Con importantes daños y una serie de rayados quedó la tumba del senador Jaime Guzmán luego de la romería realizada en el Cementerio General en conmemoración del 11 de septiembre.

En la tumba se encendieron fogatas quedó con rayados como “Ni perdón, ni olvido”, “traidor”, “asesino”, además de “bien muerto estay”.

En la lápida también se lanzaron bombas de pintura y la Unión Demócrata Independiente, partido al que pertenecía Guzmán, condenó los hechos.