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• Ariel Ortega(47), lleva 17 años recorriendo Chile: le ha dado la vuelta 69 veces
Por Macarena Gallo
Fotos: Alejandro Olivares
Hace 17 años, perdió a su esposa, embarazada de mellizos, y a su hijo en un choque. Se cayó al litro y un día salió de Puerto Williams pedaleando hacia el norte. Desde entonces no ha parado y ha estado mirando Chile desde la carretera, entre camioneros y pacos. Come lo que caza o lo que le regalan, fuma 8 cigarros diarios, a veces ve ovnis y escribe poesía (pero no le gustan los poetas). Está al margen de todo lo que no sea su bicicleta y la ruta; aunque está inscrito, no vota, pero exige una gran ciclovía nacional.
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El 28 de septiembre de 1992 Ariel Ortega vendió todas sus cosas y salió de Puerto Williams en bicicleta rumbo al norte. Desde entonces no se ha bajado de ella; desde entonces es Ariel de la Ruta.
Aunque entonces pesaba 125 kilos, no consiguió sacarse la idea del viaje de la cabeza. Su esposa y su hijo de un año acababan de morir en un choque en Concepción, a 3 mil kilómetros de donde él trabajaba en los salmones.
Cuando murió, su mujer estaba embarazada de mellizos. Ariel no alcanzó a llegar a Concepción para el funeral múltiple. Estaba trabajando y sólo supo de la tragedia 38 horas después. Para peor, ese día había un temporal que le impidió salir de Puerto Williams.
En Concepción perdió la familia que le quedaba: su hermana no le perdonó nunca la tardanza y le cerró la puerta en las narices diciéndole que no quería verlo más.
-A la horita que venís llegando, dejai a tu señora botada como un perro aquí, así que no eres de la familia, chao, puuum -recuerda él que le dijeron.
Regresó solo a Puerto Williams. Quiso rehacer su vida pero no lo soportó. Estuvo seis meses tomando y engordó. Por suerte no perdió su trabajo, aunque a esas alturas poco lo importaba.
Así llegó al 28 de septiembre. Ese día – hace ya 17 años- se levantó con la idea de dejar el copete. Decidió irse de la ciudad que lo había visto feliz alguna vez. Pescó su bicicleta y empezó a pedalear.
No ha parado.
CARNE DE PERRO
Cuando iba por la cuesta de Camarones y llevaba más de 5.500 kilómetros recorridos, Ariel Ortega pensó en matarse. Se imaginó estrellándose contra un cerro o tirándose por un barranco. En Concepción, donde pasó a visitar la tumba de su familia, había decidido matarse después, en el camino. Pero en Camarones no fue capaz. “No lo hice sólo porque se me apareció mi señora, mi hijo y los otros que no nacieron, diciéndome que no me matara y que siguiera en lo que estaba haciendo. Eso me motivó a seguir viajando en honor a ella. Y ahí me tiré contra el cerro, quedé todo coliquebrado, pero decidido a no parar más”, recuerda Ariel.
Herido y todo, en ese primer viaje llegó a Chacalluta, la entrada a Chile desde Perú. Le tomó cinco meses. Fue el comienzo de un viaje que ha incluido el paso por Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Brasil y Argentina; 69 y media vueltas por Chile; 40 bicicletas y más de ochenta accidentes en la carretera.
Cuando partió, Ariel Ortega llevaba lo justo y necesario: una carpa, ropa y algo de comida. No eran más de 30 kilos. En el camino se alimentó con la dieta del preso: puro pan y agua.
Hoy, 17 años después, está más equipado: lleva 180 kilos en implementos para la bicicleta y en cosas que ni siquiera sabe para qué le pueden servir. Su bicicleta es su casa y en ella se permite guardar cachureos, desde chaquetas circenses que le recuerdan su pasado como faquir de circo hasta un radio transmisor, el objeto más preciado, que le permite comunicarse con carabineros y camioneros en la carretera.
La dieta -aunque sigue basándose en el pan y el agua- varía a veces, según donde se encuentre. Al comienzo pasaba hambre, porque comía lo que alcanzaba a comprar o lo que tenía a mano. Muchas veces echó de menos comerse una torta, pero era imposible. En el camino perdió la mitad de su peso. Hoy no pesa más de 50 kilos; dice ser un “flaco fibroso”.
Con el tiempo se ha poniendo algo más salvaje en la dieta, sí. A veces caza o pesca. Salmones, vizcachas, culebras, lagartijas y coipos han pasado por su estómago. Sólo le falta probar la carne de perro, dice. Pero de todas formas indicaque la lleva con él.
-Soy bien carne de perro para mis cosas, sin esta alimentación, a base de pan y agua, no habría llegado a los 250 mil kilómetros a puro bicicleta. Capaz que si me como un perro, me transformo en uno de ellos, de lo asimilado que estoy -comenta y se ríe.
De todo lo que ha probado, lo que más le ha gustado es el coipo. No entiende por qué es tan despreciada por la gente. “Si tienen una carne envidiable, muy rica”, dice.
Ariel aprendió a poner trampas para cazar a sus presas. Para las vizcachas dice tener un método: siempre intentar atrapar dos de ellas. Una para comérsela los días que esté acampando y la otra para los meses que lo esperan en el camino.
Ariel no se ha dado cuenta de lo salvaje que se ha puesto en este tiempo. Cazar y hacerlo todo en descampado es natural para él. Pura sobrevivencia, como explica. Pero tiene un cable a tierra: los cigarros.
-El cigarro, sin duda, es lo que más me ha ayudado. Dejo de fumar y empiezo a engordar. ¡Exactamente! Entiendo que hacen mal a los pulmones, pero esa es una lesera para mí. Porque andando en bicicleta siempre purifico automáticamente los pulmones. No tengo dramas con eso. Y me he hecho hasta chequeos médicos que me han confirmado que estoy bien. Por eso creo que el cigarro no es tan malo como lo pintan. Y fumo harto, ¡hasta 8 cigarros diarios! Pero piensa en los grandes deportistas, como el Chino Ríos, todos toman y hay algunos que se ponen hasta con doping, ¡e igual son los mejores! -dice.
PUENTE TRANMISOR
El día que decidió viajar en bicicleta, Ariel dejó de trabajar. Desde entonces que no tiene sueldo y sobrevive a duras penas. Diariamente necesita, máximo, mil quinientos pesos. Con eso se asegura comida y repuestos para la bicicleta en caso de cualquier problema.
El dinero lo consigue por la radio que anda trayendo. Ha sido su salvación. Con ella se entretiene: a veces habla con otros viajeros sobre mujeres y autos; otras, conversa con camioneros que le piden que avise a los carabineros de un accidente o pana, cualquier novedad que haya en la carretera. Ariel es un puente transmisor.
En la carretera todos lo conocen y lo ayudan si pueden. Le dan comida y hasta bicicletas. Ariel pide un aporte voluntario si ayuda a alguien. Puede ser en plata, bebida, pan con cecina, lo que sea. No falta el camionero que no le da nada. Todo eso él lo va anotando meticulosamente en un libro de registro, con siglas que sólo él entiende. Allí queda registrado el minuto exacto en que se comunicó con el camionero, el lugar, el tiempo de conversación, el aporte qué donó, todo. Guarda muchos cuadernos como ese. Algunos están tan gastados que apenas se leen. Alguna vez, dice, le gustaría hacer una especie de museo con sus apuntes.
En el camino también lo ayuda gente que va conociendo. Muchos de ellos, pobres. Le dan comida, agua. Ariel dice que le ocurre sobre todo en el sur. “Son muy cariñosos allá. Más al norte no te convidan ni un vaso de agua, son muy apretados, egoístas; si están haciendo un asado para el 18, la Pascua o el Año Nuevo, no te dan ni un pancito. En cambio para el sur la gente es otra cosa y te dicen “heyyy, amigo, venga para acá, de dónde viene, de tal parte, un sanguchito, tome un pedacito de carne”. En cambio, en el norte podís estar hasta aquí y puede haber una persona mirándote, y no te pesca para nada”.
En los 17 años que lleva en la ruta, Ariel dice que la gente se ha ido poniendo más desconfiada. Antes se le acercaban, lo invitaban a comer y hasta le ofrecían alojamiento. Ahora, rara vez le pasa. “Al principio, no me costaba entrar con la gente. Eran más abiertos y accesibles. Ahora ¡sí que me ha costado! Están más desconfiados de la gente que anda de paso. Hay muchos asaltos, suicidios, robos, homicidios”, cuenta.
Esa desconfianza es peor, siente Ariel, porque él es humilde.
-Si fuera extranjero, me abrirían las puertas al tiro. Para eso tendría que ponerme una peluca o teñirme el pelo, ponerme ojos azules o hacerme una operación quirúrgica a los ojos y hablar inglés. Ahí me atenderían como rey y señor. Me nombrarían como hijo ilustre de una comuna. Pero no pasa nada de eso.
Sí, lo han tratado como loco. Algunos lo insultan. Ariel siente que no saben lo que lleva por dentro. “Los mismos estudiantes me molestan y se ríen de mi; pero yo me acerco y los encaro, les digo que no tienen por qué reírse de mí, si ando en bicicleta viajando, recorriendo mi país, conociendo a mi gente, su cultura, sus costumbres. Eso no tiene nada de malo. Si yo veo haciendo a alguien lo mismo que yo, me pararía a felicitarlo”.
También lo han robado, sobre todo cuando pasa por Santiago. Por eso evita la capital, cada vez que le toca cruzar por la Región Metropolitana lo hace por fuera, por ramales que eviten la ciudad.
-No puedo pasar por ningún local comercial o negocio, porque ya me están robando. Me han robado todo: radios, cámaras fotográficas, una cartuchera llena de CDs con la radio y fotos de mi esposa, que es lo que más lamento.
En este viaje, Ariel ha conocido cada detalle de los caminos chilenos. Hoy es capaz de decir con detalle en qué kilómetro exacto suelen colocarse los policías a controlar los autos. Esos detalles. Las nuevas carreteras concesionadas lo tienen sorprendido. Antes, dice, se ahorraba mucha plata porque podía acampar en cualquier lado. Ahora no puede hacerlo. El nuevo paisaje se lo impide: no sólo las barreras que cercan el acceso a los caminos. También lo mucho que ha cambiado la gente.
-Ha cambiado enormemente. Tú no podís bajar a un río porque están las barreras, no hay cobijo para uno en caso que llueva. ¡Está todo prohibido! ¡Todo comprado! Cuando llueve, tengo que seguir mojándome o parado en una garita, porque no puedo estar en áreas de servicio: me echan; como son privadas, les interesan los camiones. Pero cuando hay emergencias no están ni ahí. Yo no, he estado ahí: he sido yo el que ha ayudado a los camioneros o a los automovilistas, porque ¡las áreas de servicio no están abiertas!, sobre todo en Pascua, Año Nuevo o Fiestas Patrias. Además, hay animales sueltos y muchos peajes; si querís estar en un lugar, tenís que pagar.
Ariel tiene demandas para el nuevo sistema.
-Uno como ciclista quisiera que hagan una ciclovía nacional, pero que no se estacionen los vehículos allí. Ayudemos al deportista y el ecoturista. Yo estoy haciendo un ecoturismo de viaje, placentero, que debiera ser para todo el que quiera hacerlo, incluso con la familia entera. Eso sería bonito. Me gustaría que hubieran descansos para los turistas, una especie de zona de camping, donde no se cobre nada, cosa que si te cansas puedas llegar a una parte y echarte ahí. Acá en Chile no hay cultura de la bicicleta. Me han chocado los mismos automovilistas, estando yo estacionado.
Ariel todo lo ve desde su ruta. Para la política tiene una lectura que también nace del asfalto: dice que la Presidenta se da el gusto de viajar en comitiva y que eso es un gasto enorme. En sus viajes ha visto el canal del Chacao con su puente imposible, la Laguna del Desierto y las tierras de Piñera en el sur. Nada le gusta.
-¿Cuántos millones de pesos se gastan en propagandas políticas en carreteras? Es un insulto -se queja.
LA CHASQUILLA LARGA

A veces Ariel piensa en mandar todo a la cresta y terminar su viaje. Le ha ocurrido cuando se ha encontrado bajo una granizada o aguantando el frío en el altiplano. O cuando se imagina en una casita, calentito y con comida rica. Son tentaciones, pero no suficientemente fuertes. Siempre choca con que su vida, en realidad, es esa bicicleta que lo lleva a todos lados.
“Para mí, en estos momentos, la bicicleta es lo principal, es mi mujer; no me satisface en el amor; pero me hace viajar y conocer. Ese es el amor para mí. Si tengo plata y me está faltando un forro para la bicicleta, prefiero comprarle las cosas a ella, antes que comer yo. Es lo mismo que una mujer. Si le compras zapatos, ropa interior, todo lo que necesita, te va a cuidar, te va a alimentar y te va ayudar… ¿ya? Ahora si no te doy un par de zapatos, una ropa interior ni comida, te dejan tirado y se van con otro, poh. Es lo mismo para mí la bicicleta. Si no la alimento, me va a dejar tirado en cualquier parte. Para mí es eso. Pero hay veces donde me hace falta la chasquilla larga”, dice.
¿Echas de menos tener una vida normal?
-Sí. A cada rato. Me falta el hogar y la mujer. Eso es lo que más se extraña. Pero sigo siendo un ponceador, claro, si me dejan -se ríe.
Cuando se deprime, Ariel prefiere pensar en todos los lugares que conocerá. O habla horas de horas por radio de cualquier tontera. Evita pensar en cosas densas, porque lo bajonean. “Pienso en el destino, en los camioneros que me llaman; voy preocupado si hay algún accidente en el camino. Y en sobrevivir día a día”, dice.
Algunos de los que se topa en la ruta le dan ánimo. Son los que gustan del deporte y lo apoyan en su locura. Hay otros que, siente, lo envidian por lo libre que lo ven, sin preocupaciones, deudas, problemas. En esas ocasiones Ariel se siente ligero, pero le dura poco porque poco tarda en asomar la pena.
-Siempre está ahí el bichito de querer tener una pareja… Claro que no podría casarme de nuevo, porque hay un sentimiento entre mi señora y la que viene: nunca va a ser lo mismo. Eso me ha impedido rehacer mi vida. Y si una mujer me desea, me tiene que querer tal como soy. Y es ahí donde lo rechazan a uno. Así sería bonito… Pero no se puede. Yo ando viajando y si se enamora una persona de mí, pucha, pensará ¿en qué va a trabajar este hombre? Yo sé muchas cosas, pero no tengo ni una profesión para poder decir ya, me voy a ir a trabajar a un taller de automóviles o un supermercado, y voy a radicarme… A veces me pongo a pensar y me encantaría tener lo básico, una piececita, un equipo de radio, una máquina de escribir o una computadora, para ponerme a escribir un libro con mi historia, y con todas las fotos mías, recuerdos, con mis dedicatorias, todos los poemas que he hecho.
¿Escribes poesía sobre qué?
-Están relacionados al amor. Amor sin Pascua, amor a la vida, amor a la bicicleta, amor a la carretera, amor-amor, amor a la soledad, de todo. Tengo harto tiempo para escribir. ¡Es que soy muy enamoradizo! Me encanta escribir poemas, pero no me gustan los poetas. Tengo más de 800 poemas. Mira, hay uno que empieza así (se para y va a buscar un cuaderno roto lleno de poemas): “Una vez se vive, una vez se nace/ tan sólo una vez se quiere con todo el corazón/ y si no hay otra vida ¿para qué tanto se quiere?/ vivir en tal desdicha ya no encuentro la razón/ te fuiste silenciosamente/ sin pronunciar tu palabra, tu motivo, bien amada/ se me clavó en el pecho el puñal de desprecio/ mientras yo te quiero con este amor intenso/ no habrá dulce ni bálsamo más bueno que el amor”.
No sólo de amor tratan sus poemas. Algunos de ellos están dedicados a Carabineros. Uno de ellos nació del encuentro que tuvo con el ex director de la policía, Rodolfo Stange. Dice: “Amigo y amiga, desde que ingresaste a las filas con tu uniforme verde/ llevas en tu corazón las carabinas cruzadas/ para servir a tu patria/ tú que estás en las fronteras, lejos de tus seres queridos/ resguardando nuestro país en las lejanas tierras/ Amigos y amigas, que velan por la seguridad ciudadana/ y ayudando al desemparado en situaciones más difíciles/ en la vida cotidiana”.
Eres de los pocos a los que le caen bien los pacos.
-Es que los pacos conmigo se portan bien, aunque hay unos bien pesados, pésimos. Pero hay unos muy amables y atentos.. Cuando estaba Stange, me dio una carta para llegar a todos los cuarteles de Chile, nombrándome como pseudo honorem a Carabineros. Empecé del mismo grado en que empieza un paco hasta el grado de mayor, que fue en Casablanca, donde me condecoraron ellos mismos. De ahí mi buena onda hacia ellos.
PLATILLOS VOLADORES
Otro de los pasatiempos de Ariel Ortega en la ruta es sentarse en su carpa a mirar si aparecen platillos voladores. Él dice que los observa desde la noche en que se le aparecieron por primera vez, hace mucho tiempo, en pleno desierto. Esa vez, recuerda, creyó que estaba frente a un camión que venía hacia él con todas sus luces prendidas.
-Salí a decirle “ya, poh, apaga la luz tal por cual, ¿adónde te venís a meter? Tenís 300 kilómetros pa arriba y 500 pa abajo pa estacionarte y te venís a poner donde estoy yo”. Abrí el cierre de la carpa y vi que estaba todo resplandeciente.
No te creo.
-Créeme. Miré pa arriba y vi ¡el medio platillo volador en pleno desierto! Yo tenía mi bicicleta, mi carpa, mi cocinilla y dos bidones con agua. Al otro día los bidones de agua estaban vacíos.
Ariel dice que en Chile existe gente que se comunica con las naves espaciales. Asegura haberlos visto en sus andanzas. “He tratado de ubicarlos, pero es difícil. Son personas como uno, que parecen un fantasma lleno de luz, blanco. No te puedo decir el rostro ni la cara, porque sólo les vi la silueta. Estuvieron cerca de mí como tres o cuatro minutos. Caminaron y después subieron a la nave como si ésta fuera un ascensor. ¡Es que se transportan así! Los he visto en el norte y en el sur”.
Hay personas normales, dice Ariel, que pueden comunicarse con los ocupantes de los ovnis. Él se siente entre ellos, cree que lo eligieron por la fe que les tiene y por eso quiere hablarles. “Me gustaría conversar con ellos directamente para ver qué onda. Me gustaría que se me aparecieran de nuevo… una mujer, no un hombre, para ver cómo son ellas, y que me lleve a dar una vuelta”, se ríe.
Ariel está de paso en Limache, alojando en la casa de una familia que conoció en uno de sus viajes. Se quedará unos días más porque le ofrecieron trabajo. Hace calor y él arregla una figurita de Cristo que tiene pegada en la bicicleta.
Aunque hoy no viajará, Ariel viste calzas de ciclista y una polera strech azul que lo hacen ver flaquísimo y algo desvalido. Pero sin ninguna arruga en la cara.
Después de Limache, dice, no sabe cuál será su destino. Se siente algo bajoneado. Quiere conocer a una mina pronto y anda con ganas de estancarse un rato. Pero le tinca irse al sur ahora porque allá hay menos calor y en estas fechas abundan los salmones. No está muy claro.
-En una de esas, tiro una moneda y donde caiga, me voy -dice.
Publicado el 24 de Octubre 2009 por Macarena Gallo en la categoría Destacados, Portada, Reportajes y Entrevistas con las etiquetas Ariel Ortega, bicicleta, carretera, ciclistas. Tiene 86 comentarios.
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86 Comentarios
Este sí que es ciclista furioso

Galo Nomez dijo hace 4 meses:
31Cualquier cosa que sirva para contrarrestar el poder de esos criminales en cuatro ruedas y sus armas no convencionales que responden a insulzas combinaciones como 4×4, es bienvenido.

gabichuela dijo hace 4 meses:
32En un día que pintaba para ser como el ajo, es
una maravilla enterarme de una historia como ésta!
me cambiaron el día para bien, cabrones!

marco orostica lafargue dijo hace 4 meses:
33Es una historia,interesante de bùsquedas a si mismo y a su seres queridos,hace unsio años cerca a chiquinquira Colombia patiperreando tambièn encontrè a un chileno Ismael Candia de los Angeles quien habìa perdido en una separaciòn a su esposa,decidiò recorrer Amercia latina, a caballo y llegar a Roma y visitar al papa,agradecerle la gestiòn de paz con Argentina, eso hace ya muchos años atràs,antes de l amuerte del papa,años de viaje e historias,muchso caballos muertos regalso aventuras,verl con dos caballos por la carretera,con unas banderas chilenas ,me permitiò reconocerlo,y charlar tomando unas bebidas, escribì a un periòdico chileno,no diron importancia a estas historias,no estoy en Chile,que habrà sido de èl? vivìa en el sector de santo laja sacrìa su libro? residiò tambièn muchos años en buenos Aires, lo recuerdo todavìa altivo ,orgulloso,valiente,por caminso peligrosos recibido en chiquinquirà como un hèroe,estos relatos deberìan inundar nuestra “basura” de prensa chilena.

pablo m dijo hace 4 meses:
34Una vez lo vi en la plaza de ancud. Tiene cada pedazo de pierna el loco. Me imagino que le debe dar barraca a cualquier ciclista profesional, sobretodo en resistencia. Andaba con caleta de cachureos, radiocaset estereo incluida. Dejen tranquilo al loco si lo ven, es terrible noble persona. si yo tuviera pasta como piñera o farkas le compraria un terreno pa que se haga su casa y eche sus huesos cuando se canse de pedalear.

eric dijo hace 4 meses:
35re bkn la historia, en un tiempo quise hacer lo mismo, pescar la cleta y ponerme a recorrer, de hecho lo e visto por la carretera nose si una o dos veces, si lo veo denuevo le pregunto si es ariel y lo voi a saludar, ojala pueda ayudarlo con algo.
y para César Sánchez, nadie quiere a personas como tu, mira con las weas q sales de nose q ley de mierda. seguramente eres un wn q no tiene nada mas q hacer q tirar caca a una persona q no le hace mal a nadie. lo realmente malo y q atenta contra el desarrollo de nuestra patria son las personas como tu, las q siempre tratan de ver algo malo donde no lo hay.

vitoko dijo hace 4 meses:
36Que historia más bonita, Sería piola pillarselo en la carretera, cuantás historias…… Una persona valiente.

benjamín dijo hace 4 meses:
37Una historia interesante, llena de vida y también de amor. Pienso que Ariel es una persona que más se ha acercado a la LIBERTAD, esa palabra muchas veces aplicada, pero también basureada. Es gratificante escuchar un relato de ese tenor, es envidiable conocer la historia de este hombre que marcado por una tragedia personal ocurrida a su familia, sacó fuerzas de flaquezas e hizo de su vida una ruta sin destino, montado en bicicleta.
Los que no tenemos la dicha de expoerimetar lo que ha decidido él libremente, constantemente nos quejamos, qué el sistema, qué el gobierno, qué el trabajo y el jefe, qué la esposa, qué el pago de las cuentas, qué el vecino me miró feo, etc. etc.etc.; y todos estos qué en la cotidianeidad de nuestras miserables vidas es la nada misma comparada con un ser que sí ama la vida en LIBERTAD.

ale dijo hace 4 meses:
38Comparto con los cumpas, que estas historias sustentan the clinic… y que manera tan simple pero descarnada para hacer la radiografía perfecta de chile actual: privatizado hasta para bicicletear, mochilear… y sobre lo que come… sé que estan como fauna protegida, pero el Ariel sobrevive, no esta comercializando la carne o pieles… solo come para vivir.. ,su historia me hizo recordar la peli into the will, del tipo que se quiere virar de la vida burguesa, consumista y se va a Alaska. Les dejo liga para que la vean en línea…
http://www.cinegratis24h.com/2009/10/into-wild.html
Ariel nos demuestra que las tragedias personales, pueden derivar en estos escapes maravillosos…a cuantos nos falta el coraje de Ariel y despojarnos de todo…

Jorge dijo hace 4 meses:
39Buena Historia.
Cesar Sanchez: El espiritu de la ley es evitar la caza furtiva, en masa. Pero en este caso se trata de supervivencia y en una cantidad ínfima. Más criterio por favor

cone dijo hace 4 meses:
40wenisima la historia… hace mucho que no veia algo tan bueno por aca..alejado de la porqueria de la politica.

DON BARTOLO dijo hace 4 meses:
41Para Ivan Moreira:Ud.que ha hecho de interesante en su vida?a parte de comer y cagar por su puesto.
EXELENTE REPORTAGE

PEPE dijo hace 4 meses:
42ME ALEGRA SABER Q SOMOS MAS LOS ROMANTICOS Y SOÑADORES Q EXACTAMENTE UN PAR DE WEONES GRAVES (2 WEONES) TE APUESTO Q HACE MENOS DAÑO COMIENDOSE UN COIPO UNA VIZCACHA QUE UN MONTON DE SINVERGUENZAS QUE NOS CAGAN TODOS LOS DIAS Y PUTAS QUE NOS CAGAN. SIGUE PEDALEANDO LIBRE POR LA VIDA

andres dijo hace 4 meses:
43bravo no tengo mas palabras para decir me parecio muy buena la historia ajala que sigan sacando historias de esa magnitud porque es bueno conocer a las personas como ariel una persona que no se dejo caer por la historia de vida tan extrema que ha tenido y vamos the clinc dejemos de lado la politica y seamos mas humanos y expresemos la realidad de personas que si valgan la pena

caradeloco dijo hace 4 meses:
44Buena cabrera,le pegai al cuento.
te cache,eres un comunista frustado.
un pichulaso

logan1975 dijo hace 4 meses:
45este hombre es un heroe de la libertad..
si perdiera todo en la vida, como le paso a este hombre, yo haria lo mismo…de hecho cuando me quede poco de vida me entrego a la libertad del camino…

tambo dijo hace 4 meses:
46que más le podemos pedir a un hombre que con tan grande pena ……..debe seguir enfrentando la vida ?.
……El prefirio la vida.en esa situación quizas me habria derrumbado ….y caido a un hoyo…y sin salida…..

Danielax dijo hace 4 meses:
47notable!!
Una hermosa historia, me alegro que usemos las redes sociales, para destacar a personas que realmente se lo merecen…
solo me resta enviarle a Ariel, buenas vibras…

eduardo dijo hace 4 meses:
48( Ese conchesumadre de Iván Moreira no tiene la puta idea de lo que es perder un hijo, espero que no te pase y si te llega a suceder pídele a Dios o quién creas para no perder la razón, HIJO DEL MIEMBRO.) UNA HISTORIA NOTABLE Y CONMOVEDORA, SOLO ESPERO ,LLEGADO EL MOMENTO, ENFRENTAR CON LA MISMA VALENTIA CUALQUIER ADVERSIDAD….

eduardo dijo hace 4 meses:
49el señor sanchez de arriba, parece que no cache que en la vida hay que sobrevivir de algo, obviamente manteniendo el equilibrio natural. compañero, tanto a ti como al resto que pueda leer esto recomiendo que vean la pelicula “INTO THE WILD”, REFLEJA CLARAMENTE TU PARÀ ANTE LA VIDA. y le enseñarà, a travès de un hecho verìdico que en la vida vivimos con màs de lo que debemos. despojemonos de las sobras”!!!!!! buena suerte.

TITAN dijo hace 4 meses:
50los Escritos de Ariel no pueden Perderse. Este hombre conoce más a Chile y los chilenos que cualquier otro puto Sociologo o Antropólogo….
Ni hablar de un Político de Mierda, que camina una cuadra en una población y ya se cree que conoce Chile.
El Clinic debería dar un espacio en su Pasquín para que este Chileno exponga su visión, su poesía, etc….
En fin, creo q sería un aporte…
gente así no se ve todos los Días. Al contrario, tenemos que toparnos constantemente con AWEONAOS DEL ORTO COMO RICHO.
RICHO CHUPALO POBRE WEON..

Gabo dijo hace 4 meses:
51Notable, con tu pedalear lograste consenso entre los posteadores. Mezcla de admiracion y envidia.
Si hasta los pacos se rindieron a tu aventura, bien wn, absolutamente entendible si ya quieres parar, despues de todo son 17 anhos.
Le deberian dar una pension por merito, pero una wena pension para que no se dedique a la poesia.
Un abrazo don Ariel

lector chato dijo hace 4 meses:
52excelente articulo, entetenido.
me kedo con la impresion de que a nuestro heroe, debido a lo golpes de la vida, le agarro yuyo a lo de asentarse. sin afan de analizarlo, eso si.
sana envidia te tengo Ariel.
saludos.
pd: no abuses de los coipos.

Ela Setti dijo hace 4 meses:
54Que lindo fue el leer este articulo y su muy pintoresco personaje ; No, me resulta dificil entender” La Envidia “ese vicio tan marcado en nuestro caracter o el tipico perfil mediocre del chileno y que se ven reflejados en algunos comentarios dejados aqui y la verdad es que me dan verguenza ajena .

RA dijo hace 4 meses:
55……”Ariel, tu dolor me toco el corazón, me calo el alma….”
El cínico de mierda de Cabrera, otra vez con su incongruencia…
DIme weoncito, te tocó el corazón también que HDP de la CNI raptaran a padres, los torturaran y los desaparecieran y dejaran solas a sus familias???!!!
Me podrías responder eso weon?
Dónde cresta tenis tu sentido de ternura, wn?!…..
te enterneciste cuando supiste las cochinadas que se le hizo a gente aquí en Chile, por pensar diferente?
Te enternece ver cómo tus compatriotas le tiran huesos a los familiares de DD.DD?
y si weon…..otra vez otro resentido social……si weon……así es, y por culpa de tontorrones como tu, no se podrá avanzar en nada.
Déjate de escribir estupideces, weon ya?
y déjate de MAldecirnos con tus bendiciones, cínico.
agradece que te consideramos importante parece….como medida de referencia de la brutalidad y el descaro.

D.Cabrera dijo hace 4 meses:
56RA, definitivamente estas muy resentido y dolido por algo que no eres capaz de perdonar y por eso tu vida gira en torno al pasado y tu alma es presa del odio y el resentimiento.
Yo nunca me alegrado por la muerte de nadie, las circunstancias que tu describes son hechos que por supuesto nadie puede alégrese y menos no inspirar pena por los familiares que quedaron desvalidos. Pero es algo que ya paso, es algo que los familiares sufren, muchos en silencio y otros no tanto. Pero si seguimos reviviendo constantemente y abriendo la herida cada vez que se puede, esta será un constante reanimar de dolores que a nada bueno conducen. No compares una situación producto del desbande político y de una reacción contraria de la misma magnitud, en una situación de inestabilidad política a una situación de vida y de superación personal. Ni tu ni yo tuvimos participación en esos hechos, solo podemos opinar y desear que nunca se vuelva a producir algo similar. De todas maneras el tanto revolver y traer el tema de los famosos derechos humanos como banderita de batalla para apropiarse de una condición humana y condescendiente con las víctimas, no sólo produce hastío, sino que a la larga y que es peor, produce insensibilidad general hacia el tema.
Bendiciones

Urdemales dijo hace 4 meses:
57Buena historia The Clinic!
Luego de leer los post, me pregunto, quien esta màs loco. Ariel libre en su bicicleta ô nosotros enseguecidos detràs de nuestros estùpidos suenos de estabilidad, progreso y bienestar material?
La nuestra, es solo otro tipo de locura, mucho màs aceptada que la de él.

RA dijo hace 4 meses:
58no te pregunté si te habías alegrado……..te pregunté si te había enternecido, como tanto te gusta escribir…como te gusta leerte despues.
Y si, te dije altiro que podría ser un resentido. Y si, soy condescendiente con las familias. COmo no!?
Y eso que a mi nunca me mataron , gracias a dios, un familiar. A nadie lo cortaron en pedacitos y los tiraron al mar.
me pongo en tu lugar, y despues de saber lo que ya todos sabemos y como buenos chilenos que somos, tratamos de olvidar, me imagino que debe ser horrible vivir con sa carga.Debe darles mucho hastío y “producir insensibilidad general hacia el tema” la misma perorata reaccionaria.
BUena salida. NAda fuera de lo común, en todo caso.
YO, a gente como tu, no la voy a salvar. No voy a tratar de conversar. NAdie lo hará, si no te arrepientes -cristiano- y pides perdón de rodillas por las boludeces que aplaudes y dices….y bendices.
EN CHile, las heridas estarán abiertas quizás por mucho tiempo.
Y por mucho tiempo, seguirán justificando el haber matado a Chilenos.
Me avergüenza tener compatriotas así.
Empieza por ubicarte primero. despues bendice!

pablom dijo hace 4 meses:
59Definitivamente es una historia de aquellas, se merece una pelicula, que kubrick haga la pelicula

filósofo dijo hace 4 meses:
60Este hombre es un poema a la libertad,a la tristeza,a la vida al amor ,a la locura ,a la ternura .
es un poema a las lágrimas,y a la sonrisa.
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