ALVARO 70th Anniversary

Álvaro Peña viene llegando a la casa de Pascuala Ilabaca en Valparaíso. Contesta el teléfono y se larga a contar su vida, sobre cómo cambió su puesto en una prestigiosa agencia de publicidad por el punk. Se fue de Chile después del Golpe de Estado y llegó a vivir en una casa okupa con Joe Strummer. Antes de cantar en The Clash, formaron juntos The 101’ers, hasta que Peña se aburrió, según cuenta. Después llegó a vivir a Alemania desde donde sigue siempre visitando nuestro país.

Peña está contento con el concierto de piano a cuatro manos que dará hoy con Pascuala Ilabaca y que podrá escucharse por Radio Ritoque desde las 21:00 . “Tenemos estilos distintos con la Pascuala, pero por alguna razón estas cosas parece que se encuentran. Lo que vamos a hacer es algo muy interesante porque son dos instrumentos iguales, son dos cantantes, pero sonamos totalmente distinto. Ella estudió música y yo toco el piano con guantes, porque yo nunca pude aprender a tocar el piano, porque no me lo permitía mi mamá. Entonces me tuve que inventar un cuento cuando llegué a Alemania. Porque es el país del piano, así que me puse a tocar con guantes, para inventar algo, para poder sobrevivir. Pero yo creo que va a ser algo muy interesante”.

alvaro peña pascuala ilabaca - gentileza daniel guzman

¿Por qué tu mamá no te dejaba tocar el piano? ¿No quería que fueras músico?
No, no quería que fuera músico. Mi papá era dentista, yo nací en Valparaíso. Entonces ellos querían que yo fuera algo mejor, jajajaja. Yo tenía pésimas notas, y lo único que me interesaba era la música. Mi primera actuación la hice en la zona en 1962 como saxofonista, en una banda de Villa Alemana. Después toqué un año y tanto trompeta, pero era un desastre. Después me deshice de la trompeta y en esos tiempos conocí a un chico joven de Viña del Mar, Gabriel Parra. Éramos amigos con Los Jaibas, nos conocimos de muchos años. Después toqué saxo y a mi mamá no le gustaba para nada, después pasé al piano, pero yo soy hecho más o menos en la calle, nunca estudié en la Universidad, nunca tuve clases de piano. Terminé sexto de humanidades y nada más, todo lo demás lo hice solo.

Estuviste también en la publicidad.
Trabajé mucho en la publicidad, era director creativo de Walter Thompson. Estamos hablando de Nueva York, Londres, pero dejé todo eso por las casas okupa en Londres y el quehacer musical. Pero nunca me metí en drogas ni nada, que es siempre el temor de los padres. Yo soy una persona que estudió en el colegio Mackay, tuve de compañeros de curso al gitano Rodríguez, no solamente gente cuica estudió en el colegio Mackay.

¿Cómo pasaste de Nueva York y agencias de publicidad a vivir en una casa okupa en Londres?
Porque no me interesa a mí la plata. Yo debo ser una de las pocas personas en Alemania que no tiene auto. No tengo celular, tengo una máquina de escribir, nada de computadores y cuestiones. En la publicidad yo no tenía ningún problema para escribir campañas, me especialicé en los detergentes a nivel mundial, pero eso era pan comido comparado con el asunto musical. La única regla que hay en la música es que no hay reglas . Entonces el cambio fue bastante grande, pero yo no tenía y hasta ahora no tengo interés en ser millonario. No me gusta consumir mucho, yo soy vegetariano estricto, llevo como 40 años. No fumo, no tomo, reciclo mucho. Fui uno de los primeros gallos que hizo cosas de reciclado, para hacer los cds que hago, en cantidades muy pequeñas, que hago 10 o 15 copias. No me interesó mucho el asunto de tener plata.

¿Habrías podido hacer en Chile todo lo que has hecho?
Bueno, habría tenido que esperar hasta ahora. Porque recién ahora la cosa del reciclaje y la basura se están poniendo, pero yo tal vez lo veía venir hace 30 años atrás. Incluso en Europa una canción como “Leche materna, no en polvo” era una cosa nueva. Porque “Leche materna , no en polvo” es un LP que sale en 1978, entonces ya incluso en Alemania era una cosa nueva. Yo he vivido siempre como Verde, y soy medio tozudo. Toda mi vida he hecho todo lo que he querido, me siento totalmente realizado. Quiero esperar la muerte contento y que me caiga sin darme cuenta, cuando esté trabajando o, no sé, que el avión se vaya abajo.

¿De Joe Strummer te separaste por diferencias musicales?
Claro. Habían diferencias musicales. Él era 10 años menor que yo, entonces para él era todo nuevo este asunto de hacer rock and roll, pero yo venía con una experiencia inmensa, venía de Chile como con tres singles, con The Challengers de Valparaíso. Entonces para mí era como hacer la misma cosa de nuevo. Entonces yo me fui, y después él echó a todos los miembros de la banda. Entonces él siguió con esa línea, y yo con la mía. Después en 1977 tiré Drinking my own sperm (Bebiendo mi propia esperma) y sale como 150 euros en Europa si uno lo encuentra, y el London Calling sale solamente 100 euros, jajajajajajajaja. Por eso ahora van a sacar este vinilo de Drinking my own sperm. Porque a mí es pocazo lo que me queda. No es mucho a los 71 años ya… me puedo pegar un polvo en la noche no más, jajaja. Pero no eso cuando uno tenía 18 años… era una situación de mucha humillación, de depresión, de ser asilado político y masturbarse de todas las formas posibles, y por eso ahí llegué a eso de levantar mis piernas y beber mi propia esperma. Fue la bandera de lucha del movimiento incipiente de Inglaterra y Alemania de la cuestión gay.

¿Cómo ves el país hoy, con este segundo gobierno de Bachelet?
Bueno, la los chilenos en Europa te preguntan cómo te fue, cómo está la cosa. Yo les digo: Mira, en el avión iban 100 descalzos. Son los que ya no calzamos en Chile. Jajajajaja. Mira, la cosa no está más mala ni está más buena, está igual que siempre. Pero yo he visto que Chile ha tenido grandes avances. El primer gobierno de Bachelet tuvo grandes avances, hubo después una especie de retroceso con Piñera, pero ahora parece que está repuntando. Está muy bien catalogada en Alemania, porque además se parece un poco a la Merkel. Yo creo que si estuvieran las dos juntas parecen hermanas: gorditas, las dos rubias. Hay mucha gente que quiere volver, entonces tratan erróneamente de empezar que cuánto van a ganar. Y así no se puede.

¿Por qué no?
Chile no se puede evaluar de esa manera, se tiene que evaluar en la parte espiritual, emocional. Lo que da Chile es difícil medirlo en peso de plata. Yo les digo que esa no es la manera de evaluar a su propio país. Hay gente que se viene y sirve mesas y se van adaptando, pero la retribución emocional, familiar, es mucho más. En los tiempos de la dictadura yo me juntaba mucho en la Liga latinoamericana de fútbol en el sur de Londres. Y ahí se juntaban todos los amigos a jugar, según dicen ahí se gestó todo el asunto del atentado contra Pinochet. Me dijeron: “Si vai a Chile no digai nunca esto”, y yo les estoy diciendo a ustedes, jajajaja. Pero ahí se tranzaba, se discutían temas.

alvaro peña (1)

¿Tienes más proyectos futuros?
Bueno, yo tengo varios proyectos. Ahora van a reeditar en Estados Unidos el Drinking my own sperm. También tengo un proyecto de una grabación que hice el año pasado que voy a sacar en vinilo, una grabación que le dediqué a mi prima y un amigo mío que emigraron a Australia. Ya hice la grabación y quiero editarlo en un vinilo, que la gente está comprando bastante vinilo en este momento y después de eso quiero hacer lo que podría ser el último disco de Álvaro Peña.

¿Lo grabarías en Alemania?
Sí, tengo un productor allá bastante bueno. Es un tema que tiene que ver con racismo y guerra. Por ejemplo en Alemania yo tengo que vivir con cerca de 200 sirios que están al lado de la casa, tienen una casa que les ha pasado la municipalidad y hay que vivir con ellos. Son medio parecidos a los chilenos. Y está Europa llena de refugiados políticos y hay muchas tendencias muy fuertes en cuanto a gente que está contra los refugiados y otros que están a favor. Y eso está empezando a producir un problema. Está empezando a dividir a los europeos.

¿De eso trata tu disco?
Este nuevo material tiene que ver con una experiencia muy desagradable que me contaron de una chilena que se enamora de un alemán, que el alemán es súper choro y no es machista como todos los chilenos y qué se yo. Y el resultado es que el tipo no es machista pero es un psicópata y se casa con esta mujer que viene de Copiapó y el gallo se empieza a meter con su propio hijo y lo empieza a abusar. Entonces, claro, no era machista como los chilenos, pero era un psicópata. Esa historia a mí me dejó medio pa dentro. Y dije, ¿cómo puede haber tanto racismo? Trata a su hijo mayor que se parece a los chilenos como el ajo y abusando de su propio hijo. Una cuestión realmente espeluznante. Hay un racismo pero increíble en Alemania, en Inglaterra, en España.

Alemania también tiene problemas con el Islam y grupos racistas que protestan contra los musulmanes.
Claro, está bastante complejo el asunto en estos momentos en Europa. Muy complejo. Hay gente que está en contra de la cuestión islámica, otros están a favor. Alemania tiene cuatro millones de musulmanes con 80 millones de personas. Cada vez hay más musulmanes, bueno. Incluso se da el caso de que en Londres muchas iglesias cristianas no tocan las campanas porque las minorías musulmanes dijeron que si a ellos no les permiten cantar, no pueden tocar campanas. La cosa se ha puesto a ese nivel. Cuando llega la Navidad los jefes no quieren desear una feliz navidad a su personal porque muchos son musulmanes y para ellos es un término peyorativo decirle feliz navidad, a ese nivel estamos hablando. Claro, en la cuestión del sexo está Europa totalmente abierta y el asunto gay no es ningún problema, pero ahora se pone muy denso el asunto de la religión. La religión es el tabú ahora, no el sexo ni la política.