 2022

Columna de Rodrigo Espinoza: Un verdadero Frente Amplio llega a La Moneda

La imagen muestra a Rodrigo Espinoza sonriendo, con Gabriel Boric y el momento del anuncio del gabinete de fondo Agencia Uno

Al menos la designación del primer gabinete tiene una mirada más amplia que la del Frente Amplio de 2017 y que Apruebo Dignidad en el periodo de primarias, motivo por el que se puede aseverar que tras varios años de altos y bajos un verdadero Frente Amplio llegará a La Moneda.

Por

Bastante fue la presión desde el mundo político y financiero, actores que exigieron con la mayor celeridad posible la nómina del primer gabinete del presidente electo Gabriel Boric. Este hito fue el más importante en el último mes, incluso por sobre el inicio de la discusión y votación de normas en las comisiones de la Convención Constitucional.

El presidente electo había prometido un gabinete paritario, regionalista y diverso, incorporando a figuras independientes, del mundo social y de los partidos políticos. Sin duda cumplió con esta tarea. Catorce mujeres y diez hombres componen la nómina final, un gabinete con una mirada feminista junto a un cordial saludo por parte de Boric a la expresidenta Bachelet, pionera en la implementación del principio de paridad en la distribución de los ministerios.

La nomenclatura del gabinete combina de buena forma el recambio generacional sin dejar la experiencia política de los últimos 30 años, incluyendo a los liderazgos del movimiento estudiantil de 2011-2012. Ejemplo de esto son las incorporaciones de Mario Marcel en Hacienda, Carlos Montes en Vivienda y Urbanismo, Maya Fernández en Defensa, Camila Vallejo en SEGEGOB y Giorgio Jackson en SEGPRES. Desde el mundo social y de los organismos internacionales destacan Izkia Siches en Interior -figura clave en la campaña de la segunda vuelta- cuya principal labor será la articulación política de la estrategia contra la pandemia; Antonia Urrejola en Relaciones Exteriores, Jeanette Vega en Desarrollo Social y Marcela Ríos en Justicia, todas con una amplia mirada en materia de democracia y Derechos Humanos.

El presidente electo había prometido un gabinete paritario, regionalista y diverso, incorporando a figuras independientes, del mundo social y de los partidos políticos. Sin duda cumplió con esta tarea.

El equipo ministerial responde claramente a los principales desafíos señalados en el discurso de clausura de la ceremonia: (i) superación de la pandemia; (ii) recuperación de la economía; (iii) protección del proceso constituyente y (iv) establecer los cimientos para las grandes reformas en materia tributaria, pensiones, salud, educación, economía y medioambiente. El reto no es menor considerando el alto nivel de fragmentación al interior del próximo Congreso, sumado a que la gran mayoría de las reformas tendrán que superar umbrales supramayoritarios mientras siga rigiendo la Constitución heredada de la dictadura.

El gabinete se hace cargo de la realidad al no dejar en el abandono al centro político, incorporando en carteras clave a personas con trayectoria en el área legislativa y con una importante capacidad de diálogo con la derecha y los sectores más duros de la izquierda, características que retratan la personalidad del presidente electo (como olvidar su rol en el acuerdo del 15 noviembre de 2019 y posteriores reformas que integraron los principios de paridad y plurinacionalidad en la Convención Constitucional). Complementariamente, la nominación de Mario Marcel en Hacienda es una señal que tranquilizará a los mercados en aras del cumplimiento del principio de responsabilidad fiscal, principalmente en la elaboración del presupuesto nacional para el año 2023, cuyo ciclo de discusión para su confección inicia en el periodo marzo-abril (el de 2022 es heredado del gobierno en ejercicio).      

La mayor crítica sobre la conformación del equipo que llegará al palacio de gobierno es la ausencia del principio de plurinacionalidad. En este aspecto, hay una deuda pendiente más allá del saludo del futuro primer mandatario a los Pueblos Originarios. Es preciso recalcar el inminente reconocimiento constitucional y potencial mandato de acción que tendrá la nueva Constitución para la aplicación de este principio para cargos de elección popular y de confianza. Por ende, la implementación de la mirada plurinacional hubiese sido un enorme gesto en favor del proceso de reparación de las confianzas entre el Estado de Chile y los distintos pueblos que habitan al interior del país.

La nomenclatura del gabinete combina de buena forma el recambio generacional sin dejar la experiencia política de los últimos 30 años, incluyendo a los liderazgos del movimiento estudiantil de 2011-2012.

Las cartas ya están tiradas sobre la mesa: un gabinete que pondrá el acento en la paridad de género, el regionalismo, el desarrollo de la ciencia, la profundización de la democracia y la protección de los derechos humanos. A partir de marzo comenzará lo más importante: la política pura y dura. Solo nos queda ver cómo responderá el gobierno electo al enorme respaldo ciudadano brindado a durante la segunda vuelta presidencial. Adicionalmente, pronto comenzaremos a observar la capacidad que tendrá el nuevo gobierno de satisfacer las enormes expectativas de cambios en materia de justicia económica y social.

Finalmente, una de las primeras incógnitas tras conocerse los nombres es la capacidad del presidente electo de manejar un grupo tan diverso que combinará distintas miradas en materia política. Al menos la designación del primer gabinete tiene una mirada más amplia que la del Frente Amplio de 2017 y que Apruebo Dignidad en el periodo de primarias, motivo por el que se puede aseverar que tras varios años de altos y bajos un verdadero Frente Amplio llegará a La Moneda, sector que deberá aprovechar la popularidad inicial de su presidente y tomar ventaja del fraccionamiento de la derecha para avanzar lo más rápido posible en su agenda de transformaciones.    

La mayor crítica sobre la conformación del equipo que llegará al palacio de gobierno es la ausencia del principio de plurinacionalidad. En este aspecto, hay una deuda pendiente más allá del saludo del futuro primer mandatario a los Pueblos Originarios.

*Rodrigo Espinoza es coordinador académico en la Escuela de Ciencia Política y académico del Magister de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales. Doctor en Ciencia Política y especialista en política comparada y métodos de investigación. Sus intereses de investigación están centrados en procesos constituyentes y democracia en América Latina.

Notas relacionadas

Deja tu comentario