Josefa Errazuriz A1

La alcaldesa de Providencia la ha visto negra en los últimos meses, todo por la ordenanza municipal que restringe el horario de venta de alcohol en la comuna. Los vecinos afectados por la medida se manifestaron en contra tirando huevos en el frontis del municipio y comparando a la Edil con Pinochet. Por la presión la alcaldesa finalmente terminó cediendo y aplazó el horario de restricción en el barrio Bellavista. “No es agradable que te funen la casa, que te amenacen, que comparen esto con un toque de queda”, sostuvo.

En entrevista con La Tercera, la alcaldesa de providencia explicó por qué cedió en ampliar el horario de funcionamiento de locales en el sector de Bellavista, y también reflexionó sobre los momentos más complejos que ha enfrentado desde que promovió esta medida.

Ante la pregunta de por qué impulsó ahora una mesa de diálogo y no antes de aprobar la ordenanza Errázuriz dijo que “lo que ocurrió, y por eso hemos realizado una nueva ronda de diálogo, es que los vecinos emprendedores o empresarios gastronómicos no se sienten, ni se sentían, vecinos. Obviamente a los cabildos, donde se debatió la restricción horaria y que eran abiertos, no llegaron (…). Yo ahí asumo mi responsabilidad, que tampoco creo que sea tanta, que a lo mejor debimos haber ido con una carta, uno por uno, informando. Luego vino la ordenanza y se urgieron: ‘no nos preguntaron, no nos consultaron, no nos invitaron’, decían. De acuerdo, esto es muy fácil: siéntense con sus vecinos y hablen con ellos sobre cómo hacemos un pacto. Este diálogo se dio post ordenanza”.

“No es agradable que te funen la casa, que te amenacen, que comparen esto con un toque de queda, que tiene un concepto, para mí, muy distinto: el toque de queda era el momento en que se desaparecía gente y se torturaba. Acá no ha habido eso. Y obviamente que tampoco es agradable que te comparen con un dictador. Pero sobre todo las agresiones a los concejales: los gritos homofóbicos contra el concejal Jaime Parada, a quien le di todo mi apoyo, y las agresiones físicas al concejal Rodrigo García Márquez, quien ha sido muy valiente”, sostuvo.

Sobre si hace un mea culpa, la alcaldesa dijo que “no fuimos los suficientemente categóricos. Yo asumo como un término sabido por todo el mundo lo que es el concepto vecino y a lo mejor no lo hice explícito, aunque creí que sí lo había hecho. Lo segundo es que creo que los vecinos resilientes, que sienten que les ha cambiado su calidad de vida, no tuvimos la fuerza o ellos no tuvieron la fuerza, para que los medios los tomaran en cuenta. Y también entender que acá hay intereses de la industria del alcohol que no son menores”.