El arquero de la Universidad de Chile, Johnny Herrera, dio una entrevista anoche en el programa de TVN “El Informante“, en la que habló sobre cómo ha impactado en su vida la muerte de la joven Macarena Casassus, a quien atropelló en 2009.

“Obvio que estoy arrepentido, es una situación que no se la deseo a nadie, es una pena muy grande que uno tiene que superar”, partió diciendo.

Respecto a la posibilidad de pedir perdón a la familia, el también seleccionado nacional señaló que “yo lo hice en su minuto, lo hice apenas tuve el accidente. Pedí disculpas públicas, no tengo ningún problema en hacerlo, porque lo hice en su minuto cuando era más adecuado”.

“Escribí una carta incluso, pidiéndole disculpas a la familia, de puño y letra mía, se la quise hacer llegar y los abogados de la familia no quisieron, no aceptaron nada”, agregó. Según el portero, en la misiva “les mostraba mi dolor, que yo compartía lo que estaban sintiendo, porque a mi familia le pasó exactamente lo mismo”. Esto, porque el hermano del deportista también murió en un accidente de tránsito.

Sobre cómo es vivir con esta carga dentro de una cancha de fútbol, Johnny Herrera dijo que “al principio fue difícil, me costó, no es nada cómodo que te griten 50 mil personas lo que se escucha en las imágenes (asesino), pero yo estuve preparado para afrontar este tipo de situaciones que me tocó vivir. Incluso, la primera vez que me toca entrar a un estadio, en el Santa Laura, me gritaron de todo, pero no sé por qué yo estaba preparado para eso. Pero mi entorno no estaba preparado”.

“Recuerdo que el arquero suplente y el preparador de arqueros, el Pato Toledo, reaccionaron en contra de la gente, y yo tuve que calmarlos. Fue difícil, con mis compañeros pasó muy parecido también, hubo que juntarlos y aclarar que era un tema que lo tenía que afrontar yo y que ellos se tenían que dedicar a jugar”, aseveró.