Por Omar Villanueva Olmedo / Presidente Movimiento Chile Prociclista

Los cambios de gobierno son algo normal y esencial en un sistema democrático maduro, independiente de nuestros deseos u opciones. ¿Y si nos equivocamos? En 4 años mas nuevamente votaremos.
Los prociclistas chilenos -quizás díscolos y mucho antes del arrepentimiento de Meo- por años han pedido que se apruebe una “Ley de la Bicicleta” de calidad y con un financiamiento ad-hoc, acorde a sus nobles objetivos.
Están a favor del uso de la bicicleta por razones de: economía doméstica, combatir el sedentarismo y la obesidad, mejorar el medio ambiente, descontaminar, descongestionar , frenar el calentamiento global favoreciendo un estilo de vida más humanizado y saludable.
Los gobiernos de la Concertación, en estas dos décadas años, han hecho una excelente publicidad y parafernalia biciculturalista, mas han sido incapaces de implementar políticas y un programa sistemático y eficiente a favor del su uso de la bicicleta en la Región y en Chile, como lo han solicitado por diferentes medios los ciclistas. Incluso en conversación personal con la misma presidenta.
Hace dos años los ciclistas bicicletearon durante 12 horas alrededor de la Moneda a favor del aire puro de Santiago y por sus históricas demandas pro bicicleta, respetando todas las normas del tránsito. ¿Será que las manifestaciones pacíficas de los ciudadanos no impresionan a los gobernantes que después de 20 años en el poder?
Han rogado tener una ciclovia decente en la Alameda de la Delicias para el bicentenario y en las ciudades de las regiones. Pero hay otras prioridades mas vendedoras, por ejemplo, financiamiento a estadios que muy poca gente usa para hacer deporte. Quien hoy intente cruzar en Santiago -desde Las Rejas a Providencia- puede accidentarse o perder la vida. ¿Los derechos humanos y la vida de los ciudadanos ciclistas no cuentan?. Lo mismo ocurre en regiones, los atropellos y muertes suceden todos los días a lo largo de todo Chile debido al aumento de automóviles, buses y camiones y al cambio de velocidad mínima para transitar en las ciudades.
Su propuesta original de una “Ley de la Bicicleta para Chile” -destinada al fomento y derechos de los ciclistas- fue mutilada con pleno conocimiento de la ex-diputada y vocera Tohá y del Ministro Viera Gallo. El gobierno envió “la suya” que no considera un peso de financiamiento, por tanto es una ley muerta. Tampoco contempla normas obligatorias a los municipios y ministerios. El proyecto gubernamental solo sugiere que ” se podrán” elaborar planes pro bicicleta en cambio el texto original de los ciclistas que señalaba un categçorico: “deberán”. El barrunto de marras hoy bosteza en el congreso. Lamentablemente la presidenta Bachelet solo le otorgó una Simple Urgencia al proyecto, en un acto muy publicitado y aplaudido por las Ongs que viven de fondos públicos. Ahora en cambio se otorga Suma Urgencia” a los proyectos de Meo, creyendo que así van obtener los votos que les faltan para mantenerse en el gobierno. Se comprende a los funcionarios que tratan de mantener cargos y privilegios como choferes, bencina, seguros, tag y peajes gratis entre otros, pero… no hacen un gesto amable a los ciclistas por ejemplo que abran el bicicletero Las Rejas, terminado ya hace dos años y que tuvo un costo de casi 100 millones de pesos.
El Sr. Ministro de Transporte a través de sus subalternos les dijo que se conformaran y valoraran “su proyecto de ley de la bicicleta” como un primer paso. Los ciclistas no quieren un “primer paso” (pasos primeros son para peatones dicen) los prociclistas quieren una ley integral, bien hecha y a la primera -cero defecto- que fomente de verdad el uso de la bicicleta como un medio de transporte público ahora. Saben que después de aprobada así de mala nunca se modificará. Pero los desaguisados siguen para ellos. El presidente de un partido de la Concertación -de cuyo nombre no quieren acordarse- después de un lato discurso solicitó aprobar en general la Ley de la Bicicleta en una sesión de la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados, lamentablemente: ¡Ya había sido aprobada en la sesión anterior! ¿Entienden ahora porque los jóvenes ciclistas y estudiantes no se inscriben o anulan su voto?
El plan de ciclovias -mísero e insuficiente- lo han reducido año tras año. Todo lo logrado hasta hoy ha el sido como resultado de las acciones, esfuerzos y persistencia de los ciclistas y sus diferentes organizaciones, sumado al loable empeño individual de algunos funcionarios conscientes del tema y al apoyo de los medios de comunicación. Los planes del gobierno se han ido quedando en múltiples: promesas biciculturales incumplidas de sus ministros e intendentes.
Se requieren con urgencia al menos 2.000 kilómetros de vías de buena calidad para las bicicletas. Las actuales vías son pésimas, mal diseñadas, peligrosas y solo aptas para malabaristas de circo. Incluso están enangostando algunas en Ñuñoa y Providencia con grave riesgo de colisión o de caer sobre la vía de automoviles, comentan los usuarios. Al no existir ley ni normas de calidad los alcaldes -de izquierdas y derechas- hacen lo que quieren en su ignorancia o en respuesta a presiones varias. La comuna de Maipú, por ejemplo, tiene clausurada la concurrida ciclovia hacia Santiago, hace un año sin una vía alternativa, con grave riesgo para sus habitantes. La alcaldía prioriza a los buses, autos e inauguración electoral del Metro y se olvida de los ciclistas a quienes les hizo grandes promesas electorales prociclistas, también incumplidas.
Chile requiere con urgencia mas vías para bicicletas, bicicleteros, señaléticas, educación para los ciclistas automovilistas y peatones. La inversión requerida es nimia y económica -de apenas unos US $ 100 millones- nada en relación a la rentabilidad social y económica de los proyectos, si son bien hechos. El costo del plan significa un monto mínimo comparado con el despilfarro del Transantiago, Efe y las grandes inversiones en nuevas auto rutas. ¿Al parecer los ciclistas no son prioridad para los gobernantes, funcionarios y asesores?. Usando una inteligencia emocional o política básica podrían percibir que los ciclistas significan miles de votos y bien podrían haber hecho cambiar el resultado de una contienda electoral.
Por razones obvias a la inteligencia y por sensibilidad, los ciclistas hoy pueden votar en libertad de conciencia por quien estimen les haga la propuesta de más valor a favor del uso de la bicicleta. Si las consideran insuficientes -sin remordimiento y legítimamente- también pueden votar en blanco, nulo o abstenerse.
Llaman a votar sin dejarse chantajear por miedos atávicos del pasado. A exigir al ganador que satisfaga sus simples y bellas peticiones que favorecen a los jóvenes, ancianos, y niños de la patria que quieran usar la bicicleta como medio de transporte, entretención, deporte o para favorecer el medio ambiente.
Los candidatos y políticos pasan en cambio los amigos, vecinos, compañeros de trabajo quedan. A votar en paz y sin rencor. A respetar los resultados. Como decían los abuelos total igual hay que seguir pedaleando el próximo Lunes. Y a votar en bicicleta el Domingo 17 para ahorrar tiempo, evitar tacos y bajar la guatita.