“Nunca había habido una campaña donde estuvieran tan claros los compromisos programáticos de un candidato presidencial, por lo menos en los últimos 20 años”, el comentario del diputado PPD, Pepe Auth, refleja el impacto que tuvo al interior de la Nueva Mayoría, la discusión de las ideas que dieron forma a la candidatura de Michelle Bachelet, que tras nueve meses de campaña, anuncios y debates, ayer venció a Evelyn Matthei en la segunda vuelta presidencial, y se convirtió en la primera mujer en ocupar dos veces el sillón de La Moneda.

Ahora, el desafío para Bachelet será demostrar que puede cumplir con el programa prometido a la ciudadanía, y que es calificado por todos los sectores como “muy ambicioso”, ya que está orientado a realizar transformaciones significativas en varias áreas, siendo las más importantes la reforma tributaria, la educacional y la nueva constitución; que a la vez son “los tres ejes de su discurso”, como lo dejó en claro en la campaña.

Según Pepe Auth, “los proyectos emblemáticos están demasiado consagrados, puesto en subrayado y en amarilla. Ella (Bachelet) ha dicho que son tres los pilares de su campaña: reforma educacional, reforma tributaria para financiarla y reforma a la constitución. Esos son sus tres caballitos de batalla y sobre eso se le va a evaluar”.

En materia educacional -tema sensible debido al protagonismo de los movimientos sociales– la ex Mandataria propone educación gratuita universal, incluyendo la universitaria, lo cual se hará en forma gradual en el nivel superior, llegando al 100 por ciento en 6 años, y al 70 por ciento más vulnerable durante su período. Además, se plantea el fin al lucro en todo el sistema educativo que use recursos públicos, aunque “el Estado seguirá respetando la existencia de un sistema mixto”. Además, el programa de la candidata comprometió la desmunicipalización de la educación escolar, traspasando los establecimientos públicos desde las municipalidades a agencias estatales.

Estas y otras modificaciones implican un gasto de entre 1,5 y 2 puntos del PIB. Para financiar estas medidas, la ex Presidenta propuso una reforma tributaria que recaude el 3 por ciento del PIB, de la cual un 2,5 por ciento saldrá de cambios a la estructura tributaria y un 0,5 por ciento de medidas que reducirán la evasión y la elusión. El cambio aumentará los tributos a las empresas de 20% a 25%, los bajará en las personas de un 40% a un 35%, y considera eliminar el Fondo de Utilidades Tributarias (FUT) hacia el cuarto año de su gobierno. Así, las empresas deberán pagar impuestos por el total de sus utilidades, no sólo por las retiradas, como ocurre actualmente.

A juicio de Víctor Maldonado, secretario general de la Democracia Cristiana, “el gobierno debe iniciarse tomando medidas muy efectivas en las tres reformas esenciales. Es indispensable partir con las ideas gruesas, y las principales promesas, al más corto plazo. Para que el gobierno no falle en la credibilidad, no debe dejar dudas, desde un inicio, que las promesas que ella hizo son compromisos”.

“La reforma tributaria hay que mandarla rápido, si uno los quiere poner en hilera, es el primero que hay que enviar, porque además es fundamental para la educacional”, añade Maldonado.

Desde el comando en tanto, consideran que será fundamental el desempeño durante los cien primeros días de gobierno, en los que está contemplado el envío y ejecución de 50 medidas. Entre las más importantes, están los proyectos de ley de la reforma tributaria y educacional, con la que se iniciará “una transición a la gratuidad universal en educación superior; porque si bien se comienza de a poco -como pasó con la reforma previsional-, el proyecto consagrará desde ya la gratuidad”, señalan desde el bunker de calle Italia.

El tanteo constitucional

Respecto a la nueva constitución, para cuya realización Bachelet no ha descartado la asamblea constituyente, y se ha limitado a especificar que el mecanismo será “democrático, participativo e institucional”; desde el equipo de la ex directora de ONU Mujer señalan que la propuesta al país se presentará durante el segundo semestre de 2014, cuando ya estén -idealmente- en marcha los ejes tributario y educacional.

Sobre el mecanismo, Maldonado advierte que será fundamental “tantear el terreno” desde ya con la derecha -específicamente con Renovación Nacional-, para saber si será viable realizar la mayoría de los cambios por la vía del Congreso. De lo contrario, sostiene, el Ejecutivo deberá buscar un mecanismo alternativo.

“En la constitucional, urge saber qué tanta colaboración tenemos más allá de las filas de la Nueva Mayoría, para que en la reforma constitucional tenga un protagonismo fuerte el Parlamento, que es lo que en realidad en cualquier país se debiera dar. Porque si no, el gobierno tiene que tomar la decisión de cuánto lo hace por vías que no son las que primero se dieron como originales. Entonces, primero hay que tantear el terreno de las mayorías. Ahora está el acuerdo de la Nueva Mayoría con Renovación Nacional para el binominal, que ojalá se cumpla”, asevera Maldonado.

El secretario general de la Falange, reconoce que en su partido “no son pocos los que plantean que la asamblea constituyente es una opción (…) La promesa prima sobre el mecanismo concreto que finalmente se ocupe. La promesa es nueva Constitución. Y ese es el compromiso y hay que cumplirlo. Bachelet ha adelantado que esto no puede hacerse entre cuatro paredes, y eso implica algún tipo de consulta. Algo hay que hacer, no sé lo que está pensando la Presidenta en específico, pero lo claro es que esto no se va a hacer sólo en el Parlamento. A nivel constitucional, hay que saber desde el principio cuanta agua hay en la piscina”, sentencia.

La Salud se va a imponer sola

Aparte de los tres ejes esenciales, en la Nueva Mayoría existe la sensación transversal de que la Salud se impondrá como un tema central durante el próximo gobierno. Eso explica, que en los últimos debates antes del balotaje la candidata hiciera énfasis en los “60 nuevos hospitales”, que luego debió salir a justificar aclarando que “algunas son reposiciones”.

Según Pepe Auth, “el área que viene inmediatamente después de los tres ejes es la recuperación de la salud pública, que ha estado muy deteriorada y donde este gobierno ha hecho una apuesta de traspasos a manos privadas. En lo concreto, eso se traducirá en el aumento de especialistas y la construcción de hospitales. Finalmente el tema crucial es que hay que fortalecer la red pública de salud, para no seguir traspasando recursos al sistema privado, porque el Auge ha terminado enriqueciendo al sector privado por la des inversión en la salud pública. Porque la salud pública al no cumplir, tiene que traspasar los recursos al sistema privado. Todos los edificios que han construido las clínicas privadas en la última década ha sido con los recursos del Auge”.

Maldonado señala que las urgencias en Salud “se van a imponer por sí mismas a la lógica del gobierno, y va a salir como una demanda ciudadana de primera prioridad. Se va a imponer sola”.

En el comando, en tanto, respaldan la idea y apuntan a que las 50 medidas para los primeros 100 días comprenden de manera significativa al sector, con la “definición de las comunas donde se implementarán los primeros 132 servicios de atención primaria de urgencia de alta resolutividad, la firma de convenios con municipalidades para empezar con el fondo nacional de medicamentos, la asignación de recursos para la contratación de 750 médicos especialistas, y la convocatoria a equipo de expertos para tener los lineamientos principales de una nueva ley de Isapres”.

“La importancia que el gobierno dará a Salud se refleja en un presupuesto para el área estimado en 4 mil millones de dolares. Esto, porque el 80% de los chilenos se atiende en la Salud pública”, agregan.

Trabajo y temas valóricos

Durante la corta campaña de segunda vuelta, Bachelet dio un papel central a sus encuentros con sindicatos. Además del respaldo de los gremios de trabajadores del retail, se reunió con la directiva en pleno de la CUT, y les garantizó que además del envío de una indicación al actual proyecto ley del multirut para combatir esta práctica, se conformará una comisión de expertos para ver la posibilidad de reemplazar el actual sistema de aefepés “por uno mejor”, como señalara la presidenta de la multigremial, Bárbara Figueroa, para quien la AFP estatal -también comprometida para los 100 primeros días-, no es suficiente.

En el área valórica, por su parte, la atención estará puesta en si se avanzará en matrimonio igualitario y despenalización del aborto “en casos de violación, inviabilidad y riesgo de la madre”. En el primero (calificado como tema “controversial” por Bachelet), la apuesta es generar un debate amplio, similar al que se buscará en lo constitucional. Respecto al aborto, en tanto, la ex mandataria enviará el proyecto de ley (no en los primeros meses), con el riesgo de que sea resistido por algunos de los parlamentarios más conservadores de la Nueva Mayoría.

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