Futbolistas bostas en acción


Estamos en verano, una época en donde algunos mueren de calor en sus trabajos y otros disfrutan de las “merecidas” vacaciones que esperaron por casi 12 meses. Los noticiarios ocupan varios minutos en noticias de relleno (verano, playa, vacaciones), y además de mostrar imágenes con los mejores potos de las argentinas que visitan nuestro país, los bloques deportivos de todos los canales, llenan la pantalla de rumores futbolísticos que en su mayoría no terminarán en contrataciones reales. La llegada de un refuerzo, especialmente extranjero, llena de ilusión a los hinchas, quienes ponen todas sus esperanzas en el supuesto “salvador”, que llevará al club a lo más alto del campeonato.

Por Norman Varas

Lamentablemente, en los últimos años ha llegado una cantidad impresionante de “bostas”, jugadores que por algún “arreglín” terminan en los clubes grandes del país, adquiriendo una exposición mediática que otros “muertos” de equipos chicos no poseen. Junto a estos “futbolistas”, aparecen sus representantes, verdaderos charlatanes del fútbol, que hacen lo que sea por meter a uno de sus pupilos en algún club, convirtiéndose en expertos para “vender humo” a los dirigentes ineptos.

Obviamente no todos los jugadores que llegan son malos, muchos logran la consolidación en sus equipos y terminan siendo un aporte. Sin embargo, los jugadores paquetes que han llegado en el último tiempo quedan en la retina de los hinchas y cada cierto tiempo son recordados con una mezcla de rabia y risa.

Históricamente siempre han llegado jugadores malos a los clubes chilenos pero por asuntos mediáticos, existe un grupo de futbolistas que son recordados por la mayoría, personajes que llegaron por negociados extraños u ofertones del momento. La lista de jugadores es larga y son los 3 equipos grandes los que se llevan la mayoría de los fiascos.

UNIVERSIDAD CATÓLICA

Los clásicos: Celio Silva, Alejandro Kenig, Daniel Garnero, Iván Gabrich, Wagner, Edú Manga, Sebastián Taborda, Alejandro Simionato y Rubén Capria (tanto Garnero como Capria traían buenos antecedentes pero su rendimiento fue horrible en la UC).

Jonathan Fabbro: este volante llegó con el cartel de ser amigo del “Apache” Carlos Tevez y compartir con él en las inferiores de Boca Juniors. No rindió y se fue rápido a otras tierras (Paraguay) donde ahora es ídolo.

Juan Manuel Aróstegui: llegó desde Malasia con el antecedente de haber salido de las divisiones inferiores de Boca Juniors (con ese dato los hinchas se ilusionaron hasta llorar). Jugó algunos partidos, hizo un par de goles y se lesionó. Paso más tiempo fuera que dentro de la cancha y se le rescindió el contrato. Ahora juega en la C de Italia.

Hugo Morales: “Huguito” llegó muerto. Con pasos anteriores por España, Argentina y Colombia, este volante de creación pasó lesionado y cuando le tocó jugar se hizo expulsar. Casi no sumó minutos en la UC y se fue antes de terminar su contrato.

UNIVERSIDAD DE CHILE

Los clásicos: Juan Pablo Raponi, Darío Cabrol, Fernando Pierucci, Hernán “Trapito” Losada, Adrián “Pícaro” Fernández.

Máximo Lucas: este uruguayo llegó el 2005 para reforzar la defensa de la U en la época de Héctor Pinto. Lo de refuerzo quedó en el olvido y se convirtió en uno de los peores defensores extranjeros que han jugado por la U. Su bajo rendimiento lo dejó en el banco y después de llorar varias semanas para que le dieran una oportunidad, se fue de la U a solo 6 meses de haber llegado.

Nicolás Sartori: otro defensa paquete que llegó a la U en el último tiempo y que se promocionaba como “un defensa aguerrido, de poca técnica pero positivo para el grupo”. Su mal rendimiento fue notorio y fue despachado rápidamente en los tiempos de la quiebra del club azul.

José Luis García: este argentino llego gracias a otro chanta, Salvador Capitano, DT que dirigió a la U en los tiempos del Sindico Edwards, “engrupido” por Sergio Vargas para que contratara a su amigo. Este “volante/mediapunta” no jugaba ni con caca, destacaba por su corte de pelo “estilo chocopanda” y tuvo un rendimiento paupérrimo en los azules, que además no vieron una al mando de Capitano.

Javier Delgado: uruguayo en el que confió Arturo Salah para asumir las labores de creación del equipo azul antes de la llegada de Walter Montillo. Tuvo un montón de oportunidades pero no aprovechó ninguna, se lesionó un par de veces y Pedro “Diarrea” Morales le terminó quitando el puesto.

COLO COLO

Los clásicos: Paulao, Miguel Ángel Acosta, Celso Ayala, Gustavo Rebollo, Javier Baena, Leonardo Ramos, Gustavo Badell, Fernando Cáceres, Juan Carlos Cisneros, Jorge Serna, Daniel Sanabria, Marquinhos, Nicolás Tagliani, Vicente Principiano.

Los 4 Chantasticos: Germán Real (o Diarreal), Marcelo Verón, Darío Cajaravilla y Adrian “Carucha” Fernández son los 4 paquetes que llegaron a Colo Colo luego de las gestiones de Luis Belvedere (representante) y Ricardo Mariano Dabrowski (DT). El rendimiento de estos jugadores fue un asco, y además de ser mal evaluados por todo el mundo, se convirtieron en la burla del fútbol chileno. Uno de los hechos más recordados de uno de estos jugadores, fue un guatazo de Carucha Fernández en un clásico con la Universidad de Chile, en donde se perdió un gol solo en el área chica.

Gilberto Velásquez: le pusieron “El Chano” desde que llegó por su gran parecido con Lizardo Garrido y esa fue su única gracia en el periodo en que jugó por los albos. Junto a Edison Giménez dieron pena en el Colo Colo de Borghi, dejando el club en muy poco tiempo.

Carlos “Caliche” Salazar: volante colombiano que llegó a los albos como “galleta” por la compra de Macnelly Torres (que llegaría 6 meses después). “Caliche” es uno de los volantes con menos personalidad que ha pasado por Colo Colo, manteniendo un rendimiento bajísimo durante todo el tiempo en que estuvo con los albos. Su logro más destacado es hacer un gol que significó el triunfo de Colo Colo sobre la Universidad de Concepción, aunque por el esfuerzo, el colombiano terminaría lesionado.

John Jairo “Tigrillo” Castillo: este moreno atacante colombiano es el otro jugador que llegó por la compra de Macnelly y pese a lo mal jugador que es, logró la compasión de la gente. El medio futbolístico sintió lástima por “Tigrillo” quien se esforzaba al jugar pero era malísimo. Luego de 6 meses en Colo Colo se fue a préstamo al Everton de Viña del Mar, donde siguió demostrando lo malo que era. En su último partido por los ruleteros terminó desmayado pero no murió.

Claudio Bieler: el caso de Claudio Bieler es bien especial. Llegó como refuerzo luego de ser uno de los goleadores de la B de Argentina pero en Colo Colo no demostró nada de lo que se esperaba. Pese a que marcó algunos goles con los albos, las comparaciones con Adrian “Carucha” Fernández no lo dejaban tranquilo, reclamando en varias oportunidades por el mal trato que la prensa y la hinchada le daban. Bieler se dio el lujo de salir campeón con Colo Colo y anotar un gol en al final pero después seria desechado por malo. Su siguiente aventura fue la Liga Deportiva Universitaria de Quito, en donde increíblemente ganó la Copa Libertadores y terminó jugando el Mundial de Clubes, donde anotó un gol y estuvo presente en la final de su equipo vs Manchester United. En este 2009, Bieler vuelve al Monumental para enfrentar a Colo Colo por la Libertadores 2009.

Además de todos los chantas que se han nombrado en este post, hay una cantidad bastante grande de jugadores que, literalmente, llegaron a robar a Chile. Nombres como Milton Coímbra, José Alfredo Castillo, Oscar Alberto Dertycia, Eduardo Bennett, Mario Saccone, Walter Capozuchi, Mendonca, Klever Da Rosa y Abdalá Bucaram son algunos de los recordados paquetes que no pasaron por los equipos grandes pero que se hicieron conocidos igual, tras mantener rendimientos horribles.

Para el final dejé 3 casos bastante extraños de personas comunes y corrientes que de un día para otro quisieron ser futbolistas. El primer caso fue contado por Guarello en un programa radial y es de un argentino que llegó a vender chaquetas de cuero por el año 1988. De alguna manera se las arregló para decir que era portero e inventó un cuento que lo llevó a probarse en Palestino. Increíblemente quedó y se dio el lujo de jugar en el primer equipo y participar en la inauguración del Estadio de La Cisterna. Este pseudo-portero se las daba de Hugo Gatti y tenía un estilo bastante estrafalario. Finalmente fue despedido por malo, volviendo a su empleo habitual. Su nombre era Alfredo pero su apellido no lo recuerdo.

El segundo caso bizarro es el de Edmundo Varas, chico reality que dice ser futbolista de profesión porque jugó algunas temporadas en la tercera división del fútbol chileno. Después de pasearse por diferentes Discotheques animando eventos y cantando canciones mamonas, coqueteó con Provincial Osorno para probarse en el primer equipo. Finalmente, a mediados del 2008, Palestino le abrió las puertas y en un par de entrenamientos conoció la dura realidad que enfrenta un individuo cuando se da cuenta que no tiene “dedos para el piano”. El periodo de prueba duró la nada misma y Edmundo volvió a las Discotheques y los Reality Show.

El último caso fuera de lo común es la aventura que tuvo Fabricio (el huevón del Axe y las fotos porno-gay) en Unión San Felipe el 2004. El bailarín quiso probar suerte jugando a la pelota pero bastaron un par de prácticas para que se diera cuenta que lo suyo estaba en otro lado. Lo mediático de tener a Fabricio entrenando en San Felipe provocó la histeria de las “calcetineras” que empezaron a visitar los entrenamientos del equipo y gritaban durante horas por su ídolo del baile. Todo esto terminó con Fabricio “dejando el fútbol” y retomando su carrera de bailarín.

Lo más seguro es que en el futuro lleguen más jugadores de este tipo (¿Hugo Notario de la U?), personajes chantas que venden la pomada junto a sus representantes y que agrandan su Curriculum para impresionar a los dirigentes de turno. El afán de ahorrar plata o de darle el palo al gato con un refuerzo barato y desconocido que luego se pueda vender en millones, tientan a los clubes para traer este tipo de futbolistas y “engalanar” nuestro querido fútbol chileno.

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