Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Planeta

28 de enero de 2022

Descenso a 8.000 metros: el mundo marino que encontraron oceanógrafos chilenos en la fosa de Atacama

Twitter @VictorVescovo y Caladan Oceanic

Científicos de la Universidad de Concepción lograron hacer una investigación en la fosa de Atacama con la ayuda de una nave especial para el descenso. Las observaciones ayudarán a conocer el mundo submarino y la geología.

Por

Los oceanógrafos Osvaldo Ulloa (60) y Rubén Escribano (64) lograron la primera expedición marítima en la fosa de Atacama. Un sitio a más de 8.000 metros de profundidad frente a las cosas de Perú y Chile. Los científicos encontraron animales que son propios del fondo acuático.

Ulloa y Escribano, director y subdirector respectivamente del Instituto Milenio de Oceanografía en la Universidad de Concepción junto a su equipo realizaron por primera vez la topografía de la fosa. Durante la Expedición Atacamex (2018) registraron fotos, videos, muestras de agua y ADN de las criaturas acuáticas.

Para realizar el descenso, contaron con el explorador estadounidense Víctor Vescovo. Es la primera persona en haber descendido en los puntos más profundos de los cinco océanos con un vehículo de inmersión.

En esta ocasión, la nave que usaron fue Limiting Factor (en honor a las novelas de Ian Banks) que está especialmente diseñada para ir a la zona hadal, o sea, por debajo de los 6.000 metros de profundidad

La noche antes del viaje hacia la fosa de Atacama, los oceanógrafos tuvieron que deshidratarse, llevar ropa muy abrigada y preparar un sándwich. Además, se hizo en dos tramos y cada uno duró diez horas.

Qué había en el fondo del mar

El primer viaje lo realizó Ulloa junto a Vescovo, fue un descenso de 8.069 metros que les tomó tres horas y media. El terreno que vieron constaba de valles, crestas y otras formaciones rocosas.

«Nos llamó la atención también la gran cantidad de holoturias, una especie de pepino marino que se ha hallado en otras fosas, pero que aquí estaban presentes con gran abundancia», dijo Ulloa para BBC Mundo.

«Pero si hay algo que yo, como microbiólogo, quería en esta expedición era encontrar tapices de colonias de microbios. Y por eso, verlos con mis propios ojos fue algo extraordinario, la confirmación por primera vez de su existencia en la fosa de Atacama y a más de 8.000 metros», contó el científico.

Rubén Escribano, por su parte, realizó la expedición dos días más tarde y llegó hasta los 7.330 metros de profundidad. El experto estudió la talud oriental en busca de organismos.

Sus hallazgos van desde corales de agua fría y una estrella de mar, ambos poco comunes en el fondo del mar, hasta una abundancia jamás vista en otra fosa de gusanos poliquetos, crustáceos anfípodos y otros seres hadales. Estas últimas especies están recién siendo estudiadas.

«Fue algo mágico; como descender sobre otro planeta y ver las estructuras construidas por estos seres. Imaginé que eran ciudades pequeñitas hechas por los gusanos y crustáceos que hacen caminos en el sedimento», comentó Escribano a BBC Mundo.

Proyecto futuro

La Expedición Atacama Hadal elaboró mapas de alta resolución en varios tramos de la fosa. Con 5.900 kilómetros de extensión es una de las grietas más largas de las profundidades marítimas: nace donde la placa de Nazca se hunde bajo la de Sudamericana.

Estos mapas servirán a futuro para elegir los mejores lugares para la instalación de sensores. Será el primer sistema de observación anclado en la profundidad del océano.

La idea es estudiar el cambio de las condiciones físicas, geoquímicas y biológicas a través del tiempo, que aportaría a la observación de los efectos del cambio climático en el fondo oceánico. Además de estudiar las causas de los grandes terremotos y tsunamis en la región.

«Hemos tenido un acceso único hacia dar un salto a la ciencia oceanográfica chilena, y confío en que este logro va a inspirar a las nuevas generaciones», señaló Ulloa.

Vescovo, por cierto, está comprometido en seguir cartografiando en apoyo a GEBCO 2030. Es un proyecto que busca completar el mapa de todo el fondo marino para 2030.


VOLVER AL HOME

Notas relacionadas

Deja tu comentario