Tiempo Libre
4 de Mayo de 2026La impactante versión chilena de “Las Brujas de Salem” que agota funciones en pleno Cementerio General
La compañía Teatro El Crimen transforma el Cementerio general en un escenario teatral para presentar una nueva versión del clásico “Las Brujas de Salem”. La obra se presentará los viernes, sábados y domingos entre el 24 de abril y el 17 de mayo.
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Esta versión chilena del clásico teatral escrito por Arthur Miller, sale de las tablas para plantarse en el Cementerio General, en el norte de Santiago. La obra está a cargo de la compañía Teatro El Crimen y plantea una obra en formato inversivo que contempla el cementerio como parte del desarrollo de la pieza artística.
Según la compañía, la propuesta no solo revive la historia original, sino que la conecta tambien con problemas de la sociedad actual, “mostrando cómo el miedo colectivo puede desencadenar dinámicas de persecución, discriminación y juicio social. Bajo la premisa de que “cuando el miedo domina, la verdad se vuelve peligrosa”, el montaje invita a reflexionar sobre fenómenos que siguen vigentes hoy”.
La obra agotó las entradas en cinco de sus seis funciones, con muy buena recepción de parte del público. “Las Brujas de Salem” cuenta con 14 actores en escena, y tiene una duración de dos horas.
Por este recibimiento el director de la obra espera que esta se mantenga dos años en circulación. Planean que para inicios del invierno la obra pueda trasladarse a salas de teatro, y esperan que se considere para el festival Teatro a mil.
Llevar el teatro al cementerio
Según el director de la pieza, Senel Muñoz, “el lugar potencia todo lo que la obra es”, y explica que la decisión de llevar la obra fuera de la sala de teatro es para que “el contexto se pueda vivir mucho más real y presente”.

Detalla que antiguamente las iglesias se construían en los cementerios, o vice versa, y que es característico del momento histórico en el que se basa la obra. “el lugar que elegimos en particular dentro del cementerio, yo creo que es como lo imaginó el dramaturgo”, cuenta.
La obra original fue escrita en 1952 por Arthur Miller, inspirada en los juicios de Salem ocurridos a finales de 1600, donde se perseguía a mujeres acusadas de brujería. Miller utilizó este evento histórico como una metáfora para denunciar la persecución de personas sospechosas de comunistas o simpatizantes de la izquierda, durante la Guerra Fría en Estados Unidos.
En su versión contemporánea y chilena, según la compañía, la obra parte de la idea de que el temor convierte a la verdad en una amenaza, y se propone reflexionar sobre dinámicas que siguen vigentes hoy. “Más que una recreación histórica, la puesta se instala como un espejo contemporáneo que interpela directamente al espectador: ¿qué tan lejos estamos de repetir los mismos errores?”



