Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Cosecha Propia

8 de Marzo de 2022

Por qué la guerra en Ucrania tiene rostro de mujer

La imagen muestra a una mujer con niños ucranianos Agencia EFE

Son la mayoría de los refugiados, se han puesto en la primera línea de combate, están en las tareas de apoyo humanitario y cumplen un importante rol en la diplomacia para resolver el conflicto. Si en crisis anteriores se obviaba la participación de las mujeres, en la guerra de ahora esta ha sido destacada al interior del país y en el extranjero. Pese a eso, "ni los equipos de negociación rusos ni ucranianos para reducir la escalada de la situación tienen mujeres entre ellos", comenta a The Clinic Reem Alsalem, relatora especial de la ONU sobre violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias.

Por

“Todo lo que sabemos de la guerra, lo sabemos por la ‘voz masculina’. Todos somos prisioneros de las percepciones y sensaciones ‘masculinas’. De las palabras ‘masculinas’. Las mujeres mientras tanto guardan silencio. Es cierto, nadie le ha preguntado nada a mi abuela excepto yo. Ni a mi madre. Guardan silencio incluso las que estuvieron en la guerra. Y si de pronto se ponen a recordar, no relatan la guerra ‘femenina’, sino la ‘masculina’. Se adaptan al canon”.

Con estas palabras, la periodista y Premio Nobel de Literatura (2015) Svetlana Alexiévich empezaba “La guerra no tiene rostro de mujer”, una obra en que destacaba una perspectiva histórica ignorada hasta 1985, cuando lanzó el libro: la de las mujeres que combatieron en la Segunda Guerra Mundial.

Treinta y siete años después de su publicación, otra guerra toma las portadas de los diarios de todo el mundo: la de Ucrania. Pero, a diferencia de los conflictos anteriores, en esta sí ha sido destacado el papel de las mujeres.

Así ha sido por parte de la primera dama ucraniana, Olena Zelenska, quien desde la invasión rusa al país ha compartido mensajes de esperanza a través de sus redes sociales. “Una vez escribí que hay 2 millones más de mujeres que de hombres en Ucrania. Solo estadísticas. Pero ahora está adquiriendo un significado completamente nuevo. Porque significa que nuestra oposición actual también tiene un rostro femenino especial”, dijo.

https://www.instagram.com/p/Caj_kRcMgan/

También los expertos han hecho énfasis en los distintos roles que han tomado las mujeres: desde aquellas como la primera dama, que difunden lo que está ocurriendo en el país, pasando por aquellas que huyen de la violencia con sus hijos, hasta las que están en primera línea, o que hacen labores de periodistas. Esta guerra, a diferencia de la que escribió Svetlana Alexiévich sí tiene rostro de mujer.

Refugiadas

El orden del gobierno ucraniano que prohíbe que los hombres de entre 18 y 60 años dejen el país —a fin de que estén disponibles para luchar contra el ejército ruso— ha significado que la mayoría de las 1,7 millones de personas que han huido de Ucrania sean mujeres y niños.

“La mayoría de las mujeres son desplazadas, refugiadas de la guerra a cargo de niños, enfermos y ancianos”, dice a The Clinic Lidia Casas, directora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales. Las que se quedan, añade, “pueden quedar a merced de la violencia sexual, como lo ha sido las guerras de Bosnia Herzegovina. La violencia sexual tiene rostros de mujer, tiene un sentido estratégico de minar y doblegar a la población, de desmoralizar; así se convierten en una herramienta de la guerra”.

En efecto, de acuerdo con el Comité de Emergencia para Desastres (DEC, por su sigla en inglés), el conflicto, la crisis y el desplazamiento ha puesto a las mujeres de Ucrania “en mayor riesgo de violencia y abuso sexual y físico”. “Si te vuelves dependiente de otros para las necesidades básicas de supervivencia, la explotación se convierte en una amenaza real”, expresó en un reciente mensaje Suzy Madigan, asesora humanitaria sénior de género y protección de Care International.

Además, comenta a The Clinic Reem Alsalem, relatora especial de la ONU sobre “Violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias”, cerca del 60% de los desplazados internos de Ucrania antes del conflicto ya eran mujeres. “Ya enfrentaban discriminación en el acceso a recursos económicos, servicios públicos y apoyo, y es probable que muchas de ellas ahora enfrenten un segundo o tercer desplazamiento con sistemas de apoyo y capacidad para buscar atención ya debilitados”.

Pero además de aquellas mujeres que son refugiadas, muchas trabajan en los centros que facilitan la transición a países desconocidos para refugiados ucranianos traumatizados, perdidos, temerosos y emocional y físicamente agotados. Trabajan 24×7 en estaciones de tren, en su mayoría en Polonia y Rumania, hacia donde ha huido la mayoría de quienes salen de Ucrania.

Las que se quedan en la guerra

A poco más de una semana desde el inicio de la guerra, “ha habido bajas de mujeres y heridas debido al uso de armas explosivas, incluidos los bombardeos de artillería pesada y ataques aéreos”, dice Reem Alsalem, añadiendo que se estima que otras 12 millones varadas, que no pueden o no quieren salir debido a la acción militar, los riesgos de seguridad y la destrucción de conexiones con ciudades y territorios menos expuestos al conflicto.

“Varias mujeres están particularmente en riesgo, como las mujeres mayores y las discapacitadas. Hay cientos de mujeres que están embarazadas y que seguirán embarazadas y darán a luz sin acceso a seguridad, ni atención de salud materna. También hemos escuchado que a las mujeres ucranianas y extranjeras que pertenecen a razas, nacionalidades y etnias específicas también les ha resultado más difícil cruzar la frontera y encontrar seguridad. Por supuesto, Ucrania es un país donde la violencia de género ya era un problema grave y sabemos por experiencia que la guerra y el conflicto exacerban situaciones como esta y aumentan la exposición de mujeres y niñas a la violencia”, dice la experta.

Aun así, muchas mujeres han optado por tomar las armas. Es el caso de Lliia Trokhymets, quien lidera una “red de camuflaje”: está a cargo de un grupo de mujeres voluntarias de diversas edades que se ocupa de esconder los tanques ucranianos a través del tejido de redes de camuflajes.

En los últimos días, se hizo viral con sus videos, donde afirmó: “El sistema ruso siempre ha tratado de destruir Ucrania y su cultura. Siempre nos han querido tener de rodillas. Los ucranianos han sufrido tanto que ahora ya no tienen miedo, no importa si eres niño, hombre o mujer”.

Mientras los familiares de Lliia insisten en que abandone el país, ella ha expresado: “Aquí está mi hermano, mi padre, y yo de aquí no me voy”.

También en los últimos días el fallecimiento de la escritora ucraniana Iryna Tsvila recorrió el mundo. Recordada con valentía, Iryna fue asesinada en combate el pasado 26 de febrero en la defensa de Kiev, capital de Ucrania.

De acuerdo con los partes oficiales, Tsvila murió durante el enfrentamiento a un asalto blindado del ejército ruso. Tenía cinco hijos.

“Mi amiga fue asesinada hoy, Iryna Tsvila. Increíblemente valiente y amable persona. Pasó por la guerra de Donbas como voluntaria. Se había unido a la defensa territorial. Hemos hecho un libro recientemente, “Voces de Guerra. Historias de Veteranos”, ella está entre los autores”, recordó el filósofo y editor Volodymyr Yermolenko, amigo de la escritora fallecida, en Twitter.

“Muchas mujeres ucranianas han tomado las armas como las mujeres de cualquier país que esté bajo ataque. Además, ellas y las organizaciones dirigidas por mujeres han estado al frente de la respuesta humanitaria y han apoyado a sus familias y comunidades en tiempos extraordinariamente difíciles”, destaca la relatora especial de la ONU a The Clinic.

Sin embargo, la experta considera “muy desafortunado que ni los equipos de negociación rusos ni ucranianos para reducir la escalada de la situación tengan mujeres entre ellos”. “Su participación es esencial si tuviéramos alguna esperanza de una reducción significativa y una resolución del conflicto”, afirma.

De acuerdo con varios estudios, en los últimos casi 30 años, las mujeres solo han constituido el 2% de los mediadores, el 8% de los negociadores, y el 5% de los testigos y signatarios de todos los procesos de paz. Sin embargo, cuando están presentes en la negociación, la posibilidad de que el acuerdo dure más de quince años aumenta en un 35%.

“Las mujeres ucranianas deben participar en las negociaciones y estar allí en la mesa de negociaciones. Las mujeres ucranianas deben participar en las negociaciones y estar allí en la mesa de negociaciones. Todos deberían poder acceder a la seguridad independientemente de su nacionalidad, etnia, religión u otros motivos”, insiste Reem Alsalem.

Política y diplomacia

Al igual que la primera dama ucraniana, muchas políticas han optado por combatir la guerra a través de la diplomacia.

Un claro ejemplo es Oksana Markarova, embajadora de Ucrania ante las Naciones Unidas, quien ha defendido con firmeza a su país y abogado por más apoyo militar, financiero y humanitario para su pueblo asediado.

En los últimos días, Markarova ha hablado con distintos medios de comunicación para pedir ayuda a su país. “Creo que los ucranianos le han demostrado a todo el mundo que no vamos a parar y que no nos vamos a rendir. Y defenderemos nuestros hogares… Nuestros valientes hombres y mujeres de las fuerzas armadas y todos los civiles que están deteniendo al enemigo sin armas incluso, lucharán, y necesitamos todo el apoyo para sostener esta lucha”, le dijo a CBS recientemente.

También muchas de las mujeres del parlamento ucraniano han optado por quedarse en el país. Una de ellas es Kira Rudik, quien permanece en Kiev para representar, abogar y defender a su pueblo, incluso aprendiendo a usar armas.

https://www.instagram.com/p/Ca0PKe8rw43/

Además de las mujeres ucranianas, Lidia Casas, de la UDP, destaca el rol que han ejercido “las primer ministras de países escandinavos”, en la protección de sus países; la expresidenta Michelle Bachelet en su condición de Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la futura ministra Antonia Urrejola “con su clara mirada sobre la protección a los Derechos Humanos”, quien, sostiene, “podría jugar un rol de liderazgo en América Latina y el Caribe”.    

También puedes leer: Cinco preguntas para entender cómo la crisis en Ucrania se convirtió en una guerra


Volver al Home

Notas relacionadas