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26 de enero de 2022

¿Vacaciones de dos o tres semanas? Las claves de los expertos en salud mental para cuidar a los trabajadores

Vacaciones y salud mental Joaquín Zúñiga

Un mínimo de tres fueron las que el psiquiatra Alberto Larraín propuso para que volviera el debate sobre la extensión de las vacaciones. Contactados por The Clinic, destacados especialistas explican cómo un descanso y desconexión efectiva del trabajo pueden contribuir a la salud mental.

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Un tweet de Alberto Larraín, psiquiatra y Director Ejecutivo de la Fundación ProCultura, bastó para instalar el debate en la red social. En la publicación, Larraín mencionaba su percepción respecto a la cantidad de semanas de vacaciones otorgadas en Chile y la salud mental de los trabajadores: “Menos de tres semanas continuas no permiten descansar. Deben aumentar vacaciones”. 

No fue la única publicación que realizó sobre el tema, e incluso, comenta a The Clinic, lleva cerca de tres años recomendándole a las personas que si pueden, se tomen todo su periodo de vacaciones de corrido, y no dejen una semana para las vacaciones de invierno. 

“Está muy instalado en Chile que como tú puedes fragmentar tus vacaciones, tú te tomas dos semanas en verano y dejas una para el invierno, eso es como lo habitual que hacen sobre todo quienes tienen hijos, pero eso no permitiría el descanso”, asegura. 

Un estudio del Foro Económico Social de 2018, comenta el experto, estableció una correlación entre los años de vida de las personas, versus el nivel de estrés y de cansancio que han tenido. “Uno de los indicadores de medición son las vacaciones. Ahí se establece que el mínimo necesario para que una persona descanse y empiece a generar este proceso de bienestar corporal, que le permite en el fondo restablecer ciertas condiciones mínimas, es de 3 semanas continuas”. 

El cerebro –continúa Larraín–  requiere una cantidad de días mínimos para empezar la desconexión real con el trabajo, y ese tiempo estaría más o menos estimado en siete u ocho días. 

“Tú empiezas a descansar de manera efectiva la segunda semana de vacaciones, y es la tercera semana la que te permite consolidar ese proceso. Los países europeos tienen entre seis semanas de vacaciones, o cinco, esa debe ser la media, pero uno debiera pensar que una condición mínima para poder salir de la crisis de salud mental que tiene el país, es el tema del descanso”, agrega el psiquiatra. 

El trabajo: Pieza clave para una buena salud mental

Alejandra Rossi, Investigadora del Centro de Estudios en Neurociencia Humana y Neuropsicología, y profesora de la Facultad de Psicología UDP, es enfática en señalar que el trabajo es una parte esencial de la salud global, tanto mental como física, aunque no le gusta hacer esa diferencia. 

Gran parte de la población, comenta Rossi, trabaja al menos 44 horas a la semana, y eso dice es una gran cantidad de tiempo en la vida de las personas, siendo algo “más que esencial” en la vida de la población adulta.

“Aspectos como el nivel de satisfacción, el trato, el ambiente laboral, cómo yo me desenvuelvo, las horas que dedico, cómo me voy y cómo me devuelvo y cómo me llevo con mis compañeros, son absolutamente determinantes en la salud mental de las personas”,  dice Rossi. 

“Yo creo que es absolutamente necesario un descanso. El cuerpo, la fisiología humana, se desgasta, se cansa, y el estar trabajando sin parar durante mucho tiempo, más encima en contexto de pandemia, de una pandemia que nos azotó, después de una situación particular nuestra de estallido social, cruzando una crisis económica, es particularmente desgastante”, añade. 

“Una de las consecuencias más claras es el burnout, el agotamiento emocional, que hace que las personas se vuelvan irritables, que tengan problemas para dormir y les afecte el ánimo. Es simplemente un agotamiento por no poder descansar, por estar todo el tiempo preocupado de otras cosas y estresado. El estrés es algo normal, el problema es cuando se hace crónico y nos acompaña a todos lados y en todo momento. Ahí es cuando nos enfermamos y podemos llegar incluso a tener un cuadro depresivo”, dice Paula Errázuriz, académica de la Universidad Católica, investigadora Midap y cofundadora de Psiconecta

“Todo lo que puedan hacer las empresas en pos de cuidar la salud mental de sus trabajadores es muy importante. Y una cosa que yo creo que es fundamental, es respetar el horario de descanso de los trabajadores, respetar las vacaciones, no estar interrumpiéndolos durante los fines de semana, no estar molestándolos después del horario de trabajo, no estarles exigiendo que estén constantementes disponibles. Eso es súper perjudicial para la salud mental, porque nunca está la sensación de poder desconectarse, y es necesario poder hacerlo”, añade Errázuriz. 

Chile tiene una condición de enfermedades mentales bien compleja desde hace un tiempo largo, agrega Alberto Larraín. “Las enfermedades mentales ocupan la primera causa de licencias médicas desde el año 2008 en Chile. Y pese a que la mayoría de los países tiene en torno a un 15% de prevalencia a enfermedades mentales, nosotros tenemos un 23%”. 

“Una de las consecuencias más claras es el burnout, el agotamiento emocional, que hace que las personas se vuelvan irritables, que tengan problemas para dormir y les afecte el ánimo. Es simplemente un agotamiento por no poder descansar, por estar todo el tiempo preocupado de otras cosas y estresado».

“Es parte de los derechos laborales que los empresarios, y las personas del mundo laboral, tomen conciencia de esto y hagan llegar o provean recursos para que los trabajadores estén sanos en su globalidad, y eso incluye la salud mental”, añade Alejandra Rossi. 

Reducir la jornada laboral: un factor a considerar

Durante enero de 2022, Reino Unido comenzó una especie de marcha blanca relacionada a la reducción de horas en sus jornadas laborales. Son 30 las empresas que reducirán la semana laboral a solo cuatro días, sin modificar el sueldo de las y los trabajadores. 

Las expertas/os contactadas por The Clinic coinciden en que esa medida de reducción de jornada laboral, que fue propuesta en nuestro país, sería muy útil a la hora de buscar construir una salud mental estable para las y los trabajadores en Chile.  

“A mí me sorprendió mucho la resistencia del mundo empresarial de por ejemplo reducir la jornada de 44 a 40 horas. Creo que eso no es un buen indicio en cómo estamos viendo a los otros, y cómo estamos viendo a la gente que trabaja en nuestras empresas y el mundo laboral. Creo que es absolutamente fundamental darle prioridad a la salud mental”, comenta Alejandra Rossi.

Chile, asegura Alberto Larraín, es uno de los países de la OCDE que más horas trabaja a la semana. Frente a ese panorama, comenta que “las dos medidas más importantes que se podrían implementar son la ley de las 40 horas, que reduciría la jornada, y lograr aumentar las vacaciones de 3 a 4 semanas. Eso probablemente en un mediano plazo, sumado a otras aristas, podrían ayudar a reducir las enfermedades mentales de la población. Al final es más el beneficio que la población tiene, que el costo que puede llevar implementar medidas de descanso”. 

“Hay un mal entendimiento respecto a cómo el trabajo puede ser mejor abordado, y eso se ve en todos los aspectos de la vida. Los países que tienen mejores indicadores de educación no tienen ni la jornada escolar que tenemos nosotros ni tareas escolares. Está la percepción de que si un niño no tiene tareas escolares es un mal colegio, y que no se le está exigiendo, y eso viene arraigado profundamente de nuestra dinámica laboral”, agrega el psiquiatra. 

Aprovechar el descanso en vacaciones

Según explica Paula Errázuriz, no solo basta con tener varias semanas de descanso, sino que se debe aprovechar bien ese tiempo en que se está fuera del espacio laboral. “Hay personas que a pesar de estar de vacaciones no se desconectan nunca del todo, y eso es muy dañino para la salud mental. El seguir teniendo que revisar los mails, seguir revisando correos, eso no hace bien, es necesario poder desconectarse efectivamente”, comenta la Doctora en Psicología Clínica. 

Es fundamental, explica Errázuriz, que en los momentos de descanso que tiene una persona, se pueda hacer un esfuerzo por estar presente en el momento que se está viviendo

“Uno puede tener vacaciones o fines de semana y la mente puede estar en otro lado. Si yo estoy en la playa, poder conectarme con la experiencia de estar en la playa. Si estoy en el campo, me conecto con la experiencia del campo. Y si es que estoy en mi lugar habitual, donde no pude salir de vacaciones pero igual tengo unos días de descanso, poder poner mi atención total a aquellas cosas nuevas que estoy pudiendo hacer. Si me quedé en mi ciudad, tratar de ser un turista en la ciudad y salir a ver cosas que habitualmente no veo”, explica. 

Una de las formas de lograrlo, señala, es a través del mindfulness. “Uno puede sentarse con la espalda erguida, y poner atención a la respiración. Y cuando la mente se vaya para otra parte, a nuestras preocupaciones y trabajo, denoto de forma amable que mi mente se fue y la trato de traer devuelta a mi respiración. Hacer eso un ratito, 10 minutos o más, es un buen ejercicio para estar más presente”, explica. E indica también que en el sitio web de su Fundación Psiconecta, se pueden encontrar más tips de meditación

«Las dos medidas más importantes que se podrían implementar son la ley de las 40 horas, que reduciría la jornada, y lograr aumentar las vacaciones de 3 a 4 semanas. Eso probablemente en un mediano plazo, sumado a otras aristas, podrían ayudar a reducir las enfermedades mentales de la población».

No es que nosotros seamos un país flojo, reflexiona Alberto Larraín, sino que Chile es un país que “está reventado”. 

“La gente llega cansada a trabajar, y obviamente eso los hace menos productivos, les hace que puedan rendir menos. Llega cansado, con sueño, con pensamiento de sobreendeudamiento, de agobio. Sale de casa una hora y veinte minutos antes de entrar a su trabajo, y sabe que va a llegar de noche, con sus hijos durmiendo. Es una condición de trabajo muy precarizada, no solamente en el estatuto del trabajador, sino en las condiciones en las que desarrollan su trabajo. Y cuando tú rompes esa dinámica, puede ser muy fecundo”, concluye Larraín. 

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