El timonel de Renovación Nacional, Carlos Larraín, se mandó un numerito de aquellos. En la emisión de ayer en la noche de Tolerancia Cero, mientras todos veíamos a Chile darle un baile a Israel, apareció en una nota donde declaraba que los homosexuales “pueden conducir su vida personal con completa autonomía, pero ¿por qué tenemos que apoyar a la comunidad homosexual? Tendríamos luego que apoyar a los grupos que proponen relaciones anómalas con niños o a los grupos que proponen la eutanasia. Porque en esto de las relaciones sexuales, por lo que he oído, hay una tremenda variedad. Entiendo que también hay personas que les gusta tener relaciones con animales, hay literatura sobre eso, la zoofilia. Yo no creo que las políticas públicas de un país tengan que ser en función de opciones sexuales diversas”.
Las declaraciones cayeron como un balde de agua fría en su mismo sector, pues va contra el espíritu que alimenta el Proyecto de Vida en Común, iniciativa encabezada por Andrés Allamand y Andrés Chadwick respecto a legislar en materia de libertad sexual.
Los diputados RN Joaquín Godoy y Karla Rubilar ya salieron a la palestra para marcar diferencias con su intolerante presidente, señalando que sus dichos no representan el sentir de su colectividad.