Negocios
8 de Junio de 2026“Energy y Barre3 nunca han compartido recursos ni financiamiento”: Fundador de la cadena quebrada defiende el nuevo gimnasio que abrió su hija
En medio de la reciente y polémica quiebra de Energy Fitness, su fundador, Alex Wiesner, responde a The Clinic los cuestionamientos surgidos tras la apertura de un nuevo centro deportivo impulsado por su hija: "Barre3 no tiene ninguna relación con Energy. Es un emprendimiento completamente independiente". Además, aborda el desenlace de la cadena de gimnasios: "Ver terminar una historia levantada por miles de trabajadores y clientes durante más de tres décadas es algo que nunca imaginé".
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A días de que la cadena de gimnasios Energy Fitness concretara su quiebra, otro centro deportivo ha llamado la atención por sus vínculos con la familia de su fundador. Hace apenas un mes abrió sus puertas Barre3 en Lo Barnechea, una empresa cuya única accionista y representante legal es Helena Wiesner Barbieri, hija de Alex Wiesner, el fundador de Energy Fitness. Según registros de NIC Chile, el dominio barre3.cl fue inscrito el 7 de junio de 2025 a nombre de Alex Wiesner.
Su apertura ha generado polémica entre los trabajadores de la cadena de gimnasios y despertado dudas sobre su financiamiento, en medio de la incertidumbre por su futuro laboral y los sueldos impagos que denuncian mantiene la cadena. El fundador de Energy Fitness asegura a The Clinic que la cadena no tiene ningún vínculo con el estudio de barre de su hija. “Barre3 no tiene ninguna relación con Energy. Es un emprendimiento completamente independiente, creado por mi hija junto a sus socias y desarrollado por ellas”, explica Wiesner.
Barre3 es una cadena de gimnasios que nació en Estados Unidos y que ahora llegó a Chile como franquicia, según dio a conocer Chócale. El local ubicado en Los Trapenses realiza clases de yoga, pilates, entrenamiento personalizado, servicios de bienestar y comercialización de productos deportivos.
“Energy y Barre3 nunca han compartido recursos ni financiamiento. Energy es una empresa que, producto de su estructura societaria y la participación de inversionistas internacionales, ha operado durante años con auditorías externas, controles financieros y mecanismos formales de gobierno corporativo. Por lo mismo, cualquier insinuación respecto de eventuales traspasos de recursos entre ambas empresas simplemente no se ajusta a la realidad”, agrega el CEO de Energy Fitness.
“Lo que más me preocupa hoy es que esta situación termine afectando a personas que no
tienen ninguna responsabilidad en lo ocurrido. En los últimos días, personas vinculadas a Barre3 han recibido mensajes agresivos e incluso amenazas contra su estudio, siendo que se trata de un proyecto completamente distinto e independiente“, asegura.
“Entiendo la pena, la frustración y la molestia que muchas personas sienten en este momento. Pero también creo que es importante que esa frustración no termine dañando a personas que no tienen relación con este proceso”, añade.
“Lo primero que siento hoy, es una profunda pena por ver llegar a este momento a una compañía que fundé hace más de 30 años”
Energy Fitness se inauguró en 1996 y hasta su quiebra, se consolidaban como una de las cadenas de gimnasios más importantes del país, con 29 sucursales a nivel nacional. Desde diciembre de 2024, la cadena venía arrastrando problemas financieros, y la situación empeoró cuando, en abril de 2025, Banco BCI interpuso una solicitud de quiebra en su contra.
La entidad bancaria acusó que Energy solamente pagó $52 millones de un total acumulado de $240 millones por cotizaciones previsionales de febrero. Adicionalmente, la cadena registraba una deuda por el concepto de IVA y un convenio con la Tesorería General de la República por el monto de $1.363 millones.
“Aunque soy el fundador de Energy, hace muchos años que no soy el dueño de la compañía. Desde 2004 soy accionista minoritario y hoy poseo cerca del 2,1% de la propiedad. Desde 2014 el control de Energy pertenece a inversionistas internacionales”, aclara Wiesner.
“Lo primero que siento hoy, es una profunda pena por ver llegar a este momento a una compañía que fundé hace más de 30 años, que nació como un sueño y que fue parte fundamental de mi vida. Y, sobre todo, empatía con nuestros socios, trabajadores y proveedores que hoy están viviendo días de incertidumbre, preocupación y angustia“, agrega.
“Quiero que sepan que comparto ese dolor. Esta situación también me afecta profundamente como fundador de Energy y como una persona que dedicó gran parte de su vida a construir este proyecto. Ver terminar una historia levantada por miles de trabajadores, colaboradores, clientes y equipos durante más de tres décadas es algo que nunca imaginé”, afirma Wiesner.
“Hoy mi prioridad está puesta en colaborar en todo lo que sea necesario para que el proceso
de liquidación avance de la mejor manera posible, pensando especialmente en los trabajadores, socios, proveedores y en todas las personas que fueron parte de la historia de Energy”, sentencia.



