Josefa Errazuriz

En plena remodelación de su oficina municipal, la alcaldesa Josefa Errázuriz hizo un descubrimiento: escondido tras un panel de madera que ocultaba la pared original del Palacio Falabella hay una caja fuerte cerrada. Nadie sabe desde cuándo está ahí y tampoco hay una llave en el municipio. El asunto, confiesa, es un misterio.

Así de oculto está también el nombre que baraja la UDI para disputarle la jefatura comunal en 2016 y recuperar el bastión perdido en 2012 cuando la “dueña de casa”, como la calificó el boina negra Cristián Labbé, frustrado tras la arremetida de la dirigente vecinal que logró sacarlo del poder tras 16 años. “Es un muy buen nombre, joven, pero conocido”, es lo único que confiesa Javier Macaya, secretario general de la UDI, cuando es consultado sobre la carta de su partido. Su par de RN, Mario Desbordes, es más claro: la concejal Pilar Cruz Hurtado, cuya abuela fue muy amiga de la mamá de Errázuriz, ya ha hecho saber que está dispuesta. Y en Evópoli están levantando al ex ministro Luciano Cruz-Coke. Que la oposición postule a alguien relacionado con Labbé –su esposa o su hijo-, es algo que está casi descartado porque si hay una fuerza que el ex colaborador de Pinochet conserva intacta es la de aglutinar voluntades en su contra.

Josefa sabe que ese factor de “todos contra Labbé”, pesó al momento de ser elegida, pero asegura tiene posibilidades de quedarse en el municipio “otro periodo, no eternamente” esta vez por sus méritos.

-Claro que será una situación distinta. La votación ahora no es contra alguien, es por una manera de construir la comuna. No le tengo miedo a la competencia, porque hemos estado cumpliendo con el programa.

¿Pero es más difícil cuando ya no está esa mística de “vamos a votar todos a Providencia para sacar a Labbé”?
No sé si tanto porque, por ejemplo, el número de votantes que tuvo Providencia en la municipal fue inferior a la Presidencial y yo entiendo que la gente que fue a votar a la Presidencial va a votar en Providencia en las municipales.

En la última presidencial, en segunda vuelta, Evelyn Matthei le sacó cerca de 20 puntos a Michelle Bachelet en esta comuna y, con esas cifras, la derecha dice que, por lógica, eres ganable.
Son elecciones distintas. En la Presidencial prima lo ideológico; en lo municipal, prima el programa. Yo fui alcaldesa después de primarias, de construir un programa transversal, desde la derecha liberal a la izquierda, entonces no tengo miedo. La derecha está viendo qué hacer acá. Mi voluntad como servidora pública es por ir a la reelección porque eso permite sentar las bases y profundizar las raíces.

Providencia Participa, que es el movimiento que reúne a estas distintas tendencias políticas, ¿está analizando hacer primarias como ha trascendido?
No, no, la última vez que hablamos no estaban pensando en primarias.

Entonces tú serías LA candidata.
Sí, y sería muy feliz de serlo. Mira, Tenemos una mesa política única, transversal. A veces hay críticas, pero los partidos están representados y además se han incorporado actores y ahí veo un fuerte apoyo.

O sea que “la dueña de casa”, como te llamó Labbé, llegó para quedarse.
La dueña de casa llegó para ser alcaldesa dos periodos, para quedarse eternamente no. Me han pedido los vecinos y vecinas que repostule y el movimiento Providencia Participa siente que nuestro programa comunal ha sido cumplido y ellos quieren que continúe y yo estoy dispuesta a hacerlo. En la elección de 2012 adelanté que estaba pensando en una gestión de dos periodos, no más que eso, pero tampoco menos, porque creo también en la renovación de los funcionarios públicos. Pero en concreto estoy muy entusiasmada, tengo la energía y la fuerza para postularme en 2016.

EL PONCHO
Josefa Errázuriz

No ha sido fácil el primer año de gestión de Errázuriz.
En enero de 2013, el entonces director de Aseo y Ornato, Alejandro Henríquez –quien fue parte de la administración de Labbé–, cambió, sin consulta previa a los vecinos, el horario de circulación de los camiones de basura. La imagen de calles sucias y la indignación de los habitantes de la comuna terminó la salida de Henríquez. Luego vino la disputa con el Liceo Lastarria por la decisión municipal de que el 75% de los cupos en el colegio queden reservados para quienes cumplieron con la preparación básica en Providencia. En otros aspectos, como el congelamiento del plan regulador en el sector de Las Flores, la ampliación de la red de ciclovías y los cambios a la Corporación Cultural, ha recibido buenas críticas.

Desde la Alianza han trascendido que te quedó grande la gestión municipal, ¿hay algo de eso?
Y en su minuto Labbé dijo “allá ustedes si eligen entre un gerente y una dueña de casa”. Son ideas que se quieren instalar. Pues bien, esta dueña de casa era la gerente de operaciones de PNUD y sí sabía de gestión. Yo soy dueña de casa y me encanta serlo, y los pocos ratos que me deja la municipalidad me gusta ser dueña de casa con mis hijos, con mis nietos. Pero hay que pensar también que esta dueña de casa llegó al municipio para hacer gestión e hicimos lo que comprometimos. Hicimos una carta de navegación, hicimos compromisos territoriales con los vecinos. Vamos avanzando con buenos vientos de navegación y por lo tanto el tema de la gestión no me quedó como poncho.

En otros municipios lo más complicado ha sido la relación con los estudiantes de sus liceos, ¿cómo ha sido para ti esta área?
La gestión en Educación ha sido diálogo, diálogo, diálogo. Recibimos a la comunidad completamente quebrada y tratamos de reconstruir ahí también el tejido social. Tuvimos una gran oportunidad porque después de muchos años se había decidido elegir por concurso público a los directores de los colegios básicos primero y luego de liceos y ampliamos los plazos para que eso funcionara. También ayudamos a construir centros de padres con fuerza y con los profesores logramos avanzar. Y lo más difícil fue se aceptara por parte algunos colegios la visión de continuidad de la educación pública en Providencia, es decir, que quienes cursaran la básica en Providencia continuaran en la media acá, sin selección.

El Lastarria se opuso.
El Lastarria se opuso, porque dijeron que iba a terminar con la identidad del colegio. No es así, sólo se crea el concepto de que la educación pública es una. Hemos creado un sistema de Educación muy interesante en que por vez primera hablan, por ejemplo, los distintos estamentos entre sí.

¿Y el proceso de tomas?
En participación estudiantil establecimos que las tomas deben ser votadas de forma secreta, con veedores incluidos. El año pasado nosotros íbamos a entregar los colegios antes de las primarias, y el Gobierno decidió desalojar a las 3 AM hubo violencia y daños menores. Este año los colegios en toma se entregaron por las alumnas al sostenedor sin problemas, no tuvimos ningún daño. Es más, cuando se entregó la toma del Carmela, fue impecable, porque las estudiantes entendieron que el camino del diálogo era el adecuado. Y te insisto, no hubo daño en infraestructura.

EL REDUCTO DE LABBÉ
LABBE
Errázuriz tuvo el viernes una de esas jornadas de reflexión de equipos en que, en la punta del cerro, los grupos buscan generar lazos de confianza, algo que en un principio, reconoce, fue bien complicado en Providencia.

-Todos los funcionarios le tenían mucho miedo al cambio que venía, era alguien distinto, además mujer, que llegaba tras 16 años de un estilo de mando. Yo era la dirigente vecinal que cruzaba, cuando todavía se podía, desde Pedro de Valdivia a Marchant Pereira por el municipio, y ellos creían que el poder me iba a cambiar y me tenían desconfianza. Eso se supera con un buen trabajo, mirando a los ojos a los funcionarios, haciendo compromisos como que quien trabaja bien aquí se queda. Providencia tienen 1000 funcionarios de planta y otros 1500 en otras áreas, con ellos he logrado una buena relación.

Partiste con reticencia por una lado y con una declaración tuya sobre que el municipio era de utilería.
Cuando dije que la estructura municipal de Providencia era de utilería, a los funcionarios, es cierto, les dolió muchísimo. Pero ojímetro, cuando yo como dirigente vecinal iba a las presentaciones del municipio, todo era en formato Balance Scorecard, un sistema de gestión basada en resultados. Yo me compré del alma que eso mismo estaba armado para el municipio, y eso no era así. Ni siquiera el software era original. Recién estamos con base de datos únicas que puedan conversar e interrelacionarse, para cubrir los servicios de mejor manera. Mi objetivo no es cortar cabezas, es mejorar la calidad de vida de la comuna. Providencia tiene 133 mil habitantes, pero 1 millón 800 mil personas que circulan por la comuna y a quien hay que atender como vecinos.

Ya, ¿pero hubo despidos del personal de confianza de Labbé o no?
Hubo despidos y gente que se fue por su propia voluntad. Tuvimos que pedirle, por ejemplo, la renuncia al director jurídico porque es un cargo de confianza del alcalde. En total, se han ido como 25 personas. Y queda gente que era de confianza del ex alcalde como su jefe de gabinete, que era de planta o su jefa de seguridad. Están en otras funciones, pero siguen acá.

No hubo persecución como se aseguró antes de que llegaras.
No ha existido. Hubo gente en nóminas de contrata que cortamos porque no sabíamos qué hacían (el nieto de Pinochet estaba en aseo y ornato en esta modalidad). Hoy el ánimo en el municipio es bueno, porque yo no he cambiado mi forma de ser y les sigo hablando a los ojos. Como nunca inventé un personaje, he logrado una relación de mucho cariño.

¿Encontraron algo raro en las auditorías que han hecho?
La auditoría de gestión la hicimos internamente porque están los profesionales necesarios para generar los cambios. Se encontró que en control y fiscalización había falencias. Por otro lado se hizo una auditoría financiera, porque es lo que corresponde, y bueno, aquí nadie se llevó nada para la casa.