La imputada por el caso Luchsinger Mackay, la machi Francisca Linconao, abandonó este viernes el Hospital Intercultural de Nueva Imperial, por lo que cumplirá el arresto en su domicilio, ubicado en Padre Las Casas, sector de Rahue.

Linconao se encontraba en el centro de salud debido a una huelga de hambre que prolongó durante 14 días para realizar presión y protestar frente a la prisión preventiva, ya que afirma ser inocente por el incendio desatado en el Fundo Santa Margarita en enero de 2013.

Tras la presión del Instituto Nacional de Derechos Humanos, del Colegio Médico, Amnistía Internacional, y manifestaciones ciudadanas, la defensa ganó el recurso de amparo y la Corte de Apelaciones de Temuco modificó la medida cautelar, fijando arresto domiciliario y arraigo nacional.

El apoyo a la causa fue tal, que parlamentarias oficialistas visitaron a la imputada, y luego la diputada Camila Vallejo afirmó en entrevista con CNN Chile que la machi es inocente. Los últimos hechos generaron debate pues el gobierno es parte querellante del caso Luchsinger Mackay y no se opuso a quitar la prisión preventiva.

Ante la situación del Ejecutivo en el caso, que parlamentarios opositores calificaron “de cartón” y “poco creíble”, la vocera de gobierno descartó que fueran a retirarse de la querella: “El gobierno está presente en la necesidad de que se esclarzcan los hechos. Eso no es contradictorio con la preocupación respecto de la salud de la machi Linconao. Preocupa al gobierno de manera legítima”, dijo Paula Narváez.