El mediodía de próximo martes 3 de febrero, desde la Plaza Italia, los obreros que construían el detenido megaproyecto Costanera Center marcharán por un Santiago semi-vacío producto de las vacaciones rumbo al Ministerio del Trabajo, donde piensan entregarle una carta a quien esté a cargo de la cartera en ese momento. En ella pedirán una pronta reubicación en proyectos viales, solución que de hacerse efectiva va a tener la mitad de las calles de la capital cortadas por cuadrillas de trabajadores dedicadas a echarle alquitrán a los hoyos o a pintar lomos de toro.

Hoy, no más de 80 trabajadores ingresaron a la obra. Las grúas están detenidas, se detuvo el incesante ir y venir de camiones y es de esperar que la majadera publicidad que rodea la construcción y que nos recuerda que se trata del hito arquitectónico más importante de Latinoamérica, un paso sin igual al desarrollo, sea retirada lo antes posible, para mitigar la burla. ¿Qué será del elefante blanco de Paulmann? En la Norte-Sur todavía están incólumes los restos de un edificio enorme que iba a ser el hospital Ochagavía. Lleva más de tres décadas de abandono, y sólo ha servido para perpetrar violaciones, asesinatos y video clips de bajo presupuesto y calidad. Botarlo cuesta un ojo de la cara y adaptarlo para otra cosa dicen que es imposible. Parece que ahora le llegó un hermanito, mucho más grande y pesado.

La siguiente galería de fotos nos muestra al fenecido proyecto de Cencosud hoy en la mañana.