Por Mauricio Martínez

Le escribo desde la comuna de Hualpén, en la ciudad de Concepción, el epicentro del terremoto social que prosiguió al “telúrico”.Quiero referirme a dos puntos que siento que han sido poco dimensionados por los medios y autoridades Santiaguinas.


Foto: Scott Sadowsky

En primer lugar, no se han considerado seriamente las proporciones del caos que se vivió en Concepción durante los 3 primeros dias posteriores al terremoto. Mucho se ha hablado de los saqueos, haciendo juicios valóricos o farandulizando a la mujer que dijo que no quiso robar el supermercado. Es necesario antes de hacer esos análisis entender que en Concepción lo unico que supimos del Gobierno Central fue que llamaron a la calma diciendo que no habia tsunami y el mar se salió igual. Eso provocó que la mayoría de los ciudadanos (me incluyo), nos hiciéramos una imagen apocalíptica de lo ocurrido, ya que la falta de datos de lo ocurrido en otras localidades te hacía preveer un caos y desabastecimiento que duraria varias semanas o incluso un mes. A pesar de lo que han dicho, el gobierno no existió en el gran Concepción durante los primeros días, no sabían que hacer y sólo recurrian a la radio a calmar a la población, pero se vieron tan sobrepasados que cada uno partió a intentar asegurar a su familia con víveres. No defiendo al lumpen que se robaba los plasmas, ni a quienes acapararon alimentos suficientes para un regimiento entero, pero sus actitudes son una evidencia de que el desorden que se vivió supero la imaginación de hasta los más macabros. Además de eso, cuando se supo que el terremoto tambien habia afectado a Santiago, se asumió que el gobierno tardaría en aparecer, pues se creyó que, como siempre lo han hecho, le darían toda la prioridad a la capital y dejarían de lado el trabajo en las regiones.
Otra faceta que quiero que consideren es el rol que ha estado jugando Radio Bio Bio desde los primeros minutos tras la catastrofe. Esta verdadera institución publica en la que se ha convertido este medio de comunicación ha sido el único que junto a Bomberos, Carabineros y la PDI puede obtener un 7 en la calificación de su actuar frente a la emrgencia. Estuvieron ahí desde los primeros minutos calmando a la población e intentando acompañarte en medio de aterradora oscuridada que nos inundo tras el terremoto. Sus periodista fueron entrgando, a medida que iban llegando a la radio, los primeros reportes de daños en la ciudad, la caída del Alto Río, el incendio en la Universidad de Concepción o la caida de la loza del Puente Llacolén. Y se convirtió en un centro de apoyo solidario increíble (y digo solidaridad de verdad, no la farandulizada como la Teletón), donde gente llamaba solicitando algo y gente llamaba ofreciendose para ayudar. Por ejemplo algunas personas juntaban ayuda para enviar a Dichato y llamaban solicitando transporte para llevarla y a los pocos segundos llamaba alguien con una camioneta ofreciéndose. En un momento Essbio (la sanitaria de la region) llamo pidiendo disco de corte a quién tuviera, pues no contaban con suficientes para trabajar reparando las cañerias de agua potable, y a los pocos minutos llego gente a la planta para regalar los discos con que contaban, colaborando con la urgencia de retablecer el servicio de agua potable. El caso más emblemático fue la farmacia colaborativa que se armó en las oficinas de la radio, donde gente llamaba solicitando remedios y gente que contaba con remedios los iba a regalar, allí llegaron dos químicos farmacéuticos ofreciéndose para trabajar gratis distribuyendo los remedios y recepcionando las recetas, algo inedito.
Espero puedan hacer un reportaje a la Radio Bio Bio, un medio de comunicación que se ha convertido en un propiedad publica de la provincia de Concepción.
Ls felicito por la revista y espero puedan seguirle la mirada a las replicas sociales que se desataran en los próximos meses, donde la cesantía es el fantasma más grande.