SABÍA USTED QUE... Los candidatos ganadores celebran los computos conputas. Mándanos tu Sabía Usted Que...

Nuestro señor del tedio

Por Tal Pinto el 20 de Junio de 2010


EL ARTE DE LA RESURRECCIÓN
Hernán Rivera Letelier
Alfaguara, 2010, 254 páginas.

POR TAL PINTO
De la mano de una nostalgia roma, ridícula y repugnante, Hernán Rivera ha construido sobre las ruinas de Macondo un imperio de lo exótico, cursi y folletinesco. Invariablemente, esta grosera masa de escasísimos méritos, captura la imaginación de un lector extranjero medio siempre presto a recibir con los brazos abiertos el último aperitivo de subdesarrollo, magia y calculada y extravagante estupidez, de procedencia latinoamericana. Y aunque esperable, no por eso menos lamentable, la imaginación del lector chileno también se vacuna con este pastiche borreguil y tarado. Continúa leyendo ›

Morir porque sí

Por Tal Pinto el 23 de Mayo de 2010


SEGUNDOS
Mónica Ríos
Sangría Editora
2010, 208 páginas.

POR TAL PINTO
Entre los narradores chilenos más jóvenes, el realismo ocupa la trinchera de enfrente. No es éste un fenómeno nuevo; no es una revolución planificada en la oscuridad por un puñado de agitadores subterráneos. Existe una tendencia marcada en la nueva novelística chilena -muy en sincronía con un movimiento latinoamericano- por eliminar todo rastro del “boom”, y con él a la “nueva narrativa”. En algunos casos la inspiración proviene de fuera; en otros, la vanguardia chilena de los 80, en especial Diamela Eltit, sirve como el modelo desde el cual organizar modos originales de narración. Continúa leyendo ›

Cliché hasta decir basta

Por Tal Pinto el 17 de Mayo de 2010


ZOMBIE
Mike Wilson
Alfaguara, 2010
122 páginas

POR TAL PINTO
Quienquiera que haya escrito la Biblia -liberando de responsabilidad por cierto al Todopoderoso, cuya existencia es tan o más real que la de un huevo cuadrado- no tenía en mente que la resurrección de Lázaro sería tratada en el futuro como la emergencia de un monstruo, de un cuerpo descompuesto, vil, presto a volver a la vida con sed de sangre. Parra, en un ataque de irónico pragmatismo, concibió el problema de Lázaro como uno ecológico: qué hacer con tanto jetón caminando la Tierra. En “Zombi”, su segunda novela, el argentino-estadounidense-chileno Mike Wilson elige representar a los zombies como metáforas de varios tipos de destrucción: de la personalidad, del orden social y, en última instancia, del mundo entero. Continúa leyendo ›

Como quien se acerca a un mapa

Por Tal Pinto el 3 de Mayo de 2010


LOCUELA
Carlos Labbé
Periférica, 2009
241 páginas
$11.500.

POR TAL PINTO
Todos los relatos esconden un específico arte de narrar, una teoría sobre sí mismos, un código, una idea, un conjunto de reglas y convenciones. Incluso los novelistas alérgicos a la teoría y a la abstracción, para ellos innecesarios estupefacientes de la vanidad literaria, poseen una. Labbé bien sabe de esto, pero no lo conforma. El consistente tesón de “Locuela” no es tapar los cimientos de la estructura, sino traerlos a primer plano. El relato es un relato de la teoría que sustenta el relato, una tendencia a la que los académicos podrán colocarle una chapa adecuada en la historia de la literatura, ya sea modernidad tardía, postmodernidad o algún otro tipo de etiqueta grandilocuente, aunque lo cierto es que este tipo de narrativa, explícitamente reflexiva, existe por lo menos desde “El Quijote” y alcanza su cenit en el “Tristram Shandy”, y no es otra cosa que una sofisticada parodia sobre las convenciones del realismo. Continúa leyendo ›

Pastabaseando en los cerros

Por Tal Pinto el 4 de Abril de 2010


VALPORE
Cristóbal Gaete
Emergencia Narrativa
2009, 74 páginas

POR TAL PINTO
“Valpore” como vehículo narrativo no es del todo eficaz. La historia del trío lumpen que conforman su narrador, el Pulpo y la madre es muchas veces formular, conformándose con seguir las convenciones de una narrativa del margen, y cuyas muchas anécdotas, espectacularmente grotescas, violentas, subsidian una estructura ripiosa. En cada una de las viñetas que forman la novela, la acción transcurre idéntica y el abuso del deus ex machina es flagrante: aquí y allá coincide esto o lo otro, emerge un personaje con una historia que en lo medular en nada se distingue de la del propio narrador, etc. Que “Valpore” sea una novela surrealista, de corte testimonial, en caso alguno significa que su lógica interna dependa de un par de trucos pasados por agua.
A pesar de sus tambaleos, “Valpore” (el cerro pobre de Valparaíso, el corazón del margen) Continúa leyendo ›

Severa insatisfacción latinoamericana

Por Tal Pinto el 28 de Marzo de 2010


El futuro no es nuestro
Diego Trelles Paz (antologador)
Uqbar, 2010, 197 páginas
$11.400

POR TAL PINTO
A la lícita pregunta de qué es la nueva, novísima o lo último en la narrativa latinoamericana, el peruano Diego Trelles Paz responde, de manera algo hiperbólica, que la componen aquellos narradores nacidos entre los setenta y los ochenta, expuestos tanto a MTV como a la caída de las Torres Gemelas y el Muro de Berlín, la comida chatarra y los comics, en suma, a la globalización. Los diferencia de la generación McOndo que sus obras no son tanto una reacción a los coletazos del realismo mágico, sino más bien producciones cosmopolitas que no pierden de vista la realidad local. Al final de su prólogo Trelles Paz invita a los lectores a “Come and see, querido lector, ven y mira, que aquí estamos: de espaldas al futuro, narrando el derrumbe”. Continúa leyendo ›

2009 y la narrativa chilena: Preparándose para el Bicentenario

Por Tal Pinto el 28 de Febrero de 2010

POR TAL PINTO

El 2009 fue un buen año para la novela chilena. Alberto Fuguet publicó la novela del año, “Missing” (Alfaguara), un libro redentor, fresco y maduro, que revitaliza una carrera literaria estancada. Si fuera posible premiar un capítulo de una novela, el galardón recaería en el capítulo ocho de “Missing”, en el que Fuguet organiza el discurso de su tío al modo de largos poemas. Lejos lo mejor que ha escrito en su vida.

Los debuts de Fátima Simé y Diego Zuñiga merecen ser destacados. En “Carne de perra” (LOM) y “Camanchaca” (La Calabaza del Diablo) campea la desazón, el dolor y una voluntad deliberada de brevedad. Son relatos intensos y atrevidos, que indagan en temas universales que se han vuelto especialmente caros a la narrativa nacional: la tortura y el incesto. Continúa leyendo ›

Tiempo de palmeras

Por Tal Pinto el 16 de Febrero de 2010

POR TAL PINTO

Verano es la estación en que los ilusos, frescos de las súplicas de un año nuevo, vuelven a prometerse que serán mejores personas o ganarán más plata, dejarán de fumar o comerán menos, para luego por supuesto llegar al próximo verano con una foja impecable de acciones inconclusas y promesas quebradas, incluso en lo tocante a juramentos muchísimo más modestos, que incluyen, por cierto, leer por fin esas voluminosas novelas que llevan decenas de equinoccios adhiriendo polvo a sus cubiertas. Ciertamente es el verano la estación en que los más ilusos se encaminan a un balneario con sus ejemplares de “En busca del tiempo perdido” melancólicos y hasta atemorizados de que el título de un libro sea una metáfora tan adecuada para el tiempo que ha pasado ese mismo libro dormitando en la biblioteca, le echen una hojeada belicosa a “Guerra y paz” y empapelen de chuchadas al “Ulises”. El matrimonio de la novela larga y el verano es uno ferozmente católico: de una pesadez insoportable, adúltero, corrupto, inmortal e indisoluble. Tal es la insensatez de los lectores estivales. Continúa leyendo ›

Chile sin jaguares

Por Tal Pinto el 6 de Febrero de 2010


POR TAL PINTO

En un libro de Marshall Berman hay una anécdota bella y pequeña acerca de una pareja de campesinos que se niega enérgicamente a dejar su modesta parcela pese que a su alrededor avanza el progreso y se asientan ciudades. Aferrados a un presente que para los demás es puro pasado, su obstinada resistencia es de lo que está hecha la tragedia: pueden conservar su tierra, pelear y triunfar por un momento, pero a la larga serán olvidados. Continúa leyendo ›

Bostezos

Por Tal Pinto el 1 de Noviembre de 2009

Las islas que van quedando
Mauricio Electorat
novela
Alfaguara

POR TAL PINTO
Existen novelistas que se prueban el traje de bufón justo cuando es más conveniente seguir con la tenida de escritor. No me refiero a la digresión constante y a los “asides” teatrales que abundan en la narrativa desde que Laurence Sterne decidió que retardaría el desenlace del “Tristram Shandy” utilizando todos los medios que tuviera disponibles, sino más bien a los intentos algo pueriles y seguramente narcisos de algunos novelistas por hacer aparecer en alguna página, cualquier página, su ingenio. Continúa leyendo ›

Un placentero revoltijo de ideas

Por Tal Pinto el 13 de Octubre de 2009

UN ENCUENTRO
Milan Kundera
ensayos
Tusquets, 2009, 213 páginas.

POR TAL PINTO

Comenzó escribiendo en checo, pues era ciudadano de la antigua Checoslovaquia, y no argentino o rumano. Fue comunista de un rojo ardoroso y fehaciente, y luego blanco antimarxista. Exiliado en Francia adopta el francés como lengua literaria, coronando su tránsito de la Europa Central a la Occidental con una novela, “La lentitud”, muy inferior a “La broma” (su primer y más logrado libro), la famosísima “La insoportable levedad del ser” o incluso a la debatible “La despedida”. Es indudable que Milan Kundera (1929) ha tenido una vida acontecida, en la que se han superpuesto biografía íntima e historia mundial. Continúa leyendo ›

Bajeza total

Por Tal Pinto el 27 de Septiembre de 2009


POR TAL PINTO

Si algo logró la dictadura militar en Chile fue la repugnante democratización de la vileza. Abundan con dispar fortuna los relatos y testimonios de ese descenso moral, pero realmente los hay pocos tan intensos como “Carne de perra”, en el que su autora, Fátima Sime, consigue algo dificilísimo, acostumbrados como estamos a discursos vacuos y manidos sobre la tortura en los tiempos de Guantánamo: una novela que horrorice. Continúa leyendo ›

Un ratón en la piscina

Por Tal Pinto el 30 de Agosto de 2009


Por Tal Pinto

“Los perplejos” comienza con un acertijo, o tal vez una parábola. La narradora sale a buscar el extraviado conejo de unos amigos. Encuentra, en cambio, un ratón ahogándose en una piscina. No hace nada por salvarlo. La escena puede interpretarse comoauna metáfora de la escritura de una novela: un novelista es un ente mínimo –un ratón– que se ocupa de temas gigantes –la piscina–. La imposibilidad de manipular los elementos de una historia, de darles orden y sentido, conduce al fracaso, al ahogo. “Un artista nada donde los otros se ahogan”, le dijo Carl Jung a James Joyce. Un escritor a veces no consigue nadar, pero al menos flota. Continúa leyendo ›

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